domingo, 18 de abril de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
-PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
-CAPÍTULO PRIMERO: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

CAPÍTULO PRIMERO:
EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

IV ¿Cómo hablar de Dios?- Número 42



42 Dios transciende toda criatura. Es preciso, pues, purificar sin cesar nuestro lenguaje de todo lo que tiene de limitado, de expresión por medio de imágenes, de imperfecto, para no confundir al Dios "inefable, incomprensible, invisible, inalcanzable" (Anáfora de la Liturgia de San Juan Crisóstomo) con nuestras representaciones humanas. Nuestras palabras humanas quedan siempre más acá del Misterio de Dios.



Meditación:

CAPÍTULO PRIMERO:
EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS
* IV ¿Cómo hablar de Dios? nº 42

Dios no se puede explicar en toda su Verdad, Belleza y Misericordia, porque el Amor no se explica; se conoce, se vive, se siente y se comparte. Cuando el hombre ame a Dios, empezará a conocerlo porque la misma esencia del amor lo reconocerá.

Muchos han amado unas veces más que otras, pues amar a Dios es amar con todo el amor. ¿Verdad que hay felicidad en amar y ser correspondido? Pues eso es Dios: Se ama y se corresponde así mismo, porque son tres Personas en Uno, y por eso es Amor.

Conocerás a Dios cuando ames a Dios, en Dios Padre y en Dios Hijo y en Dios Espíritu Santo.

P. Jesús

Mi comentario:

Hay mucha gente que rechaza a DIOS, y lo hacen porque no entienden lo que no ven, luego, como no comprenden muchas cosas con respecto a DIOS no lo reconocen ni creen en ÉL. Sí, admiten que debe de haber un ser superior que haya creado este mundo real que está delante de nosotros, pero no que JESÚS es DIOS y que ha muerto por nosotros.

Tienen muchos problemas, como los tuvo Tomás, para reconocer que alguien haya resucitado y que, con ese poder, no arregle los problemas que el mundo tiene planteado hoy, así como el sufrimiento, dolor y tragedias naturales. No quieren entender nada y no hacen ningún esfuerzo por acercarse a conocerlo.

Y todo está escondido en que para amar hay que conocer, y para conocer hay que experimentar y eso supone un esfuerzo de búsqueda y un camino de atrevimiento y riesgos. Es lo que le pasó a una persona que tenía muchos problemas y dudas, y al presentárselas a un sacerdote, éste le dijo: "primero confiesese y luego presente las dudas". Ocurrió que confesado y llegada la hora de hablar de los problemas y dudas, todas habían desaparecido.

Posiblemente, Satanás esté impidiendo ver claro, pero una vez confesado y alejado el Diablo, todo se ve mejor. Lo que se conoce no se puede amar, y menos desearlo. Sólo desde la sed de búsqueda y del compromiso de caminar en ÉL se puede entender su presencia y su amor.



miércoles, 14 de abril de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


-PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
-PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
-CAPÍTULO PRIMERO: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

CAPÍTULO PRIMERO:
EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

IV ¿Cómo hablar de Dios?- Número 41

41 Todas las criaturas poseen una cierta semejanza con Dios, muy especialmente el hombre creado a imagen y semejanza de Dios. Las múltiples perfecciones de las criaturas (su verdad, su bondad, su belleza) reflejan, por tanto, la perfección infinita de Dios. Por ello, podemos nombrar a Dios a partir de las perfecciones de sus criaturas, "pues de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor" (Sb 13,5).

Meditación:

Contemplar a Dios al observar a las personas, que son a su imagen y semejanza, a imagen y semejanza de Dios, eso nos acerca a Dios, porque Dios no quiere que el hombre esté solo, sino que siendo muchos, sirviéndonos unos a otros, gocemos del amor de Dios que, viviendo en nosotros, por vivir nosotros en gracia de Dios, nos demos uno a otro a Dios en las obras de nuestras manos, en las palabras de nuestro corazón, en los hechos de nuestra vocación.

