miércoles, 14 de diciembre de 2016

¿A QUIÉN ESPERAMOS?

Lc 7, 19-23
De nuevo el Evangelio, hoy el de Lucas 7, 19-23, nos pregunta sobre la actitud y el motivo de nuestra espera. La pregunta es directa, ¿a quién esperamos? ¿En pleno siglo XXI mantenemos la esperanza de que Jesús se hace presente en nosotros y nace cada día que nos esforzamos en amar? ¿Creemos realmente eso que decimos? Entonces, si es así, hoy y cada día se hace Navidad en nuestro corazón.

Porque Navidad es la alternativa de volver a nacer de nuevo. Cada instante volvemos a nacer de nuevo cuando afloramos una actitud buena y una intención de hacer el bien. Porque construimos un mundo mejor en aquellos momentos que también nosotros realizamos una acción buena o aceptamos humildemente la cruz que cargamos sobre nuestros hombros. Nacer a una vida nueva es morir con Xto. Jesús, por amor, a las malas intenciones y al pecado Con Él resucitamos y nacemos a la Vida Eterna.

Y eso es lo que esperamos o debemos esperar. Vivir la alternativa de nacer de nuevo. No esperemos florituras ni regalos; ni tampoco caminos fáciles, cumplidos, promesas o muchas cosas que nos inventamos con el afán de justificarnos. Recordemos que el Señor nos dice: "Misericordia quiero y no sacrificios" Mt 12, 7. El Señor ya nació y no volverá a nacer físicamente, pero sí nacerá cada instante que nosotros le abramos las puertas de nuestro corazón en el esfuerzo de vivir su Palabra en los hombres y circunstancias que nos rodea. Así el mundo verá que Jesús nace cada día.

Por eso, junto a Juan el Bautista, nos preparamos para dejar que Jesús entre en nuestro corazón y nos renueve de nuevo para que, reconfortados en su Espíritu, sigamos el camino y la alternativa de vivir construyendo un mundo mejor.