| Lc 14, 25-33 |
No se te van a pedir tus éxitos, sino el amor que hayas gastado en beneficio de los demás.
domingo, 7 de septiembre de 2025
¿NO VES TU CRUZ?
lunes, 26 de mayo de 2025
UN TESTIMONIO DE CRUZ
El camino a recorrer es un
camino de cruz. Eso significa que seremos perseguidos, odiados y martirizados
hasta el extremo de nuestra propia muerte. Sufriremos el mismo camino que sufrió nuestro Señor. Precisamente, es
eso lo que se está acaeciendo en nuestra propia época, hasta el punto de que
podemos decir que todos los días muere algún cristiano perseguido en alguna
parte.
Sin embargo, ¿qué hacemos
nosotros? Pues, si queremos seguir a nuestro Señor, nuestra respuesta debe ser
la misericordia, manifestada en nuestras obras, palabras y actitud de vida. Seguir
a Jesús es tratar de imitarle asemejando nuestra vida a la suya. Y eso solo lo
podemos realizar abiertos a la acción del Espíritu Santo. Espíritu Santo que
nos promete Jesús: (Jn 15,26—16,4): En
aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que
yo os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre,
Él dará testimonio de …
Por tanto, nuestra actitud debe ser esa: abrirnos a la acción del Paráclito y, por su Gracia, vivir en la actitud de hacer la Voluntad del Padre, tal y como hizo Jesús. Eso sí, consciente de nuestras debilidades y pecados, pero, también conscientes de que estamos asistidos por la Gracia del Espíritu Santo, y unidos a Él podemos hacer que lo imposible sea posible. Amén.
sábado, 24 de mayo de 2025
NO SOMOS DE ESTE MUNDO
Nuestro objetivo no está en
este mundo, y eso nos creará dificultades hasta el extremo de amenazar nuestra
muerte. De ahí las persecuciones que están pasando muchos de nuestros hermanos
en la fe. Seguir a Jesús nos creará muchas tribulaciones y problemas. Por eso,
Él nos previene y nos lo dice: (Jn 15,18-21): En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que a mí
me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo
suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del
mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que …
La cuestión está escondida
en aquellos que viven en la mentira y practican el mal para satisfacer sus
egoísmos, caprichos, intereses y satisfacciones. Anteponen sus egos a todo lo
que se les interpongan, incluso la vida de los demás. Manipulan la justicia y la
adulteran con el fin de que sus prácticas fraudulentas y mafiosas les sean
permitidas: así esconden los delitos, la malversación, la mentira … etc. ¿Acaso
no lo estamos viendo y sufriendo también nosotros?
Quienes seguimos a Jesús tratamos, a pesar de nuestras debilidades y pecados, vivir en la verdad y practicar la justicia. Eso es incómodo para aquellos otros que tratan de vivir para satisfacer sus egoísmos, sus narcisismos, sus caprichos y placeres. Y, claro, sus objetivos son quitarlos del medio. Ejemplos hay muchos. Y cuando llega ese momento, al creyente sólo le queda la compañía de Jesús. Y eso basta, todo lo demás está condenado a desaparecer.
miércoles, 6 de noviembre de 2024
ATRAPADOS POR NUESTROS EGOS Y BIENES
No hay otra
cuestión sino la de nuestra propia naturaleza egoísta y posesiva. Creemos que
somos más fuertes y poderosos en la medida que tenemos más poder y más bienes.
Creemos que nuestra valía se mide por la medida de nuestras fuerzas, poder y
riquezas, y, ensimismados y cegados por esa creencia hacemos de nuestra vida un
camino de egoísmos y soberbias.
Y nos equivocamos
plenamente. Detrás de todo eso no hay sino vacío, tristeza y perdición. No es
menester adentrarnos en explicarlo, la experiencia, nuestra propia experiencia
nos lo demuestra. La felicidad que buscamos no se encuentra en las cosas de
este mundo, ni tampoco en el poder, la fuerza y la riqueza. Simplemente, está
en el amor. Ese amor que seamos capaces de dar en nuestra diaria relación con
los demás.
