ÚLTIMAS REFLEXIONES

ÚLTIMAS REFLEXIONES

DE DODIM A AGAPÉ

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viernes, 29 de enero de 2010

BIENAVENTURANZAS DE LA PAZ.


Dichosos los que nos sois violentos
porque habéis renunciado a la agresividad,
porque no deseáis ni hacéis mal a nadie.

Feliz el que no responde a la ofensa
con otra ofensa,
a la bofetada con otra bofetada.
Dichosos ellos porque la paz
será siempre su compañera.

Felices los que cuando os piden, dais;
los que sabéis animar, ayudar, acompañar,
los que sabéis alegrar
a quienes viven a vuestro lado.

Felices vosotros los que amáis a la familia
haciendo de vuestra casa un hogar feliz.
Dichosos los que amáis a los amigos,
si aprendéis a devolver bien por mal.

Dichosos vosotros si os profesáis amigos
de todas las personas y de todos los pueblos.
Dichosos vosotros porque la Paloma de DIOS
se acurruca serena en vuestro corazón,
porque sois HIJOS DEL FUEGO Y DEL AMOR.

lunes, 25 de enero de 2010

EL ENCUENTRO TIENE LUGAR EN LA POBREZA.


Todos, según nuestros criterios, a la hora de presentar nuestros proyectos lo hacemos de forma muy atractiva y lujosa. Todos presentamos, lo mejor que podemos, nuestros planes e iniciamos nuestra obra con las mayores galas posibles y los mejores elementos a nuestro alcance. Invertimos nuestro mayor capital en la obra que vamos a acometer.

Nuestro PADRE DIOS, infinitamente Omnipotente y poderoso, pensamos, debió hacer lo mismo, y su Reinado tenía que presentarse bajo el signo del poder, la riqueza y el gobierno. Un Rey y Señor de todo lo creado tenía que presentarse de esta forma. Y es la manera que entendemos tienen que hacerse las cosas. Son nuestros criterios, y no aceptamos otros, o, al menos, nos cuesta.

Sin embargo, JESÚS, enviado por el PADRE al mundo, viene de forma silenciosa, callada, débil, frágil, obediente, sin honores ni privilegios, y sencillamente pobre, cómo uno más y cualquiera de los niños pobres del mundo de su época. Acepta su condición humana y pobre, y asume sus avatares y necesidades, naciendo donde las circunstancias le permiten, confiado y esperanzado en la Providencia del PADRE que lo envía.

¡Es curioso!, Aquel que lo puede todo y todo se le somete, presenta su obra y proyecto de la forma más necesitada y pobre. Se muestra pobre para, desde esa pobreza, experimentar la necesidad de sentirse necesitado, dependiente, falto de colaboración, de ayuda, de solidaridad, de fraternidad, de ti... ÉL, que te ha creado, te ha hecho libre para mendigar tu colaboración, para pedirte tu amor, para rogarte que le aceptes su perdón, y te dejes querer por su infinito deseo de cobijarte, protegerte, hacerte inmensamente feliz, Amarte...

Te lo dice claramente cada día, en muchas ocasiones revestida unas veces de publicano, otras de adultera, otras de paralitico, samaritano... pero, sobre todo, de Padre que no descansa hasta divisar en el horizonte al hijo que regresa a casa (hijo prodigo). Nuestro PADRE está, sin descanso, al acecho noche y día, esperando tú sí, tú cambio, tú regreso...

Y es tanto el desespero que no cesa de hablarte, de enviarte pruebas, de mandarte recados, unas veces directa y otras indirectamente. Sólo te pide que confíes, que te abandones en sus Manos, que le sigas... pero, también te advierte que, cuando te llegue tu hora, si no le has creído (Mc 16, 15-18) te condenarás. Hasta ese momento no escatimará nada por mostrarte todo lo que haga falta para doblegar tu libertad, tu capacidad de elegir, pero agotado dicho plazo todo se habrá terminado.

Hay muchos testimonios que nos hablan de un camino de purificación, de otra vida que comienza cuando esta se acaba, y que nos alumbra nuestro itinerario y nuestro rumbo hacia la verdad, para que no nos llamemos a engaño. Sería, por otro lado, injusto acabar en otro lugar por ignorancia consentida e indiferente. Por eso, manda a sus discípulos a proclamar y predicar donde está la Verdad y cuál es el camino. Para que todos sepan y conozcan a lo que están llamados.

