lunes, 26 de octubre de 2009

MIS TEMORES Y MIEDOS.



Hay muchas cosas que nos son inalcanzables y se convierten en utopías irrealizables. Y, quizás, sean porque no están dentro de nuestras circunstancias culturales y no las hemos percibido desde muy pequeño, ni experimentado como experiencia propia en mi vida. Sin embargo, muchas veces, me pregunto, que si hubiese nacido en una familia agricultora, taurina o de cualquier otro tipo, hoy estuviese, existe esa posibilidad, cultivando, toreando o cualquier otra cosa, o al menos tendría profundos conocimientos de la materia. Las cualidades están ahí, pero muchas veces no las descubrimos, menos las desarrollamos y finalmente se quedan en ilusiones utópicas.

¡Cuantas veces he querido hacer cosas, y tomo conciencia que de haber tenido una cultura apropiada, en esa cosa concreta, podía estar haciéndolaS! Caes en la cuenta que tienes cualidades para hacerlo, pero no has recibido la formación ni vivido la experiencia de esforzarte y aprender a hacerlas, pero descubres que te sentirías capaz de hacerlo si... Unas veces depende de ti por no haber aprovechado el tiempo, y otras de las circunstancias en las que se ha desenvuelto tu propia vida.

En cierta ocasión alguien coló un huevo de águila real en un nido de pata y, como era de esperar, nacieron los patitos y también el águila. Después de un tiempo se cuenta que el águila mirando hacia el cielo vio un hermoso pájaro de enormes alas volar en las alturas con una majestuosidad maravillosa. Su belleza le dejó entusiasmado y deseó hacer lo mismo.

La madre pata que había observado tal entusiasmo le miró cariñosamente y comentó: no te hagas ilusiones, tú no puedes volar así, eres un pato. Y el patito águila bajó la mirada y siguió su camino errante a ras del suelo. ¡NO SABÍA QUE ERA UN ÁGUILA Y PODÍA VOLAR DE ESA MISMA FORMA!


Igual puede ocurrirnos a nosotros muchas veces y nuestros temores y miedos nos impiden intentarlo y arriesgarnos a descubrirnos a nosotros mismo. Sí, es verdad que no podemos caer en intentar ideales fuera de nuestro alcance y talentos, eso se descubre fácil, pero hay muchas cosas que sí están a nuestro alcance y por temor no salimos a su encuentro. Son los miedos a descubrir nuestro propio yo, nuestros mecanismos de defensa y autotraiciones y a enfrentarnos con nuestra propia realidad.

Y no hay otra realidad, queramos o no, que saber, el águila no lo supo, que somos hijos de DIOS, y que por ser hijos de DIOS con todas las de la ley, recibido en el Bautismo, tenemos la herencia de ser coherederos con JESÚS de su Gloria, que se nos regala gratuitamente si somos capaces de padecer juntamente en, por y con nuestro SEÑOR JESUCRISTO (Rm 8, 14-17).

DIOS se nos regala gratuitamente, nos da su propia Vida, "la Vida de la Gracia," que consiste en darse EL MISMO y hacernos como ÉL. DIOS quiere que seamos como ÉL, pero no según nuestro forma de ver, pensar y hacer las cosas, sino según su VOLUNTAD, y esa VOLUNTAD es su HIJO JESÚS, que nos ha enseñado el Camino para no quedarnos en la ceguera y oscuridad, como le ocurrió al águila, y poder ver y alcanzar el vuelo al que estamos llamados: "SER HIJOS DE DIOS Y GOZAR PLENAMENTE DE SU PRESENCIA PARA SIEMPRE".

domingo, 18 de octubre de 2009

LETANIA DE LA HUMILDAD


JESÚS manso y humilde de Corazón,.............Óyeme.

