miércoles, 3 de agosto de 2011

SI HAY FE HAY INSISTENCIA (Mt 15, 21-28)


Ocurre que muchas veces nos parece no encontrar respuesta a nuestra pregunta o petición al SEÑOR. Hay un silencio aparente que devuelve una callada respuesta. No vemos luz ni solución a nuestro problema. El silencio se vuelve quietud y pasividad, y todo parece inactivo y sin movimiento alguno que desactive nuestra preocupación o problema.

Me pregunto, nos preguntamos: ¿Dónde estás JESÚS, HIJO de David? ¿Por qué no escuchas mi plegaria? Pero, ¿estoy seguro que JESÚS puede atender y solucionar mi petición? ¿Cómo Pedro creo que me puede sostener sobre las aguas? ¿Confío, al menos con las fuerzas que mi pobre humanidad me puede dar? Son preguntas que pueden ayudarme a encontrar y medir el nivel de mi fe, y que, quizás, JESÚS espera, intencionadamente, a que maduren en mi interior.

Pero una cosa es segura, el SEÑOR siempre está pendiente a nuestra voz,¡es nuestro Hermano Mayor! y nos quiere hasta el extremo de entregarse por nosotros. Es nuestro salvador y redentor e intercede por nosotros al PADRE. Lo que a ÉL pidamos, en su nombre, el PADRE nos lo concederá. A nosotros sólo nos queda mantener nuestra petición firme, perseverante y constante como la Cananea.

Que mi fe no decaiga ni desfallezca. Que mi
voluntad sea firme y constante, y
aunque no oiga respuesta
ni atención, que
confíe en TI, SEÑOR. Amén.

martes, 2 de agosto de 2011

DEL CORAZÓN DEL HOMBRE AL CORAZÓN DE DIOS (Mt 15, 1-2. 10-14)


Ser ciego es no querer mirarse interiormente y descubrirse ansioso de búsqueda de felicidad y de gozo eterno. Ser ciego es aferrarse a las cosas caducas de este mundo que sólo te ofrecen una felicidad temporal y aparente, pues a poco que pasa unos instantes te descubres vacío e insatisfecho.

Si nos adentramos en las profundidades de nuestro corazón todos encontramos el mismo deseo: "Queremos ser felices". Pero, ¿dónde y cómo puedo encontrar esa felicidad que busco? Y, por otra parte, esa felicidad que busco ha de ser eterna, para siempre, pues si no es así no me satisface plenamente. Sólo lo infinito me y nos sacia.

Y ese deseo sólo se puede encontrar en lo Infinito y eterno. De modo, que sólo en la medida que busque en quien me ha dado esa respuesta de Amor Infinito, y me lo ha revelado en su HIJO JESÚS, encontraré lo que realmente busco. Por lo tanto, abrir los ojos y mirar la verdad que se me descubre es escuchar la Voz de quien me habla y me enseña.

Dentro de mí es donde se encuentra la verdad o también el error. Fuera está la materia de la tentación, pero sólo dentro es donde se encuentra el error, el pecado, la fábrica que transforma la verdad limpia en pecado oscuro y contaminado. Por lo tanto, lavemos nuestro interior, nuestro corazón para que, mirándonos en él, podamos ver la luz y no quedarnos en la oscuridad.

Cuando intento, ciegamente, apoderarme de la verdad siguiendo mis propias huellas es cuando me ciego y me cierro a la verdadera verdad que me habla y me señala el camino que debo tomar.

Aparta de mí, SEÑOR, ese orgullo farisaico de creerme
en posesión de la verdad y de rechazar todo aquello
que viene de TI.

Haz que sepa darme cuenta que sólo TÚ tienes Palabra
de vida eterna y siguiendo tus enseñanzas es como
encontraré el Camino, la Verdad y la Vida. Amén.

lunes, 1 de agosto de 2011

EL COMPROMISO Y LAS DIFICULTADES NOS RETIENEN (Mt 14, 22-36)


Ocurre lo mismo 21 siglo después, nos atrevemos a dar los primeros pasos pero más tarde dudamos de que podamos seguir adelante, y las primeras dificultades nos hacen dudar y cambiar el rumbo de nuestra vida. Pedro experimentó eso. 

Primero se aseguró que era el SEÑOR, y no ningún fantasma, pidiéndole que le diese poder a él también para caminar sobre las aguas, pues con eso demostraba que realmente era el SEÑOR. Y seguro de su poder se atrevió a caminar, pero enseguida le surgió la duda de tan inmenso poder, ¡caminar sobre las aguas!, y a las primeras envestidas de las olas su fe se tambaleó y se hundió en un mar de dudas.

¿No nos ocurre a nosotros lo mismo? Creemos en JESÚS, le seguimos, pero a las primeras dificultades y tropiezos nuestra fe se desmorona, y nuestros pasos se paralizan.

SEÑOR, hoy nuestra petición es clara y rotunda:
"No deje que, por nuestra propia miseria
nos hundamos en el mar de este
mundo hostil y enfermo.

Cura nuestras heridas y, por tu compasión infinita,
danos la fortaleza y la fe de mantenernos 
firme sobre las aguas por las que TÚ
nos has mandado ir hacia TI. Amén.

domingo, 31 de julio de 2011

¿MILAGROS DE PANES Y PECES? (Mt 14, 13-21)


Multiplicar panes y peces no debe de sorprendernos mucho cuando quien lo hace tiene poder para hacer y deshacer según lo desee,  pues es ÉL el hacedor de todo lo que existe a nuestra vista y también de lo que se esconde. Quizás, por nuestra pequeñez y limitaciones lo que nos llama más la atención es el crear y multiplicar, en este caso, panes y peces para toda aquella muchedumbre que se había congregado en torno a su alrededor.

