miércoles 11 de noviembre de 2009

LAS VÍAS DE ACCESO AL CONOCIMIENTO DE DIOS


Queramos o no el hombre es creado a imagen y semejanza de DIOS, y en lo más profundo de nuestro ser hay una llamada a la Vida de la Gracia y a compartir la Vida de la Gloria eternamente. Por eso, porque somos de DIOS y para DIOS, el hombre puede experimentar y conocer la existencia de su Creador a través de la naturaleza que le rodea, pero también con argumentos convergentes y convincentes que nos dan una y mil razones para creer.

La creación, el mundo material y la propia persona humana nos descubren infinidades de pruebas que nos hablan de un PADRE Creador, bueno y salvador. Exclamamos con espontaneidad y entusiasmo las bellezas que percibimos y observamos en el mundo. Estas bellezas sujetas a cambio, ¿quién las ha hecho sino la Suma Belleza no sujeta a cambio?

Nadie puede aspirar a algo irrealizable. Sería imposible pensar en llegar a volar como lo hacen las aves. Si sentimos y deseamos perpetuarnos es porque podemos llegar a serlo; si sentimos y nos abrimos a la verdad y a la belleza con su sentido del bien moral, con su libertad y la voz de su conciencia, con su aspiración al infinito y a la dicha, es porque el hombre descubre y se interroga sobre la existencia de DIOS.

Estas ansias de perpetuarse nos hacen percibir signos de nuestra alma espiritual, que lleva en sí la semilla de la eternidad, y que al ser irreductible a la sola materia, su alma no puede tener origen más que en DIOS.

El mundo y el hombre atestiguan que no tienen en ellos mismos ni su primer principio ni su fin último, sino que participan de Aquel que es el SER en sí, sin origen y sin fin. Así, por estas diversas vías el hombre puede acceder al conocimiento de la existencia de una realidad que es la causa primera y el fin último de todo, “y que todos llaman DIOS”.

El hombre es el ser superior de la creación, y como tal, tiene facultades que le capacitan para conocer la existencia de un DIOS personal. Y para entrar en relación y conocernos se hace necesario un acercamiento, una revelación. DIOS ha querido hacerlo así y revelarse al hombre y darle la Gracia de poder acoger en la fe esa revelación. Sin embargo, las pruebas de la existencia de DIOS pueden disponer a la fe y ayudar a ver que la fe no se opone a la razón humana.

La Santa Madre Iglesia, mantiene y enseña que DIOS, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con certeza mediante la luz natural de la razón humana (razones para creer) a partir de las cosas creadas. Sin esta capacidad, el hombre no podría acoger la revelación de DIOS. El hombre tiene esta capacidad porque ha sido creado a imagen de DIOS (Gn 1, 27).

Sin embargo, en las condiciones históricas en que se encuentra, el hombre experimenta muchas dificultades para conocer a DIOS con la sola luz de la razón. A pesar de que la razón humana, sencillamente hablando, puede verdaderamente, por sus fuerzas y su luz naturales, llegar a un conocimiento verdadero y cierto de un DIOS personal, que protege y gobierna el mundo por su providencia, así como de una ley natural puesta por el Creador en nuestras almas, sin embargo hay muchos obstáculos que impiden a esta misma razón usar eficazmente y con fruto su poder natural.

Porque las verdades que se refieren a DIOS y a los hombres sobrepasan absolutamente el orden de las cosas sensibles, y cuando deben traducirse en actos y proyectarse en la vida, exigen que el hombre se entregue y renuncie a sí mismo. El espíritu humano, para adquirir semejantes verdades, padece dificultades por parte de los sentidos y de la imaginación, así como de los malos deseos nacidos del pecado original. De ahí procede que en semejantes materias los hombres se persuadan de que son falsas, o al menos dudosas, las cosas que no quisieran que fuesen verdaderas.

Por eso el hombre necesita ser iluminado por la revelación de DIOS, no solamente acerca de lo que supera su entendimiento, sino también sobre las verdades religiosas y morales que de suyo no son inaccesibles a la razón, a fin de que puedan ser, en el estado actual del género humano, conocidas de todos sin dificultades, con una certeza firme y sin mezcla de error.

