lunes, 19 de septiembre de 2011

NO SOBRAN LAS PALABRAS, PERO... (Lc 8, 16-18)

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Nadie enciende...

De nada sirve ni vale hablar y hablar si luego se camina de forma diferente a lo hablado. La Palabra necesita ir al mismo paso que los hechos. Si no van acompasadas se rompe la armonía, y el orden no se puede guardar. Tarde o temprano la fila se rompe.

La luz que no ilumina no es luz. Podrán llamarla luz pero no es luz, poque lo esencial de la luz es iluminar. Pero para que la luz ilumine tiene que ir acompañada, no sólo del haz luminoso que aclara la oscuridad, sino de la acción que testimonia lo que refleja la luz. Porque de no ser así todo quedará en simple espejismo, y, ya sabemos, que el espejismo es el reflejo de la mentira.

Por eso, DIOS mío, dame la sabiduría que nace de TI.
Aquella que no sólo predica con la palabra
sino que testimonia también con el
ejemplo. Amén.

domingo, 18 de septiembre de 2011

BUSCAR LOS ÚLTIMOS PUESTOS (Mt 20, 1-16)

DIMAS EL BUEN LADRÓN
La imagen y conversión de Dimas, el buen ladrón, nos sirve de testimonio y ejemplo para darnos cuenta que con el SEÑOR no cuenta el tiempo ni los méritos de nuestro trabajo, sino la intención más profunda de nuestro corazón. En los últimos momentos de su vida, San Dimas, alcanzó la dicha de estar junto a JESÚS ese mismo día, después de su muerte. Esa fue la promesa de JESÚS: "en verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso".

 Reflexionando desde este pasaje evangélico observamos que los criterios de JESÚS non son los criterios de los hombres. El SEÑOR no mira nuestro trabajo ni el tiempo empleado, sino nuestra actitud y nuestra recta intención. Puede ser sólo un gesto lo que haga que, por la Misericordia y Bondad del SEÑOR, recibamos su Perdón y su Gracia.

Aquellas palabras del Centurión fueron suficiente para conmover a JESÚS hasta el punto de sorprenderlo y concederle la curación de su siervo. Lo mismo nos dice ahora, hoy en el Evangelio, sobre el pago a los obreros convocados a trabajar en la viña. Paga lo mismo a los últimos como a los primeros. Lo importante es responder a la convocatoria, no la hora o el tiempo del trabajo. Se trata de acudir a la llamada del SEÑOR y aceptar su Palabra y el trabajo convenido y señalado.

Por eso siempre hay tiempo, porque siempre estamos siendo llamados. Quizás ahora, tú que lees estas humildes palabras puedas sentirte llamado a empezar tu obra, tu trabajo, tu llamada a la viña del SEÑOR para empezar tu propia faena. Llegará el día de tu paga y serás recompensado como el primero. Sea el tiempo que sea, la hora que sea, el trabajo que sea. San Dimas, ejemplo de los últimos, nos aclara como paga el SEÑOR.

 Dame SEÑOR la sabiduría de acudir a tu llamada y
responder al trabajo que TÚ me encomiendes.
Que esté atento a tu convocatoria y no
me distraiga con los ruidos de este
mundo. Y que sepa entender y
conformarme con tu paga,
porque lo que TÚ me
 des, es lo que me merezco. Amén.

sábado, 17 de septiembre de 2011

A LA HORA DE LA PRUEBA MUCHOS SE RETIRAN (Lc 8, 4-15)


Es el momento de la hora cuando la verdad sale a relucir. Porque cuando las cosas son importantes son en los momentos de la hora. Nadie va a cuestionarse nada en los momentos de alegría, de viento en popa a toda vela, de bienestar y comodidades. Las cosas empiezan a ir mal cuando falta el agua, cuando el sol abraza y la semilla amenaza muerte y destrucción. Mejor, cuando la semilla se hace débil.

Es la hora de la confianza, de la paciencia, de la fe y la perseverancia, pues el Sembrador no dejará que la semilla se pudra inútilmente, sino que hará que su muerte sea fértil y de muchos frutos. Ese es el momento culminante de nuestra fe, de la tierra buena.