La levadura está en el mundo, y la masa es fermentada, a pesar de resistirse, pero depende de cada uno de ellos que fermente tal y como quiere el único Fermentador, y no rechazar la levadura que le propone el fermentar. También, ocurre que la levadura esté adulterada o estropeada, y la masa no quede fermentada como necesita y demanda. Todos dependemos de todos, y ahí se esconde nuestra pobreza: " el deseo de sabernos necesitados y, fundamentalmente, en sus MANOS. Así lo experimento JESÚS con respecto a su PADRE.

jueves, 21 de enero de 2010

AUN SIN SABERLO, EL SEÑOR NOS ACOMPAÑA.


En tu presencia reina la paz, el silencio, la tranquilidad. Cesa el bullicio, el ruido, las alocadas carreras sin sentido, sin, incluso, saber bien a donde vas. Es el mundo que anda descentrado, loco de dar vueltas que no le conducen a ningún lugar, pero continúan sin saber que TÚ, mi SEÑOR, permaneces tranquilo esperando.

Cada cual va buscando la solución de su problema. Su vida está parada en el momento de saber que su hijo está gravemente enfermo, y pasa a tu lado sin saber que TÚ puedes sanarla y, también, puedes sanar a su hijo. Corre preocupada y dolorida, y deja atrás la solución de sus males. Miro al otro lado y contemplo a aquel muchacho que busca desesperado los euros de la ración del día de hoy con los que calmar su dependencia. Está atado a un clavo y su libertad es esclava del vicio.

Pero, tampoco, piensa ni cree que TÚ, SEÑOR, puedes liberarlos y hacerle libre. Y, menos aún, que eres el deseo de felicidad más fuerte que deseamos. Está sometido, ciego, alocado y atrapado en un mundo de esclavitudes, de prisas, de deseos caducos, de sin sentido. Y, sin embargo, se pasa media vida delante de TI, a las puertas de tu Casa, saludando a los que entran y salen, y mendigando unos céntimos para la ración del próximo día.

Y presencio perplejo a aquella joven que llora porque su pareja la ha dejado, porque su amado está cansado o busca otros nidos donde satisfacer su ego carnal. Y el mundo se le viene encima, y todo se vuelve negro, sin horizonte. Permanece ciega, perdida sin advertir que TÚ, SEÑOR, permaneces a su lado esperando una mirada, una petición para consolarla y darle ánimo.

Y para decirle que nada está perdido, que el amor apoyado en sentimientos y afectos de cualquier tipo es un amor falso, aparente, pero no real. Que el amor es responsable, es entrega, es generosidad, es verdad... Y que en TÚ compañía todo se supera, se ilumina, se clarifica, y se ve desde el lado verdadero y auténtico.

Y continúan pasando y pasando, hombres y mujeres, jóvenes y niños que se agarran a un mundo, que sin TI, está vacío y caduco, y pierde todo su sentido. Porque TÚ lo creaste para que lo administráramos según tu Voluntad, pero nosotros lo hemos hecho según la nuestra. Y ya lo ves, todos pasamos de largo y no nos paramos a charlar CONTIGO un momento.

Tenemos el Tesoro delante, pero buscamos en donde nunca puede estar. TÚ nos lo dijiste: "Mi Reino no es de este mundo..." Y lo más grande es que, a pesar de todo, queramos o no queramos, TÚ estarás ahí esperándonos a que recapacitemos, a que nos demos cuenta de que no hay que desesperar sino hablar CONTIGO y creer que TÚ, a pesar del sufrimiento y dolor, darás respuesta a nuestro vivir sin sentido.

lunes, 18 de enero de 2010

ORAR ES HACER TU VOLUNTAD.


¡SEÑOR!, ¿cómo puedo escucharte
sin desapegarme de mi voluntad?
Voy a tu encuentro,
pero llevo conmigo
mis pensamientos y proyectos.

No podré, de esa manera,
abrirme a TÚ Palabra,
y menos estar dispuesto
a esforzarme en hacer
lo que TÚ quieres que yo haga.

Hablar contigo supone poner en TUS MANOS
mis asuntos y problemas,
pero, también, recoger y hacer míos
tus proyectos, sufrimientos y deseos.

