ÚLTIMAS REFLEXIONES

ÚLTIMAS REFLEXIONES

DE DODIM A AGAPÉ

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jueves, 30 de diciembre de 2010

AMAR Y RENUNCIAR SON DOS CONCEPTOS QUE CAMINAN JUNTOS

¿Qué es el amor, sino la renuncia a uno mismo?
RENUNCIAR,
a alguno de tus planes por hacer feliz a otro es la máxima expresión del amor, hasta el extremo de entregar tu vida por salvar la del otro. Y en esa renuncia se esconde, día tras día, el tesoro de la felicidad. Indudablemente es un camino empinado y duro, pero el único que conduce al más grade tesoro que el hombre busca: "El gozo eterno".

Lo único que da sentido a nuestra vida es el Amor, pero el Amor que se da gratuito al otro por ser el otro, no por ningún otro interés ni conveniencia. Se ama a la persona tal y como es, y tal y como está, sin miramientos ni intereses económicos, sexuales, productivos, de divertimento o de cualquier tipo que podamos servirnos. 

Fue lo que hizo que José y María permanecieran unidos para dar calor y protección a JESÚS. Fue lo que hizo que aceptasen el Plan de DIOS en ellos y se entregaran, abandonándose en sus Manos, libremente, a someterse a su Voluntad. 

Es lo que debemos aceptar nosotros y anteponer lo que DIOS nos señala y por dónde nos guía a nuestros propios planes. ÉL está en el camino con nosotros y todo lo que ocurre a nuestro alrededor, cuando estamos en su presencia, ÉL lo mira y nos lo indica proponiéndonos, porque nos ha hecho libres, a que hagamos su Voluntad. 

Así hizo María, así nació JESÚS, por Voluntad de su PADRE, en un humilde pesebre. Esta es nuestra pregunta: ¿Estamos nosotros dispuestos a nacer de la misma forma? Porque Navidad significa eso. "Nacer cada año de nuevo en el vivir diario de nuestra vida"

lunes, 27 de diciembre de 2010

ENCONTRAR Y LLAMAR AL VERDADERO TESORO

Sólo cuando se descubre que mi verdadero tesoro está en darme, ...


ENCONTRAR,
la magia de los pequeños milagros de tu día en el día a día de tu vivencia. Cada día es un milagro, porque nuestra vida se sostiene en el SEÑOR. ¡Sí ÉL dejase de sostenerla desapareceríamos! Y, como niños inocentes en brazos de su PADRE, nos preocupa más el juguete o la urgencia que tenemos delante, antes que sentirnos amado y queridos por nuestro PADRE, junto al cual no debemos temer nada.

Sin embargo, no nos apercibimos de su venida, de su estancia entre nosotros, y, como ignorantes criaturas corremos y desesperamos detrás de la urgencia económica olvidándonos de ÉL, "nuestra verdadera salvación".

No significa esto que, siendo seres humanos y necesitados de satisfacciones materiales, nos quedemos impávidos y quietos ante las dificultades y carencias que la vida nos presenta, pero en el esfuerzo y la lucha de cada día y momento, tengamos presente que JESÚS está con nosotros y nos ayuda a resolverlas o aceptarlas. No nos dejemos llevar por estas secundarias necesidades para, por sus causas, abandonemos la Primera, Única y Principal.

Esa fue la voz que oímos en el desierto y la que muchos, ¿estaremos nosotros también?, han desoído y olvidado. Hagamos memoria y acerquémonos al Belén de nuestro corazón para que en medio de tanto ruido y luces no nazcan otras preocupaciones en nuestro pesebre sino el Verdadero Niño que colma mis esperanzas y dicha.

 LLAMAR,
a esa persona de tu familia con la que menos hablas y con la que te cuesta esfuerzo hablar. Se hace muy cuesta arriba, sobre todo cuando esa persona está en una actitud agresiva y de malas intenciones. Te sientes impotente e incapaz de servirle porque no se deja servir sino su inminente deseo es servirse y aprovecharse de ti.

Es el momento que experimentas el amor que JESÚS tiene y da por ti cada segundo del tiempo. El te ama y ha muerto por ti, pero tú lo rechazas o te muestras indiferente, si no siempre, sí en muchos momentos del día. Sólo desde ahí puedes llegar a comprender que lo importante es aceptar y aguantar incluso aquello que no se comprende.

Es el momento de encender la luz en tu corazón y dejar un hueco, el mejor y principal, para que se acomode el Niño DIOS en él y nazca de nuevo una vida nueva en ti. Es el momento de hacer Navidad en tu particular pesebre y derramar toda la luz de tu Belén entre los que te rodean y se acercan a tu lado.

Porque contigo hace lo mismo JESÚS, y ÉL espera pacientemente a que tú puedas reaccionar y darte cuenta. Tengo en mi vida, ahora hablo personalmente, algún caso de estos y me ayuda a superarlo, al menos a aceptarlo con paciencia, esta idea de saberme perdonado y querido por mi PADRE del Cielo a pesar de mis rechazos e indiferencias.

