miércoles, 3 de junio de 2026

LLAMADOS A LA ETERNIDAD

Mc 12, 18-27

Juan experimentaba que en lo más profundo de su corazón había un deseo de eternidad. Tenía miedo a la muerte y hacía todo lo que podía para prolongarla.

Ahora Juan empezaba a darse cuenta. Ese deseo interior tenía fundamento; verdaderamente estamos llamados a la eternidad.

¿Y nosotros, no sentimos también en nuestro interior ese deseo de eternidad? Y si lo sentimos, es que Alguien nos lo ha puesto.

Sí, verdaderamente hemos sido creados para ser eternos.

martes, 2 de junio de 2026

¿ A QUIÉN DAMOS PRIORIDAD EN NUESTRO CORAZÓN?

Mc 12, 13-17

Ese era el debate esta mañana en la tertulia de Santiago. Mientras unos defendían la ley, otros la comparaban con los derechos. Y es que hay realidades que no podemos poner al mismo nivel en una ecuación.

Se hizo un silencio que parecía confirmar que la Verdad de Dios es el criterio último para discernir el bien, porque Él es precisamente el Camino, la Verdad y la Vida.
Y conviene preguntarse: ¿Qué imagen hay impresa en nuestro corazón?

lunes, 1 de junio de 2026

Y QUERÍAN ECHARLE MANO

Mc 12, 1-12

Adolfo no sabía dónde poner la mirada. Se daba cuenta de que no tenía razón y que debía reconocerlo. Pero no tenía fuerzas para hacerlo. La soberbia podía más que él e impedía que se bajara de su posición y lo aceptara.

Jesús pasó por lo mismo; muchos rechazaron su Palabra y trataron de echarle mano porque se creían dueños de aquello que solo habían recibido en administración.

La pregunta es: ¿utilizamos los dones, capacidades y bienes que hemos recibido para servir y dar fruto, o pretendemos apropiarnos de ellos para nuestro exclusivo beneficio?

domingo, 31 de mayo de 2026

SOLO NOS SALVA EL AMOR

Jn 3, 16-18

La tertulia de esta mañana giraba en torno a los conflictos en los que la humanidad se ve envuelta por el egoísmo, la ambición y la envidia del propio hombre. Todos quieren tener más y dominar más, y eso les mueve a enfrentarse unos con otros.

Todos estaban de acuerdo. ¡Claro!, con amor todo tendría solución… pero, ¿por qué no hay amor?

La pregunta estaba en el ambiente. ¿Por qué nos falta el amor?

¿Es que acaso no nos lo han dicho? ¿Es que no creemos en Aquel que ha venido a enseñarnos a amar, amándonos hasta el extremo?

Posiblemente, la avaricia y el egoísmo, alimentados por la envidia, dan calor y vida a esa inclinación al poder que enciende el mal en el corazón del hombre y da lugar a la lucha.

Pero siempre seguiremos agarrados a la esperanza de que el amor venza al poder del mal y reine la paz entre los hombres.

sábado, 30 de mayo de 2026

MENTES CERRADAS

Mc 11, 27-33

Era imposible hacerlo entrar en razón. Solo obedecía a la suya y no había otra verdad posible. Así actuaba Fernando cada vez que entablaba conversación con otros.

Intentar razonar con quien se niega a abrir sus entendederas es una misión casi imposible. Y eso es algo tan común en nuestros tiempos que, mientras no haya quienes traten de empatizar con los demás, será muy difícil entenderse.

Fernando siempre la liaba en la tertulia de la terraza. No había manera de dialogar con él.

Siempre trataba de imponer su ideología como un absoluto. Algo que invade nuestro país, nos hace mucho daño y cercena cualquier posibilidad de diálogo, acercamiento y reconciliación entre partes enfrentadas.

Eso lo vemos a diario en nuestros propios ambientes y tertulias. Si una de las partes no hace el esfuerzo de empatizar con la otra, siempre me presentaré como víctima y veré al otro como victimario.

