viernes, 17 de julio de 2009

SÓLO IMPORTA LO QUE APRENDES Y VIVES EN EL AMOR.


He aprendido....que nadie
es perfecto hasta que no te enamoras.

He aprendido que...la
vida es dura pero yo lo soy más!!

He aprendido que...las
oportunidades no se pierden nunca; las que tu dejas
marchar...las aprovecha otro.

He aprendido que...cuando
siembras rencor y amargura, la felicidad se va a otra
parte.

He aprendido...que
necesitaría usar siempre palabras buenas... porque mañana quizás se
tienen que tragar.

He aprendido...que una
sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto.

He aprendido...que no
puedo elegir como me siento... pero siempre puedo hacer
algo.

He aprendido que...cuando
tu hijo recién nacido tiene tu dedo en su
puñito.... te tiene enganchado
a la vida.

He aprendido que...todos
quieren vivir en la cima de la montaña.... pero toda la felicidad
pasa mientras la escalas.

He aprendido que...se
necesita gozar del viaje y no pensar sólo en la
meta.

He aprendido que...es
mejor dar consejos sólo en dos circunstancias... cuando son pedidos y
cuando de ello depende la vida.

He aprendido que...cuanto
menos tiempo derrocho... más cosas hago.

He aprendido que sólo DIOS basta, y el camino de mi vida se pierde si no voy injertado en JESÚS

Porque si el camino es el que corresponde, el destino será al que estás llamado. Y sólo hay uno: la plenitud del amor.


domingo, 12 de julio de 2009

BOMBILLAS CON PATAS.


Hoy he oído esa frase y me ha encantado escucharla porque lleva consigo gran luz y un contenido muy sencillo y claro. JESÚS fue Luz itinerante que alumbraba los caminos por donde pasaba. Fue Luz que refleja luz y enciende todo lo que le mira y se refugia en ÉL. JESÚS fue, es y será Día que empieza a amanecer y que va iluminando la mañana joven que despierta en la oscuridad y aclara el horizonte. JESÚS es la LUZ de donde todo creyente debe encender su pequeña bombilla.

Pero una bombilla estable, fija y acomodada sólo alumbra el lugar donde permanece, mientras la sombra se apodera de donde no llega la luz. Sería terrorífico caer en ese lugar donde sólo permanece la sombra y no llega la luz. Sería estar condenado, sin ninguna probalidad de alumbrarse, haber nacido en el lugar de la sombra. No nos parece eso justo.

Por eso, un PADRE BUENO pone patas, aludiendo a la metáfora luminosa, a esa luz que alumbra, para que se mueva, camine y llegue a las sombras descubriendo lo oscuro y destapando lo oculto. Por eso, en el Génesis se dice: "Y se hizo la Luz". Una Luz que pone la Verdad sobre la mesa y no se esconde debajo de ella. Una Luz que ilumina y señala con su claridad el camino que buscamos y nos salva.

Por eso tenemos que ser "bombillas con patas" que demos vueltas y más vueltas hasta prender a otras bombillas para que sean fiel a su propia vocación de alumbrar. Porque las bombillas están hechas para alumbrar, y si no alumbran están muertas, fuera de su propia misión, inservibles y condenadas a no ver la Luz para la que fueron creadas.

Sólo cuando seamos capaces de ser antorcha que camina y contagia, estaremos en el camino de dar respuesta a la Voluntad del PADRE que nos envía a ser luces, luces que dan luz y que se mueven llevando la luz a todos los lugares.

jueves, 9 de julio de 2009

DIOS ES MI PADRE.


DIOS quiere que le descubramos y que le reconozcamos como PADRE. ÉL nos cuida, nos ama y nos quiere hacer participe de su propia vida, dándonos su vida y haciéndonos semejante a ÉL. DIOS quiere hacernos dioses, como ÉL, pero según lo que ÉL ha pensado para nosotros.

Nuestro problema es que nosotros queremos ser como DIOS, hasta ahí bien, pero según nuestros propios planes y proyectos, sin contar para nada lo que DIOS quiere de nosotros. Un padre siempre tiene un proyecto para su hijo; un padre siempre imagina y desea lo que le gustaría que fuese su hijo. Luego, él, su hijo, será lo que él decida, pero siempre lo que haya pensado el padre será bueno para él.