Tomar conciencia, y sentirme esperanzado de que JESÚS vendrá de nuevo a  oír  mi decisión y recoger todos mis frutos de amor, como ÉL me ha enseñado y me enseña diariamente, me hace retomar fuerzas y deseos de superarme y vencerme para, olvidándome de mí, aceptar  darme a los demás, incluso en esos casos ininteligibles por mi razón.


Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

viernes, 24 de diciembre de 2010

LETANÍAS A SAN RAFAEL ARCÁNGEL



SEÑOR, ten piedad.
JESUCRISTO, ten piedad.
SEÑOR, ten piedad.
JESUCRISTO, escúchanos.
JESUCRISTO, atiende nuestra súplica.

Ten piedad de nosotros
SEÑOR DIOS, PADRE del cielo,
SEÑOR DIOS, HIJO redentor del mundo,
SEÑOR DIOS, ESPÍRITU SANTO,
Trinidad Santa, un solo DIOS,

Ruega por nosotros
San Rafael, Médico de DIOS,
San Rafael, Ángel del dolor y de la sanación,
San Rafael, Patrono de los médicos,
San Rafael, Sanador de la tierra,
San Rafael, Defensor invencible en los Peligros del alma y del cuerpo,
San Rafael, que prosigue el Gran Combate,
San Rafael, Vencedor de Asmodeo,
San Rafael, que liberas de los espíritus incubos y súcubos,
San Rafael, Instructor en el combate espiritual,
San Rafael, Valor de las almas en la prueba,
San Rafael, Servidor de las almas víctimas,
San Rafael, Servidor de la almas tentadas,
San Rafael, Maestro de discernimiento y verdadero guía espiritual,
San Rafael, Compañero de los penitentes,
San Rafael, Patrono de los confesores,
San Rafael, Tutor de las vocaciones santas,
San Rafael, Protector de los eremitas,
San Rafael, Bienhechor de las almas caritativas,
San Rafael, Cooperador de las buenas obras,
San Rafael, Modelo del Ángel de la guarda,
San Rafael, Enviado especial y milagroso,
San Rafael, Auxilio de todos los que imploran tu asistencia,
San Rafael, Poderoso intercesor ante DIOS,
San Rafael, Fiel consejero,
San Rafael, Ángel del Amor Divino,
San Rafael, Figura de la Divina Providencia,
San Rafael, Mensajero de felicidad,
San Rafael, que dispensas la alegría del Reino Celeste,
San Rafael, Ángel de la pureza y del dominio de si,
San Rafael, Mediador del matrimonio cristiano,
San Rafael, Protector de la familia,
San Rafael, uno de los siete Ángeles presentes ante la Gloria del SEÑOR,
San Rafael, Adorador del Crucificado,
San Rafael, que recojes la preciosa Sangre de Cristo para salvarnos,

Cordero de DIOS, que quitas el pecado del mundo,
Perdónanos, SEÑOR.

Cordero de DIOS, que quitas el pepcado del mundo,
Perdónanos, SEÑOR.

Cordero de DIOS, que quitas el pecado del mundo,
Ten piedad de nosotros.

Ruega por nosotros, San Rafael,
Al SEÑOR Nuestro DIOS.

Dirígenos, SEÑOR, por el camino de la paz.
Alabamos y veneramos a todos los Príncipes del Cielo, pero sobre todo al fiel médico y compañero, Arcángel San Rafael, que apresó al demonio y lo encadenó.

DIOS ha ordenado a sus ángeles,
Que os guarden en todos vuestro caminos.

Oremos: Oh DIOS que enviaste al Bienaventurado Arcángel Rafael como compañero de viaje de tu servidor Tobías, concédenos, a nosotros tus siervos, vivir siempre preservados bajo su protección y ser fortificados por su asistencia. Por JESUCRISTO Nuestro SEÑOR. Amén.

martes, 21 de diciembre de 2010

LETANÍAS DE NEUSTRA SEÑORA DE LA LIBERACIÓN

Virgen Señora nuestra liberadora


SEÑOR, ten piedad.
CRISTO, ten piedad.
SEÑOR, ten piedad.
CRISTO, oyénos.
CRISTO, escúchanos.

Ten piedad de nosotros
DIOS, PADRE celestial,
DIOS, HIJO, Redentor del mundo,
DIOS, ESPÍRITU SANTO,
Trinidad Santa, un solo DIOS,
Ruega por nosotros
Santa María, Nuestra Señora de la Liberación,
Santa María, Nuestra Señora de las Victorias,
Santa María en quien reposó el poder del Altísimo,
Santa María, más valiente que Ester y Judit,
Santa María, cuyo HIJO aplasto la cabeza de Satanás,
Mujer vestida de sol, i nvulnerable a los ataques de Satanás,
Santa María, que nos proteges contra el dragón furioso,
Santa María, Refugio de los pecadores,
Santa María, Liberadora y salud de los enfermos,
Santa María, Esperanza de los desesperados,
Santa María, que proporcionaste a Isabel una feliz liberación,
Santa María, protectora de las mujere encinta,
Santa María, buena liberación de las mujeres que trabajan,
Santa María, Consoladora de los niños abortados.

