sábado, 16 de febrero de 2013

PONERNOS EN MANOS DE DIOS

Lc 5,27-32


La conversión no depende de ti, ni tampoco de mí. No por mis propios esfuerzos me voy a convertir. Es posible que  adopte hábitos que me ayuden a fortalecer mi voluntad y mi actitud de conversión, pero la última palabra la tiene el Señor. Es Él quien nos convierte.

Convertirme, dejarme conventir, o lo que es lo mismo, creed en Dios. Es la conversión deseable: despojarnos de nuestras cosas más mundanas; separarnos de nuestro ego y nuestro yo. Cambio profundo de vida; hábitos y costumbres; firvolidades varias; apetitos ciegos; apego en general por el dinero... ¡Dar el salto de Levi a Mateo!

Seguir a Jesús no es tarea fácil. Conversión, giro radical de mente y corazón. El cambio comienza por una fe total, mayor fidelidad, disponibilidad... ¡Delante de Dios absolutamente todo puede esperar! La conversión no es una simple confesión, sino continua y profunda renovación. Renovación interna que afecta y toca sobre todo al corazón. No está en nuestras manos. ¡Es un don de Dios!


viernes, 15 de febrero de 2013

EL CUMPLIMIENTO DEL AYUNO


Mt 9, 14-15

 
Quizás, por la edad y enfermedad, el ayuno me sea disculpado, pero cuando hablamos de ayuno, no hablamos de simplemente privarte de alguna comida o capricho, sino de disponerte a compartir dándote y compartiendo tu vida y bienes con los que lo necesiten. Y de eso nadie te puede disculpar, ni tampoco la edad.


Ayunar es renuncia, renuncia de ti para darte al otro. Ayunar es estar en actitud constante de solidaridad y de predisposición a unirte en fraternidad y colaboración. Una sonrisa, un poner tus dones en función de servicio, un compartir bienes o talentos, un... 

Ayunar es simplemente abrir tu corazón al amor, y eso no es solo en este tiempo de cuaresma, sino un estilo de vida hasta que vuelva el Novio. Pues llegado Él ya no hará falta ayunar.

jueves, 14 de febrero de 2013

DOS CAMINOS

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(Lc 9,22-25

No hay otra alternativa, derecha o izquierda. Todas las demás serán matices, añadidos, centros o extremos de lo mismo, pero solamente hay dos salidas, o la vida o la muerte. Ahora es tiempo de elección, o tomas el camino de la vida, lo que deseas ardientemente, o tomas el camino de la muerte, porque donde no hay vida, hay muerte.

La muerte está escrita en este mundo. Todos sabemos que, tarde o temprano, llegará el momento de que nuestro peregrinar por este mundo llegue a su fin. Entonces, los hay necios, que piensan que todo se habrá acabado y que esa espiritualidad que experimentamos en nuestras vidas es cosa caduca.

Y los hay quienes mantienen la esperanza que alumbra la lógica y el sentido común de trascendencia. Hemos sido creados para vivir eternamente. Es eso lo que deseamos y a lo que estamos llamados. La experiencia de nuestra materialidad clama por vivir eternamente pegada a nuestra alma espiritual, que experimentamos y vivenciamos en nuestra vida.

Por eso, de nada no servirá nuestra vida si al final perdemos la más importante, la eterna y verdadera.

miércoles, 13 de febrero de 2013

ESCONDE TUS OBRAS

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Mt 6,1-6.16-18
Porque no son tuyas. Todo te ha sido dado gratuitamente, así que vanagloriarse de tus talentos y tus capacidades es algo falso, pues son obras de tu Padre Dios en ti. Razón tuvo Juan el Bautista cuando consideró que tenía que menguar para que Jesús creciera. Razón tuvo al expresar que no era digno de desatar el cordón de las sandalias de Jesús.

No sé si es casual, pero también, la renuncia del Vicario de Cristo, Benedicto XVI, alumbra hoy esta humilde reflexión del evangelio al confesarse incapaz de seguir adelante cuando sus fuerzas fallan. Es momento para reconocer que es instrumento del Espíritu Santo y conviene retirarse para otras labores más tranquilas y serenas. Santo Padre, en sus oraciones ténganos siempre presentes, pues como Blogueros seguiremos caminando junto al Papa.

