sábado, 28 de enero de 2012

ASÍ ES, TODAVÍA NOS FALTA MUCHA FE

Marcos 4:35-41. Jesús calma la tempestad,

Sí, porque de tenerla deberíamos sentirnos de otra forma. Porque con el SEÑOR nada malo nos puede pasar. Sí, podemos sufrir, ¿pero no sufrió ÉL también?; podemos desesperar, pero ÉL también tuvo momentos de desesperos, por lo menos aparentes, como fue en el templo.

ÉL nos da ejemplo en todo momento de lo que nos puede pasar. Se sintió abandonado a la hora de ser detenido. En la Cruz sólo tuvo la cercanía de su Madre y el discípulo amado. Aguantó con paciencia infinita todas las torpezas y desconfianzas de sus más cercanos amigos, y, hasta el final, sintió el abandono de su PADRE. Pero permaneció fiel.

¿Y nosotros? Mantenemos esa confianza. Creo que, seguramente, responderíamos que no, por eso necesitamos orar, vaciarnos en pedir la asistencia del ESPÍRITU SANTO, para confiar y experimentar que el SEÑOR siempre está a nuestro lado, y despertará para amainar la tormenta y volvernos la paz.

viernes, 27 de enero de 2012

ESTÁ DENTRO DE CADA UNO DE NOSOTROS

Lectura del santo evangelio según san Marcos 4, 26-34

Dentro de nosotros hay plantada una semilla. El Evangelio de hoy nos lo recuerda, una semilla que no dejará nunca de crecer y promete hacerse muy grande, pero necesita el concurso de nosotros, mejor el permiso, para que pueda desarrollarse según su cometido.

El Reino de DIOS, semilla plantada en nuestros corazones, está dentro de nosotros, y de nosotros dependerá que se haga realidad en nuestro particular y pequeño mundo: familia, trabajo, amigos...etc.

Queramos o no, sentimos deseos fuertes de hacer el bien, y nos gusta hacerlo, sin embargo también sentimos la inclinación al mal y se establece una lucha por dejarnos tentar y no hacer el bien, e incluso hacer el mal, o hacer el bien. Existe esa lucha dentro de nosotros, y la sentimos fuertemente. Y nos sentimos mal cuando, dejados por la inclinación al mal, no hacemos el bien. La conciencia nos acusa y nos inquieta. Los llamados remordimientos.

Pero, independiente de cada uno de nosotros, la semilla está y sembrada en nuestro Bautismo, está preparada para, con nuestra libertad y Gracia, dejarla crecer. No cabe duda que necesita, como hace el labrador, de unos cuidados para su buen crecimiento, y eso es labor que nos toca a nosotros favorecer.

Y puestas esas condiciones, la semilla crecerá hasta alcanzar grandes dimensiones, pues sembrada en nuestro corazón, contagiará y alcanzará a muchos otros para que dejen paso a que, las sembradas en su corazón, también crezcan.

jueves, 26 de enero de 2012

LUZ QUE NO ILUMINA, NO TIENE SENTIDO

Marcos 4. 21-25. También les dijo: “¿Acaso se trae una lámpara para ponerla ...

Porque la característica fundamental y única de la luz es iluminar. No podríamos entender que una luz no sirviera para iluminar. Algo estará fallando si eso sucede. Encender la lámpara para ocultarla bajo la mesa sería de estúpido, porque la luz se enciende para iluminar.

De igual forma, la luz de la Palabra que CRISTO nos enseña y ilumina toda nuestra vida, hasta el punto de darle sentido y significado. Y ese sentido y significado nos impulsa a transmitir esa luz hacia otros que buscan también iluminación en sus vidas. Sólo aquellos que se esconden y se ocultan, no se dejan iluminar por esa luz de la Palabra que trasciende. 
Se encierran en sí mismos y desprenden tinieblas y sombras. Se parapetan en la oscuridad de forma que impiden que la luz pueda brillar. Hay muchas maneras de parar esa luz que nos llega de la Palabra, y de entenderla desde nuestros propios criterios e intereses, y no desde los deseos y Voluntad de DIOS. Nos autoengañamos usando la Palabra para dejar la Luz debajo de la mesa, y ocultarla.

Estemos atento a esa Palabra que nos quiere dar Luz, Luz divina que nos haga darnos cuenta de la necesidad de madurar y crecer en confianza y fe al SEÑOR. Porque sólo de ÉL nos viene la verdadera Luz que ilumina y da sentido a nuestra vida. Porque al que se abre a la Luz, al que la recibe, se le dará, pero a todo aquel que se niega a recibirla y acogerla, aun lo que tenga se le quitará.

miércoles, 25 de enero de 2012

EL QUE CREA Y SEA BAUTIZADO SE SALVARÁ

Marcos 16, 15-18. En aquel tiempo se apareció Jesús a los Once, y les dijo:

Son palabras de JESÚS contenidas en la misión de evangelizar. Así los envia, y les da poderes, para que su misión sea creída, sanando y curando enfermedades y expulsando demonios. Y esa misión continúa a través de los discípulos del siglo XXI que creen y se bautizan. Porque el hecho de creer implica pedir el Bautismo como señal y disponibilidad para recibir al ESPÍRITU SANTO.

Claro queda que aquellos que no aceptar bautizarse están negando su fe en JESÚS, por eso se condenarán, no porque JESÚS los condene, sino porque ellos mismo escogen ese camino de condenación al no aceptar ser bautizado y recibir el ESPÍRITU SANTO.

