lunes, 25 de mayo de 2026

CUMPLIÓ LA VOLUNTAD DE SU PADRE

Jn 19, 25-34

«¿Acaso alguien se apunta al dolor? Se supone que nadie quiere sufrir, y eso de cargar con la cruz no suena nada bien», pensaba Sergio.

Uno de los obstáculos que encuentran muchos cristianos es ese camino de cruz que se les propone en su conversión. Da la impresión de que ser cristiano es comprometerse a aceptar el sufrimiento.

Con estos interrogantes, Sergio caminaba hacia la terraza con la intención de encontrarse con Manuel y plantearle aquellas dudas que no lograba comprender.

Allí estaba, como de costumbre, saboreando su café y tertuliando con los amigos.

Todo había quedado aclarado. Sergio comprendió entonces que el dolor muchas veces nos ayuda a descubrir el verdadero valor de las cosas.

Solo cuando pasas sed entiendes el valor de un vaso de agua. Y únicamente cuando amas estás dispuesto a entregar tu vida.

La cruz es el símbolo del verdadero amor. Jesús entrega en ella su vida para manifestarnos su infinito amor.