martes, 27 de diciembre de 2022

LA BUENA NOTICIA

Jn 20,1a. 2-8

No nos ha nacido uno cualquiera ni alguien cuyo nacimiento no tenga grandes consecuencias sobre nuestras vidas y destino. Ha nacido el esperado y prometido al pueblo de Israel, el pueblo escogido por Dios. El Mesías prometido que nos trae precisamente con su Resurrección la salvación. Navidad significa precisamente eso, esa Vida Eterna que todos queremos y buscamos y que nos viene dada gratuitamente en y con el Nacimiento de ese Niño Dios. Y eso es precisamente lo que celebramos en estos días. ¿Tomamos conciencia de lo que eso significa.

Nuestra fe no es una quimera, está apoyada y fundamentada en la Resurrección. Precisamente el Evangelio de hoy martes nos habla de ese momento que cambió el destino del hombre y llenó su corazón de esperanza de Vida Eterna. En Jn 20, 1ª. 2-8 se nos describe ese momento histórico y real de la Resurrección de Jesús. Y ese testimonio se ha transmitido, a pesar de los inconvenientes, persecuciones y obstáculos, a través de los siglos. No hay quien lo pare porque Jesús Vive y está entre nosotros.

En el instante de nuestro bautismo somos incorporados a Jesús, primogénito de toda la creación, y para una resurrección eterna. ¿Qué hermosa Noticia! Navidad, que estamos celebrando estos días, es precisamente esa Noticia. ¡Estamos salvados y, por supuesto, nos felicitamos! Jesús, abajándose humildemente y naciendo desde la humildad y sencilles en la pobreza de un pesebre nos invita a, siendo humildes y pobres como Él nacer a la Vida Eterna.

Así lo entendieron Pedro y Juan avisados y alertados por Magdalena. Fueros principales testigos de que la tumba estaba vacía y, entrando en ella, vieron y creyeron. Y esa Buena Noticia nos la transmiten no solo de palabra sino también entregando sus vidas. Ahora nos toca a nosotros. Es nuestra hora y nuestro momento. ¡Celebremos que Jesús ha nacido y que camina con nosotros! Él es nuestra gran Notica. La salvación nos ha venido desde un sencillo, pobre y humilde pesebre. Es el lugar que el Salvador ha escogido para darnos a conocer su Buena Noticia.

lunes, 26 de diciembre de 2022

EL MARTIRIO, SIEMPRE PRESENTE

Cuando hablamos de cruces, entre otras hablamos del martirio. Hoy la Iglesia celebra el martirio de San Esteban, el protomártir y desde él hasta nuestros días la Iglesia presenta y venera a muchos mártires que han llegado, por la Gracia de Dios, a ofrecer sus vidas por dar prioridad a la Voluntad de Dios.

Es evidente, y no lo escondió Jesús ni tampoco lo hace la Iglesia, que seguir a Jesús trae consecuencias de dolor y martirio hasta el extremo de entregar la vida. La historia de la Iglesia está bien repleta de mártires y, por la Gracia de Dios, de muchos testimonios que nos llenan de esperanza, gozo y felicidad.

El camino a pesar de dolor, sufrimientos y, también alegrías, está lleno de dificultades y problemas. A veces irresolubles y otras salvables pero siempre con dificultad, esfuerzo y empeño. Sin embargo acompañados de alegría, gozo y esperanza. La esperanza de sabernos salvados eternamente y de que llegará ese día soñado de compartir esa Gloria y lugar que Jesús ya nos ha prometido y ha preparado para nosotros de manera gozosa y eterna.

Vivir con esa esperanza y promesa, que en Jesús siempre se cumple, nos llena de alegría, de motivación, de gozo y esperanza. ¿Y es que se puede esperar y desear algo mejor? Buscamos la felicidad y Jesús, el Señor, nos la ha prometido. Una felicidad plena y eterna. Por tanto, acojamos con verdadero deseo y esperanza ese camino que seguir a Jesús nos señala porque en él se esconde esa felicidad plena y eterna que buscamos.

domingo, 25 de diciembre de 2022

DIOS TE AMA, SU AMOR ES INCONDICIONAL AUNQUE TANTO TÚ COMO YO NO LO MEREZCAMOS.

Lucas 2, 1-14

Ese es el misterio, un Amor Infinito que nunca podremos comprender. Porque nuestra mente está cerrada y limitada a ese gran misterio. Nuestra razón nos dice que nada se da gratis y que todo tiene un valor. ¿Cómo entonces Dios nos regala su amistad y su amor incondicional a pesar de nuestra indiferencia y nuestro rechazo? ¿Se puede entender esto?

De igual manera así funciona este mundo. Me das y te doy según recibo. Nada es gratis y cuando vemos algo regalado y dada gratis, simplemente por amor, nos sorprendemos y extrañamos mucho. ¿Te has parado a pensar eso? Hoy celebramos eso que nos extraña mucho, una vida regalada por amor de un Niño Dios que se hace pequeño, que, siendo el Rey del Universo, se abaja y se hace igual a ti y a mí menos en el pecado.