Cuanto más DIOS que lo sabe todo; que lo puede todo; que lo que quiere es lo mejor para nosotros, y, por su Sabiduría, Omnipotencia y Bondad lo que ÉL ha pensado, es lo mejor y más grande para nosotros. Por lo tanto, DIOS es mi PADRE Bueno al que debo mirar y fijarme en ÉL, pero cuando lo busco no sé donde está.

Por eso, DIOS nos entrega a su HIJO, JESÚS, que nos enseña el camino a seguir para hacer la Voluntad del PADRE. JESÚS es el HIJO que nosotros debemos mirar, para en ÉL ser también sus hijos. Somos, pues, los hijos, en el HIJO, del PADRE, y como hijos, coherederos de su Gloria: la vida, que tanto nos preocupa, para SIEMPRE en plena felicidad. Claro, totalmente gratuita, pero no por eso, según nuestros criterios mundanos, sin valor, porque lo barato y gratis lo desvaloramos, sino que necesitamos elegir y escoger el camino que nos conduce a ÉL, con ÉL y por ÉL, y que no es otro que el Amor.

Eso nos lleva a ver las cosas de otra forma, a mirar a los otros como personas; a respetar la vida, a aceptar la muerte como final del camino de la prueba, para iniciar el de la victoria y plenitud; a renunciar a muchas cosas que son vida para otros; a dar lo recibido en dones y cualidades, para que otros puedan servirse de ello y nosotros realizarnos en el amor. Realmente, cuando se empieza a pensar así y cuando somos capaces de limpiar la pantalla de nuestra vida, la luz se hace en nosotros y el mundo se enciende de paz, justicia y amor.

sábado, 4 de julio de 2009

LA VIDA DE LA GRACIA ES TOTALMENTE GRATUITA, PERO NO BARATA.



Nos es muy difícil entender que se nos de la vida, y la oportunidad de hacer esa vida eterna e inmensamente feliz de forma totalmente gratuita. Es algo que, desde los criterios humanos, no nos cabe en nuestras cabezas limitadas y finitas, a pesar de nuestros engreimientos y vanidades. El hombre, en la medida que es más ignorante, es más suficiente, y en esa medida será cada vez más soberbio y engreído.

Todos tenemos experiencia de lo que significa un padre y una madre. Pues bien, nuestro PADRE DIOS se nos da de forma tan grandiosa que nada, ni nadie lo puede superar. Sí nuestros padres han cooperados con DIOS para darnos la vida, DIOS no sólo nos la ha ragalado, sino que se nos da el mismo en su HIJO JESUCRISTO. La Vida de la Gracia es DIOS mismos que se nos da y nos hace participe de su propia Vida.

Eso significa que somos participe y herederos de su Gloria por los méritos de su HIJO JESUCRISTO, que con su pasión y muerte nos ha rescatado para su PADRE como hijos suyo y con todas las características que conlleva el ser hijos de DIOS. Participamos de su Gloria, y eso quiere decir que seremos eternamente felices en su presencia, como corresponde al Hijo respecto a su padre.

Es nuestro mayor Ideal: "Vivir la Gracia, y en Gracia". No hay meta mayor que empezar a vivir como DIOS, y como DIOS es Amor, nos hacemos instrumentos del Amor. Y si amamos somos felices, y sí felices en DIOS: "eternos". Pero eso, que es la mayor oferta que el hombre puede recibir, no por ser totalmente gratuita, es barata. Pensamos que, todas las cosas regaladas y fáciles de conseguir, son baratas, y por ser baratas su valor no es grande. Ese es el criterio humano.

Sin embargo, no hay tesoro mayor que la Vida de la Gracia, porque con ella conseguiremos lo que todos perseguimos como locos: ser inmensamente felices y eternos. ¿Quién puede resistirse a esa oferta? Y, para colmo, nuestro desconcierto es tal, que encima se nos ofrece sin plazos, con toda la paciencia del mundo, en cada momento, a cualquier hora, sin horarios de cierre, "siempre", y totalmente gratuita.

Pero, no por eso, barata, porque el inmenso regalo de ser como DIOS: eternamente feliz, todo amor, exige que no lo puedo conseguir según mis criterios, mi forma de pensar, mis apetencias y deseo. Nuestro pecado consiste, no en querer ser como DIOS, puesto que nuestro PADRE DIOS nos invita y nos regala la oportunidad de serlo, sino en querer serlo como a mí me da la gana y me gusta. Ahí está la carestía, el precio y la cruz que tenemos que pagar: "hacerlo según el plan de DIOS"; "según su Voluntad".