Al poseer capacidad humana para tener experiencia y conocimiento de DIOS, la Iglesia expresa su confianza en la posibilidad de hablar de DIOS a todos los hombres y con todos los hombres. Desde ahí se abre la posibilidad de diálogo con otras religiones, filosofía y las ciencias, como con los no creyentes y los ateos.

Si nuestro conocimiento de DIOS es limitado, puesto que DIOS es infinito e inalcanzable en su comprensión, nuestro lenguaje de DIOS será también limitado. No podemos entender y nombrar a DIOS sino a partir de las criaturas, y según nuestro modo humano limitado de conocer y de pensar. Las múltiples perfecciones de las criaturas (su verdad, su bondad, su belleza) reflejan, por tanto, la perfección infinita de DIOS. Por ello, podemos nombrar a DIOS a partir de las perfecciones de sus criaturas, pues de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor (Sb 13, 5).

(Tomado del Catecismo de la Iglesia católica).

viernes 6 de noviembre de 2009

“CREO”, “CREEMOS”.


Cuando profesamos nuestra fe, comenzamos diciendo: “Creo o Creemos”….

¿Qué significa creer?...

La fe es la respuesta del hombre a DIOS, pero a un DIOS que se revela y se entrega a él, dando al mismo tiempo una luz sobreabundante al hombre que busca el sentido último de la vida…

LA RESPUESTA AL DESEO QUE LLEVO DENTRO

El deseo de DIOS está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por DIOS y para DIOS; y DIOS no cesa de atraer al hombre hacia SÍ, y sólo en DIOS encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar…

¿Qué buscamos?... La felicidad, pero ¿qué entendemos por felicidad?

Salud, riqueza, poder, prestigio, placer, bienestar, inteligencia, saber, fortaleza…etc.

Pero eso, si bien nos hace felices, sentimos que no nos llena plenamente, porque se acaba… Todo tiene fecha de caducidad… y en lo más profundo de mi ser quiero ser feliz eternamente… ¿No es así?

El hombre busca insaciablemente perpetuarse, vivir para siempre…

Y esa oferta sólo la tiene DIOS, porque DIOS es eterno y nos quiere tanto que nos ofrece su propia Vida, la Vida de la Gracia, para que seamos como ÉL, y, participando de su Gloria, seamos plenamente felices en su presencia y PARA SIEMPRE.

Y esto se nota en todos los hombres y todos los pueblos… Tanto es así que podemos llamar al hombre “un ser religioso”.

DIOS creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra y determinó con exactitud el tiempo y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen a DIOS, para ver si a tientas le buscaban y hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos (hech 17, 26-28).

Pero esta “unión íntima y vital con DIOS” puede ser olvidada, desconocida e incluso rechazada explícitamente por el hombre. Tales actitudes pueden tener orígenes muy diversos: la rebelión contra el mal en el mundo, la ignorancia o la indiferencia religiosas, los afanes del mundo y de las riquezas, el mal ejemplo de los creyentes, las corrientes de pensamientos hostiles a la religión, y finalmente esa actitud del hombre pecador que, por miedo, se oculta de DIOS y huye ante su llamada.

En su Pensamiento DIOS sabe y sabía que la respuesta del hombre era la que es, y a pesar de eso envío a su HIJO para que sufriera y padeciera una muerte de Cruz por nuestro rescate. Y ante tanta indiferencia y rechazo, DIOS no cesar de llamar a todo hombre a buscarle para que viva y encuentre la dicha.

Pero esta dicha exige del hombre todo el esfuerzo de su inteligencia, la rectitud de su voluntad, un corazón recto, y también el testimonio de otros que le enseñen a buscar a DIOS. Siendo un regalo de DIOS, no por eso es barato y exige renuncia y todo empeño. Las cosas valiosas son costosas, y la Vida de la Gracia, la Vida plenamente gozosa y eterna nos pide toda nuestra vida terrena.

También, cada uno de nosotros estamos, por nuestro compromiso Bautismal, exhortados a dar testimonio de nuestra fe y a proclamarla, siendo responsables, en nuestra medida y posibilidades, de que otros puedan conocerla y por nuestro testimonio de amor y entrega, descubrirla.

Por eso nos abandonamos en las MANOS del ESPÍRITU para que ÉL nos asista, nos dirija y nos guíe con la Luz que nos Ilumina y nos alumbra el camino a recorrer.

