lunes, 9 de septiembre de 2013

INCAPACES DE VER

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(Lc 6,6-11)


Hay momento que se nos nubla la mente, pero también la visión. Somos incapaces de ver, y menos aun razonar. Perdemos el norte y se dispara nuestra lengua hasta el punto de vomitar disparates. Creo que todos hemos sido víctimas de esta experiencia. Yo lo confieso y lo he experimentado en mí mismo.

Pero lo peor no es eso, puesto que somos débiles y caemos en la trampa que el demonio nos tiende aprovechando nuestra debilidad. Lo peor es que, pasada la tormenta, no seamos capaces de poner las cosas en su sitio y razonar. Tengo que confesar que en eso, mi nieto Manuel me da ejemplo. Se enfada prontamente, pero pasado el tiempo confiesa su arrepentimiento y recobra la paz.

Entonces me acuerdo de las Palabras de Jesús: "Tienen que ser como niños..." Hoy el Evangelio nos dice que aquellos escribas y fariseos estaban al acecho a ver si Jesús se atrevía a curar en sábado. Y Jesús, sabiendo lo que guardaban en sus corazones, les dice: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla».

Nuestra razón, desde lo más profundo de nuestro corazón, nos dice que lo importante es buscar el bien del hombre. Siempre antes hacer el bien que el mal. Jesús que conoces nuestros corazones sabe lo que sienten, y nos mira al tiempo que le indica a aquel hombre que extienda su mano.

¿Qué pensamos nosotros? ¿Quizás estamos también de acuerdo que antes la ley que el hombre?

2 comentarios:

  1. Me temo que a veces, sí. Es muy bonito lo que cuentas de tu nieto. Así deberíamos de ser siempre. Es normal que, por nuestra debilidad, nos equivoquemos. Pero rectificar prontamente y con humildad nos permite seguir unidos al Señor.

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  2. Es una gracia que debemos pedir al Espíritu Santo: tener la sabiduría y la fortaleza de ser humildes y rectificar lo antes posible.

    Permanecer en la soberbia y el orgullo es abrirle la puesta al Maligno. ¡Lo antes posible! Entra Espíritu Santo y transforma mi corazón.

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