Batallas imposibles en las que todos terminamos perdiendo. Y Jesús nos lanza una pregunta para poner de relieve nuestras incoherencias… Porque para dialogar hacen falta unos previos. ¿Estamos dispuestos a intentarlo?
(Comentario tomado del Evangelio diario en la Compañía de Jesús: Vicente Aznar Mengual, SJ).

Y cuando afirmamos que el Hijo de Dios vino y se hizo carne, cuando predicamos el escándalo de la cruz, llegarán persecuciones, dificultades y hasta el martirio… Pidamos no tener vergüenza de vivir este escándalo de la cruz.

(Papa Francisco, 01-06-2013).

viernes, 29 de mayo de 2026

FE Y PERDÓN

Su capacidad era notable. Sus talentos brillaban y todos quedaban admirados de su inteligencia.

Sin embargo, Julián no estaba de acuerdo. Era evidente que Javier era un joven muy listo y dotado de grandes virtudes, pero…

Detuvo unos instantes sus pensamientos y pensó:

«Si no pones tus cualidades al servicio de los demás, sobre todo de los más necesitados, ¿de qué te sirve tener tanto?».

—La vida tiene valor cuando lo que eres lo pones al servicio de los demás. Esto el mundo no lo aprecia ni lo destaca, pero es lo que tendrá importancia al final.

Una voz le interrumpió, y cayó en la cuenta de que estaba hablando en alta voz. Miró a su alrededor y vio a Manuel.

—¿Qué te ocurre? —dijo Manuel— al comprobar que estaba hablando solo. ¿Has perdido el juicio?

—Ah, estaba tan metido en mi pensamiento que empecé a hablar conmigo mismo —respondió Julián.

—¿Y se puede saber de qué hablabas?

—Discernía sobre si vale la pena tener grandes virtudes y no ponerlas en función de los que las necesitan. ¿A ti qué te parece?

Manuel hizo una pausa, se encogió de hombros y alegó:

—Hombre, si tienes talentos y te los guardas, ¿para qué los quieres?

Le miró con una suave sonrisa y añadió:

—Las cualidades son para lucirlas poniéndolas al servicio de los que las necesitan. Eso es lo que te da valor y te hace notable.

—Coincido contigo —intervino Julián—, me parece que guardártelas para ti es egoísmo y no sirve para nada.

—Así es —dijo Manuel—. En el evangelio de Mc 11, 11-25, Jesús lo deja claro al criticar ciertas prácticas en el templo que nos alejan de los demás y de Dios…

Hizo un breve silencio, le miró detenidamente y añadió:

—Una fe hueca… termina secando el corazón.

A Jesús le entristece y enfurece ver cómo algunos se relacionan con Dios desde la manipulación y el provecho propio.

Pensemos: ¿Estamos nosotros también, quizás sin darnos cuenta, en esa situación?

jueves, 28 de mayo de 2026

ESPÍRITU PRONTO, CARNE DÉBIL

Mt 26, 36-42

Es evidente que anhelamos el bien y la perfección. Todos queremos ser buenas personas y deseamos quedar bien ante los demás, pero…

Aquello hizo recordar a Teodoro los momentos en los que experimentó la lejanía y la desidia respecto al Señor, sintiéndose débil y sin voluntad para mantenerse firme y fiel.

Jesucristo, sumo y eterno sacerdote, nos pone en nuestro sitio y nos señala caminos y horizontes.

Todos somos sacerdotes por el bautismo; todos estamos llamados a ser mediadores al estilo de Jesús. Un modo de hacer, de estar y de relacionarnos que poco tiene que ver con nuestros egoísmos y apetencias.

Jesús, encarnado en nuestra naturaleza humana, también sufrió la debilidad corporal y, en la oración del huerto de Getsemaní (Mt 26, 36-42), pidió al Padre: «Si es posible, que pase de mí este cáliz». Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres Tú.