Realmente somos muy necios y ciegos. Buscamos donde no podemos encontrar: las cosas, el poder, el dinero, el placer, las apetencias, el sexo, el alcohol, la droga, la juerga, la comodidad...etc, son nuestros prioritarios objetivos, y estas cosas, aún siendo necesarias, son simplementes medios que tienen una vida efímera y caduca.

No es malo el deseo de vivir mejor, pero es equivocado el estilo de vida que se presume como mejor, cuando está orientado a tener y no a ser, y que quiere tener más no para ser más, sino para consumir la existencia en un goce que ser propone como fin en sí mismo. Por esto, es necesario esforzarse por implantar estilos de vida, a tenor de los cuales la búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien, así como la comunión con los demás hombres para un crecimiento común sean los elementos que determinen las opciones del consumo, de los ahorros y de las inversiones (Juan Pablo II).

Sólo injertados en CRISTO podemos conseguir lo que realmente queremos y llevamos dentro de nosotros, ser felices y eternos, porque en CRISTO, con ÉL, por ÉL y con ÉL viviremos la vida de la Gracia según la Voluntad del PADRE. ¿Qué magnifico y grandioso regalo!

miércoles, 1 de julio de 2009

DE LA MANO DE MARÍA HACIA JESÚS.




En mi vida he pasado mucho tiempo indiferente con María, la Madre del SEÑOR. La veía sin darle mucha importancia, incluso tapada por la acción de los Apóstoles y otras mujeres más cercanas a JESÚS. Lo confieso sin temor, porque realmente ha sido así. María, la Madre de DIOS, siempre fue alguien muy importante para mí, y creo que para todos, pero, en mi caso, confieso que ,a pesar de eso, yo no la tenía en el lugar que le corresponde. No sólo por ser la Madre de JESÚS, sino por su testimonio y actitudes que, ahora sí, me admiran y me empujan a ser yo otro tanto como ella, aunque, ¡que lejos estoy!

María llegó, por la Gracia de DIOS, a encandilarme hace poco tiempo, pero de una manera tal, que ahora no sólo pienso que es la Madre de DIOS, sino que es Quién nos alumbra, de forma más transparente, el camino para llegar al SEÑOR. He vivido ultimamente una semana misionera Mariana, pero ya antes de eso estaba encandilado con María. Realmente no sabría decir cuando empezó, pudo haber sido cuando casualmente llegó a mis manos un libro de Fátima, o por mi cuñando Jesús que es muy devoto y reza todos los días el Santo Rosario. El fue la causa también del libro.

Pudo ser muchas pequeñas cosas, indudablemente, Jesús, mi cuñado, quizás la que utilizó la Virgen para manifestarseme como la Señora que, elegida, dio el SÍ donde nosotros debemos mirarnos. Desde entonces he hablado mucho de María. He publicado mis sentimientos dentro de la semana misionera Mariana, y siento que para llegar a JESÚS, nuestro SEÑOR, tenemos que mirarnos en María. Porque ella nos enseña la disponibilidad, la entrega, la fortaleza, la voluntad libre y sometida a la Voluntad del PADRE, la sencillez, la humildad, el servicio, la obediencia, la prudencia, el silencio, la oportunidad, la confianza, el sufrimiento, la paciencia, la esperanza... y no sé si faltan más, pero todo eso está vivido y expresado en la vida de nuestra Madre María.

Por eso, digo como manifiesta y expresa el vídeo, que no tengan miedos, no estamos solos, porque María nos congrega y nos acoge, desde Pentecostés, en el seno de la Iglesia y nos reune en el camino hacia el SEÑOR. Unidos todos en el Santo Rosario caminamos con María junto al SEÑOR.

domingo, 28 de junio de 2009

LAS OBRAS DE LA FE.



La labor de la Iglesia no pretende ser publicada, ni divulgada, porque su misión no es, tanto que se vea lo que hace, cuanto hacer y remediar las necesidades del prójimo. Su amor deriva en darse gratuitamente y al darse entrega su servicio y su ayuda.

Una fe sin obras, no es realmente fe, sino una teoría. La fe está necesitada de hechos, y los hechos se notan y se ven, no se anuncian, ni se comentan. Precisamente, por eso, hay muchas personas que empeñadas en criticar la labor de la Iglesia, acometen contra ella sin observar que todo lo que se mueve a su alrededor está servido y mantenido por la Iglesia. Da lo mismo quien lo haga, sin quién lo hace es un bautizado y lo hace en CRISTO, con CRISTO, y por CRISTO.

