sábado, 16 de mayo de 2026

APRENDER A PEDIR

Jn 16, 23b - 28

La experiencia de Amadeo no era del todo positiva. Sabía que lo que deseara tenía que ganárselo con su trabajo. Eso de pedir y recibir no entraba dentro de sus cálculos.

Todo lo que había conseguido en la vida era consecuencia de su esfuerzo, y nada le había sido regalado.

Cuando se proponía algo, se preparaba y luchaba hasta conseguirlo. Y si no podía, se resignaba y aprendía que todo no se puede conseguir.

En ocasiones, había llegado a la conclusión de que el esfuerzo por lograr algo le conducía a reconocer que, ante la incapacidad de lograrlo, se derivaba en otras acciones que le resultaban sumamente beneficiosas.

Llevaba un buen rato sentado y reflexionando sobre todo lo conseguido en su vida. Se sentía satisfecho de todo su esfuerzo y trabajo.

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