Y para dar amor hay primero que recibirlo. Porque, nosotros somos mezcla de pecados, causas de nuestras propias inclinaciones, y amor, por la Gracia y semejanza con nuestro Creador, nuestro Padre Dios. En consecuencia, sólo podremos recibir amor del que es precisamente Amor, nuestro Padre Dios. Y eso nos deja meridianamente claro que sólo estando en Él podemos amar. Y para estar en Él necesitamos dejar todo lo demás, o, mejor, ponerlo siempre en función de nuestra relación con Él. Eso nos lleva por el mismo camino que Él recorrió: un camino que termina en cruz.
viernes, 27 de septiembre de 2024
UNA META: LA CRUZ
Es evidente que lo
lógico y de sentido común es cerrar los ojos y oídos ante tal cruenta
propuesta. Tener como meta un camino que termina en la cruz no es de buen gusto
para nadie, pero, en este caso es el camino correcto. Y Jesús, que ha venido
para entregar su Vida en la Cruz, quiere que sus discípulos lo sepan. No quiere
ningún seguimiento equivocado y con otro tipo de meta.
También a ti, en
este caso la Iglesia, te propone lo mismo. Fiel a las enseñanzas de Jesús, su
fundador, la Iglesia transmite las enseñanzas de nuestro Señor Jesús
proponiendo el camino que Jesús recorrió y sufrió. Y lo propone porque ese es
el mensaje de la Buena Noticia: Jesús, el Hijo de Dios, muere por todos
nosotros para redimirnos y librarnos del pecado entregando su Vida en una
muerte de Cruz. Y Resucita al tercer día.
Hoy, ya en el
siglo XXI, el mensaje de la Buena Noticia es el mismo, y es eso lo que
proponemos y anunciamos, precisamente en esta página, todos aquello que
formamos la Iglesia tras recibir al Espíritu Santo, en la hora de nuestro
bautismo.
domingo, 15 de septiembre de 2024
UN CAMINO DE CRUZ
También los
apóstoles y, sobre todo, María, conocieron ese camino de Cruz. Jesús se los
hizo saber, como también ahora, tanto su Iglesia, como el Espíritu Santo, nos
lo recuerda a todos los que queremos seguirle. Seguir a Jesús es un «camino
de cruz» Un camino de renuncias, de sacrificios y
dolor, pero, lo más importante: «un camino de
esperanza».
Una esperanza que
nos promete vida eterna en plenitud de gozo y felicidad. Una esperanza que nos
invita a vivir eternamente esa felicidad que tanto buscamos ahora en este
mundo. Una eterna felicidad a la que verdaderamente estamos llamados. Porque,
nuestro Padre Dios, nos lo anuncia el Hijo, nos ha creado para ser felices
eternamente.
Por eso, Jesús no
quiere imponer nada, ni tampoco hacer proselitismo. Jesús, que viene a
anunciarnos la Buena Noticia, nos propone un camino. Un camino que sabe que
nosotros, consciente o inconsciente, buscamos: ser felices el mayor tiempo
posible. Pues bien, Jesús nos propone una felicidad eterna. Y esa debe ser
nuestra meta, a pesar de que, primero, tenemos que atravesar un camino de
espinas, de dolores, de penas y tristezas, de incomprensiones, de injusticias,
de desprecios, de injurias…etc. En resumen, un camino de cruz.
Pero, un camino que esconde esa esperanza de llegar un día a gozar de la presencia de un Dios Padre en un Reino de verdadero Amor, Justicia y Paz. Esa es la invitación que el Señor te hace: ¿Quieres venir?
martes, 21 de mayo de 2024
NOS CUESTA MIRAR LA CRUZ DE NUESTRA PROPIA VIDA
Y hoy, después de
más de dos mil años seguimos pensando de la misma manera. Hay muchos creyentes,
incluso comprometidos, que no quieren oír hablar de la muerte ni tampoco del
dolor. Es evidente que eso es contrario a nuestro instinto natural y que
nuestra naturaleza lo repele, pero, también es más que evidente que sabemos que
la puerta para ir a la Casa del Padre tiene billete de muerte. Es decir, la
muerte nos abre la puerta de la Resurrección por los méritos de nuestro Señor
Jesucristo e Infinita Misericordia de su Padre Dios.