(Del catecismo de la Iglesia católica)

lunes 2 de noviembre de 2009

LA SABIDURÍA DE LA VIDA Y LA MUERTE


Traigo aquí esta reflexión de Catholic.net porque me parece muy interesante y con la que comparto profundamente mi pensamiento y fe. Acabo de escribir, sin haber leído este comentario sobre el Evangelio del día, una reflexión sobre la celebación de este día y me he sorprendido gozosamente al comprobar la coincidencia de lo reflexionado, no tanto en la sustancia y fundamento que es lo normal y esperado, sino en las formas y actitudes que comparte y manifiesta. Es por eso, por, al menos para mí, lo profundo y provechoso del tema, por lo que lo transcribo por no pode enlazarlo al recibirlo por e-mail. Espero sea provechoso para nuestra formación espiritual y nuestra vida en la esperanza de sentirnos Resucitado en JESÚS.

Mateo 25, 31-46. Conmemoración de los fieles difuntos. La muerte nos enseña a vivir mejor y a valorar el poco tiempo del que disponemos para hacer méritos que perduren.
Autor: P. Sergio A. Córdova LC | Fuente: Catholic.net
Mateo 25, 31-46


Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ´Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme. Entonces los justos le responderán: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?. Y el Rey les dirá: ´En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis. Entonces dirá también a los de su izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces dirán también éstos: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos? Y él entonces les responderá: En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo. E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.


Reflexión


Amigo lector: permíteme que te haga una confidencia personal. ¿Sabes? A mí me gusta mucho meditar sobre la muerte. Y no por ser un tipo melancólico, pesimista o lunático, ni de carácter fúnebre o taciturno. Francamente no. Más bien, me considero una persona alegre y optimista, amante de la vida y de la aventura. Lo que sucede es que nos hemos acostumbrado a considerar la muerte como algo tétrico y negativo, y cuyo pensamiento debemos casi evitar a toda costa. Y, sin embargo, si tenemos una certeza absoluta en la vida es, precisamente, que todos vamos a morir.

Pero a mí, en lo personal, esta certeza no me atemoriza, para nada. Al contrario. Me hace pensar con inmenso regocijo y esperanza en el “más allá”, en lo que hay después de la muerte. Y también me ayuda a aprovechar mejor esta vida. Pero no para “pasarla bien”, sino para tratar de llenar mi alforja de buenos frutos para la vida eterna.

Alguien dijo: “Morir es sólo morir; morir es una hoguera fugitiva; es sólo cruzar una puerta y encontrar lo que tanto se buscaba. Es acabar de llorar, dejar el dolor y abrir la ventana a la Luz y a la Paz. Es encontrarse cara a cara con el Amor de toda la vida”.

Es verdad. Lo importante de la muerte no es lo que ella es en sí, sino lo que ella nos trae; no es el instante mismo del paso a la otra vida, sino la otra vida a la que ella nos abre paso. Para quienes tenemos fe, la muerte es sólo un suspiro, una sonrisa, un breve sueño; y para los que vivimos de la dichosa esperanza de una felicidad sin fin, que encontraremos al cruzar el umbral de la otra vida, ésta no es sino un ligero parpadeo y, al abrir los ojos, contemplar cara a cara a la Belleza misma; es exhalar el más exquisito perfume -el de nuestra alma, cuando abandone el cristal que la contiene para iniciar la más hermosa aventura y gozar del Amor en persona ¡ahora sí, para toda la eternidad! La muerte no debería llamarse “muerte”, sino “vida” porque es el inicio de la verdadera existencia.

El libro del Apocalipsis nos dice hermosamente que allí, en el cielo, después de la muerte “ya no habrá hambre, ni sed, ni calor alguno porque el Cordero que está en medio del trono, Jesús, los apacentará -a los que han entrado en la gloria y los guiará a las fuentes de las aguas de la vida, y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos” (Ap 7, 16-17). Ya no habrá tristeza, ni dolor, ni sufrimiento, sino amor completo y dicha sin fin. ¿No es emocionante y apetecible?

Nuestra Madre, la Iglesia, nos ha enseñado a ver con ojos muy distintos la realidad de la muerte, a mirarla con gran serenidad y a aceptarla con paz y esperanza; incluso con alegría y regocijo -si es viva nuestra fe porque aquel bendito día será el más glorioso de toda nuestra existencia: el de nuestro encuentro personal con Dios, el Amor que nuestro corazón reclama.

