ÚLTIMAS REFLEXIONES

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DE DODIM A AGAPÉ

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martes, 1 de marzo de 2016

LA HERRAMIENTA DE SALVACIÓN: EL PERDÓN

(Mt 18,21-35)


A veces nos preguntamos el por qué tengo que perdonar cuando tengo toda la razón; en ocasiones me pregunto, ¿si la razón me asiste, por qué tengo que perdonar al que me ofende, me fastidia y me roba? Y en el esfuerzo de encontrar respuestas mi vida se consume sin hallarlas. Y es que la mente humana, mi mente, no sabe ni entiende de perdonar cuando me ofenden y tengo razón.

Hasta ahí llega nuestro razonamiento, y entendemos que eso es justo y verdad. Sin embargo, por encima de eso hay otra Palabra, la de Jesús de Nazaret. Que nos habla y nos da razones para perdonar lo que nuestro entendimiento no acepta ni comprende de perdonar. Claro, antes de eso, o en medio de eso está la Fe. La Fe en Jesús, el Hijo de Dios, que con su Amor y sus Obras, en su paso por la tierra y entre nosotros, nos enseñó y nos dio testimonio de su Divinidad.

Y Él nos dice que tenemos que perdonar como Él nos perdona. Y nos lo explica de forma muy sencilla y con esta parábola: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y... (Mt 18,21-35).

La cuestión es que si Jesús nos perdona todo y siempre que acudamos a Él arrepentido y con propósito de enmendarnos y no caer en la tentación del pecado, ¿cómo es posible que nos resistamos nosotros a perdonar? ¿Con qué cara podemos presentarnos ante Él y justificar nuestra actitud de no perdonar? ¿Acaso lo merecemos nosotros, y los demás no merecen el nuestro?

La parábola nos retrata nítidamente y nos propone reflexionar sobre ello. Conviene tomarse un pequeño tiempo y leerla y meditarla serenamente y en presencia del Espíritu Santo. En ello nos va todo, nuestra felicidad, gozo y eternida. Nuestra salvación Nos ayudará y fortalecerá para también nosotros perdonar.

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