El milagro no debe centrarse en cuanto multiplicar la comida en tanto dar de comer. Porque lo grandioso y que se esconde a nuestra vista es la compasión de JESÚS por nuestra hambre física. Ese es el verdadero milagro, la gran compasión de JESÚS de nuestra necesidad de comer y la de proveernos de la comida.

Lo mismo que ha hecho por cada uno de nosotros al entregar su vida para salvarnos. Ese es el verdadero milagro de cada día. JESÚS se compadece de nosotros y, a pesar de nuestra indiferencia, nuestros insultos, rechazos y pecados, nos espera, nos perdona, se compadece y nos da de comer para que vivamos eternamente. ¿No es este el verdadero milagro?

Gracias SEÑOR por tanta lastima y compasión,
gracias por tu Misericordia, gracias
por tu comida, gracias por
tu salvación. Amén.

sábado, 30 de julio de 2011

HAY RESPUESTA CUANDO, ANTES, HUBO ENCUENTRO (Mt 14, 1-12)


Sin una experiencia de vida, no hay vida comprometida. La vida se compromete cuando, antes has experimentado un encuentro con Aquel que es capaz de comprometerte, porque el encuentro con ÉL da respuesta a todos tus interrogantes y deseos desesperados de amar y ser amado.

Cuando sale desde dentro toda la esperanza contenida en el interior de tu corazón, descubres que tu mayor tesoro no está fuera, en las cosas que, en primer momento, prometen hacerte feliz, sino en la capacidad de amar y de dejarte amar.

Y, JESÚS, es ese Hermano que te descubre al PADRE que te abraza, que te recibe con los brazos abiertos y te llena de besos. Que hace una fiesta e invita a toda su casa a alegrase porque el hijo perdido ha regresado. Encontrado ese PADRE quedas plenamente satisfecho en ÉL y lleno de gozo y alegría lo anuncias y das testimonio de ÉL hasta dar tu propia vida.

Por todo ello, las palabras de Juan Pablo II, con motivo de la Exhortación apostólica de la Iglesia de Europa, nos ayudan a entender lo que significa el verdadero encuentro con JESÚS: «Con toda la Iglesia, invito a mis hermanos y hermanas en la fe a abrirse constante y confiadamente a Cristo y a dejarse renovar por Él, anunciando con el vigor de la paz y el amor a todas las personas de buena voluntad que, quién encuentra al Señor conoce la Verdad, descubre la Vida y reconoce el Camino que conduce a ella».

Revisteme, DIOS mío, de la fortaleza necesaria,
para dar testimonio de tu Palabra de 
salvación con mi propia vida
si fuera preciso. Amén.

viernes, 29 de julio de 2011

SER PARA LUEGO HACER (Lc 10, 38-42)


Con mucha frecuencia confundimos el hacer antes que el ser, porque parece que lo importante es hacer y luego ser. No se mira quien ha jugado mejor sino quien ha ganado el partido o la lucha. Sin embargo, interesa y mucho como se juega y como se gana.

Porque dependiendo de cómo se es, se hará y se ganará. Es, por tanto, más importante ser que hacer, porque siendo se hará en correspondencia a como se es. Y si se es para DIOS, se actuará según DIOS. Por eso, María, hermana de Marta, escogió la mejor parte, la de aprender y escuchar como hay que ser, según la Palabra de JESÚS, para luego actuar y hacer según la Voluntad de DIOS.

PADRE mío, haz que sepa escuchar y formarme en
el ser según tu Voluntad, para luego actuar en 
el obrar y servir como TÚ quieres. Amén.

jueves, 28 de julio de 2011

¿NO ES ESTE NUESTRO PRINCIPAL PROBLEMA? (Mt 13, 47-53)


¿Y lo que, todos, más deseamos? Porque al final lo que va a importar es cómo vamos a quedar y dónde vamos a pasar la eternidad. El problema ahora es creerlo o no creerlo, porque después no hay tiempo. Nos dice hoy JESÚS que vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y rechinar de dientes.

Y esto, es lógico entenderlo así, significa que aquellos que se excluyen del Reino de DIOS para SIEMPRE no morirán, porque la muerte es lo mejor que les puede pasar. Muertos no sufrirán más, sino que permanecerán errante, angustiados, atormentados y sufriendo de forma horrible toda la eternidad, es decir, para SIEMPRE. La advertencia es clara y directa. Como tiene que ser no hay mentira ni traición.

Porque se puede pasar que esto es muy duro y podría decirse de otra manera más suave, pero también podría dar lugar a no entenderse bien. Por eso, JESÚS nos dice hoy si hemos entendido bien esto, para que nadie se quede confundido ni entienda otra cosa. Claro como el agua.

Y esto nos debe comprometer a proclamarlo, una buena oportunidad puede ser, para todos aquellos que puedan, el "1 er Encuentro de Blogueros Católicos con el Papa", con nuestra palabra y nuestra vida.

Ilumina señor mi mente y y mi vida para que,
permaneciendo en TI sea voz y palabra
para anunciar tu Reino. Amén.