Porque cuando la prueba, el dolor y la enfermedad, la tristeza y el sufrimiento, se hacen visibles en nuestras vidas, es cuando la tierra debe ser más atendida y cultivada con la Oración, con la Penitencia, con la Eucaristía, con la actitud de perseveran, de mantenerse fiel y obediente, como María, y hacerse esclavo de la Voluntad del SEÑOR. Es el momento de la prueba cuando muchos se retiran y justifican silencios y desatenciones. Es el momento de la prueba cuando el Diablo está al acecho.

SEÑOR, que me convierta en tierra buena, en tierra
que sepa aguantar las embestidas del tiempo,
las embestidas del frío, de la escasa
lluvia y del calor abrazante.

SEÑOR, que no desesperes en esos momentos de 
incertidumbre y de tempestades, que
sepa encontrar en TI la esperanza
de sentirme seguro y salvado. Amén.

viernes, 16 de septiembre de 2011

NO SÓLO SER, SINO TAMBIÉN PARECER (Lc 8, 1-3)


No basta con ser creyente católico, sino que también hay que intentar y esforzarse en parecerlo, porque al hacerlo estamos proclamándolo. Por eso, JESÚS no se limitó solamente a manifestar que era el HIJO de DIOS sino que iba por los pueblos proclamándolo y perdonando a todo aquel que se acercaba con arrepentimiento y fe.

Por eso, la familia bloguera no sólo trata de proclamar sino que se empeña en evangelizar también llevando a todos los lugares la Palabra de DIOS. Ese fue el objetivo del 1er Encuentro Bloguero de creyentes católico celebrado el 17 de agosto pasado con motivo de la JMJ, y en apoyo al Papa. Tratamos de ser creyentes católicos y de también parecerlo.

Porque por nuestro compromiso de Bautismo estamos llamados y comprometidos a proclamar que JESÚS es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, y que ÉL es nuestra esperanza y salvación. Y lo hacemos, injertados en ÉL, cada vez que obramos el bien; cada vez que nos acercamos a alguien con la sana intención de ayudarle, de poner palabras de paz y de justicia.

Que sepa, SEÑOR, proclamar, cada día, tu Palabra
con mi vida y ejemplo. Se de mi pobreza y
de mis limitaciones, pero confío en
tu Gracia para poder, en el
ESPÍRITU SANTO, 
transmitir tu Palabra. Amén.

jueves, 15 de septiembre de 2011

SÓLO DESDE EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO SE ENTIENDE EL AMOR (Lc 2, 33-35. Jn 19, 25-27)

 Nuestra Señora de Los Volcanes. Patrona de Lanzarote.

El amor se descubre en la adversidad. Por eso, no hay más amor que el que da un padre y una madre, porque lo dan todo desde la gratuidad y hasta el extremo. Al menos así lo sienten. Y eso hizo María, guardarlo todo en su corazón obediente y entregado hasta aceptarlo y sufrirlo con paciencia y fidelidad a la Voluntad del PADRE.

La Cruz es el momento de la prueba, es el momento del testigo de una amor comprometido y confiado al compromiso de la fe. Es la hora de la entrega del hijo a su Madre, y de la Madre al hijo. Nadie es huérfano, nadie queda sin Madre, porque en la Cruz hemos recibo todo el amor de un PADRE que nos da a su misma Madre. María, Madre de DIOS, es también desde la Cruz, Madre de todos los hombres.

Señora, Madre de los Dolores y Madre mía, ayúdame desde
el dolor de la Cruz, que sólo tú pasaste y experimentas,
a aceptar y asumir yo también mis dolores y
mi propia cruz.

Madre mía, a tu amparo me acojo y me entrego,
para que, por tu intersección, sepa encontrar
mi camino de cruz, que sé que lo tengo, y
soportarlo en tu HIJO JESÚS. Amén.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LO QUE NO SE TIENE NO SE PUEDE DAR (Jn 3, 13-17)

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: «Nadie ha subido al ...