Como Pablo, del que hoy celebramos su conversíon, sabemos del quien nos fiamos, y por eso, nuestra fe debe estar apoyada en la confianza de que podemos hacer, por la Gracia del ESPÍRITU SANTO, todo aquellos poderes que el SEÑOR le ha prometido a los que en ÉL creen. Sabemos que nos es difícil, sabemos que nuestra confianza es limitada, sabemos que somos unos pobres pecadores, pero también debemos tener en cuenta que nuestro PADRE DIOS sabe exactamente, mejor que nosotros lo que somos.
Por eso, en silencio, humildemente y confiados, pidámoles la Gracia de, como Pablo, tener la confianza de sabernos seguros en ÉL y esperar sus promesas. Sepamos que no depende de nosotros, pero sí, depende de nuestra voluntad, esfuerzo y abandono confiado en Él.

martes, 24 de enero de 2012

ESCUCHAR Y PRACTICAR...

Los consideraba como su auténtica familia (cf. Mc 3,31-35), sus amigos son aquellos que “cumplen” la voluntad de Dios.

No es la caracteristica del ser cristiano, y menos de ser seguidor de JESÚS de Nazaret, porque sólo aquellos que, además de escuchar y practicar, cumplen la Voluntad del PADRE, son los llamados verdaderos parientes y seguidores de JESÚS.

El SEÑOR nos quiere indicar que no sólo por estar cerca y dentro de la Iglesia, celebrar los ritos religiosos y cumplir las normas, que marca la santa Madre Iglesia, somos verdaderos seguidores de JESÚS. Ocurre que, de dentro de la Iglesia, están las mayores luchas y enemigos que la agitan y la perturban. 

Porque sólo una cosa es importante y verdadera, cumplir la Voluntad de DIOS, y esa Voluntad se reduce a amarle a ÉL manifestándolo en los hombres que están a tu lado, en tu entorno y en tu comunidad. Si no soy capaz de perdonar al que me ofende, ¿cómo me atrevo a rezar "perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los..." ¿Tiene esto sentido? ¿Cómo me puedo autoengañar?

No se trata de seguirle, sino de, lo verdaderamente importante, vivirle.

lunes, 23 de enero de 2012

CUANDO LOS INTERESES NUBLAN LA RAZÓN


Y es que no hay otra explicación racional, pues habiendo visto con sus propios ojos curaciones y sanaciones que no se pueden explicar desde la ley natural o ciencia, sus ojos permanecen cerrados a la evidencia y a la razón. 

Y es que la razón la podemos nublar y someter con nuestra voluntad, sobre todo cuando está sometida a los intereses, pasiones o apetencias que la dominan. No queremos ver, y, todavía, hoy seguimos sin querer ver. Tratamos de dar y poner excusas para todo, hacer demagogia, y hasta  llegar a decir que está actuando en favor del demonio. Todo menos poner las cosas en su lugar y aceptar que la razón me descubre también la verdad.

Nadie se divide a la hora de proyectar un combate o lucha, porque sabe que la división debilita las fuerzas. Pensar que JESÚS está departe del demonio haciendo el bien y sanando a la gente es demencial y disparatado. Porque la esencia del demonio es precisamente hacer el mal. Pero el no dar el brazo a torcer les lleva a esa contradicción irracional.

Una vez más, se pone a prueba la Misericordia y amor de JESÚS. Cuando todo aconseja darse media vuelta y ahí te quedas con tus elucubraciones, ÉL hace lo inesperado, lo que no nos entra en la cabeza, permanecer curando a tu lado, demostrarte su amor a pesar de ser criticado y amenazado de muerte. 

Por eso, no hay mayor signo de amor que el sufrimiento y la adversidad sufridas por otros, y, la Cruz, es el signo mayor de amor, el signo donde XTO.JESÚS nos testimonia su gran y verdadero amor.

domingo, 22 de enero de 2012

¡SABEMOS DÓNDE IR?

Mc. 1, 14-20

Nos ocurre que, en momentos, nos sentimos fuertes, seguros y con las ideas muy claras, sin embargo, llegan tiempo que nos perdemos, que no sabemos si hemos hecho bien o mal, si hemos acertado en el camino, o nos hemos equivocado en la elección.

Empiezan las dificultades, cuando no enfermedades, problemas, incomprensiones, pasa el tiempo, envejecemos...etc., y nos sentimos perdidos, sin saber que hacer. Buscamos y experimentamos que necesitamos a una mano amiga, segura, fuerte, clara y firme que nos ayude a lenvantarnos y nos aclare el camino a seguir, porque nuestro horizonte se ha quedado desdibujado, borroso y no vemos por donde debemos caminar.

A pesar de tanto desconcierto, nunca dejamos de sentir una voz interior que nos llama al camino, a levantarnos, a continuar la marcha, a la esperanza de descubrir el horizonte que siempre hemos buscado y que deseamos encontrar ardientemente. JESÚS nos llama, nos invita a encontrarnos, con nosotros mismos y con ÉL.

En ÉL recuperamos fuerzas, encontramos el camino, damos sentido a nuestra vida y, a pesar del dolor, de las dificultades, de los problemas e incomprensiones nace la esperanza y el gozo de sentirnos amados y con fuerzas para amar. Porque sólo en el sufrimiento podemos descubrir quien nos ama, y cuando nos sentimos amado nace en nosotros la esperanza del verdadero amor que salva.

Por eso, la Cruz, símbolo de nuestra fe, es la imagen que nos recuerda lo que JESÚS nos ha amado, porque sólo cuando se sufre por otro, es cuando manifestamos que verdaderamente lo amamos. Y JESÚS nos ama así, entregándose por nosotros hasta una muerte de Cruz.

Hoy, la Palabra se hace vida en nosotros si la vivimos, y vivirla es obedecer su llamada, y como Simón y Andrés, Santiago y Juan dejar nuestras redes y seguirle.