Dios está en todo: todo refleja la obra de sus manos, como todo lo que hacemos lleva nuestro sello: “Hecho por nosotros”. A veces leemos un escrito y por su sola redacción podemos saber quien es el autor, y aunque las palabras son las mismas para todos, la combinación que se usa de ellas para darnos sus ideas, eso es distinto en muchos, sobre todo en personas que se forman continuamente por la práctica de todas sus facultades.

Vernos unos a otros es conocer a Dios que nos creó a todos. Y como Dios es bueno y sabio, lo bueno y sabio de nosotros es lo que sale de Dios por ser semejantes a Él.

P. Jesús

Mi comentario:

Hay ciertas personas que con sólo oír o leer el contenido de lo que dicen o escriben otros, les identifican personalmente. La voz y la forma de hablar del Padre Munilla en el catecismo de la Iglesia católica ya se nos hace casi inconfundible. De la misma forma, nosotros, criaturas humanas, somos el fiel reflejo de nuestro PADRE DIOS.

Cuando, frente a otra persona, tengo la oportunidad de hablar de la existencia de DIOS, esgrimo este argumento que me parece irrefutable y muy clarividente: Todos los hombres cuando aman y buscan el bien se sienten felices. El hecho de haber tenido la oportunidad de salvar a alguien de un incendio, terremoto u otros acontecimientos nos deja satisfecho, gozoso y feliz. Y eso lo hemos experimentados todos cuando hemos hecho algo por alguien.

La felicidad está en el amor que se da libremente y desinteresadamente. Es el deseo más profundo y grande que el hombre tiene, junto al de ser feliz, que lo consigue, precisamente, amando. Y unido a todo esto cohabita en su interior la meta de alcanzar la eternidad. Al hombre no le vale ser feliz un cierto tiempo, quiere ser feliz Eternamente.

Pues bien, amar, felicidad y eternidad son las características que definen a DIOS. DIOS es amor, es gozo y felicidad y eterno. ¡Más parecidos a nuestro PADRE es imposible! Verdaderamente somos semejantes a nuestro PADRE DIOS.





viernes, 9 de abril de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


-PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
-PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
-CAPÍTULO PRIMERO: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

CAPÍTULO PRIMERO:
EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

IV ¿Cómo hablar de Dios?- Número 40

40 Puesto que nuestro conocimiento de Dios es limitado, nuestro lenguaje sobre Dios lo es también. No podemos nombrar a Dios sino a partir de las criaturas, y según nuestro modo humano limitado de conocer y de pensar.

Meditación:

Conocer a Dios; para el hombre es fundamental este conocimiento, y le lleva a él su deseo de comunicación, su deseo de tener comunicación con alguien fuera de él mismo, con otro ser que le acepte como es y le ayude a ser mejor. Todos queremos tener más logros en la vida, por eso buscamos conocer y comunicarnos, para crecer y ser mejores cada día.
Hay una necesidad profunda en el hombre, de ser mejor de lo que fue, porque Dios imprimió en el hombre el deseo de fundirse en Dios, su imagen y semejanza: Dios.
El hombre está limitado por su naturaleza; recordemos al hombre primigenio, recordemos que hemos aprendido del ejemplo de nuestros antepasados, que han ido prosperando en el lenguaje y entendimiento, y vemos que al hombre le es muy difícil, por sí solo, de avanzar en la comunicación ya entre los suyos, pues podemos ver y vemos que para el hombre, la comunicación con Dios, también le es muy difícil porque ¿cómo aprender de Dios?, ¿cómo se comunica Dios? El hombre aprendió a comunicarse al ir comunicándose, y con cada generación del hombre, avanzó el conocimiento de la comunicación entre los hombres. Para comunicarse con Dios, sabemos que es a través de la oración, y lo sabemos por la revelación que Dios hace al hombre. Con Jesús, Dios, se dió un paso muy importante para la comunicación del hombre con Dios, porque Dios se hizo hombre y habló de Dios, de Sí mismo, al hombre, y por lo tanto, el hombre puede comunicarse con Dios por la oración y los sacramentos recibidos en Gracia de Dios, es decir, en la misma frecuencia que Dios habla, que es en la Gracia, en el lugar donde Dios ha perdonado al hombre por la confesión y lo ha limpiado con Su muerte en la Cruz; y por la aceptación de esta realidad, el hombre, y su fe unida a las obras de la misma, invaden la esencia de Dios y se comunican con Él directamente, por estar Dios con el hombre, por recibir el hombre a Dios por los sacramentos.

