martes, 9 de junio de 2026

SAL Y LUZ

Mt 5, 13-16

Hay momentos en que percibo mis miserias y me parece imposible ser sal para dar sabor o luz para iluminar a los diferentes ambientes de este mundo.

Me sorprende leer en Mt 5, 13-16 cómo el Señor me considera luz y sal, obviando mi impotencia.

Confieso que no entiendo esa confianza que el Señor pone en cada uno de nosotros.

Pedro se dio cuenta de que el Señor confía en nosotros, y que no debemos contradecirle, pues si Él lo cree es porque podemos.

Otra cosa será que, por nuestra condición de ser libres, no queramos colaborar.

Señor, ayúdame a aceptar lo bueno, a dejarme llenar e impactar por tu Palabra, a mirarme como Tú me miras. A recibir el afecto de los demás no con desconfianza, sino con humildad y sencillez, y así, acercarme a ellos como Tú lo harías.

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