Virgen María, libéranos
Del poder y de las tentaciones de Satanás,
De las seducción de los ídolos y de las falsas doctrinas,
De las posesiones demoniacas,
De los embustes perniciosos del espíritu de las tinieblas,
De los ataques de brujos y maestros ocultos,
De los pactos diabólicos que nos hacen esclavos de Satanás,
De la idolatría, del espiritismo y del satanismo,
De las sectas, brujerías y sociedades secretas,
De las trampas de la adivinación y de las falsas predicciones,
De las falsas visiones y de los sueños engañosos,
De toda maldición,
De embrujos, sortilegios y maleficios,
Del espíritu de muerte que imulsa al suicidio y al homicidio,
De las enfermedades provocadas por sortilegios,
De las plagas devastadoras,
Del hambre, de la violencia y de la guerra,
De los accidentes mortales,
De las enfermedades contagiosas,
De la esterilidad de origen maléfico,
De toda Amenaza contra los niños en el seno materno,
De alumbramientos dificiles,
De los traumatismos de nuestra infancia,
De las perversiones de las que son víctimas los niños,
De las angustias del alma y de los males del cuerpo,
De las ataduras genealógicas que afectan a los vivos,
De las desapariciones misteriosas de parientes próximos,
De los bloques de la vida sentimental y de nuestras facultades mentales,
De los estragos que causa la impiedad,
De los avances del descreímiento y de la civilización de la muerte,
De la tentación contra la fe,
De las comuniones indignas y sacrílegas,
De la desesperanza y del desánimo,
Del espíritu de miedo que mata la fe en DIOS,
De la tibieza en el servicio a DIOS,
Del espíritu de orgullo y de dominio,
Del endurecimiento en el pecado,
Del pecado contra el ESPÍRITU SANTO,
Del no querer perdonar a nuestros enemigos,
De los pensamientos de odio y de los pensamientos impuros,
De los embustes del demonio a la hora de la muerte,
De los sufrimientos del Purgatorio,
De la condenación eterna,

Cordero de DIOS que quitas el pecado del mundo,
          Perdónanos, SEÑOR.
Cordero de DIOS, que quitas el pecado del mundo,
          Escúchanos, SEÑOR.
Cordero de DIOS que quitas el pecado del mundo,
          Ten piedad de nosotros, SEÑOR.

CRISTO, vencedor de la muerte,            Escúchanos.
CRISTO, vencedor de Satanás,               Atiende nuestras súplica.
ESPÍRITU SANTO, el liberador                Escúchanos.
ESPÍRITU SANTO, el consolador,             Atiende nuestra súplica.
DIOS, PADRE Todopoderoso,                 Escúchanos.
DIOS, PADRE Todopoderoso,                 Libéranos del Maligno.

Oh María, sin pecado concebida,
Ruega por nosotros que recurrimos a ti.

Ruega por nosotros, Nuestra Señora de la Liberación,
Para que seamos liberados de todas nuestras tribulaciones.

Oremos: Te alabamos, oh DIOS, por tu amor, tu misericordia y tu poder, por la victoria de la Sangre del Cordero, tu HIJO Nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Te alabamos por nuestra Madre, la Virgen María. Concede a todos los que se refugian bajo su maternal protección, la liberación de los males que les afligen, líbrales del poder de las tinieblas par que vivan en la libertad de los hijos de DIOS, en el cortejo triunfal de CRISTO Resucitado. ¡Amén!

sábado, 18 de diciembre de 2010

ORACIÓN A MARÍA CONTRA LAS INFLUENCIAS DIABÓLICAS

María, vencedora de Santanás

Oh Virgen Inmaculada, Madre de DIOS y Madre nuestra, Reina de los Ángeles, acoge mi humilde oración y dignate presentarla ante el trono del Altísimo. Recibiste de DIOS la misión de aplastar por medio de tu divino HIJO la orgullosa cabeza de Satanás. Llena de gracias, fuiste concebida Inmaculada y acogiste a JESÚS que vino a salvar nuestras almas cubriéndolas con su preciosa Sangre.

Por ello, te suplicamos que intercedas ante DIOS para que envíe a sus Santos Ángeles y alejen al demonio tentador, desvelen sus embustes, repriman su audacia y lo encadenen en el infierno. Consíguenos de la Misericordia Divina oír en nuestro corazón el grito de adhesión a DIOS del Arcángel San Miguel en su victoriosa intervención: "Quién es como DIOS?"