Y, eso sí lo sé, SEÑOR,
TÚ quieres mi bien, mi felicidad
porque me has
creado por amor
y has puesto todo lo que necesito
para mi disfrute y bienestar.

Y tu VOLUNTAD
es hacer que todos los hombres
sean hermanos, vivan en paz
y se amen como JESÚS, tu HIJO,
nos enseñó.

Y te reconozcan como PADRE y Creador,
y sean uno para Gloria y Alabanza TUYA.

Y, sin embargo, DIOS mío,
a mí alrededor veo mucho dolor,
mucho sufrimientos y miserias.
Si todo lo creado ha sido para nuestro bien,
no parece que haya suficiente para todos.

Y es, SEÑOR, que nosotros, tus hijos,
te fallamos y no escuchamos tus consejos
y tus intenciones.
Sólo nos importa nuestro "yo",
y nuestros "planes".

Y lo estropeamos todo. El mundo que TÚ
nos diste, lo hemos mal usado
y lo estamos convirtiendo
en un lugar inhabitable y dañino.

Y todo, SEÑOR, porque no salimos
de nuestro ego personal, no nos disponemos
a morir a nuestras cosas,
y a preocuparnos por las TUYAS.

Y cuando estemos en tu presencia
podemos sorprendernos con tu desconocimiento
para con nosotros,
pues no por el hecho de decir:
¡SEÑOR, SEÑOR!, seremos reconocidos
por tus hijos,
sino, simplemente, por hacer tu VOLUNTAD.

miércoles, 13 de enero de 2010

HIMNO ( de Laudes del miercoles de la primera semana).


Buenos días, SEÑOR, a ti el primero
encuentra la mirada
del corazón apenas nace el día:
TÚ eres la Luz y el Sol de mí jornada.

Buenos días, SEÑOR, contigo quiero
andar por la vereda:
TÚ, mi camino, mi verdad, mi vida;
TÚ, la esperanza firme que me queda.

Buenos días, SEÑOR, a ti te busco,
levanto a ti las manos
y el corazón, al despertar la aurora:
quiero encontrarte siempre en mis hermanos.

Buenos días, SEÑOR Resucitado,
que traes la alegría
al corazón que va por tus caminos,
¡vencedor de la muerte y de la mía!

Gloria al PADRE de todos, gloria al HIJO y al
ESPÍRITU SANTO;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos te alabe nuestro canto. Amén.

sábado, 9 de enero de 2010

HIMNO ( de las Vísperas del domingo de la primera semana).


Mas ¿por qué se ha de lavar
el Autor de la limpieza?
Porque el bautismo hoy empieza,
y ÉL lo quiere inaugurar.

Juan es gracia y tiene tantas,
que confiesa el mundo de él
que el hombre no nació mayor
ni delante, ni después.

Y, para que hubiera alguno
mayor que él, fue menester
que viniera a hacerse hombre
la Palabra que DIOS es.

Esta Palabra hecha carne
que ahora Juan tiene a sus pies,
esperando que la lave
sin haber hecho por qué.

Y se rompe todo el cielo,
y entre las nubes se ve
una paloma que viene
a posarse sobre ÉL.

Y se oye la voz del PADRE
que grita: "Tratadlo bien;
escuchadle, es el Maestro,
mi HIJO querido es".

Y así Juan, al mismo tiempo,
vio a DIOS en persona tres,
voz y paloma en los cielos,
y al Verbo eterno a sus pies. Amén.

martes, 5 de enero de 2010

MARÍA CONSERVABA ESTAS COSAS MEDITÁNDOLAS EN SU CORAZÓN (Lc 2, 16-21).


UN AÑO NUEVO

Hemos dejado ya atrás un año más y nos disponemos a comenzar un año nuevo. En estos momentos nace casi espontáneamente en nosotros la reflexión.

Tomamos conciencia más lúcida del tiempo, de esa curiosa realidad que vamos gastando sin tomarla demasiado en cuenta.Son momentos idóneos para realizar un balance del pasado y proyectar también nuestra mirada hacia el porvenir.

