miércoles, 3 de junio de 2026

LLAMADOS A LA ETERNIDAD

Mc 12, 18-27

Juan experimentaba que en lo más profundo de su corazón había un deseo de eternidad. Tenía miedo a la muerte y hacía todo lo que podía para prolongarla.

Ahora Juan empezaba a darse cuenta. Ese deseo interior tenía fundamento; verdaderamente estamos llamados a la eternidad.

¿Y nosotros, no sentimos también en nuestro interior ese deseo de eternidad? Y si lo sentimos, es que Alguien nos lo ha puesto.

Sí, verdaderamente hemos sido creados para ser eternos.