Oh tierna Madre, ayúdanos a ser más humildes ante DIOS y los hombres. Ayúdanos a ser cada vez más prontos en rechazar las tentaciones de impureza o de codicia. Ayúdanos a mantenernos perseverantes y atentos en la oración. Haz que crezca en nosotros el deseo de la Santa Misa y de la Santa Comunión. Ayúdanos a amar a nuestro prójimo, a vivir en paz con todos, a perdonar las ofensas y las incomprensiones, a fin de que ofrezcamos al Corazón de tu divino HIJO la alegría de vivir el Evangelio.

Oh santa Madre, nos refugiamos bajo tu manto de misericordia con la certeza de que nos defenderás contra todos los embutes del demonio. Guarda en nosotros la fe, el amor de DIOS, el celo por Su Gloria, la observancia de su Santa Ley y del Evangelio. Por último, Madre dulcísima, te suplicamos que nos asistas en los momentos finales de nuestra vida, nos preserves de las malignas insinuaciones del enemigo infernal, nos mantengas confiados en la bondad de DIOS PADRE y en la firme esperanza de que entraremos en la alegría infinita del Cielo para cantar eternamente las Misericordias del SEÑOR. Amén.

RECUERDA(San Bernardo)

Recuerda, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, haya sido abandonado de ti. Animado con esta confianza, a ti también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes! Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana, no deseches mis suplicas, ¡oh Madre de DIOS!, antes bien, inclina a ellas tus oídos y dignate atenderlas favorablemente. Amén.

LÍBRAME DEL MAL

SEÑOR JESÚS, si hacen daño a mi alma, a mi cuerpo, a mi trabajo, a mi familia o a mis amigos, haz que por tu Poder, tu Misericordia y tu Benevolencia, recobremos desde ahora mismo la plenitud de la gracia y la salud, y tengamos una unión plena y entera con la voluntad de la Santísima Trinidad.

Te lo pido por tus méritos infinitos, por tu Preciosa Sangre derramada en la Cruz, por los Dolores de la Virgen María y por la intercesión del Patriarca San José, para la gloria de la Santísima Trinidad. Amén.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

ORACIÓN DE LIBERACIÓN

La Reina del Cielo
 
 ORACIÓN A LA REINA DE LOS ÁNGELES

Augusta Reina de los Cielos y Señora de los Ángeles, Tú que has recibido de DIOS el poder y la misión de aplastar la cabeza de Satanás, te pedimos humildemente que envíes tus legiones celestes par que, bajo tus ordenes y por tu poder, persigan a los demonios, los combatan en todas partes, repriman su audacia y los echen al abismo, "Quién es como DIOS?"
Oh buena y dulce Madre, siempre serás nuestro amor y nuestra esperanza. Oh divina Madre, envía los Santos Ángeles para defendernos y apartar lejos de nosotros al cruel enemigo.

ORACIÓN CONTRA LOS MALES DIABÓLICOS
(Se puede generalizar esta oración a todas las ocasiones)

Que el PADRE, el Hijo, el ESPÍRITU SANTO, la Trinidad entera descienda (o sobre N). Que la Virgen Inmaculada, los siete Arcángeles que están en presencia de DIOS y los coros celestes, los santos y las santas del Paraíso se inclinen hacia nosotros. Ven SEÑOR, transfórmanos, llénanos de TI, sírvete de nosotros. Aparta lejos de nosotros todas las fuerzas del mal, redúcelas a la nada, destrúyelas, para que podamos gozar de buena salud y hacer el bien.

Ahuyenta lejos de nosotros los maleficios, embrujos, magia negra, misas negras, sortilegios, mal de ojo, infestación diabólica, todo lo que está mal, codicia, envidia, perfidia; la enfermedad física, psiquica, moral, espiritual y diabólica. Quema todos estos males en el infierno para que no nos acosen más ni acosen a ninguna criatura del mundo.
En el nombre de JESUCRISTO, nuestro Salvador, por su Cruz + Gloriosa, por la intercesión de la Virgen Inmaculada, y con la fuerza de DIOS Todopoderoso, ordeno y mando a todos los espíritus impuros que se aparten inmediatamente de nosotros, se alejen definitivamente y regresen al infierno eterno, encadenados por San Miguel Arcángel, San Gabriel Arcángel, San Rafael Arcángel y por nuestros Ángeles Custodios, aplastados bajo el talón de la Santísima Inmaculada Virgen María.

ORACIÓN A NUESTRO ÁNGEL DE LA GUARDA (ver aquí)

¡Ángel de DIOS, tú a quien he sido confiado por la Bondad divina, ilumíname hoy (o esta noche), protégeme, dirígeme y gobiérname! Amén.

ACTO DE CONTRICCIÓN

DIOS mío, me arrepiento profundamente de haberte ofendido porque eres infinitamente bueno y misericordioso y porque el pecado te disgusta; tomo la firme resolución, con la ayuda de tu Gracia, de no volver a ofenderte y hacer penitencia.

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad y las acechanzas del demonio. Que DIOS le reprima, es nuestra humilde súplica. Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con la fuerza que DIOS te ha dado, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. ¡Amén!