Nos sentimos más
inclinados a buscar seguridades, puestos de relevancia y prestigio y nos
olvidamos de que nuestro camino es un camino de abnegación, de darnos, de dolor
en muchos momentos y de muerte. Porque, la única manera de ir a la Gloria junto
al Señor es darnos en amor misericordiosamente como se nos ha dado el Padre, el
Hijo y el Espíritu Santo.
Nuestro Señor se
cansó de decírnoslo, de explicarnos su Camino, su Verdad y su Vida, Se les
estuvo apareciendo cuarenta días para mostrarle que lo que les había dicho era
cierto. Y, ya al final, nos ha enviado el Paráclito, para que termine de decirnos
y alumbrarnos todo lo que nos falta por saber y experimentar. Pero, una cosa es
muy necesaria, la Paz. Necesitamos estar en paz para que el Espíritu Santo haga
morada en nosotros. Porque sin Paz no viene ni puede entrar en nosotros.
La mala noticia es
que tardamos mucho, y perdemos muchos tiempo en cosas superfluas y corruptas
para darnos cuenta y entender la Palabra que Jesús nos regala cada día. La
Eucaristía es un regalo que no tiene precio y en donde podemos encontrarnos con
Jesús real y directamente. ¡No lo dudes!, y pídeselo al Espíritu Santo.
La Buena Noticia es que Jesús no se cansa de alumbrarnos, de explicarnos, de enviarnos al Espíritu Santo. Estuvo con los apóstoles, en su paso por este mundo hasta el final. Y, ya Resucitado, sigue estando con nosotros hasta el final de nuestra vida en la Eucaristía y dentro de todo aquel que cree en su Palabra y le abre su corazón. ¡Aprovechemos el tiempo de nuestra vida terrenal!
sábado, 4 de mayo de 2024
SU PALABRA ES COHERENTE CON SU VIDA
Normalmente sucede
que los lideres no están en consonancia con sus palabras. Dicen lo que después
frecuentemente no hacen. O al menos no hacen tal como dicen. Son líderes de
barro y defraudan a su escuchantes y seguidores. Eso, lo sabemos, está a la
vista de todos y todos – valga la redundancia – lo hemos comprobado y experimentado.
No es de extrañar,
por tanto, que Jesús, que cumple su Palabra, avise a los que le escuchan y le
siguen de que el camino es duro, difícil y muy molesto. Él lo ha recorrido primero
y ha experimentado eso que dice ahora a los que le siguen. Sus palabras son
estas: «Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo,
porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo.
Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a
mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi
Palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de
mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado».
Sobran mis humildes palabras, pues más claro no se puede decir. Avisados, pues, estamos y no nos extrañe que venga sobre nosotros días de pena, de tristeza y de sufrimiento. Pero no perdamos de vista que el final será la Gloria Eterna porque, como Jesús, en Él resucitaremos y venceremos.
miércoles, 8 de noviembre de 2023
UN CAMINO DE CRUZ JUNTO A JESÚS
La cruz de tu
propia vida, porque todos tenemos cruz, no podrás llevarla tu solo. Su peso es
superior a tus propias fuerzas. Necesita al Espíritu Santo para que puedas
soportarla y darle el verdadero sentido que te permita avanzar con gozo y
alegría en el camino de tu propia vida.
Tu verdadera cruz
te invita a renunciar a todo. Es decir, a perder tu vida, no la verdadera y
eterna, sino la de este mundo. ¿Eso que significa? Significa avanzar en tu vida
poniéndote en el último lugar. O sea, olvidarte de ti para pensar en el bien
del otro. Un bien que realmente necesite y que le sea imprescindible para
vivir.