Del deseo de ser lisonjeado,...............líbrame JESÚS (se repite)
Del deseo de ser alabao,
Del deseo de ser honrado,
Del deseo de ser aplaudido,
Del deseo de serpreferio a otros,
Del deseo de ser consultado,
Del deseo de ser aceptado,

Del temor de ser humillado,
Del temor de ser despreciado,
Del termor de ser reprendido,
Del temor de ser calumniado,
Del temor de ser olvidado,
Del temor de ser puesto en rídiculo,
Del temor de ser injuriado,
Del temor de ser juzgado con malicia,

Que otros sean más estimados que yo,....JESÚS dame la gracia de desearlo (se repite)
Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse,
Que otros sean alabados y de mí no se haga caso,
Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,
Que otros sean preferidos a mé ne todo,
Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda,

ORACIÓN
Oh JESÚS que, siendo DIOS, te humillaste hasta la muerte, y muerte de Cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concedenos la Gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo. Amén.
Cardenal Merry del Val.

miércoles, 14 de octubre de 2009

DESDE SAN FRANCISCO HASTA NUESTROS DÍAS


Cuando te paras y empiezas reflexionar sobre lo que ocurre a tu alrededor sucede que según para el lado que mires las cosas se ven de una forma u otra. Diríamos que hay luces y sombras. Luces que marcan el camino de la evolución de lo pasado a lo actual, pero sombras que persiguen a los avances y los mantienen anclados en el pasado.

Hoy se oyen muchas voces clamando por derechos, "derechos humanos", que defienden a la persona humana y la liberan de esclavitudes y miserias. Sin embargo, a pesar de esas voces la sombra de la esclavitud sigue perenne ensombreando el camino del hombre y anclándolo en el pasado de forma firme e inamovible.

Ni que decir hay que desde mi niñez hasta hoy, han pasado casi 64 años, he vivido muchos cambios, y más resaltado cuando se vive en un pueblo pequeño como era, y es aunque ha crecido mucho, mi querido Arrecife. Desde sentarte a esperar el adorable sueño sin ninguna preocupación oyendo el susurro de los alegatos de tu madre y algún cuento, ¡aquellos cuentos! que te levantaban el corazón y agudizaban tu imaginación sintiéndolos tuyos como si lo vivieras en ese mismo momento.

Desde el portal de Belén, que cada día era recibido con la ilusión de mover un pasito más los camellos o caballos hacia el lugar del nacimiento del niño JESÚS, hasta la venida de la luz perpetua y los días de cine semanales. Como un torbellino que no te deja pensar aparecieron los transistores, los tocadiscos, el teléfono automático, la tele, y una carrera vertiginosa que no para de crecer hasta nuestros días.

Todo, lavadora, maquina de afeitar eléctrica, neveras, cocinas de gas...etc empezaron a revolucionar la forma del vivir de aquella época y no sólo cambiaron las costumbres, sino que se originó una nueva forma de relacionarse y de conducta. Ahí empezó a cambiar los criterios y valores y, si por un lado se iba creciendo tecnológicamente, por otro se iba decreciendo humanamente en dignidad.

Se vivía mejor y creo que ahora se vive mucho mejor, pero como persona no se había avanzado. Aquellas películas, al igual que hoy, que nos describían las costumbres, los valores,los derechos y la dignidad de las personas de la época seguían permaneciendo en mi época, y siguen permaneciendo hoy. Nada había cambiado en lo verdaderamente importante. La sustancia del valor que dignifica a la persona sigue pisoteado incluso ahora más que antes.

Cuando Francisco de Asís experimentó la esclavitud y miseria a que eran sometidos los empleados, mejor esclavos, que su padre utilizaba para florecer en su negocio y obtener todo aquel oro que le enseñaba, jactándose de su habilidad para conseguirlo (ver película), su conciencia y su llamada a la dignidad, por ser hijos de DIOS, de todos los hombres, no pudo aguantar ni soportar tamaña injusticia y explotación.

Ensimismados y asombrados de aquellas historias que nos relataban las esclavitudes, las miserias de aquellos tiempos, hoy contemplamos que frente a los avances técnicos la dignidad del hombre sigue anclada en el pasado. Mencionar lo que ocurre en el llamado tercer mundo bastaría para dejar constatado todo lo que trato de comunicar (ver blog Humanizando tu entorno).