ORACIÓN A SAN GABRIEL ARCÁNGEL

Glorioso Ángel San Gabriel, comparto contigo la alegría que sentiste cuando llevaste el celeste mensaje a María, admiro el respeto con el que te presentaste ante ella, la devoción con la que la saludaste, el amor con el que, el primero entre todos los Ángeles, adoraste en su seno al Verbo Encarnado. Te pido que, siempre que rece el Rosario y el Ángelus, me obtengas decir con los mismos sentimientos que tú el saludo que dirigiste a María y ofrecer con el mismo amor que tú los respetos que presentaste al Verbo hecho hombre. Amén.

ORACIÓN A SAN RAFAEL ARCÁNGEL

Glorioso Arcángel San Rafael, tú que después de haber guardado celosamente al hijo de Tobit durante su afortunado viaje lo devolviste finalmente sano y salvo a sus queridos padres, casado con una esposa digna de él, sé para nosotros también un guía fiel. Calma las tempestades y rompe los escollos de este agitado mar del mundo, de modo que todos los que te veneran puedan alcanzar el puerto de la eternidad bienaventurada. Amén.

domingo, 12 de diciembre de 2010

CONVERSIÓN SIGNIFICA CAMBIO, NUEVAS ACTITUDES.

Reforzar la confianza, apoyado en el ESPÍRITU, nos fortalece en uno mismo; Conseguir un cambio de actitud frente a ...


CAMBIAR,
algo cotidiano por unos minutos de oración serena, es la actitud que hoy nos propone el calendario. Se trata de priorizar mi encuentro diario con el SEÑOR. No de dar lo que me sobra ni el tiempo donde no sé qué hacer, sino buscar lo mejor de mí y ofrecérselo al SEÑOR.

Como Abel, apartar mi mejor tiempo y compartirlo con JESÚS y a la luz del ESPÍRITU SANTO. Sin MÍ nada puedes hacer, y sin la oración, no podré llegar a intimar, conocer y entender que rumbo he de tomar en mi vida. Sin el diálogo con JESÚS no veré la luz en mi camino.

¿Cómo hablarles a los hombres y mujeres de TI, si no hablo primero CONTIGO? La vida sin TÍ está incompleta, vacía, sin sentido. TÚ formas parte total de ella, porque de TÍ ha salido, ¿cómo entonces vivirla y compartirla sin TI, DIOS mío?

¿Cómo puedo proyectar un plan si TÚ, DIOS mío, no me asistes? ¿Y cómo puedo hacerlo si no hablo CONTIGO? Cuando hablo yo solo corro el riesgo de prepararme y comerme yo todo lo que hago. Corro el peligro de perderme, de hacer lo que me gusta y quiero. Estoy en las manos del Maligno que me acecha, como a TÍ en el desierto, y tentarme con el poder, la ambición y el apetito carnal. ¡Sólo CONTIGO puedo vencer!

No dejes que me distraiga, que pases por mi lado, que me hables, que me prediques, como JUAN en el desierto, y no te oiga ni te descubra. Abre mis ojos y eleva mis oídos, no sea que con este ruido de luces, turrones, regalos y fiestas me quede sordo y ciego.

Preparemos los caminos
-ya se acerca el Salvador-
y salgamos, peregrinos,
al encuentro del SEÑOR.

Ven, SEÑOR, a libertarnos,
ven, tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas
y no tardes en venir.

El rocío de los cielos
sobre el mundo va a caer,
el Mesías prometido,
hecho niño, va a nacer.

De los montes la dulzura,
de los ríos leche y miel,
de la noche será aurora
la venida de Emmanuel.

Te esperamos anhelantes
y sabemos que vendrás;
deseamos ver tu rostro
y que vengas a reinar.

Consolaos y alegraos,
desterrados de Sión,
que ya viene, ya está cerca,
ÉL es nuestra salvación. Amén
(Laudes del tiempo de Adviento)

jueves, 9 de diciembre de 2010

ORACIÓN PARA LA LIBERACIÓN INTERIOR, LA SANACIÓN Y LA CONVERSIÓN

El ministerio de la oración: liberación y sanación interior

 SEÑOR JESÚS, HIJO de DIOS Vivo, ven a cubrirme con tu Preciosa Sangre; ven a cubrir estos lugares y todas las personas presentes aquí y en mi corazón.

Abbá, papá, mi PADRE Celeste.
Por el Nombre de JESÚS y por su Preciosa Sangre, Vencedor de todas las fuerzas del mal, por la intercesión de la Virgen María, victoriosa del Maligno, por mi bautismo que ha hecho de mí tu hijo muy amado, ¡ven ahora a sanarme y a liberarme de todo mal, de todo obstáculo al Amor!

PADRE mío, por la Preciosa Sangre de JESÚS, sáname en mi inteligencia de toda tiniebla, de todo prejuicio, del espíritu razonador, del espíritu de duda, de toda confusión mental.

