martes, 14 de julio de 2026

LA INDIFERENCIA TRAE MALAS CONSECUENCIAS

Mt 11, 20-24

Manuel pensaba que hay personas tan obstinadas que se aferran a sus ideas y no están dispuestas a cambiar.  Permanecen cerradas a todo razonamiento, como la tierra endurecida del camino donde la semilla no puede echar raíces.

Cuando alguien se cierra a la verdad, no solo se perjudica a sí mismo; también priva a otros del bien que podría transmitir.

Todo lo que tú ignores repercute en los demás. O dicho de otra forma, tu indiferencia puede ser un peligro o un mal para otros.  Todo lo verdadero y bueno que descubras puede ayudar a quien aún no lo conoce.

El silencio de los allí presentes daba testimonio de que la indiferencia respecto a lo bueno perjudica a los demás.

Y es que, cuando dejamos de acoger el bien y de transmitirlo, empobrecemos también a quienes viven a nuestro lado. 

Porque vivimos según aprendemos de lo que vemos y hacemos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Compartir es esforzarnos en conocernos, y conociéndonos podemos querernos un poco más.

Tu comentario se hace importante y necesario.