Sin embargo, también en el llamado primer mundo o países superdesarrollados ocurre lo mismo. Donde abundan los rascacielos, los coches de lujo, la joyerías enjoyadas y... a tres pasos más allá y a la vuelta de la esquina permanecen los marginados, los desheredados, los hambrientos, los denigrados, los miserables. Y lo son porque, como aquellos de la época de Francisco, estos aparentan mejores condiciones, pero la realidad es la misma: sufren bajos salarios, condiciones infrahumanas, no se les respetan los derechos y son explotados.

Hay quienes se pasean por sus jardines y no advierten nada. Incluso llegan a pensar que se vive bien y que todo está en su lugar y no hay grandes ni graves problemas. Sus reales apreciaciones les llevan a exclamar. "¡se vive bastante bien!".

Atrincherados en su propio bienestar y confort se autotraicionan y distorsionan la realidad viendo justicia en donde hay injusticia; viendo libertad donde habita la esclavitud; viendo derechos donde se práctica abusos e imposiciones a su antojo. Y con una sonrisa como queriendo encubrir la realidad se autocomplacen satisfechos, pero que no tranquilos. Sus conciencias los descubren y le interpelan.

Convergemos en que todo sigue igual. El genocidio, aunque fue mucho anterior, de Herodes se repite, pasando por Hitler, ahora con el aborto. La imposición y persecución de Nerón y las muertes, para deleite del pueblo romano, se repiten hoy con Epc, retirada de crucifijos, persecuciones incluso de muerte en mucha partes del mundo... y todo porque se quiere seguir esclavizando al hombre por el hombre. Unos los ricos y poderosos y otros los siervos y lacayos.

Conclusión: no hay derechos humanos, y se grita que sí los hay, es una gran mentira; no hay libertad y se habla del logro de la libertad, es una gran mentira; no hay justicia ni solidaridad, y se hacen la fotografía y regalan premios Nobel, y como quieran llamarles, en nombre de luchar por la paz, es una gran mentira... todo sigue igual y los pueblos siguen explotados y denigrados, esclavizados y abandonados... todo sigue peor.

Y el Único qué desde siempre creó al hombre bueno en un mundo bueno; y el Único qué se interesó por el hombre cuando eligió caminar por donde sólo conseguirá su propia muerte, fue el Creador, y ese Creador envió a su HIJO para rescatar la Verdad, para encauzar los Valores, para encaminar al hombre por el camino único de salvación. Y ha sido el Único que lo ha defendido y ha puesto sobre la mesa sus Derechos Humanos. Y todo por amor.

Ahora, ¿con qué derecho se autoadjudican muchos de ser ellos los defensores y los creadores de derechos y libertades? ¿Realmente a quién defienden y liberan? ¿Se les nota eso en su forma de vivir y de darse a los demás? ¿Realmente luchan y se entregan hasta la muerte por defender la justicia, la paz y la concordia entre los pueblos? ¿Son solidarios con los pueblos más pequeños, pobres e ignorantes?¿Luchan por crear vida, protegerla, defenderla y acompañarla para lograr un mundo mejor para todos y en paz?

Si eso no es así, luego ¿de qué hablan?

lunes, 12 de octubre de 2009

¡ACOGIDA!


En el prologo del Evangelio de Juan, cuando se nos resumen y adelantan todos los temas que serán desarrollados en las páginas que siguen, se nos habla de que la Palabra de DIOS, que desde siempre es DIOS, estaba en el mundo, porque el mundo se hizo por medio de ÉL. Todo llevaba su sello y su imagen, y por eso era "suyo" en un sentido muy profundo. Y sin embargo "el mundo no lo conoció", "vino a su casa, y los suyos no lo acogieron". Ciertamente no fueron todos los que negaron esta acogida, pues hubo quienes si lo acogieron, y "a los que le acogieron les dio poder de ser hijos de DIOS".

Este contraste, este conflicto atraviesa todas las páginas del texto de Juan, clasificando en cierto modo a las personas que se acercan a JESÚS. Pero en realidad este conflicto atraviesa también el corazón mismo de los creyentes, de todos los creyentes. No se trata de un posicionamiento que define los bandos sin más ni más, sino de un movimiento por el que cada uno se siente siempre confrontado a acoger a JESÚS, su Palabra y su obra, y a estar siempre en tensión para no instalarse en la duda, la perplejidad, o el cansancio y la falta de fe.

