lunes, 1 de junio de 2026

Y LE ECHARON MANO

Mc 12, 1-12

Adolfo no sabía dónde poner la mirada. Se daba cuenta de que no tenía razón y que debía reconocerlo. Pero no tenía fuerzas para hacerlo. La soberbia podía más que él e impedía que se bajara de su posición y lo aceptara.

Jesús pasó por lo mismo; muchos rechazaron su Palabra y trataron de echarle mano porque se creían dueños de aquello que solo habían recibido en administración.

La pregunta es: ¿utilizamos los dones, capacidades y bienes que hemos recibido para servir y dar fruto, o pretendemos apropiarnos de ellos para nuestro exclusivo beneficio?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Compartir es esforzarnos en conocernos, y conociéndonos podemos querernos un poco más.

Tu comentario se hace importante y necesario.