Es Benedicto XVI también modelo de orador en lo secreto, en lo escondido de un convento de clausura (ver aquí), donde esperará la llamada del Señor orando en el silencio y secreto de un convento. Oremos también nosotros para y únicamente nuestro Padre Dios, nuestro verdadero y único público, y no para ser visto, elogiado y admirados por la exposición de nuestras oraciones.

martes, 12 de febrero de 2013

CUMPLIENDO LA NORMATIVA

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Marcos 6, 53-56
Ocurre con mucha frecuencia encontrar personas que son fieles a las normativas. La frase: "Era una persona muy cumplidora" refleja muy bien lo que quiero expresar. Sin embargo, confundimos el cumplimiento con la bondad, y en mi humilde opinión son dos cosas muy diferentes.

Se puede ser muy cumplidor, que no es malo, y no tener la bondad suficiente para comprender y perdonar. O se muy cumplidor con muchas normas y faltar a la justicia en otras. Nuestras conductas están llenas de actitudes que cumplen y no cumplen. Cumplimos aquellos que nos interesa, nos da prestigio y vanagloria delante de los demás, y escondemos muchas otras cosas que claman justicia y verdad.

Hoy, Jesús, nos advierte de esos peligros. Nos aferramos a las normas y leyes de los hombres, leyes humanas apoyadas en el error y el egoísmos, y desobedecemos la Ley de Dios, la Ley que mira al corazón del hombre porque ama al hombre y lo pone en el centro de todo el mundo. Cuando nuestras leyes salen del corazón y miran a Dios, nuestras leyes salvan, protegen y defienden al hombre, construyendo un mundo más fraterno, justo y en paz.


lunes, 11 de febrero de 2013

EXPERIMENTAR TU PRESENCIA

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Mc 6,53-56

Experimento, a veces,  mas conciencia en la oración; experimento que orar es lo más importante de mi vida; experimento que tu presencia y contacto, cura mis heridas y me llena de paciencia; experimento que soy pequeño, pobre pecador y muy necesitado, pero hijo de un Padre que me quiere y busca.

Experimento que necesito amar y entregarme, pues sin eso nada soy y no podré llegar a Ti; experimento y te pido, Dios mío, que me des la capacidad de amar y darme; experimento que no me doy como a mí me gustaría; experimento que mis pasos son torpes y ciegos.

Experimento que no puedo convertirme y necesito que, Tú, Señor, me conviertas; experimento confianza y esperanza en el misterio de tu amor, que nunca llegaré a entender; experimento alegría y paz en tu compañía; experimento, a impulsos del Espíritu Santo, tu presencia en mi vida; experimento tu perdón, y por todo eso, te doy las gracias, Señor.

domingo, 10 de febrero de 2013

LAS BARCAS CASI SE HUNDÍAN

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Lc 5,1-11

En el Señor está la abundancia, porque Él ha venido a darnos vida abundante. Hoy en el Evangelio podemos observar como Pedro obedece a Jesús a pesar de estar toda la noche tratando de pescar sin ningún resultado. Podemos preguntarnos si nosotros tratamos de escuchar y obedecer la voz del Señor que en el Espíritu nos señala los caminos de nuestra propia barca.

Muchas veces nuestra pesca es insuficiente o nula, y es que tratamos de pescar por nuestra cuenta y en nuestro nombre. Somos pescadores como Pedro, porque el Señor así nos lo ha dicho. En el Bautismo somos enviados a navegar por los mares de nuestras vidas y lanzar nuestras redes. Redes de nuestros testimonios, de nuestras vivencias y proclamación de nuestra fe.

Pero, nunca por nuestra cuenta, sino como testigos de la Iglesia. De una Iglesia que arranca con ese envío de Jesús a sus apóstoles y a todos los bautizados. Pero antes, debemos pedirle al Señor que nos dé las fuerzas necesarias para también dejarlo todo. Todo aquello que se antepone a darle nuestro tiempo, nuestra entrega, nuestras comodidades, nuestro servicio, nuestra disponibilidad, nuestra actitud y prioridad a las cosas del Reino...etc. 

Señor, abre mi corazón y arranca todo aquello que se antepone a dejarme curtir en la pesca de tu Amor y en la proclamación de tu Palabra, para que mi vida sea luz y testimonio de tu Mensaje a todos los hombres que se interpongan en mi vida.