En el Evangelio de Juan lo siguen y lo abandonan los oyentes en cada página. La expresión "muchos creyeron en ÉL" es tan frecuente como "volverse atrás" o "recoger piedras para apedrearle". De hecho, incluso los que con Pedro pueden decir: "SEÑOR, ¿a quién vamos a acudir? TÚ tienes Palabra de vida eterna, nosotros creemos y sabemos que TÚ eres el Santo de DIOS" (Juan 6, 68-69), lo abandonarán y huirán. Pedro lo seguirá de lejos después del prendimiento en el huerto para negarlo en seguida. Al pie de la Cruz María, la Madre, unas pocas mujeres y el discípulo. "Vino a los suyos y los suyos no lo acogieron".

El tema no es exclusivo de Juan. Lucas nos cuenta cómo y dónde inicia JESÚS su ministerio público, leyendo a Isaías en la sinagoga de Nazaret; y nos relata cómo todos al oírle "les expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca". Pero unas líneas más abajo, en el mismo lugar y momento, ya leemos que "todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio con intención de despeñarlo (Luc 4, 22-29).

Mateo concentrará en el final del ministerio público de JESÚS sus lamentos y juicios sobre el rechazo de su "visita", hasta aquella cariñosa queja dolorida del Maestro: ¡Jerusalén, Jerusalén!, cuantas veces intenté reunir a tus hijos, como la gallina reúne a los polluelos bajo sus alas y no habéis querido" (Mt 23, 37).

El rechazo que el hombre hace de DIOS es el rechazo del HIJO, un rechazo por el que terminamos sacándolo de la ciudad y llevándolo a la Cruz. Pero esa Cruz se convierte en realidad en el gran abrazo de DIOS al hombre. Los brazos abiertos de JESÚS de Nazaret en el Calvario acogen en el corazón de DIOS a todo el que quiere entrar.

Visto desde nosotros el texto del Evangelio es la historia de un progresivo rechazo hasta el final de la Cruz, visto desde CRISTO, la historia cambia totalmente de signo y es una permanente, total y misericordiosa acogida, hasta el abrazo final de la Cruz. A lo largo del Evangelio y hasta el final es JESÚS quien mantiene permanentemente abierta la puerta de su corazón y de su vida con la acogida más amplia y total.

Los letrados y fariseo le juzgarán precisamente por esa acogida: "Ese acoge a los pecadores y come con ellos" (Lc 15, 2), y entenderán que en su actuación concreta ÉL es el padre misericordioso que sale de la casa en busca del hijo que marchó lejos, y que ahora les está invitando a entrar a ellos.
No pone condición alguna para entrar en el banquete, pero sólo entrarán quienes sean capaces de comprender que quién está dentro es un hermano y no un extraño pecador. Los oyentes entienden lo que está proponiendo, pero no comprenden ni aceptan la misericordia que se hace acogida fraternal.

La acogida de JESÚS es total y además transforma al acogido, no es un abrazo neutro como simple invitación a entrar. El encuentro acogedor del Maestro cambia al que responde a la acogida con la acogida. Lucas nos cuenta que tras la llamada que JESÚS hace a Leví (Mateo), este le ofrece en su casa un gran banquete, al que se suma un gran número de publicanos. Podemos multiplicar el repaso de estos encuentros acogedores de JESÚS, en los que comprendemos al mismo tiempo su amplitud incondicional, y la transformación que invita a asumir y que provoca en el que es acogido.

Zaqueo, en quién nos queremos fijar ahora, acoge a JESÚS en su casa, porque JESÚS lo ha acogido primero en su corazón al invitarse ÉL mismo a pesar de la previsibles y reales críticas de todos; pero la acogida de Zaqueo en su casa es sólo el principio de un giro total en el enfoque y la marcha de su vida. (Hasta aquí la introducción al Curso Pastoral 2009-2010 de la Diócesis de Canarias por Monseñor Francisco CasesAndreu, Obispo de Canarias).