Unas veces serán misioneros que se juegan su vida allá donde estén, y no necesitan, ni pretende ser conocidos por sus obras, sino que sólo quieren dar y que conozcan el don de la Gracia del SEÑOR, que nos ama y busca nuestra felicidad y salvación eterna. Otras veces son las parroquias con sus voluntarios que se desviven en que los necesitados y hambrientos coman y se vistan, y tambien reciban asistencia médica de primeros auxilios.

Voluntarios que viven en tu barrio, que son tus vecinos, que no dicen lo que hacen, ni pretende que los conozcan por lo que hacen, sólo dan parte de su preciado tiempo en entregarse al servicio y trabajo por los demás. Incluso entregando parte de su dinero, cuanto más su valioso tiempo. Y cuantos otros que no se saben lo que hacen, ni lo que ofrecen por construir un mundo mejor.

Es la Iglesia, tan criticada y desconocida por muchos que, sólo la conocen por los curas y por lo bien que viven según ellos. Pero, ahora, en tiempos de crisis es mucho más transparente su labor, y mucho más notorio que se descubra y se vea. Siempre se hace y, la Iglesia, lo ha mantenido a través de toda su historia. En sus primeros tiempos, los diáconos nacieron para administrar los asuntos con la caridad, pues los Apóstoles no se bastaban para atender las celebraciones y todo lo demás.




Una cosa podemos constatar, ¿acaso los comedores para los nuevos hambrientos de éste nuestro primer mundo, o las bolsas de trabajo para los parados que ya nada tienen, están surgiendo de los que trata de vivir como si DIOS no existiera? ¿Y no son esos los que gritan los derechos, critican a la Iglesia y viven como mejor les parece y pueden?

"La fe, decía Benedicto XVI, no es una teoría que uno puede asumir o arrinconar. Es algo muy concreto: es el criterio que decide nuestro estilo de vida". Y añadía: "La organización eclesial de la caridad no es una forma de asistencia social que se sobrepone por casualidad a la realidad de la Iglesia, una iniciativa que también otros podían tomar. Por el contrario, forma parte de la naturaleza de la Iglesia".

¿De que sirve que alguien diga: "Tengo fe, si no tiene obras"? ¿Acaso podía salvarle la fe? Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de ustedes les dice: Idos en paz, calentaos y hartaos, pero no le dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe, si no tiene obras, está realmente muerta.

Y, al contrario,alguno podrá decir: ¿Tú tienes fe?; pues yo tengo obras. Pruébame tu fe sin obras y yo te probaré por las obras mi fe: estas palabras de la Carta de Santiago, después de dos milenios, no pueden ser más actuales. Porque la crisis económica alcanza una profundidad inusitada, tanta como la de la crisis de la fe. Y por ello sólo en el encuentro con un DIOS que se ha querido manifestar, precisamente, en la sublime ternura de las obras de misericordia, se abre paso esa fe que humaniza el mundo

No hay otro camino para superar ésta y todas las otras crisis, habidas o por haber. Porque, no hay orden estatal, dice Benedicto XVI en Deus caritas est, por justo que sea, que haga superfluo el servicio del amor. Quien intenta desentenderse del amor se dispone a desentenderse del hombre en cuanto hombre.




Y esto se palpa, se nota, se ve en la Iglesia. Ahora mismo, si no, ¿quienes están alimentando, ayudando, sirviendo, apoyando y sosteniendo toda esta cantidad de ingentes personas paradas, marginadas que no tienen para comer y subsistir? ¿Dónde están los críticos, los que señalan con el dedo, los que hablan de soluciones, de hipocresías, de mentiras, de libertades, de derechos, de justicia...? ¿dónde están?

A la hora de hacer tu declaración de hacienda, piensa que un día tu puedes necesitar que la Iglesia te ayude y te sostenga. Ten seguro que otros no te lo van a dar, porque para hacerlo hace falta encontrarse con JESÚS, que da todo a cambio de nada.

martes, 23 de junio de 2009

SALMO 15


SEÑOR, ¿quién puede hospedarse en tu tienda
y habitar en tu monte santo?

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales

y no calumnia con su lengua,
el que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,

el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al SEÑOR,
el que no retracta lo que juró
aún en daño propio,
el que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.

El que así obra nunca fallará.