Muchas cosas que nos angustiaban y nos parecían casi insuperables ya han pasado. Hoy nos parecen insignificantes y sin importancia. Mirando hacia atrás, los días que fueron duros tienen un aspecto diferente. Ahora nos sentimos más tranquilos y serenos, incluso, ante lo que ahora nos agobia y que también un día pasará.

Al mismo tiempo, sentimos nostalgia. Nada permanece. Con el viejo año se van no sólo las cosas difíciles y duras sino también las hermosas y buenas. Y cuanto más avanza uno en edad tanto mayor es la fuerza con que percibe el paso inexorable del tiempo.

Este año que ha pasado nos deja también sabor agridulce. No hemos sido lo que deseábamos ser. No hemos hecho lo que nos habíamos propuesto. No hemos sido fieles a nosotros mismos. Un año más que se va sin que hayamos crecido en verdad, en generosidad, en amor.

Hoy comenzamos un año nuevo. Dice H. Hesse que «en cada comienzo hay algo maravilloso que nos ayuda a vivir y nos protege».

Qué verdad se encierra en estas palabras cuando uno mira todo comienzo con ojos de fe.

De nuevo se nos ofrece un tiempo lleno de esperanza y de posibilidades intactas. ¡Qué haremos con é1!

Las preguntas que podemos hacernos son muchas. Aumentaremos nuestro nivel de vida y nuestro confort quizás, pero, ¿seguirá empequeñeciéndose nuestro corazón? Tendremos tiempo para trabajar, para poseer, para disfrutar, ¿lo tendremos también para crecer como personas?

Este año será semejante a tantos otros. ¿Aprenderemos a distinguir lo esencial de lo accesorio, lo importante de lo accidental y secundario? Tendremos tiempo para nuestras cosas, nuestros amigos, nuestras relaciones sociales. ¿Tendremos tiempo para ser nosotros mismos? ¿Tendremos tiempo para Dios?

Y sin embargo, ese Dios al que arrinconamos día tras día entre tantas ocupaciones y distracciones es el que sostiene nuestro tiempo y puede infundir a nuestra existencia una vida nueva.

PREGUNTAS DE AÑO NUEVO

Hoy comenzamos un «año nuevo». ¿Cómo será?, ¿qué espero yo del nuevo año?, ¿qué deseo de verdad?, ¿qué es lo que necesito?, ¿a qué dedicaré mi tiempo más precioso e importante?, ¿qué sería para mi algo realmente nuevo y bueno en este año que hoy comienza?

¿Viviré de cualquier manera, pasando de una ocupación a otra, sin saber exactamente qué quiero ni para qué vivo, o aprenderé a distinguir lo importante y esencial de lo que es secundario? ¿Viviré de forma rutinaria y aburrida, o aprenderé a vivir con espíritu más creativo?

¿Seguiré este año alejándome un poco más de Dios o empezaré a buscarlo con más confianza y sinceridad? ¿Seguiré un año más mudo ante él, sin abrir mis labios ni mi corazón, o brotará por fin de mi alma maltrecha una invocación pequeña, humilde pero sincera?

¿Viviré también este año preocupado sólo por mi bienestar o sabré preocuparme alguna vez de hacer felices a los demás?, ¿a qué personas me acercaré?, ¿sembraré en ellas alegría, o contagiaré desaliento y tristeza? Por donde yo pase, ¿será la vida más amable y menos dura?

¿Será un año más, dedicado a hacer cosas y más cosas, acumulando egoísmo, tensión y nerviosismo o tendré tiempo para el silencio, el descanso, la oración y el encuentro con Dios?, ¿me encerraré solo en mis problemas o viviré tratando de hacer un mundo más humano y habitable?

¿Seguiré con indiferencia las noticias que día a día me llegarán desde los países del hambre?, ¿contemplaré impasible los cuerpos destrozados de las gentes de Irak o los ahogados de las pateras?, ¿seguiré mirando con frialdad a los que vienen hasta nosotros buscando trabajo y pan? ¿Cuándo aprenderé a mirar a los que sufren con corazón responsable y solidario?

Lo «nuevo» de este año no nos vendrá de fuera. La novedad sólo puede brotar de nuestro interior. Este año será nuevo si aprendo a creer de manera nueva y más confiada, si encuentro gestos nuevos y más amables para convivir con los míos, si despierto en mi corazón una compasión nueva hacia los que sufren. (Homilía enviada por Manuel Merchán).