PADRE buenísimo, sáname en mi memoria de todo recuerdo doloroso, de los traumas psicológicos procedentes de mi árbol genealógico, del seno de mi madre y de cada etapa de mi vida: nacimiento, infancia, adolescencia y edad adulta.

PADRE, sáname en mi imaginación de todo idealismo soñador, de la huida de la realidad, de toda fantasía enfermiza, de todo engaño, de toda alucinación y de todo delirio.

PADRE, por el Nombre de JESÚS sáname en mi corazón de toda herida, de toda autocompasión, de toda cerrazón y dureza, del rechazo de perdonar, del resentimiento, de los recelos malintencionados y de la maldición.

PADRE del Cielo, sáname en mi voluntad de todo espíritu de dominio, de la tentación, de la obsesión, de la opresión, de la posesión, del embrujamiento, de la hipnosis, de todo voluntarismo orgulloso, de toda actitud intolerante y sectaria, de toda debilidad, indecisión y desviación.

PADRE muy amado, sáname, por tu HIJO JESÚS de Nazaret, de todo desequilibrio en mi sensibilidad, mi afectividad, mi emotividad, mi sexualidad, de todo sentimiento de rechazo, de vergüenza, de vacío, de culpabilidad persistente, complejo de inferioridad, timidez, de toda ansiedad, inquietud, miedo, insomnio, tristeza, del asco de la vida, de las ideas suicidas, de toda esclavitud de la droga, el alcohol, el tabaco y de cualquier otra dependencia.

PADRE Creador, por la Sangre de CRISTO, sáname de toda desviación que me venga de herencia, de la educación recibida en mi tierna infancia, de las presiones ejercidas sobre mí en mi ambiente familiar, escolar, comunitario, social, eclesial, de todo acontecimiento pasado que haya vejado mi libertad interior y mi audacia por ti.

PADRE Todopoderoso, sáname de todo lo negativo, de todo lo doloroso que ha sufrido mi pequeño ser, relegándolo a mi inconsciente o mi subconsciente.

(Recitar tres veces esta oración)
PADRE nuestro, en el ESPÍRITU SANTO y por el poder y la autoridad de JESÚS de Nazaret, corto todos los lazos negativos existentes en mí y en mi familia. En este momento, cierro de forma definitiva todas las puertas que hayan podido abrirse en mí y en mi familia. Amarro todos los poderes de las tinieblas al árbol de la Cruz de CRISTO hasta el fin de los tiempos. En el nombre del PADRE, del HIJO y del ESPÍRITU SANTO. Amén.

(Y a continuación)

PADRE del Cielo, lávame, purifícame, límpiame. Como a un recién nacido, sumérgeme en un baño de amor, un baño de ternura y misericordia. Derrama sobre mí el agua de mi bautismo, el agua del ESPÍRITU SANTO, para que sea puro como la Virgen María. Haz fluir tu fuente de vida. Ahora PADRE, ya que has expulsado las tinieblas de mi cuerpo, de mí alma y de mi espíritu, ven a colmarme con sobreabundancia en todos mis vacíos.

Por el ESPÍRITU SANTO despierta en mí, SEÑOR, tus siete dones sagrados, reanima en mí el don de Sabiduría, Inteligencia, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad y Santo Temor de DIOS.

Lléname, SEÑOR, de todos los frutos del ESPÍRITU SANTO con sobreabundancia:

SEÑOR, has destruido el odio en mi corazón. Dame, SEÑOR, más amor, si mucho más amor, aún más amor, SEÑOR, más, más, más amor en mí y en mi familia.

SEÑOR, has destruido la tristeza en mi corazón. Dame, SEÑOR, más alegría, sí, más alegría, SEÑOR, más, más, más alegría en mí y en mi familia.

SEÑOR. has destruido las divisiones en mi corazón. Dame, SEÑOR, más paz, sí, mucha más paz, más , más, más paz en mí y en mi familia. Envía un espíritu de reconciliación en mi corazón y en mi familia.

SEÑOR, has destruido la cólera y el juicio en mi corazón. Dame, SEÑOR, más paciencia e indulgencia, sí, mucha más paciencia e indulgencia, más, más, más paciencia e indulgencia en mí y en mi familia.

SEÑOR, has destruido la duda y la violencia en mi corazón. Dame, SEÑOR, más humildad y bendición, sí, más humildad y bendición, más, más, más humildad y bendición en mí y en mi familia. Que sólo salgan de mi boca palabras condescendientes.

SEÑOR, has destruido las dependencias y los bloqueos en mi corazón. Dame, SEÑOR, más libertad en ti, sí, más, más, más libertad en ti, SEÑOR, en mí y en mi familia.

SEÑOR, has destruido la impureza y los falsos ídolos en mi corazón. Dame, SEÑOR más pureza y espíritu de adoración y alabanza, sí, más, más,  más pureza y espíritu de adoración y alabanza en mí y en mi familia. ¡Qué seas tú el primero en mi vida!