Es, por tanto, más
que imprescindible discernir cada paso que demos en nuestra vida. Siempre y
primero contando con el Espíritu Santo. Él camina contigo y te va indicando la
vereda, la acción y lo que debes hacer en cada momento. Indudablemente, eso
exige escucha, atención y discernimiento. Un discernimiento a la luz del
Espíritu Santo. Y experimentaremos que muchas veces el camino y la acción que
nos señala y es la correcta nos hunde el hombro y casi nos dobla la espalda,
pero es soportable y se puede.
La Voluntad de
Dios no es la nuestra, pero, a diferencia de la nuestra, sí es la Buena. Lo que
Dios quiere para cada uno de sus hijos, pues es nuestro Padre, es lo mejor y lo
que realmente nos conviene y nos hace felices. Seguirle y hacer lo que nos
manda será siempre, a pesar de ser camino de cruz, lo mejor y más conveniente.
Para eso nos ha creado, para que seamos felices eternamente.
lunes, 21 de agosto de 2023
SOLO HAY UNA DIRECCIÓN Y SIN ATAJOS. SIMPLEMENTE, SEGUIR A JESÚS.
Sin darnos cuenta
buscamos caminos más suaves que el de la cruz, o, simplemente, algún atajo que
me haga el camino más llevadero a mi manera. Una y mil veces damos en la misma
piedra. Solo hay un camino para seguir a Jesús, y quien quiera seguirlo debe de
tomar su cruz y ponerse a caminar detrás de Él. No hay otro camino ni atajos ni
otras soluciones. Solo Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
El problema está,
como si de un virus se tratara, en nosotros. Queremos buscar un camino más
suave desoyendo al Señor. Quizás eso fue lo que le ocurrió a aquel muchacho
rico. Nos sentimos seducidos por la comodidad, el dinero, poder, placeres…etc.
No queremos tomar la cruz que nos ha tocado en este camino mundanal y, cargando
con ella seguir al Señor.
Sin embargo, Jesús,
nuestro Señor obedece a su Padre y toma la Cruz de su Vida entregándola para
nuestra salvación. Y nosotros si queremos seguirle tendremos que hacer lo
mismo. Ese es el camino señalado y el que tenemos que recorrer. Pero sin
olvidar que no lo hacemos solos. Tenemos junto a nosotros, y que nos acompaña
en todo momento, al Espíritu Santo. Él nos fortalecerá, nos alumbrará, nos
revelará la Palabra y el camino por donde debemos de ir. Nos indicará lo que
tendremos que hacer dándonos paciencia, fortaleza y sabiduría para entenderlo,
vivirlo y cumplirlo.
Hay algo mucho más
gozoso y hermoso que tenemos que descubrir y mirar. Más que cumplir es estar
con Jesús. Con Él todo será diferente y el cumplimiento de sus preceptos ni lo
notaremos ni serán una carga. Con y en Él todo será gozo, alegría y, sobre todo,
esperanza de un mundo nuevo en gozo, verdad, bondad y belleza.
lunes, 17 de julio de 2023
SEGUIR A JESÚS ORIGINA TROPIEZOS DESDE LA MISMA FAMILIA Y EXIGE CARGAR CON TU CRUZ.
Es evidente, el
camino que nos señala Jesús claramente es un camino de cruz. La cruz que supone
no estar de acuerdo con muchos de tu familia; la cruz de tenerte que ver hasta
el extremo de ser excluido por tu propia familia; la cruz de experimentar
rechazos por aquellos que son tus propios amigos.
Y el hecho de
poner tu seguimiento a Jesús por detrás de la reconciliación con tu familia y amigos
a los que Jesús les molesta, te excluye a ti también de ser seguidor de Jesús.
Nada está antes que Él, porque de Él nace tu fortaleza, tu misericordia, tu
humildad para reconciliarte, perdonar y amar a tu familia y a los demás. Dejar
a Jesús en un segundo plano significa que también te será imposible
reconciliarte con aquellos que piensan diferente a ti.