Situándonos en el contexto histórico observemos que el Sr. Zaqueo era un recaudador, tal como existen hoy, él le adelantaba la posible recaudación que en aquel pueblo de Jericó se calculaba, a los Romanos y luego él se encargaba de cobrarla. Ni que decir tiene que se aprovechaba de la situación, cómo hoy lo hacen muchos en similares oportunidades, y sacaba suculentas ganancias engañando y robando. Su acomodación era privilegiada y tentadora, de modo que salir de ella suponía un cambio duro, difícil de realizar y, sobre todo, compensatorio a tanta riqueza y privilegios.

Zaqueo tuvo que descubrir el gran tesoro que supone seguir a JESÚS que su opción fue lo suficiente pesada para desequilibrar la balanza del estado de su vida actual y optar por la de convertirse a la Voluntad del Reino propuesto por JESÚS. Y cuando se descubre una cosa así no hay muro, barrera ni obstáculo que pueda impedirlo. Pero dónde realmente quiero detenerme es en la posible causa que motivó su cambio.

Creo, por eso la reflexión apoyada en la introducción del Sr. Obispo, que la clave está en la "acogida". Acoger es hacer un lugar dentro de mí, para que el otro lo ocupe. Es permitir la entrada en mi recinto interior, para dar todo el calor y fuego que de mí entrega y servicio soy capaz. Y esa acogida, que no es otra cosa que el fruto de mi amor hace que el otro, en este caso Zaqueo, abra su corazón y responda con su acogida, no sólo física, material, sino con la entrega de su corazón al servicio del amor.

Me parece una buena ocasión para meditar, revisarnos, pararnos y mirarnos cómo está nuestra particular morada interior para estar presta a acoger a los que tocan a mi puerta. Observar como está dispuesta mis actitudes, mi servicio, mi disponibilidad, mi apertura, mis ventanas para, no sólo acoger, sino transmitir y acercarme. Experimentar como JESÚS cree y se comunica firmemente en el PADRE, como se acerca y finalmente acoge con infinita misericordia y amor.




miércoles, 7 de octubre de 2009

AUSENCIA DE DIOS


Estaremos de acuerdo que en todo joven hay una aspiración a la felicidad, quizás mezclada con un sentimiento de inquietud. Sin embargo, esa aspiración termina, a menudo, dirigida por la sociedad de consumo que los envuelve y manipula sin darse cuenta. Son falsamente alienados y anulados en su característica más singular como es la libertad: terminan esclavizados.

Se hace necesarios valorar seriamente el anhelo a la felicidad que exige una respuesta verdadera y exhaustiva. A la edad temprana de un joven es cuando se realizan las primeras grandes elecciones, capaces de orientar la vida hacia el bien o hacia el mal. Y, por desgracia, no son pocos que se dejan seducir por espejismos ilusorios de paraísos artificiales que encierran en el fondo resultados de soledad y tristeza. Vendemos el mayor tesoro de nuestra vida: la verdadera felicidad, por aparentes momentos de seudo felicidad con etiqueta de caducidad.

Son etapas difíciles y momentos de verdadero peligro porque, educarse en ser buena persona, aparte de lo recibido, que es fundamental, en el seno familiar, se hace ineludible caldearse en unas circunstancias de actitudes en la verdad y orientaciones que les dirijan por la búsqueda del bien y lo bueno. No consiste, por tanto, la educación enseñar conocimientos o tratados matemáticos, literarios o científicos, que también, sino en dar criterios para saber distinguir donde está el bien y donde el mal. Ser buena persona es saber discernis lo bueno de lo malo. Porque lo bueno libera y lo malo esclaviza.

Dice el Papa Benedicto XVI, donde apoyo mi humilde reflexión, que los jóvenes deben mirarse en la experiencia de San Agustín, que decía que el corazón de toda persona está inquieto hasta que no encuentra lo que verdaderamente busca. Y él descubrió que sólo JESUCRISTO era la respuesta satisfactoria al deseo suyo y de cada hombre, de una vida feliz, llena de significado.