PADRE de Misericordia, concédeme despertar y dar los frutos de una conversión auténtica y encontrar mi verdadera libertad en hacer tu voluntad.

SEÑOR JESÚS, Cordero de DIOS, ejerce Tu señorío y Tu Realeza en todos los ámbitos de mi persona.

Cúbreme, JESÚS, con tu preciosa Sangre y protégeme de todo mal y  también protege a todos los que llevo en el corazón. 

Inúndame, SEÑOR, con tus ríos de Gloria a fin de que proclame sin cesar, día tras día, tu alabanza.

ESPÍRITU SANTO, revélame todos tus carismas, tus dones y tus regalos del Cielo para la Gloria de DIOS.

María, Madre de DIOS  y Madre mía, enséñame a decir siempre SÍ al Amor, de forma incondicional y total como tú.

Pido también la asistencia de todos los Ángeles y de todos los Santos del Cielo, día tras día, para siempre en mi vida.

Gloria al PADRE, al HIJO y al ESPÍRITU SANTO. Amém.

(De Thierry Fourchaud, inspirado en una oración de las Hermanas de CRISTO Rey. Extraído del libro "Seré sanado").

domingo, 5 de diciembre de 2010

LA HUMILDAD ES LA LLAVE DE LA CONVERSIÓN

 
De Belén nos viene la LUZ
La humildad es la llave de la conversión
Adviento, repetido en estos días hasta la saciedad, nos puede sonar tan familiar que, sin darnos cuenta y deslumbrados por luces y ofertas tentadoras, pase sin ser nada más que unos buenos propósitos e intenciones, para ser alojadas en el baúl de los recuerdos.

¿Dónde fijarnos para no desviarnos del camino? JESÚS es un niño a punto de nacer y sólo su Madre y Padre están en el camino hacia Belén. María es la elegida, la portadora maternal del Unegito HIJO prometido que nos dará la Salvación. Es Ella, por ahora, la que marca las actitudes a reflexionar e imitar.

María, cuando oye la palabra del ángel, se preocupa mucho y se pregunta qué querría decir semejante saludo. María le pregunta al ángel cómo se va a realizar el plan de DIOS, siendo ella virgen. Sin embargo, la Santísima Virgen ofrece su persona a DIOS como la esclava del SEÑOR para que se cumpla en Ella lo que se le ha dicho.

DIOS también tiene un plan sobre ti y sobre mí. Y también, como a María, te ha dado la Gracia necesaria para que puedas cumplirlo. Y, seguro, que has sentido, al menos a mí me pasa, preocupación, miedo e impotencia por no saber como cumplirlo. "No temas, le dice el Ángel a María"; también te lo dice a ti y a mí: no temas Salvador o Ángel, yo voy contigo y Conmigo puedes hacerlo y vencer.

Sin embargo, no nos libraremos de los miedos, las inseguridades, las preocupaciones... María tampoco escapó a eso, ni siquiera el JESÚS Hombre. ¿Somos nosotros diferentes o priviligiados? Eso debemos asumirlo desde el principio del camino, pero sabiendo que va Alguien que no falla conmigo.

Mis planes, mis propósitos, mis proyectos... ¿son los mismos que DIOS tiene pensado, al igual que María, para mí? Y, ¿acaso lo que me ha y está sucediendo en mi vida estaba dentro de mis planes? ¿Era eso lo que yo había pensado, qué mis hijos no creyeran en TI?, ¿qué mi empresa se fuese a pique?, ¿qué mis empleados pensaran mal de mí?, ¿qué la fuerza de mi palabra y la sinceridad de mi vida deja mucho que desear?, ¿qué mi matrimonio ha pasado por momentos muy difíciles y tentaciones de fracaso y quedarme en la cuneta,?, ¿estaba dentro de mis planes que sucediera lo que ocurrió con este último cursillo...?

¡Claro que no, nada de eso estaba dentro de mis proyectos y todo ello me ha preocupado enormemente! Sin embargo, hay una cosa muy clara: muchas veces perdemos el dominio de nuestra vida y es, en ese momento, cuando se lo tenemos que dejar a DIOS.

Pero, ¿qué pasa cuando se lo tienes que dejar a ÉL? ¿Qué pasa cuando DIOS te dice: "El control lo quiero YO? Y quiero que me entregues esto de tu vida..., esto de tus hijos..., esto de tu matrimonio..., esto en el ámbito material..., esto en el ámbito social. Posiblemente surgen en nosotros preocupación, discernimiento, que son lógicas reacciones, pero, ¿hacemos lo mismo que María?

Nos sentimos turbados, confusos y desorientados. Nos cuesta desapegarnos, morir a nosotros mismos, y dudamos y, en muchos casos decimos que no (joven rico). Y la única respuesta es un "SÍ" como el de María. Un "SÍ" que pone a DIOS por delante de todo lo que uno es. Ese "SÍ" es el camino y preparación de nuestro particular "Adviento", de nuestro significado Belén.

