lunes, 4 de mayo de 2026

UN DON NOS ASISTE

Jn 14, 21-26

Hay instantes en que me parece imposible mi existencia. Me tiento, y palpo que existo, que soy… no un sueño, sino una realidad.

Pero… ¿De dónde vengo?

¿Quién me ha creado?

¿A quién me parezco?

Son preguntas que emergen desde mi interior y que no encuentran respuesta.

Experimento que deseo hacer el bien, pero hago el mal; discierno lo que está bien y lo que está mal y, aun conociendo el bien, me inclino por el mal.

Sin embargo, cuando mis esfuerzos se dirigen al bien de otros, siento gozo; justo lo contrario que cuando hago el mal.

Y me pregunto: ¿a qué se debe esto, si me siento atraído por el mal?

Levantó la cabeza, apoyó los brazos sobre la mesa y mantuvo la mirada fija.

Pedro se había quedado en silencio. Empezaba a comprender de dónde venían aquellos interrogantes y dónde podían encontrarse las respuestas.

Ahora —se dijo— podía empezar a entender muchas cosas.

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