¡Claro!, sólo es posible hablar así cuando tenemos fe. Por eso, los santos se expresaban de ella -de la muerte con un lenguaje desconcertante para el mundo. San Francisco de Asís la llamaba “hermana muerte”, y deseaba que llegara pronto. San Pablo afirmaba que para él la muerte era una ganancia porque así podría estar ya para siempre con el Señor (Fil 1, 21-23); y santa Teresa de Jesús también se consumía por el anhelo de que ésta no se demorara tanto en venir: “Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero” -decía en uno de sus poemas







domingo 1 de noviembre de 2009

HOY ES EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS.


Posiblemente les pase a ustedes lo mismo que a mí. Al celebrar el día de todos los "Santos" pensamos inmediatamente en los que ya están gozando en el Cielo en la presencia del PADRE y que alcanzaron, por sus virtudes, renombre y fama universal dentro de la Iglesia. Por eso han sido elevados en los altares y puestos como ejemplos y referencias que nos animen y nos sirvan de luz para seguir.

Estos, ya tienen su día señalado y, por lo tanto, su fiesta oficial. He oído, hace unos momentos eso en la Eucaristía que acabo de participar, y si su día ya está en el calendario, el día de hoy tiene que tener otro significado, que aunque estén ellos contenidos, también habrán otros que pasan de forma más disimulada y no tienen ninguna celebridad que los identifique personalmente. A estos otros es a los que va de manera muy especial dedicado este día.

La Tradición, nuestra cultura, ha ido traspasando estas fiestas de tiempo en tiempo, y como todo, sufren modificaciones, interpretaciones y costumbres que se van adaptando, en los momentos circunstanciales que se viven, en diferentes formas de manifestarse e interpretarse. Sin embargo, recogiendo todo el acerbo cultural que traen consigo, creo que lo importante, la sustancia, aunque cada uno lo viva en su lugar de origen de forma diferente, está en celebrar la vida y el triunfo en JESÚS de la Resurrección, fundamento de nuestra fe.

Estamos llamados a ser Santos y a vivir plenamente un vida eterna gozosa y feliz junto al PADRE Bueno que nos quiere desde siempre y nos ha creado. Y tomar conciencia que, ya muchos la disfrutan junto al PADRE y a JESÚS, y otros nos purificamos, unos ya en camino purgante y otros en la lucha contra corriente que nos queda en este mundo, es lo que creo conforma la idea central que todo creyente debe tener muy dentro y celebrar.

Hoy, día de todos los Santos, es el día de todos aquellos que se esfuerzan diariamente en seguir a JESÚS e imitarle. Hoy, día de todos los Santos, es el día de aquellos que tratan de vivir con un corazón que sienta los mismos sentimientos que el corazón de JESÚS. Hoy, día de todos los Santos, es el día de los que buscan hacer el bien, defender la vida, establecer justicia, conseguir paz, y sobre todo, conjugar por activa y pasiva el verbo Amar en su acepción más cercana a ágape.

Y, realmente, como dice la primera lectura, (Ap 1, 2-4, 9-13): "después, vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas..." Los Santos antónimos, pero si conocidos por el PADRE DIOS, son tantos que su número no se puede contar. Hay mucha gente que, a pesar de caídas, tropiezos, fatigas, errores, apegos, faltas, omisiones, y un largo etc de limitaciones humanas, perseveran día a día en la búsqueda del bien desde la Luz en el ESPÍRITU SANTO y en las enseñanzas de JESÚS, y, por lo tanto, son aspirante a Santos y en deambular por la vida son Santos.

Ser Santo es ser considerado hijo de DIOS, y, es el PADRE mismo quién nos llama hijos suyo, y si el PADRE nos lo dice es que verdaderamente lo somos, primera carta del Apóstol San Juan, 3. 1-3. Por lo tanto, alcanzar la Santidad no es cosa imposible, ni tampoco posible por nosotros mismos, sino que en JESÚS y en el ESPÍRITU podemos lograr dejar entrar la Gracia por la que nos transformamos en verdadero hijos suyo y, en consecuencia, Santos destinados a vivir la esperanza de, cuando se manifieste, seremos semejantes a ÉL, porque le veremos tal cual es.