Nos puede ayudar
saber que nuestra recompensa no está en este mundo pero sí en el otro. Jesús
nos anima cuando nos lo dice muy claro: (Mt 10,34--11,1): En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: «No penséis que he venido a traer paz
a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada. Sí, he… Y todo aquel que dé
de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser
discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa».
Tengamos este pensamiento incrustado en el centro de nuestro corazón. Nos puede ayudar desde nuestra manera racional y humana de ver las cosas. Pero, sobre todo, nos ayuda desde experimentar que cuando actuamos así sentimos gozo y satisfacción. Es la buena señal de que actuamos con amor gratuito y desinteresado. Lo que realmente, desde nuestra condición humana, esperamos – ese vaso de agua – nos vendrá dado por la Infinita Bondad y Misericordia de nuestro Padre Dios.
viernes, 5 de mayo de 2023
UN CAMINO DIFÍCIL Y NO APETECIBLE, PERO UN CAMINO QUE SE VUELVE Y LLENA DE ESPERANZA, GOZO Y FELICIDAD.
No es natural ni lógico elegir un camino complicado, difícil y duro. Si te dan a elegir prefieres un camino más factible, cómodo o, al menos, no tan complicado. Es lo natural, sin embargo el camino que nos presenta Jesús se aleja de esas coordenadas. Es un camino de servicio y de entrega, incluso a los enemigos. Es un camino que lo exige todo hasta el extremo de dar tu vida si es necesario. Realmente es difícil aceptarlo desde nuestra naturaleza humana.
Por eso, Jesús que
lo sabe, nos habla hoy de algo que nos llena plenamente y nos alegra el corazón:
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón.
Creéis en Dios: creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas
mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y
cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para
que donde esté yo estéis también vosotros.
La realidad es que
nuestro corazón está predispuesto a turbarse. Nos ocurre a muchos, por no decir
a todos, y Jesús sabiendo lo que nos pasa nos anima a seguirle y a creer en Él.
No hay otra alternativa, creer y fiarse de su Palabra o mirar al mundo. Y en
ese mirar al mundo experimentamos que nuestro camino va enfilado al precipicio.
Un mundo de mentiras, de falsedades, de traiciones, de deseos de poder, de
riquezas y de placer. Pero, tras ese periodo, en el mejor de los casos, ¿qué
nos espera? Esa es la cuestión.
La Palabra de Jesús nos da esperanza y nos promete que, si creemos en Él, estaremos donde Él esté. Y eso no es sino la Gloria y el gozo de ser felices eternamente. ¿Por qué creer en Él? Sencillamente, porque ha vencido a la muerte y ha Resucitado. ¿Nos parece poco? Si Él ha Resucitado también lo haremos nosotros para así poder estar con Él en ese lugar que nos prepara.
jueves, 23 de febrero de 2023
INVITADOS A SEGUIRLE LIBREMENTE CARGANDO CON NUESTRA CRUZ DE CADA DÍA
| Lc 9, 22-25 |
Esa es la
propuesta, toma tu cruz de cada día y sígueme. No hay otra ni otro camino. El camino
al que invita Jesús es un camino con cruz. La cruz de la conversión de tu
propio corazón; la cruz de vencer tu soberbia; la cruz de amar a tus amigos y
enemigos; la cruz de buscar, día a día, la perfección en el amor y las diversas
cruces que se irán cruzando cada día en tu camino siguiéndole. Porque, es Él el
Camino, la Verdad y la Vida.
La historia está
descubierta, son sus propias Palabras las que la revela: «El Hijo del hombre
debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los
escribas, ser matado y resucitar al tercer día». Esa es la cuestión y las
circunstancias por las que también nosotros hemos de pasar. Seguirle es tomar
el mismo camino. Es verdad y cierto que el nuestro será diferente en el
contenido pero igual en la sustancia: cruz, dolor y amor.
