lunes, 26 de noviembre de 2012

LO PEQUEÑO PASA DESAPERCIBIDO

 Evangelio (Lc 21,1-4)


Por eso alguien tiene que encargarse de destacarlo y llamar su atención sobre ello. Porque lo pequeño es parte del todo y tiene su gran importancia. Sobre todo cuando se hace desde la desinteresada generosidad y sin ningún tipo de alarde y presuntuosidad.

Y es que lo pequeño cuesta darlo, porque invita al ridículo ante otras aportaciones que van precedidas de bombos y platillos, y que vociferan por doquier la importancia de su acción. Lo pequeño se siente avergonzado y necesita una gran dosis de humildad para dar lo poco que tiene.

Jesús no premia la cantidad sino la calidad. Y la calidad está en proporción de su generosidad gratuita y de forma desinteresada, pero integra y total. No basta con dar lo que te sobra, sino compartir de lo que tienes y puedes con los más débiles y necesitados. Ese es el lema y la actitud.

Y pronto experimentamos que eso necesita una gracia especial. No basta con nuestra buena voluntad porque estamos tocados y somos más débiles de lo que pensamos. Necesitamos la Gracia y la Fuerza del Espíritu Santo para poder atrevernos a darnos en amor desinteresado a los demás. Es esa la lección de la pobre viuda. Ella compartió de lo que tenía y desde esa actitud será examinado su amor.


domingo, 25 de noviembre de 2012

¿BUSCAS LA VERDAD?

 25 de noviembre de 2012. Fiesta de Cristo Rey (B). Juan 18, 33-37

Esa es la pregunta a la que realmente hay que dar respuesta, porque de ella dependerá el camino a seguir. Buscar no depende de oír muchas cosas ni de saber tantas otras, buscar nace del hambre y necesidad de encontrar respuestas al sentido de nuestra vida. 

Y mientras eso no nazca en mí poco me moveré en caminar en su búsqueda. Me puede parecer bien y hasta novedoso muchas vivencias y mensajes sobre la vida de Jesús. También me puede apasionar contemplar todo lo que dicen de Él y sus obras y amor...

Pero mientras yo no experimente hambre y sed de encontrarme con Él, nada se moverá en mi interior para emprender su búsqueda y tratar de conocerlo para reflejar en mi vida. Es inútil forzar la voluntad de aquel que no se encuentra necesitado de esa búsqueda, porque solo en esa necesidad y pobreza nace Jesús en tu corazón.

Por eso, con la sabiduría que le caracteriza, Jesús, manifiesta que el Reino de su Padre será para aquellos pobre de espíritu que buscan saciarse en la verdad y en la justicia. Y es que no hay otro camino. Seguir a Jesús es nacer de nuevo, por el Bautismo, a una vida sedienta, inquieta y en constante perfección por ser mejor persona cada día.

Y esa hambre será colmada en la medida que la busquemos en nuestro Señor Jesús, el Cristo Rey que calmará nuestra sed y hambre de justicia, amor y paz.

sábado, 24 de noviembre de 2012

ESTA ES LA CUESTIÓN.

 Evangelio San Lucas 20,27-40.


Porque si se trata de pasar una temporada en este mundo, temporada que la mayoría del tiempo se pasa de forma preocupada, ansioso y buscando felicidad, apañados estaríamos.No tiene sentido que Dios nos creara para luego dejarnos en el cajón de la basura. Nuestro corazón nos dice que hay algo más.

No cabe duda que esta vida sin la esperanza de la trascendencia está vacía y es absurda. Nuestro ser más profundo nos revela que estamos llamados a una vida eterna, y eso pasa por la resurrección. Porque sabemos que tendremos que morir. Eso es una realidad que todos conocemos y vivimos cada día en los demás.

Sin embargo, nos embarga la esperanza que resucitaremos para siempre y seremos eternamente dichosos. Porque nuestro Padre Dios es un Dios de vivos tal y como nos dice hoy el Evangelio. No existe verdadera conciencia religiosa sin una fe en la trascendencia. De nada serviría la existencia de Dios si nos hubiera arrojado al mundo para luego prescindir.renegar de cada uno de nosotros. ¿Qué clase de Dios Padre sería?

El centro de nuestra fe es la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo, y en Él también resucitaremos nosotros. Esa es nuestra fe y nuestra esperanza, y convencido de ello caminamos en peregrinación todos juntos unidos al mismo Jesús que nos acompaña e injertados en el Espíritu Santo que nos asiste y guía. Amén.

viernes, 23 de noviembre de 2012

LOS TIEMPOS CAMBIAN

 Evangelio según Lucas 19,45-48. (


Y es que la vida no puede quedar estancada, porque es un camino que se inicia en la ignorancia como principio y su recorrido le conduce a la sabiduría o perfección. Digamos que nacemos imperfectos y nuestra meta es alcanzar la perfección.

Se trata, pues, de caminar en la verdad, pero ni en nuestra verdad sino en la verdad de quien la posee de forma absoluta y nos guía hacia ella. Ese es nuestro pecado, querer avanzar por nosotros mismos sin contar con Dios. Muchas veces he oído esta frase: Hay que respetar la verdad de cada uno.

Y hay algo de razón en ello, pero respetarla hasta que deja de ser verdad y empieza la mentira, porque el hombre es imperfecto y se equivoca. Y necesita que le corrijan, eso sí, desde el respeto y la libertad. Jesús nos descubre hoy como su casa es casa de oración. Él es el centro y el verdadero templo de nuestra vida, y todo lo demás son lugares y espacios que necesitamos para congregarnos en torno a Él.