Le es difícil al hombre comunicarse con Dios, porque el hombre no es perfecto; busca su perfección, pero no es perfecto. Con la comunicación, el hombre aprende de los demás, y con su comunicación con Dios, el hombre aprende de Dios; y sin comunicación no hay conocimiento.

Unidos a Dios, mediante la oración y los sacramentos, alcanza el hombre su perfección, porque aprende de Dios que es Quien lo creó; y, en su perfección, el hombre conoce a Dios.

La perfección, la santidad del hombre, es hablar con Dios y aprender de Dios, y obrar con Dios.

P. Jesús

Mi comentario:

La única realidad que existe es el hecho de nuestra muerte. No hay otra evidencia cierta que esa respecto a nuestra vida. Sabemos que un día compartiremos todo la experiencia de la muerte, y, los creyentes, confiamos y esperamos morir y resucitar con CRISTO, porque ÉL venció la muerte ganando la vida para todos los que en ÉL confían.

Ahora, el camino para encontrarnos y experimentar la vivencia de JESÚS es la Cruz, y en una Cruz de crucifixión. Sólo en JESUCRISTO crucificado, abrazada la Cruz, podemos experimentar y conocer al JESUCRISTO Resucitado.

No llegamos a conocer a JESÚS desde la Resurrección, sino en la Cruz, crucificado como ÉL, llegaremos a experimentar el gozo y la gloria de sabernos Resucitados en, con y por ÉL. Por eso, el creyente es aquél que en el dolor y sufrimiento encuentra el gozo de cargarlo y soportarlo con la esperanza de, al morir abrazado a él, resucitar glorificado plenamente con JESÚS.




lunes, 5 de abril de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
-PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
-CAPÍTULO PRIMERO: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

CAPÍTULO PRIMERO:
EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

IV ¿Cómo hablar de Dios?- Número 39

39 Al defender la capacidad de la razón humana para conocer a Dios, la Iglesia expresa su confianza en la posibilidad de hablar de Dios a todos los hombres y con todos los hombres. Esta convicción está en la base de su diálogo con las otras religiones, con la filosofía y las ciencias, y también con los no creyentes y los ateos.

Meditación:

El hombre tiene la capacidad en si mismo, de hablar y relacionarse con Dios, de amar a Dios.

Dios se revela al hombre, a todo hombre, mediante su conexión espiritual. Al ser Padre del hombre, Dios se relaciona con el hombre, está en el hombre, vive para amar al hombre y ser amado por el hombre, y eso se consigue, ese trato de amor, se manifiesta mediante hablar con Dios.

Todo hombre, toda persona, sea creyente o atea, puede hablar con Dios. En cualquier momento de su vida, el hombre puede hablar con Dios y así empezar una relación con Él. Dios, en Dios Espíritu Santo, busca al hombre; en Dios Hijo, salva al hombre; en Dios Padre, crea al hombre. Dios Ama al hombre. El hombre puede hablar con Dios.

P. Jesús

Mi comentario:

DIOS está presente en nuestra vida, queramos o no queramos, porque venimos de ÉL y a ÉL iremos. A pesar de nuestra indiferencia, de nuestro rechazo, de nuestro ignorarlo; cuando nuestra vida se ve al filo de la navaja no tenemos otro lugar donde ir, ni a quien mirar sino a nuestro PADRE DIOS.