La aparente utopía se desvanece cuando experimentamos que vivimos al lado de muchos Santos y que nos rodean con sus brazos, nos animan y nos fortalecen con sus animadas reflexiones, consejos, compañía, aliento, esperanzas, vivencias, defensas, oraciones, amistad, alegría, disponibilidad, sinceridad... y amor. No hace falta decir nombres y apellidos, pero ya más de uno lo ha dejado escapar de sus agradecidos labios al proclamar: ¡Eres todo un Santo...! Y es que hay muchos que andan por el camino de llegar a ser Santos.

Es, pues, un día grande y festivo que celebra la victoria de la Vida eterna y gozosa alcanzada para siempre, ya por unos, en la presencia del PADRE que nos ama y nos cobija, y la lucha diaria de otros que permanecen en el Camino y albergan la esperanza de reunirse un día con todos en la Casa del PADRE.

También nos suele ocurrir, quiero aprovechar esta reflexión para compartirlo, que confundimos el día de todos los Santos con el de los difuntos. Hoy celebramos la victoria de muchos santos anónimos que ya están en la presencia del PADRE. Santos que conocimos y que compartieron con nosotros muchas cosas... Y mañana celebraremos el día de los difuntos, que tiene otro significado, cual es el de rezar y acordarnos de forma especial, porque lo hacemos diariamente, por los que están en el camino purificándose (Purgatorio) hasta entrar en la Casa del PADRE a gozas de su presencia.

Mañana es el día de la Esperanza y Misericordia en el Amor de DIOS de los que, habiendo partido ya para la Casa del PADRE, peregrinan en el Purgatorio la purificación de su alma hasta tener el traje de fiesta apropiado para presentarse ante el PADRE. Ambos son días de esperanza y de alegría, aunque tengan la diferencia y el matiz del dolor y la separación que los seres queridos dejan en nuestra interior.

jueves 29 de octubre de 2009

¿DÓNDE ESTÁN NUESTROS ORIGENES?


Buscar nuestras propias raíces es algo tan importante como señalar el camino que le da sentido a nuestro peregrinar. Un camino sin ayer es un camino sin horizonte ni objetivo, pues perdida la identidad queda desdibujada la meta a dónde dirigirse. Caminante, diría el poeta, no hay camino, pero yo añadiría: "se hace camino cuando conoces tus origines y, en consecuencia, encaminas tus pasos hacia la meta que buscas.

Meditando sobre lo reflexionado podríamos concluir que en la medida que sabemos de dónde hemos partido, quienes somos y a dónde nos dirigimos, podemos encontrar la vereda que nos conduzca a la verdadera realización de nuestro fin. Desde ahí, conocernos se hace fundamental para encontrarnos y encontrar, desde el pasado, el presente y vislumbrar el futuro. Es el camino que hace el auténtico caminante cuando camina con sentido y responsabilidad.

Valga esta pequeña y sencilla introducción para dar paso a unas fiestas que tratan de colarse en nuestra cultura sin fundamento ni tradición. Algo que tratan de introducir y de camuflar para dispersar la verdad de nuestra propia tradición, pero, aún peor, que no tiene ningún sentido real salvo el hacer fiesta sin tener nada que celebrar. Porque la fiesta supone una causa que le da sentido y razón de celebrar, en el recuerdo de algo que marca nuestra vida y le es vital.

A continuación doy paso a un buen trabajo sobre la historia y el verdadero sentido de estas fiestas de Halloween que nos quieren adentrar en nuestra cultura como algo nuevo que aporta sentido a nuestro sentir y vivir.

Halloween ¿Cristianismo o paganismo?
¿Lo debe celebrar un cristiano?
Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net

No se puede negar que es divertido disfrazar a los pequeños de la casa y salir con ellos a pedir dulces por las calles, muchos de nosotros tenemos recuerdos gratos de las fiestas de Halloween en donde compartíamos dulces y echábamos mano de todo lo que estaba a nuestro alcance para confeccionarnos el mejor de los disfraces.

Halloween, ¿Lo debe celebrar un cristiano?

Pero no podemos pasar por alto que las fiestas que celebramos reflejan quiénes somos e influyen en nuestros valores. Desgraciadamente muchos cristianos han olvidado el testimonio de los santos y la importancia de rezar por los muertos y se dejan llevar por costumbres paganas para festejar con brujas y fantasmas.

