sábado, 20 de junio de 2026

VIVIR EL PRESENTE

Mt 6, 24-34

No es fácil poner la confianza en Dios cuando la vida se pone cuesta arriba y la supervivencia del día a día se pone difícil y se convierte en la prioridad.

¿Qué hacer? Esa es la pregunta que muchos nos hacemos desde el punto de vista de la fe.

¿Nos instalamos en la angustia agobiados por el futuro y los «y si»: «y si no llego…», «y si no cumplo las expectativas…», «y si ocurre lo peor…»? Estos pensamientos nos impiden saborear el presente.

Se trata no de vivir ingenuamente, sino de reconocer quién es el Señor de nuestra vida: O el Señor o los ídolos fascinantes pero ilusorios.

Al terminar de leerlo, Pedro había comprendido que lo verdaderamente importante es buscar primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.

Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal».

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