¡Ay DIOS mío!, ¡SEÑOR!, ¿esto qué es?, ¡DIOS mío no permitas que me pase nada! y... añadan ustedes todas las que quieran, son expresiones que nacen y salen de lo más profundo de nuestro corazón, como un lamento, una petición y un conocimiento sellado en él de nuestra toma de conciencia qué nos dice y habla de su existencia.

En el momento de nuestra muerte sólo nos queda la esperanza de que ÉL exista, y eso es una razón y prueba de que realmente existe, y ha Resucitado. Abajemos nuestra soberbia y seamos humilde para permitirle nacer en nuestro corazón.

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN PARA TODOS!.




lunes, 29 de marzo de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


-PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
-PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
-CAPÍTULO PRIMERO: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

CAPÍTULO PRIMERO:
EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

III El conocimiento de Dios según la Iglesia

38 Por esto el hombre necesita ser iluminado por la revelación de Dios, no solamente acerca de lo que supera su entendimiento, sino también sobre "las verdades religiosas y morales que de suyo no son inaccesibles a la razón, a fin de que puedan ser, en el estado actual del género humano, conocidas de todos sin dificultad, con una certeza firme y sin mezcla de error" (ibid., DS 3876; cf. Cc Vaticano I: DS 3005; DV 6; S. Tomás de A., s.th. 1,1,1).

Meditación:

    CAPÍTULO PRIMERO:
    EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

    III.El conocimiento de Dios según la Iglesia nº 38

El hombre sin la ayuda de Dios, sin que Dios lo iluminara, no hallaría el camino a Dios mismo, por eso se necesita de la revelación de Dios mismo al hombre, y los profetas son los que por Dios reciben esta iluminación en su entendimiento, y por la fe de la Iglesia que dice que Dios se revela al hombre, y es cierto, el hombre halla a Dios, pero es porque Dios ama al hombre y da luces a la inteligencia del hombre que abre la puerta a la fe del hombre.

Entonces, ¿Qué es primero, la fe o la revelación? Primero fue la verdad, porque Dios hizo al hombre y el hombre, Adán y Eva, conocieron a Dios, hablaban con Dios y esa verdad vivida en Adán y Eva en su relación con Dios, no necesitaba de revelación ni de fe, porque era la verdad de su vida, que vivían: ellos fueron creados por Dios y conversaban y veían a Dios, que paseaba con ellos, por el jardín de Edén, por eso, primero es la verdad, la verdad ante todo, y que Adán y Eva contaron a sus hijos, y sus hijos a sus hijos.

A la verdad vivida de conocer y tener relación el primer hombre con Dios, se le añade la revelación de Dios al hombre. Dios castigó a Caín, entonces hubo una revelación de Dios a Caín, Dios se reveló a Noé y así sucesivamente Dios se revela a algunos hombres y da luces a su razón y da veracidad a su fe y la aumenta.

Dios sigue revelándose al hombre, Dios jamás dejó de revelarse al hombre, ni jamás dejará de tener contacto con el hombre, porque Dios creó al hombre por amor, para que el hombre recibiera su amor, el amor de su Creador.

Dios ama al hombre. El hombre vió a Dios. Y Dios se revela al hombre ayer, hoy y mañana, porque no hay otra vía de conexión con Dios que vivir Su Amor, que unirse a Su Amor, en y con Dios Espíritu Santo, que guía a la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana; y la verdad de Dios es siempre por Su revelación. Si Dios dejara de revelarse, no conoceríamos a Dios. Pero el Amor siempre se entrega, por eso Dios, que es amor, siempre se entrega al hombre, siempre da luces a la mente el hombre, iluminándola como la lámpara que no se puede esconder bajo el celemín. Dios no puede esconderse; cuando Dios se revela, Dios se muestra y todos ven que Dios es Dios y es Amor.