Basta ya de sacrificios y ritos compensatorios con los que tratamos farisaicamente de engañarnos a nosotros mismos. No hay más sacrificio que el ofrecido por Jesús en la Cruz, su Muerte y Resurrección. Basta para redimirnos y pagar por nuestros pecados. En Él estamos salvados y redimidos.

Hagamos en Él nuestra casa de oración y nuestra referencia de vida, porque solo en Él, con Él y por Él estaremos en el camino de alcanzar nuestra propia salvación. Amén.

jueves, 22 de noviembre de 2012

NO DEBEMOS OLVIDAR...

 Evangelio según San Lucas 19, 41-44


que Jesús lloró porque su pueblo le volvió la espalda. Eso nos puede servir para no desesperar cuando experimentamos nuestras propias limitaciones y no llegamos a tantos lugares donde nos gustaría llegar. Incluso cuando nuestras palabras son olvidadas y no tenidas en cuenta.

En este mundo bloguero vivimos mucho este aspecto de la evangelización. Sentimos la impotencia de ver limitada nuestra presencia y de no poder llegar a muchos lugares donde nos gustaría llegar. Podemos incluso caer en el error de sentirnos fracasados y de experimentar la tentación de abandonar.

Y es que cuando llegamos a las metas que nos vamos trazando observamos que se abren nuevas metas y nos invade la experiencia de experimentar que nunca llegamos. El mundo se nos vuelve complejo y vuelve de nuevo el fantasma de la sensación de fracaso y desánimo.

Jesús quiso abandonar en Getsemaní, al menos dejó esa protesta al Padre al pedirle que pasará esa cáliz de Él, pero sin renunciar al cumplimiento de la Voluntad del Padre. Nosotros experimentamos lo mismo, pero seguimos adelante puestos en las Manos del Padre y esforzándonos en hacer su Voluntad. ¡Es lo que importa!

Otra cosa no debes importarnos sino hacer la Voluntad del Padre. A pesar de tanta indiferencia; a pesar de tanta impotencia; a pesar de tantos fracasos; a pesar de tanta siembra y poca cosecha; a pesar de tanta pobreza y pocos medios. Nada importa porque solo Él basta. Y en Él nos abandonamos conscientes de que seremos vencedores al final de nuestras vidas. Amén.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

UNA MANERA NUEVA DE AMAR...

 Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 19, 11-28

porque el amor, el mundo, lo entiende de otra manera. Amo según me convenga y me sea favorable a mis intereses. Su propio pueblo, Israel, así lo había practicado desde la antigüedad. "Ojo por ojo y diente por diente". Y así lo entiende el mundo de hoy: "Tanto me das, tanto te doy".

En Jesús cambia todo. El amor es incondicional y no exige sino da, y da gratuitamente. Entonces se produce el milagro. Cuando se da, se recibe, y también gratuitamente. Luego, resulta que es más valioso y más rentable dar y darse gratuitamente. Se recibe más y se llena el alma de paz y gozo.

Eso tiene una aplicación que Jesús nos descubre hoy en su Palabra: "Darse implica exprimirse al máximo y darse totalmente", lo que nos obliga a superarnos y a exigirnos en perfección. Hablamos de poner en acción todos nuestros talentos y darnos por y en amor hasta el límite.

Por eso, es de sentido común que el que se da recibirá más y más, y el que se guarda, racanea y se duerme cómodamente, pierde hasta lo que tiene. 

Sacamos muchas conclusiones que cada cual y en manos del Espíritu puede ir descubriendo y poniendo por obra. Pero hay una que nos sirve para todos. Un denominador común diríamos: Empeñarnos en hacer lo que sabemos y podemos de la mejor manera posible. Sin regatear ningún esfuerzo ni esconder ningún talento. Pronto comprendemos que de esa manera el mundo iría mejor.

Y terminamos la reflexión de hoy con una oración que nos alienta a entrar en esa dinámica:

Danos, Padre Bueno, esa capacidad de amar hasta
las últimas consecuencia, y a derramarnos en sacrificios
y entrega en servir y poner sobre la mesa todo los
dones y cualidades que Tú me has dado para el
bien común.

Y no olvidarnos de lo más importante: El perdón, 
porque solo en el perdón podemos encontrar
el camino del amor. Sin él, siempre estaremos 
encadenados a regatear esfuerzos. Amén.

martes, 20 de noviembre de 2012

LA INQUIETUD DE LA BÚSQUEDA...

 Comentario al evangelio de Lucas 19, 1-10


es la primera condición para entrar en esa dinámica de respuesta a la llamada. Todos somos llamados, porque al ser creados nadie es abandonado. El Padre quiere a todos sus hijos y los llama a gozar de su presencia eterna.

Pero esa llamada necesita estar atento y presto a oírla y responder. Es la actitud de Zaqueo. Se puso en camino y ante la dificultad de no ver no dudó en buscar altura para ver. No le importaba el qué dirán ni la opinión del público, estaba decidido a ver y buscar la Luz.

Y la Luz vino a su casa y le manifestó su Palabra. Y Zaqueo abrió su corazón como era de esperar, porque cuando se busca, se encuentra. La lección del Evangelio de hoy nos enseña a que a la evangelización le precede la inquietud de ser evangelizado.

Al menos tener el corazón abierto, disponible y entregado a recibir la Verdad. Y en esa actitud la Verdad se hará presente sin lugar a duda. Es la experiencia de Zaqueo, que nos anima a estar receptivos, esperanzados a dejarnos guiar por el Espíritu Santo que, si le dejamos, nos guía hacia la Verdad. Amén.