"Halloween" significa (All hallow´s eve), del inglés antiguo, all hallows eve, o Víspera Santa, pues se refiere a la noche del 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. La fantasía anglosajona, sin embargo, le ha robado su sentido religioso para celebrar en su lugar la noche del terror, de las brujas y los fantasmas. Halloween marca un triste retorno al antiguo paganismo, tendencia que se ha propagado también entre los pueblos hispanos.

Raíces paganas de Halloween

Ya desde el siglo VI antes de Cristo los celtas del norte de Europa celebraban el fin del año con la fiesta de Samhein (o La Samon), fiesta del sol que comenzaba la noche del 31 de octubre. Marcaba el fin del verano y de las cosechas. El colorido de los campos y el calor del sol desaparecían ante la llegada de los días de frío y oscuridad.

Creían que aquella noche el dios de la muerte permitía a los muertos volver a la tierra fomentando un ambiente de muerte y terror. La separación entre los vivos y los muertos se disolvía aquella noche y haciendo posible la comunicación entre unos y otros. Según la religión celta, las almas de algunos difuntos estaban atrapadas dentro de animales feroces y podían ser liberadas ofreciéndole a los dioses sacrificios de toda índole, incluso sacrificios humanos. Sin duda Samhein no es otro sino el mismo demonio que en todas las épocas busca implantar la cultura de la muerte.

Aquellos desafortunados también creían que esa noche los espíritus malignos, fantasmas y otros monstruos salían libremente para aterrorizar a los hombres. Para aplacarlos y protegerse se hacían grandes hogueras. Estas hogueras tuvieron su origen en rituales sagrados de la fiesta del sol. Otras formas de evitar el acoso de estos macabros personajes era preparándole alimentos, montando macabras escenografías y disfrazándose para tratar de asemejarse a ellos y así pasar desapercibidos sus miradas amenazantes.

¿Como sabía aquella gente la apariencia de brujas, fantasmas y monstruos?. Al no conocer al verdadero Dios vivían aterrorizados ante las fuerzas de la naturaleza y las realidades del sufrimiento y la muerte. De alguna forma buscaban desahogar aquella situación dándole expresión en toda clase de fantasías. Todo lo feo, lo monstruoso y lo amenazante que se puede imaginar en figuras de animales y seres humanos constituye la base para darle riendas libres a la imaginación del terror.

Mezcla con el cristianismo

Cuando los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa. La coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta cristiana de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que algunos las mezclaran. En vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos.

Algunos inmigrantes Irlandeses introdujeron Halloween en los Estados Unidos donde llegó a ser parte del folklore popular. Se le añadieron diversos elementos paganos tomados de los diferentes grupos de inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas, duendes, drácula y monstruos de toda especie. Desde USA, Halloween se ha propagado por todo el mundo.

Algunas costumbres de Halloween

Trick or Treat

Los niños (y no tan niños) se disfrazan (es una verdadera competencia para hacer el disfraz mas horrible y temerario) y van de casa en casa exigiendo «trick or treat» (truco o regalo). La idea es que si no se les da alguna golosina le harán alguna maldad al residente del lugar que visitan. Para algunos esto ha sido un gracioso juego de niños. Ultimamente esta práctica se ha convertido en algo peligroso tanto para los residentes (que pueden ser visitados por una ganga violenta), como para los que visitan (Hay residentes que reaccionan con violencia y han habido casos de golosinas envenenadas).

La Calabaza

Según una antigua leyenda irlandesa un hombre llamado Jack había sido muy malo y no podía entrar en el cielo. Tampoco podía ir al infierno porque le había jugado demasiados trucos al demonio. Tuvo por eso que permanecer en la tierra vagando por los caminos, con una linterna a cuesta. Esta linterna primitiva se hace vaciando un vegetal y poniéndole dentro un carbón encendido. Jack entonces se conocía como "Jack of the Lantern" (Jack de la Linterna) o, abreviado, Jack-o-´Lantern. Para ahuyentar a Jack-o-´Lantern la gente supersticiosa ponía una linterna similar en la ventana o frente a la casa. Cuando la tradición se popularizó en USA, el vegetal con que se hace la linterna comenzó a ser una calabaza la cual es parte de las tradiciones supersticiosas de Halloween. Para producir un efecto tenebroso, la luz sale de la calabaza por agujeros en forma del rostro de una carabela o bruja.