Y, detrás del "SÍ", se descubre, si ha sido de verdad, el ofrecimiento total y pleno: "He aquí la esclava del SEÑOR, que se haga en mí según su Palabra". Es lo que debemos repetir en estas cuatros semanas de preparación: "Qué se haga en mi, cada uno ponga su nombre y su persona, según su Palabra".

Y las luces de tu Belén se encenderán y serán las más brillantes de tu vida. Nada habrá tan grande en tu corazón que rebose de gozo y felicidad que esa disponibilidad a aceptar todo lo que está atormentando tu vida, tus fracasos, tus debilidades, tus desesperanzas... Ha nacido la salvación, en, con y por ese Niño DIOS, en tu vida.

Dice San Pablo: "Hemos sido elegidos, en CRISTO, para ser santos e irreprochables" ¿Cuál es el camino para lograrlo? Cada uno de nuestros caminos es distinto, cada uno de nuestros modos de caminar es diferente, pero si seguimos el camino de María "aquí está la esclava del SEÑOR, que se haga en Mí según TÚ me dices", será siempre un camino de gozo y de esperanza, no un camino de miedo.

viernes, 3 de diciembre de 2010

ESTEMOS VIGILANTES


 Un estudiante tiene la experiencia que de no estar preparados sus exámenes no tendrían buenos resultados. Y todos hemos experimentado alguna vez en nuestras vidas que cuando no hemos preparado nuestro futuro corremos el peligro de que se presente negro y mal.

Los proyectos hay que prepararlos, y el futuro se construye haciendo del presente lo que todos sabemos que tenemos que hacer. Por lo tanto, es ahora cuando debemos de tomar las debidas precauciones y examinarnos diariamente. Y examinarnos consiste en acometer todas nuestras acciones con la mayor dedicación y entrega.

Y nuestras acciones están dentro de nosotros, porque, ¿quién no sabe que tiene que cumplir con su trabajo de forma correcta? ¿Quién no sabe que debe ser honrado, honesto, justo y procurar la paz y la convivencia entre todos? Son premisas que anidan en el corazón de todo hombre, y que todos queremos cumplir. De tal forma, que haciendo esto el mundo sería mejor.

No se nos escapa que debemos estar preparados para cuando llegue nuestro examen final. Y eso es lo que la Palabra de DIOS nos recuerda hoy: 

"Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre".

 Se hace necesario pararnos y reflexionar sobre nuestros actos y el camino de nuestra vida, no sea que con tanta velocidad no nos demos cuenta de que dejamos muchas cosas que hacer en el camino.

Mira, SEÑOR, como va mi vida, 
quizás muy deprisa y sin rumbo.
Distraída en cosas superfluas y 
caducas, y cegado ante lo
verdaderamente importante.

Y, lo peor, SEÑOR,  es que no 
puedo pararme. No tengo fuerzas
para decir basta y responder a 
lo que verdaderamente siento
dentro de mí, a lo que me
gustaría hacer.

Sólo me queda la esperanza de
encontrar las fuerzas en TÍ,
porque TÚ eres el Camino,
la Verdad y la Vida, y a TI
vengo a pedírtela: Dame las
fuerzas necesarias para darme
cuenta que sólo en la humildad
puedo encontrar el verdadero rumbo
 y norte de mi vida. Amén.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

PREOCUPADOS POR LO QUE VIENE


 La preocupación nace del tomar conciencia de lo que va a venir. También la alegría es producto del buen futuro que se nos descubre. Así que, dependiendo de nuestro futuro será nuestro presente.

Nuestro SEÑOR JESÚS nos previene y dispone a estar preparado para lo que se avecina. Nos llama la atención a observar la naturaleza y sus cambios para darnos cuenta cuando acaba una estación y llega la otra. El florecer de los frutos nos indica la llegada del verano y la caída de las hojas el otoño seguido del crudo invierno. Para entonces estaremos resguardados y provistos del calor para defendernos del frío.

De la misma forma, JESÚS nos advierte del final de los tiempos y nos llama a estar preparados y agarrados a ÉL. No hay nada que temer, pues ÉL es SEÑOR del tiempo, de la muerte y de la vida. Todo está en ÉL y junto a ÉL no hay nada que temer, por lo tanto, sólo hay una cosa vivir con, en y por ÉL todos los momentos de nuestra vida.

Estamos llamados a la eternidad y este nuestro vivir temporal es sólo un camino para emprender el definitivo eternamente. Por lo tanto, nunca hay un adiós definitivo, sino un hasta luego, porque volveremos a encontrarnos. Ese sabernos hijos del PADRE y llamados a la eternidad nos motiva para vivir en su presencia.

Enseñanos, DIOS mío, a percibir
tus huellas en las cosas de este mundo.
A observar que todo movimiento es
motivo de tu aliento, y toda vida ha
sido creada por TI.

Pero, mejor SEÑOR, haznos tomar
conciencia de que a tu lado nada
tenemos que temer, porque
 estando en TI mis frutos
serán como TÚ los quieres. Amén.