Ocurre que la prontitud de los resultados, la inmediata felicidad, lo fugaz, lo ¡ya!... es lo que nos atrae, nos deslumbra y entusiasma. A pesar de lo repentino y lo instantáneo del gozo, quedamos atrapados, habituados, dependientes de esos actos casi involuntarios y teledirigidos que terminan por esclavizarnos y cegarnos hasta no ver la verdadera realidad, sino una realidad distorsionada por nuestra dependencia. Todo está condenado al vacío, soledad y tristeza.

Y aunque la película se repita innumerables ocasiones el joven no reacciona atrapado por la sin razón, dependencia y sin horizontes con sentido. La caída necesita un esfuerzo superior para levantarse que no se tiene, y sólo con voluntad de dejarse ayudar se consigue ir dándole sentido a la vida. Es el momento del encuentro con el SEÑOR, el único que nos puede sacar y salvar, que nos llama a la puerta de nuestra libertad y pide ser acogido como amigo.

Es la oferta más grande y mayor que aspiramos, y más, la única que queremos y por la que luchamos toda nuestra vida: nos invita y quiere hacer felices. La fe cristiana es esto: el encuentro con CRISTO. Persona viva que da a la vida un nuevo horizonte y, con ello, la dirección decisiva. Y cuando el corazón de un joven se abre a sus designios, no le resulta difícil reconocerle y seguir su voz. Toda ausencia de DIOS es pérdida y confusión, porque el hombre sólo puede encontrarse a sí mismo en su Creador y, por consiguiente, es ahí donde se encuentra su gozo y plenitud.

domingo, 4 de octubre de 2009

SIN MÍ NADA PODEIS HACER: SOLO DIOS BASTA.


Necesitamos de TI, de TI solamente, y de nadie más. Solamente TÚ, que nos amas, puedes sentir por todos nosotros que sufrimos, la compasión que cada uno siente en relación consigo mismo. Sólo TÚ puedes medir qué grande, qué inconmensurablemente grande es la necesidad que hay de TI en este mundo, en esta hora.

Todos necesitan de TI, también aquellos que no lo saben, y éstos necesitan bastante más que los que lo saben.

El hambriento piensa que debe buscar pan y, mientras tanto, tiene hambre de TI. El sediento juzga necesitar agua, mientras siente sed de TI. El enfermo se ilusiona en desear salud; su verdadero mal, sin embargo, es la ausencia de TI. Quien busca la belleza del mundo, sin darse cuenta te busca a TI, que eres la belleza plena.

El que en sus pensamientos busca la verdad, sin darse cuenta te desea a TI, que eres la única verdad digna de ser conocida. El que se esfuerza por conseguir la paz, está buscándote a TI, Única Paz donde pueden descansar los corazones inquietos.

Ellos te llaman sin saber que te llaman, y su grito es, misteriosamente, más doloroso que el nuestro. Te necesitamos. Ven SEÑOR.

martes, 29 de septiembre de 2009

EL ESCAPULARIO VERDE.


El R. P. Roberto A. Macdonald, C.SS.R. se esfuerza en pagar una deuda de gratitud para con la Virgen, y a través de este folleto trata de inculcar y esparcir una tierna devoción al Inmaculado Corazón de María. De esta forma, cuenta su historia y cómo llegó al escapulario verde.

Hace varios años, antes de que se hubiera descubierto el uso de la penicilina, yo me encontraba en un hospital gravemente enfermo de pulmonía. Cuando me empezaron las hemorragias pulmonares los médicos decidieron someterme a una operación arriesgadísima, como último recurso, pero una de las Hermanitas del hospital, entrando en mi cuarto, me dijo: "Padre, ¿no tiene usted gran fe en la Madre de DIOS, especialmente en su Inmaculado Corazón? Si esto es así, usted puede curarse."
-"¿Cómo Hermana?"
-"Por medio del escapulario verde"
-"¿Y qué es eso?"
-"Hace cuatro años, Padre, a mí me operaron de cáncer, pero éste estaba ya tan avanzado, que sin hacerme nada, me volvieron a cerrar y me enviaron al convento para que muriera allí. Entonces yo empecé a rezarle a Ntra. Señora del escapulario verde, y, cansada de esperar por la muerte, que no acababa de llegar, me levanté y me puse a trabajar. Actualmente estoy curada. Padre, ¿quiere usted que le dé un escapulario verde?"
-"Si,Hermana, por favor."
Y, diciendo yo esto, ella me puso un escapulario sobre la cabeza. Un sentimiento de absoluta confianza me invadió en aquel momento, y la sangre cesó de salir de mi boca. Dos días después, al ir a sacarme una radiografía, me preguntaron los médicos cuánto tiempo hacía que había cesado la hemorragia. Al constestarle yo que hacía unos dos días, se quedaron sorprendidos, y me dijeron:- "Usted tiene una lesión en el pulmón que está cicatrizada hace lo menos seis meses, y no hay ninguna otra señal."

