lunes, 2 de marzo de 2026

PERDONA, PARA QUE SEAS TAMBIÉN PERDONADO

No sabía cómo reaccionar ante los insultos que recibía. Desde pequeño le habían hablado de ser misericordioso, pero…

«¿Cómo ser misericordioso en un mundo donde la dureza nos protege de posibles agresiones?», se preguntaba Orlando.

En su cabeza no encajaba esa forma de entender el perdón, pero tampoco encontraba cómo afrontarlo.

Confuso y atormentado con este dilema, se dirigió a la terraza con la esperanza de escuchar la opinión de Manuel u otros tertulianos.

—Buenos días, compañeros —dijo con rostro tenso—. Estoy preocupado y nervioso porque no sé cómo responder a quienes me hablan con insultos e irresponsabilidad.

Manuel, al oírlo, respiró hondo y con paciencia le dijo:

—No es fácil responder a las afrentas con suavidad y misericordia, pero ese es nuestro camino.

Con tranquilidad y cierta parsimonia abrió su Biblia y leyó:

—En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso; no juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados…».

Después de leer, clavó su mirada en Orlando y añadió:

—No soy yo quien lo dice; son palabras de Jesús. Y además afirma que, según midamos, seremos medidos. Nos guste o no, ese es el camino.

Hizo una pausa. Observó los puños apretados de Orlando y, mirándolo con bondad, continuó:

—No olvides que el Espíritu Santo está contigo y espera que le abras tu corazón para ayudarte a perdonar y llenarte de misericordia.

Las manos de Orlando empezaron lentamente a abrirse, y una suave paz fue inundando su corazón. Su mirada transmitía un deseo misericordioso de ser como el Padre, pues de Él había recibido el perdón.

Cada acción, pensamiento y juicio se refleja en el mundo que construimos a nuestro alrededor.

Jesús, ayúdanos a vivir tus palabras en lo cotidiano. Que cada encuentro, decisión y momento sea una oportunidad para vivir a tu manera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Compartir es esforzarnos en conocernos, y conociéndonos podemos querernos un poco más.

Tu comentario se hace importante y necesario.