lunes, 27 de abril de 2026

AMOR INCONDICIONAL

Jn 10, 11-18

—¿Crees que hay personas capaces de darse incondicionalmente por los demás? —preguntó Pedro a Manuel.

—Por sí solas, creo que no —respondió Manuel—. La naturaleza humana tiende al egocentrismo y difícilmente escapa a esa inclinación…

Hizo una pausa, quedó pensativo y añadió:

—Es verdad que no todos somos iguales. Hay personas más desprendidas, más dispuestas a servir, pero…

Con cierta firmeza concluyó:

—Solo unidos a Aquel que ama sin condiciones y entrega su vida por todos, podemos llegar a darnos así a los demás.

Pedro, algo confuso, preguntó:

—¿De quién me hablas? ¿Quién es Aquel al que te refieres?

Frunciendo el ceño, añadió:

—¿Tiene ese poder para vencer nuestro egoísmo?

Manuel, que esperaba con paciencia esas preguntas, tomó su Biblia y buscó en el Evangelio de Juan 10,11-18.

—En este pasaje, Jesús nos dice que es el Buen Pastor, y que cada uno de nosotros es importante para Él, incluso cuando nos perdemos o dudamos de nuestro propio valor.

Le tocó el brazo para llamar su atención y, mirándolo con insistencia, añadió:

—Él no deja de llamarnos ni de buscarnos. Quiere que vivamos bajo su cuidado.

Hizo una breve pausa, lo miró fijamente a los ojos y concluyó:

—Eso es amor incondicional.

Podemos entregar nuestra vida cuando vivimos unidos al Padre, por medio del Hijo.

Es su gracia la que nos hace libres para amar y servir sin condiciones a los demás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Compartir es esforzarnos en conocernos, y conociéndonos podemos querernos un poco más.

Tu comentario se hace importante y necesario.