Posiblemente todo será en la medida de nuestras fuerzas. Hemos dicho que el Señor no nos dará lo que no podamos soportar y asumir. Pero no nos libraremos de, por la Gracia de Dios, redimirnos de nuestros pecados aportando nuestro humilde y pequeño esfuerzo que Dios ha dejado para nuestra colaboración dándonos el don de la libertad. Eso pasa por tomar nuestra cruz y seguirle confiando y creyendo en su Palabra.
lunes, 26 de diciembre de 2022
EL MARTIRIO, SIEMPRE PRESENTE
Cuando hablamos de
cruces, entre otras hablamos del martirio. Hoy la Iglesia celebra el martirio
de San Esteban, el protomártir y desde él hasta nuestros días la Iglesia
presenta y venera a muchos mártires que han llegado, por la Gracia de Dios, a
ofrecer sus vidas por dar prioridad a la Voluntad de Dios.
Es evidente, y no
lo escondió Jesús ni tampoco lo hace la Iglesia, que seguir a Jesús trae
consecuencias de dolor y martirio hasta el extremo de entregar la vida. La
historia de la Iglesia está bien repleta de mártires y, por la Gracia de Dios,
de muchos testimonios que nos llenan de esperanza, gozo y felicidad.
El camino a pesar
de dolor, sufrimientos y, también alegrías, está lleno de dificultades y
problemas. A veces irresolubles y otras salvables pero siempre con dificultad,
esfuerzo y empeño. Sin embargo acompañados de alegría, gozo y esperanza. La
esperanza de sabernos salvados eternamente y de que llegará ese día soñado de
compartir esa Gloria y lugar que Jesús ya nos ha prometido y ha preparado para
nosotros de manera gozosa y eterna.
Vivir con esa esperanza y promesa, que en Jesús siempre se cumple, nos llena de alegría, de motivación, de gozo y esperanza. ¿Y es que se puede esperar y desear algo mejor? Buscamos la felicidad y Jesús, el Señor, nos la ha prometido. Una felicidad plena y eterna. Por tanto, acojamos con verdadero deseo y esperanza ese camino que seguir a Jesús nos señala porque en él se esconde esa felicidad plena y eterna que buscamos.
miércoles, 16 de marzo de 2022
REVELÁNDOLES EL CAMINO DE CRUZ
La
madre de los hijos de Zebedeo está también pensando en otro asunto. Deducimos
que, o no oye a Jesús; no le interesa o no entiende nada de lo que dice. Eso
nos lleva a pensar que, también a nosotros nos puede ocurrir lo mismo. ¿Sabemos
lo que significa la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús? Posiblemente, lo
sepamos, pero ¿ese conocimiento nos ayuda a ser más consecuente y coherente? Quizás,
la Cuaresma sea un tiempo que, si nos lo tomamos en serio, nos puede ayudar en
esos menesteres. Conviene, pues, preguntarnos, ¿estamos nosotros en la misma
actitud que la madre de los hijos de Zebedeo y los apóstoles? Sería bueno
mirarnos interiormente y reflexionar al respecto.
Es
verdad que, nosotros, a posteriori, y, precisamente, por el testimonio de los
apóstoles, llevamos ventaja respecto a entender mejor las Palabras de Jesús y
comprender el significado de su Pasión, Muerte y Resurrección. Pero, también es
posible que a muchos no le interese escuchar ni, siquiera, esforzarse en
comprender. Incluso, como la madre de los hijos de Zebedeo, tengamos nuestro
corazón en otros menesteres y, por supuesto, en otro mundo.
Ser
primero tiene otro recorrido. Tanto la madre de los hijos de Zebedeo como lo apóstoles
están en las antípodas. Buscar los primeros puestos exige y pide servir y ser
último. Todo lo contrario de lo que anida en nuestros corazones. No es el
camino buscar poder, riqueza y éxito. Es todo lo contrario según Palabra del
Señor: «Sabéis que los jefes de
las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con
su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser
grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre
vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha
venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos».