P. Jesús

Mi comentario:

Es obvio que - "mientras somos pequeños y nos desarrollamos" - tanto físicamente como espiritualmente, necesitamos de la compañía de nuestros padres, y también de sus consejos y educación que nos alumbrará el camino a seguir, el camino, por supuesto, del bien, porque ningún padre nos educará en el mal ni querrá que nos perdamos. De no ser así estaríamos perdidos, confundidos y caminaríamos en la oscuridad.

De la misma forma, necesitamos ser asistidos y alumbrados por el ESPÍRITU SANTO, la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, para encontrar el Camino de la Verdad y conducirnos por la Luz entre la oscuridad de la vida y las tentaciones que nos acechan y nos, el Diablo, amenazan con introducirnos en el mal disfrazado de bien.

Los hombres se pierden cuando quieren, desde su única razón, encontrar ellos sólo la verdad, y confundidos se someten a su verdad limitada, oscura, impura que los confunden y dirigen a una vida de muerte. Necesitamos la Luz del ESPÍRITU SANTO, enviado por el PADRE para que continuara la Misión del HIJO y nos fuera revelando el Camino de Salvación.




lunes, 22 de marzo de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
- PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
- CAPÍTULO PRIMERO: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

CAPÍTULO PRIMERO:
EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

III. El conocimiento de Dios según la Iglesia

37 Sin embargo, en las condiciones históricas en que se encuentra, el hombre experimenta muchas dificultades para conocer a Dios con la sola luz de su razón:


A pesar de que la razón humana, hablando simplemente, pueda verdaderamente por sus fuerzas y su luz natural, llegar a un conocimiento verdadero y cierto de un Dios personal, que protege y gobierna el mundo por su providencia, así como de una ley natural puesta por el Creador en nuestras almas, sin embargo hay muchos obstáculos que impiden a esta misma razón usar eficazmente y con fruto su poder natural; porque las verdades que se refieren a Dios y a los hombres sobrepasan absolutamente el orden de las cosas sensibles y cuando deben traducirse en actos y proyectarse en la vida exigen que el hombre se entregue y renuncie a sí mismo. El espíritu humano, para adquirir semejantes verdades, padece dificultad por parte de los sentidos y de la imaginación, así como de los malos deseos nacidos del pecado original. De ahí procede que en semejantes materias los hombres se persuadan fácilmente de la falsedad o al menos de la incertidumbre de las cosas que no quisieran que fuesen verdaderas (Pío XII, enc. "Humani Generis": DS 3875).

Meditación:

    CAPÍTULO PRIMERO:
    EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

    III.El conocimiento de Dios según la Iglesia nº 37

Cuando el hombre se vuelca en su autoestima se hace Dios y se olvida de Dios. La razón le da la espalda y neciamente malvive sin el amor de Dios, creyendo que el solo puede amarse; y el amor no es jamás, en el hombre, de si mismo, sino que el amor en el hombre es caridad.

P. Jesús

Mi comentario:

En la abundancia y bienestar nos es más difícil tomar conciencia del fin último de nuestra vida. Para nada nos acordamos de que estamos llamados a compartir la muerte de nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Y una muerte donde el sufrimiento y el dolor harán acto de presencia, si no, de forma física, sí de forma psíquica y afectiva. Toda muerte produce angustia y dolor.

Pero en el camino de la Cruz nos olvidamos de cargarla en nuestro hombro cuando la vereda se hace ligera, fácil y cómoda; cuando el confort y bienestar nos rodean, y cuando sentimos que todo eso nos queda muy lejano. ¡Ya habrá tiempo de pensar en ello, solemos decirnos!