Porque sólo se puede dar de aquello que se tiene. Así, sólo Quien haya bajado del Cielo, puede subir a él, el HIJO del Hombre.Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.

Sólo desde la Cruz podemos encontrar al SEÑOR, porque sólo en el dolor y el sufrimiento necesitamos de ÉL. Sería difícil que, aunque también está, lo podamos ver en la vida fácil, cómoda y a favor de corriente, porque en esos momentos nada nos hace falta. Y cuando no hay necesidades, tampoco hay búsquedas ni inquietudes. Todo está bien. Es lo que sucede cuando tu equipo gana. Se ven los errores, pero sin darle mucha importancia. Se ha ganado que es lo importante.

Por eso, JESÚS nos habla y nos redime desde el dolor, desde el sufrimiento, desde la Cruz. No son sólo Palabras, sino vida testimoniada al final en una muerte de Cruz. Es la autoridad de Aquel que nos salva y nos redime. DIOS PADRE se nos presenta cuando más lo necesitamos, en el dolor y la enfermedad; en los contratiempos y tempestades; cuando la vida se pone dura y difícil de soportar; en las cruces que salen en nuestro peregrinar, porque aunque nos las veamos, están ahí y sabemos que llegarán. Ahí está el SEÑOR, para darnos esperanza y salvación.

DIOS mío, sé que mi vida tiene cruces. Cruces que
desprende dolor y sufrimiento, pero TÚ me
has enseñado primero que eso no es
el final, sino el paso, por la
Cruz, para la Vida Eterna. Amén.

martes, 13 de septiembre de 2011

ÉL ES SEÑOR DE LA VIDA Y DE LA MUERTE (Lc 7, 11-17)


Encontrarse con JESÚS es renacer a la vida eterna, pero, a pesar de eso, evidente y asombroso para muchos de sus contemporáneos, me pregunto, ¿cuántos de aquellas personas que presenciaron la resurrección del hijo de la viuda de Naín creyeron en el SEÑOR? Y cuando digo creyeron en el SEÑOR me estoy refiriendo a que sus vidas dieron un giro de 360 grados.

Porque hoy ocurre lo mismo. Muchos  de los que leemos esta Palabra del SEÑOR continuamos nuestra vida impasible y sin inmutarnos. Otros ni se preocupan de leerla, menos vivirla, y de oírla casualmente, en nada les influye. Para muchos, este mundo es un mundo cuyo destino es la muerte. Por eso viven la cultura de la muerte y hacen de ella un destino y una meta. Sin embargo, JESÚS es el SEÑOR de la Vida, que vence a la muerte y que proclama que el hombre está hecho para la vida. Por eso la defiende.

Sin embargo, si creo que a muchos de aquellos que allí se encontraban les afectó y cambió su vida. Porque encontrarse con JESÚS significa eso. ¿Quién no cambia cuando encuentra la respuesta a que la muerte no tiene poder sobre él? ¿Quién se queda igual cuando descubre que JESÚS de Nazaret es el SEÑOR de la vida y la muerte? Sería irracional quedarse impasible ante tal evidencia.

Supongo que para aquella viuda y su hijo, la vida cambió en ese sentido. Y supongo que para nosotros, que tratamos de vivir ese encuentro, la vida debe cambiar también. En JESÚS  la vida se hace eterna y gozosa, por eso, buscarlo y encontrarse con ÉL debe ser nuestra mayor aspiración.

¿Estás tú en esas coordenadas? ¿Buscas tú ser eternamente feliz? Es decir, ¿buscas la vida y la felicidad para siempre? ¿Existe? ¿Hay Alguien que lo puede hacer? ¿Dónde lo buscas? Son preguntas que todos nos hacemos, pero ¿tratamos de darles respuestas?

SEÑOR, te pido la luz y la fe para tener los ojos abiertos.
Los ojos del alma que me permitan ver tus
hechos, tu Misericordia, tu poder 
sobre la muerte y la vida. Amén.