Ese es el camino, servir hasta el punto de ser
esclavo del necesitado. Porque, eso es lo que hizo Jesús, amar con misericordia
y humildad, dándose en servicio, por amor, a los más desfavorecidos y
necesitados.
domingo, 19 de septiembre de 2021
JESÚS ENSÉÑA EL CAMINO HACIA LA CRUZ
![]() |
| Mc 9,30-37 |
No debemos ni podemos engañarnos, la cruz es nuestra muleta en el camino. Es en ella donde podemos y debemos apoyarnos abrazados a Cristo. Es la única forma de amar, a pesar de recibir mal por bien. Pero, no tengamos miedo por eso porque vamos con el Señor y en Él encontraremos fortaleza, firmeza y hasta el gozo de entregar nuestra vida por amor.
Esa es la experiencia de Jesús. Hoy la quiere compartir con sus apóstoles y les va instruyendo por el camino. No quiere que se distraigan ni que se enteren que anda por ahí. Quiere comunicar a sus discípulos lo que va a suceder pronto. Sin embargo, ellos andan distraídos en otros menesteres y discuten sobre lo que en este momento centra y vive en sus corazones.
Posiblemente a nosotros nos suceda algo parecido. Todavía no estamos seguros a donde vamos ni a quien seguimos. Y muchos, como yo, andamos entrado ya en años. Sí, estamos en la Iglesia y tenemos una ruta de piedad y prácticas, pero, nos preguntamos, ¿realmente estoy en la línea que Jesús me ha señalado? ¿Miro a la Cruz y la abrazo tal y como hizo Jesús? ¿O le sigo según la ruta que yo mismo me he trazado? Ahí están los interrogantes a los que, auxiliado y asistido con el Espíritu Santo, debemos responder cada cual desde sus posibilidades, dones recibidos y fe.
Y, por supuesto, abrirnos a crecer y acrecentar nuestra disponibilidad y entrega a ese camino de cruz que Jesús nos descubre, vive en su propia Persona y quiere compartir con nosotros. Porque, nuestra verdadera salvación se esconde tras la Cruz.
jueves, 29 de octubre de 2020
DESTINO Y PROFETA
En la hora de tu bautismo has quedado revestido y configurado como sacerdote, profeta y rey. ¿Qué quiere decir eso? Sacerdote: Es un sacerdocio común de los fieles, por el cual todos estamos llamados a la perfección de la santidad, se ejerce a través de la oración, la ofrenda de sí mismo, el testimonio que se da de Cristo. Se alimenta y se expresa en la participación de los sacramentos. Profeta: Dar testimonio de Cristo con el ejemplo de nuestra vida y las obras de nuestro amor. Rey: Abajarse con verdadera humildad a servir, como Cristo, vino a servir.
Pero, para conocer tu destino necesitas primero descubrir tu condición de profeta que te ha sido dada en tu bautismo. Ese es tu compromiso que, conociéndolo, no pararás hasta llegar a él. El compromiso de anunciar y dar testimonio de que Jesús es el Hijo de Dios y que con su muerte y Resurrección ha pagado el rescate que nos devuelve la dignidad de hijos y, por la Misericordia del Padre, la Vida Eterna.
Así lo supo Jesús y ante las amenazas de Herodes no se amedrantó y se enfrentó a las dificultades del camino. Conocía perfectamente su Misión y la Voluntad de su Padre y, aunque la subida a Jerusalén suponía una amenaza de muerte nada le detuvo, pues esa era la Voluntad de su Padre.
¿Conocemos nosotros la Voluntad del Padre? ¿Sabemos qué, cómo y a dónde debemos llegar? Y, mejor, ¿estamos dispuestos a llegar hasta el final de nuestro destino? Esa es la cuestión que tenemos que tener presente durante el camino de nuestra vida.
domingo, 30 de agosto de 2020
EL CAMINO ES LA CRUZ
![]() |
| Mt 16,21-27 |
jueves, 6 de agosto de 2020
TABOR
domingo, 5 de abril de 2020
APARIENCIAS DE ENTRADA TRIUNFAL O TRIUNFALISMO
![]() |
| Mt 26,14—27,66 |



