jueves, 22 de mayo de 2025

AMAS CUANDO PERMANECES EN EL AMOR DE JESÚS

Cuando estás tratando de permanecer en el Amor del Señor, estás tratando de corresponder a su amor. En esa actitud de agradecimiento, el amor que recibes lo tratas de transmitir a los demás. Esa es la misión, que se cumple en la medida que permaneces en el amor de Jesús, el Señor.

Es evidente que solo permaneciendo en el Señor, podemos también nosotros dar amor de ese Amor que recibimos del Señor. De ahí lo vital y fundamental que es permanecer en el Señor. Si no estamos en Él, ¿qué clase de amor vamos a dar? Solo amando al que nos ha Amado primero, hasta el extremo de dar su Vida por la nuestra, aprenderemos a amar como Él nos ama.

En realidad, si tomamos conciencia del Amor de Jesús, todo consiste en corresponderle de la misma manera. Eso nos deriva a amar a los demás como Él nos ama. Todo consiste simplemente en eso. Ahora, sin Él nada podremos hacer.

miércoles, 21 de mayo de 2025

LA VID Y LOS SARMIENTOS

A nosotros nos toca ser sarmientos y nos será imprescindible – para tener vida – estar unidos a la Vid. Él, la Vid, es nuestro Señor, y nosotros los sarmientos. Una comparación que nos deja meridianamente claro que sin el Señor nunca daremos frutos.

Frutos de verdadero amor, gratuitos y sin condiciones. Porque, esa es la esencia principal de la Vid, nos alimenta gratuitamente, y nos da vida de forma incondicional y sin exigencias. Solamente, nos pide amar, es decir, dar frutos de amor como Él nos lo da: sin condiciones y gratuitamente.

De modo que queda muy claro. Tenemos que permanecer unidos al Señor para que nuestra vida sea fecunda y dé frutos. Si nos falta ese alimento – Eucaristía – quedaremos seco y terminaremos en el fuego eterno. Nuestros frutos dependerá de nuestro unión con el Señor.

Él es esa savia Eucarística que nos da la Gracia para convertir nuestras obras, eliminando toda cizaña, en frutos de verdadero amor. Perseveremos, pues, en permanecer siempre unido al Señor.

martes, 20 de mayo de 2025

UNA PAZ QUE NACE DESDE Y EN LA VERDAD

Cuando hablamos de paz nos referimos a la paz consecuencia de la verdad y justicia. Una paz que nace desde el consentimiento de sabernos en la verdad a pesar de ser acosados por la mentira; una paz que sabemos justa y verdadera, a pesar de ser tratados injustamente con la falsedad y mentira. Una paz que da tranquilidad y alegría a nuestra conciencia y nos llena de esperanza,

Es la paz que nos viene desde nuestro Señor Jesús, que nos la da con su Verdad y su Amor Misericordioso. Es la paz que brota cuando nuestros actos por el Reino, a pesar de nuestros esfuerzos, se resisten y son rechazados, pero dan verdadero sentido a nuestra vida. Es la paz que nos viene de sabernos en la presencia del Señor, de caminar en su compañía y de que su Espíritu, bajado a nosotros en la hora de nuestro bautismo, está con nosotros.

Es la paz que nace, a pesar del dolor, de la enfermedad y de las adversidades, de saber que aguardamos la venida del Señor y que nos lleva a esas moradas que nos ha prometido y que prepara para nosotros. Es la paz fundamentada en la Verdad que hace iguales a todos los hombres en dignidad y derechos.

lunes, 19 de mayo de 2025

EL PARÁCLITO SERÁ QUIEN OS ENSEÑE TODO

La necesidad del bautismo es vital. Y lo es porque a partir de ese instante entra en ti el Paráclito – Espíritu Santo – para guiarte – claro, con tu permiso – hacia el reino de tu Padre Dios. Son palabras de Jesús: (Jn 14,21-26): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «El que tiene mis mandamientos y los … Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho».