Fiestas de Disfraces

Una fiesta de disfraces no es intrínsecamente algo malo. Pero si hay que tener cuidado cuando estas se abren a una cultura desenfrenada como la nuestra. Detrás de un disfraz se pueden hacer muchas cosas vergonzosas con impunidad. Con frecuencia se hace pretexto para esconderse y aprovecharse de la situación. Como hemos visto, los disfraces de Halloween tienen origen en el paganismo y por lo general aluden a miedo y a la muerte. Hoy día con frecuencia los disfraces se burlan de las cosas sagradas. Vemos, por ejemplo, disfraces de monjas embarazadas, sacerdotisas, pervertidos sexuales, etc. Nada de eso es gracioso y solo puede ofender a Dios.

Con el reciente incremento de satanismo y lo oculto la noche de halloween se ha convertido en la ocasión para celebrar en grande toda clase ritos tenebrosos desde brujerías hasta misas negras y asesinatos. Es lamentable que, con el pretexto de la curiosidad o de ser solo por pasar el tiempo, no son pocos los cristianos que juegan con las artes del maligno.

Jesucristo es la victoria sobre el mal

La cultura moderna, jactándose de ser pragmática y científica, ha rechazado a Dios por considerarlo un mito ya superado. Al mismo tiempo, para llenar el vacío del alma, el hombre de hoy retrocede cada vez mas al absurdo de la superstición y del paganismo. Ha cambiado a Dios por el mismo demonio. No es de extrañar entonces que vivamos en una cultura de la muerte en la que millones de niños son abortados cada año y muchos mas mueren de hambre y abandono.

Es más fácil dejarse llevar por la corriente de la cultura y regresar al miedo, a la muerte y a un "mas allá" sin Dios porque, sin la fe, el hombre se arrastra hacia la necesidad de protegerse de fuerzas que no puede dominar. Busca de alguna manera con sus ritos exorcizar las fuerzas superiores.

Como católicos, profesamos que solo Jesucristo nos libera de la muerte. Solo Él es la luz que brilla en la oscuridad de los largos inviernos espirituales del hombre. Solo Él nos protege de la monstruosidad de Satanás y los demonios. Solo Él le da sentido al sufrimiento con su Cruz. Solo Él es vencedor sobre el horror y la muerte. Solo Dios basta para quién ha recibido la gracia y vive como discípulo de Cristo. Ante Cristo la cultura de la muerte cede el paso al amor y la vida.

Alternativas a Halloween

Los cristianos debemos no solo desenmascarar el mal sino ser además luz en las tinieblas. Debemos abogar por el retorno a la verdadera celebración de la Fiesta de Todos los Santos y la riqueza del festejo del Día de muertos . Se pueden hacer muchas celebraciones en torno al recuerdo de los santos.
Un ejemplo puede ser nuestro Proyecto: Fiesta de Todos los Santos

Los niños se pueden disfrazar de un santo favorito y aprenderse su vida, especialmente sus virtudes, con el fin de imitarlas. Los mayores pueden leer acerca de los santos, tener una fiesta en honor a un santo favorito de la comunidad o de la familia.

En algunas comunidades que aun se mantienen cristianas se puede renovar la costumbre de pueblos españoles de ir de puerta en puerta cantando, tocando instrumentos musicales y pidiendo dinero para las «ánimas del Purgatorio».

Aquellos que hagan el esfuerzo por vivir su fe lograrán en la Fiesta de Todos los Santos recordar que todos somos llamados a la santidad. Podrán conocer la vidas maravillosas de los santos que les ayudarán a vivir el Evangelio. Encontrarán además grandes amigos que intercederán desde el cielo por su salvación.

lunes 26 de octubre de 2009

MIS TEMORES Y MIEDOS.


Hay muchas cosas que nos son inalcanzables y se convierten en utopías irrealizables. Y, quizás, sean porque no están dentro de nuestras circunstancias culturales y no las hemos percibido desde muy pequeño, ni experimentado como experiencia propia en mi vida. Sin embargo, muchas veces, me pregunto, que si hubiese nacido en una familia agricultora, taurina o de cualquier otro tipo, hoy estuviese, existe esa posibilidad, cultivando, toreando o cualquier otra cosa, o al menos tendría profundos conocimientos de la materia. Las cualidades están ahí, pero muchas veces no las descubrimos, menos las desarrollamos y finalmente se quedan en ilusiones utópicas.