Y en un recorrido semejante, endiosados por nuestra propia determinación de recorrerlo solo, y estimando no necesitar de nadie para hacerlo, nos encontramos con nuestra propia realidad que nos descubre la imperiosa necesidad de DIOS. Sin ÉL nada somos, y sin ÉL caeremos por el precipicio hacia la muerte eterna.



miércoles, 17 de marzo de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS. POR EL P.JESÚS



- PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
- PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
- CAPÍTULO PRIMERO: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

CAPÍTULO PRIMERO:
EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

III. El conocimiento de Dios según la Iglesia

36 "La santa Iglesia, nuestra madre, mantiene y enseña que Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con certeza mediante la luz natural de la razón humana a partir de las cosas creadas" (Cc. Vaticano I: DS 3004; cf. 3026; Cc. Vaticano II, DV 6). Sin esta capacidad, el hombre no podría acoger la revelación de Dios. El hombre tiene esta capacidad porque ha sido creado "a imagen de Dios" (cf. Gn 1,26).

Meditación:

    CAPÍTULO PRIMERO:
    EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS

    III.El conocimiento de Dios según la Iglesia nº 36

No es que la naturaleza de Dios sea como la del hombre, aunque Dios Hijo es y fue y será Dios y hombre verdadero, y siendo así, la naturaleza de Dios se hizo a la del hombre para que el hombre en su razón humana encontrara a Dios, que es divino y eterno, el principio y el fin, de lo creado. Y por eso el hombre es capaz de Dios, porque Dios se hizo hombre, y lo que la mente del hombre no comprendía, se hizo comprensible a la Luz del amor de Dios. Porque Dios es Amor y es esto a lo que es el hombre a imagen y semejanza de Él, que puede amar, y amar libremente, cosa que ninguna otra criatura puede hacer; sólo el hombre puede amar, y, por amor, renunciar al mal y, libremente, aceptar el bien.

La razón del hombre es el amor, y amar y ser amado. La razón de Dios es Amar, ser Amor, y desea ser amado libremente. Es el amor lo que nos hace a imagen y semejanza de Dios. Por eso decimos algunas veces, ante el mal comportamiento de algunos hombres, que parecen animales, más que personas, porque la esencia de las personas, del género humano, es amar, dar amor, recibir amor y obrar con amor, y es la fe puesta en práctica por la esencia de ser Amor: Alma.

P. Jesús

Mi comentario:

Nos cuesta creer, ¡y tanto nos cuesta que necesitamos representar lo creido para ayudar a nuestra imaginaciín y razonar nuestra fe! Porque somos seres racionales y necesitamos razonar en todo lo que creemos. Sin embargo, nuestro PADRE DIOS se nos revela hasta un punto donde, a partir de ahí, necesitamos fiarnos, confiarnos y abandonarnos en ÉL. Es la prueba que descubre que tenemos fe en ÉL, porque creer es fiarse.

Pero, nuestra razón tiene todos los argumentos para ver claramente que DIOS es nuestro PADRE. Sólo con mirarnos interiormente nos damos cuenta que nuestro mayor deseo es amar, hasta el punto que nos conmovemos cuando presenciamos una injusticia o un dolor, porque no queremos el sufrimiento ni que otros sufran. Realmente estamos hecho para amar, pero, al mismo tiempo, nos experimentamos eternos, para siempre. No queremos morir, queremos, aún sabiéndonos seres temporales alcanzar la atemporalidad, ser como DIOS e inmensamente feliz.

Y concluimos que nos parecemos mucho a DIOS, somos semejantes a ÉL, por lo tanto, sus hijos, llamados a ser gozosamente felices y eternos en el Amor. Descubrimos que tenemos un PADRE al que nos parecemos totalmente, y que nos llama para darnos su propia Vida, para amarnos en su presencia, para compartir con nosotros su Gloria y su Vida. Realmente no comprendemos el regalo que nuestro PADRE DIOS nos regala.

Digamosle que nos de la fe suficiente para abandonarnos a su Gracia y no descansar hasta morar en su presencia.