De no recibir el bautismo perdemos esa oportunidad, porque no entrará en nosotros el Espíritu Santo. De alguna manera, voluntaria o involuntaria, le cerramos la puerta de nuestro corazón al resistirnos. Porque, aceptar los mandamientos del Señor, tal y como nos dice en el pasaje evangélico de hoy, es abrirnos a ser bautizados. Quien se cierra se excluye del bautismo, por tanto se cierra al auxilio del Espíritu Santo.

La impronta del amor de Dios está sellada en nuestro corazón, pero necesitamos la llama que lo encienda y la ponga en acción: amar como Él nos ama. Y sin el auxilio del Espíritu Santo nos será imposible: ¡Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu Amor!

domingo, 18 de mayo de 2025

LA CLAVE ES EL AMOR

No se trata de cumplimientos ni de prácticas, ni siquiera de buena intención. Se trata simplemente de amar. Y amar con misericordia de forma gratuita y sin condiciones. Es decir, amar como nos ama el Señor, con un amor comprometido simplemente por amor y sin espera de recompensa. Primero, porque el Señor no necesita para nada de nosotros. Nuestra gran dicha es que nos ama con infinita misericordia y quiere nuestra felicidad, junto a Él, eternamente.

Ahora, no trates de entenderlo, sino comprueba que esa es la realidad, y que por eso vives, has nacido y caminas por este mundo. Es un misterio que solo lo entenderemos cuando estemos en su presencia.

La cuestión es amar a pesar del desagrado, la inconsideración de otros y del pecado. Amar como, enviado por el Padre, nos ha enseñado Jesús, nuestro Señor. Y es bien sabido que amar al estilo de Jesús cuesta y exige mucho esfuerzo y dolor. Es evidente que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios. Diría, simplemente, que no es fácil, sino imposible intentarlo por nuestra cuenta. Solo unido al Señor nos sería posible.

sábado, 17 de mayo de 2025

QUIEN ME HA VISTO A MÍ HA VISTO AL PADRE

No son palabras mías, son palabras de Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras».

¡Y nosotros?  ¿Vemos al Padre en Jesús? ¿Comprendemos lo que realmente Jesús nos está diciendo? ¿Nos damos cuenta de que Jesús está en el Padre, y el Padre en Jesús? O lo que es lo mismo: Jesús es el Padre, y el Padre es Jesús. O dicho de otra forma:  Dios es Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y eso significa que Jesús nos revela al Padre, porque Él es ese Dios Trino, en la Segunda Persona de la Santísima Trinidad.

Pidamos la Gracia de creer sin entender, porque nuestra capacidad intelectual no alcanza a comprender ese inmenso Misterio. Un Misterio que nos ha dado la vida, y la oportunidad de, creyendo en Él, alcanzar esa vida eterna que anhelamos en plenitud de gozo, paz y alegría. En tus manos, Señor, ponemos nuestras vidas. Amén.

viernes, 16 de mayo de 2025

EN LA CASA DE MI PADRE HAY MUCHAS MORADAS

Es evidente que cuando emprendes un camino, trazas primero una ruta que te sirva de guía. Y siguiéndola tienes certeza de que llegarás al objetivo trazado. Pues bien, el camino que nos propone Jesús es Él. En el pasaje evangélico de hoy nos lo dice claramente: (Jn 14,1-6): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en … Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Está claro, la consigna es seguirle a Él, Camino, Verdad y Vida, con total garantía de que no nos perderemos. Seguirle alimentándonos de su Cuerpo y Sangre, alimento Eucarístico, y fortaleciéndonos en el Sacramento de la reconciliación tras nuestras caídas, levantándonos por su Gracia y Misericordia, para seguir tras sus pasos con la esperanza de alcanzar esa morada que Él nos prepara. ¡Alabado y glorificado sea el Señor!