¡Cuantas veces he querido hacer cosas, y tomo conciencia que de haber tenido una cultura apropiada, en esa cosa concreta, podía estar haciéndola! Caes en la cuenta que tienes cualidades para hacerlo, pero no has recibido la formación ni vivido la experiencia de esforzarte y aprender a hacerlas, pero descubres que te sentirías capaz de hacerlo si... Unas veces depende de ti por no haber aprovechado el tiempo, y otras de las circunstancias en las que se ha desenvuelto tu propia vida.

En cierta ocasión alguien coló un huevo de águila real en un nido de pata y, como era de esperar, nacieron los patitos y también el águila. Después de un tiempo se cuenta que el águila mirando hacia el cielo vio un hermoso pájaro de enormes alas volar en las alturas con una majestuosidad maravillosa. Su belleza le dejó entusiasmado y deseó hacer lo mismo.

La madre pata que había observado tal entusiasmo le miró cariñosamente y comentó: no te hagas ilusiones, tú no puedes volar así, eres un pato. Y el patito águila bajó la mirada y siguió su camino errante a ras del suelo. ¡NO SABÍA QUE ERA UN ÁGUILA Y PODÍA VOLAR DE ESA MISMA FORMA!


Igual puede ocurrirnos a nosotros muchas veces y nuestros temores y miedos nos impiden intentarlo y arriesgarnos a descubrirnos a nosotros mismo. Sí, es verdad que no podemos caer en intentar ideales fuera de nuestro alcance y talentos, eso se descubre fácil, pero hay muchas cosas que sí están a nuestro alcance y por temor no salimos a su encuentro. Son los miedos a descubrir nuestro propio yo, nuestros mecanismos de defensa y autotraiciones y a enfrentarnos con nuestra propia realidad.

Y no hay otra realidad, queramos o no, que saber, el águila no lo supo, que somos hijos de DIOS, y que por ser hijos de DIOS con todas las de la ley, recibido en el Bautismo, tenemos la herencia de ser coherederos con JESÚS de su Gloria, que se nos regala gratuitamente si somos capaces de padecer juntamente en, por y con nuestro SEÑOR JESUCRISTO (Rm 8, 14-17).

DIOS se nos regala gratuitamente, nos da su propia Vida, "la Vida de la Gracia," que consiste en darse EL MISMO y hacernos como ÉL. DIOS quiere que seamos como ÉL, pero no según nuestro forma de ver, pensar y hacer las cosas, sino según su VOLUNTAD, y esa VOLUNTAD es su HIJO JESÚS, que nos ha enseñado el Camino para no quedarnos en la ceguera y oscuridad, como le ocurrió al águila, y poder ver y alcanzar el vuelo al que estamos llamados: "SER HIJOS DE DIOS Y GOZAR PLENAMENTE DE SU PRESENCIA PARA SIEMPRE".

domingo 18 de octubre de 2009

LETANIA DE LA HUMILDAD


JESÚS manso y humilde de Corazón,.............Óyeme.

Del deseo de ser lisonjeado,...............líbrame JESÚS (se repite)
Del deseo de ser alabao,
Del deseo de ser honrado,
Del deseo de ser aplaudido,
Del deseo de serpreferio a otros,
Del deseo de ser consultado,
Del deseo de ser aceptado,

Del temor de ser humillado,
Del temor de ser despreciado,
Del termor de ser reprendido,
Del temor de ser calumniado,
Del temor de ser olvidado,
Del temor de ser puesto en rídiculo,
Del temor de ser injuriado,
Del temor de ser juzgado con malicia,

Que otros sean más estimados que yo,....JESÚS dame la gracia de desearlo (se repite)
Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse,
Que otros sean alabados y de mí no se haga caso,
Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,
Que otros sean preferidos a mé ne todo,
Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda,

ORACIÓN
Oh JESÚS que, siendo DIOS, te humillaste hasta la muerte, y muerte de Cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concedenos la Gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo. Amén.
Cardenal Merry del Val.