Al presente, aun la cicatriz de la lesión ha desaparecido, y por eso he dicho anteriormente que tengo contraída una deuda de gratitud con el Inmaculado Corazón de María, la cuál jamás podré pagar debidamente. Desde entonces he hecho cuanto ha estado en mi mano para extender esta devoción, y, con gran sorpresa y gozo mios, he visto que todos aquellos a quienes he hablado del escapulario verde, se han llenado aún de más celo que yo por darlo a conocer.

En el mes de mayo, después de mi curación, le pedí permiso al P.Rector de la iglesia de San Patricio, en Toronto, para hablar del escapulario en los ejercicios de devoción que se tenían allí, los miércoles. Yo tenía conmigo mil escapularios verdes, pero todos creíamos que la gente no pediría más de treinta. Los mil desaparecieron aquella misma mañana, y los devotos se apiñaron de tal manera para obternerlos en el salón donde yo los distribuía, que llegué a temer hubiera algún accidente.

Durante todo aquel día me encontré de continuo sitiado por todas partes de los que venían a pedirme más escapularios; tontamente se me ocurrió enseñarles el que yo usaba, y, al momento me lo arrebataron de las manos.

El escapulario verde es la historia de Sor Justina Bisqueyburu, que, habiendo quedado huérfana en muy temprana edad, fué adoptada por unos parientes muy ricos, los cuales le dejaron una cuantiosa fortuna al morir, Sin embargo, ella eligió ser pobre con CRISTO pobre, y el 27 de noviembre de 1839, el día más feliz de su vida, entró en el noviciado de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul, en Paris.

La hermana Justina supo inspirar amor y emulación en cuantos tuvieron la dicha de conocerla. Fue la confidente del Papa Pio IX en los sombríos días que precedieron a su prisión en el Vaticano; fué la admiración de los mahometanos en el Norte de África, y la recipiente de la halagadora imitación del "Ruiseñor de Florencia" en los campos de batalla de Crimea.

Las Hermanas de San Vicente de Paul podrán contarles que; a pesar de sus esfuerzos por mantenerse ignorada, su secreto fué descubierto; el escapulario verde llegó a manos del Papa Pio XI y cómo se apareció la Sma. Virgen en toda su belleza, ante los ojos de la joven novicia; cómo la celestial Señora volvió a aparecérsele una y otra vez mientras el escapulario no fué hecho y distribuido.

Ellas podrán explicarles cómo la Sma. Virgen le enseñó a Sor Justina que el escapulario podía ser bendecido por cualquier sacerdote, llevarse colgado al cuello o en cualquier otra forma sobre la persona, y aun dejado en la habitación, con la sola condición de que se diga una vez al día (por sí mismo o por otro): "Inmaculado corazón de María, rogad por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte".

Curiosamente este artículo hace el número 300 que he escrito, durante los 570 días de mi andadura por mis tres blogs. Este blog, "de dodim a agapé" contiene a los otros dos, pues vivencias y reflexiones es el resultado de lo que escribo en dichos blogs. Digo curiosamente, porque me encomiendo a la Sma. Virgen para que interceda al ESPÍRITU y nos llene de Gracia, sabiduría, fortaleza y paz a todos los blogueros católicos con el fin de seguir llenando el espacio bloguero de criterios y razones que proclamen el Reino de DIOS.