Y viene a este mundo no como un rey sino pobre, sin presentación, sin escándalo, sin pompas ni trompetas. Nace en un pesebre porque no encuentra quien le dé posada y su nacimiento solo es anunciado a los pastores porque solo los pastores – pobres y marginados – pueden escucharle y aceptarle. Solo desde la pobreza y la libertad de nada tener que perder se puede abrir el corazón a la Palabra de la Buena Noticia. Y los pastores como los pobres en cierto sentido son libres o, al menor, están abiertos a la escucha de la salvación.

Por el contrario quienes viven en la abundancia temen perder lo que tiene. Se siente atado a sus riquezas y bienes. Recordemos a aquel hombre rico – Mt 19, 16-30 – y su respuesta a la propuesta de Jesús. Esa es la actitud de quienes están tocados por las riquezas, incluso muchos que siendo pobres están tentados por esa ambición de riqueza. Y, lo importante, lo que importa mientras navegamos por este mundo de luces, fiestas y regalos es preguntarnos ¿qué hacemos y cuál es nuestra respuesta?

¿Queremos que ese Niño Dios nazca también en nuestros corazones o, por el contrario agachamos la cabeza y seguimos al lado de nuestras riquezas? Ahí está la verdadera celebración de la Navidad, ¿quién nace dentro de nuestro corazón? ¿Las riquezas, el poder, la fama, el prestigio, el placer…etc. o el Niño Dios?

SEÑOR, QUE CADA DÍA DE MI VIDA
SEA UN POCO MÁS PARECIDO
A TI.
DAME LA SABIDURÍA DE ABRIR
CADA DÍA UN POCO MÁS 
MI CORAZÓN PARA
QUE TÚ NAZCAS
EN ÉL.

FELIZ NAVIDAD



sábado, 24 de diciembre de 2022

Y LA ALEGRÍA NO ES ACOGIDA

Es evidente que el pecado hace estrago en nuestro corazón. Nos engaña y nos seduce haciéndonos ver en la mentira y el dolor alegría. Porque eso es lo que nos sucede, alegría para hoy, falsa y engañosa, y tristeza y dolor para la eternidad. Así nos presenta el mundo, demonio y carne la búsqueda de la felicidad. Nos la revisten de apariencias y mentiras para arrastrarnos a la perdición.

¿Por qué digo esto? Simplemente porque la Navidad, un tiempo de alegría y de esperanza donde recibimos la Buena Noticia de la liberación y salvación eterna, exige simultáneamente también caminos de dolor y tristeza. La felicidad, y eso lo sabemos porque lo hemos experimentado, nos exige esfuerzo, trabajo y sacrificio. Y eso deriva en muchos momentos y circunstancias en dolor y tristeza. Sin embargo, nunca podemos perder de vista que detrás de ese dolor se esconde esa felicidad que buscamos y que es nuestro mayor tesoro. El gozo eterno de alcanzar la Gloria de vivir eternamente junto a Dios.

¿Y por qué sucede esto así? Obviamente porque el amor que ese Niño Dios nos trae y nos ofrece no ha sido acogido. Observamos como ha nacido y como ha sido rechazado en la medid que se va anunciando. Son, muy significativo, los pastores y los pobres los que acogen el Anuncio y se acercan al nacimiento del Niño Dios. Y, también lo sabemos, cuando el amor se rechaza abunda el pecado y los enfrentamientos entre los hombres. Se impone la ley del más fuerte. Entonces, cuando amas sufres y experimentas tristeza.

Por eso, cuando llega la Navidad al mismo tiempo que te alegras experimentas tristezas por todos aquellos que sufren y que padecen dolor, hambre y sed, injusticias y amenazas de muerte. El amor, la Buena Noticia, se rechaza y no se acoge. Y quienes aman e intentan anunciar esa Buena Noticia pasan también simultáneamente alegría, dolor y padecen tristeza.

SEÑOR, QUE CADA DÍA DE MI VIDA
SEA UN POCO MÁS PARECIDO
A TI.
DAME LA SABIDURÍA DE ABRIR
CADA DÍA UN POCO MÁS 
MI CORAZÓN PARA
QUE TÚ NAZCAS
EN ÉL.

FELIZ NAVIDAD



viernes, 23 de diciembre de 2022

JUAN ES SU NOMBRE

Cuando la Voluntad de Dios manda todo lo demás queda en segundo plano y aparcado. Eso fue lo que sucedió en la casa de Zacarías, padre de Juan el bautista. Su nombre es Juan vino sugerido desde arriba y tanto Isabel, su madre, como Zacarías aceptaron ese nombre.

Es algo muy sencillo que quizás pasa inadvertido en nuestra vida. Posiblemente nos sentimos ajenos a que se nos sugiera algo pero ¿sabemos si se nos ha sugerido algo concreto en nuestra vida? Posiblemente esperemos algo notorio y espectacular como el nacimiento de un hijo con nombre ya incluido, o alguna otra cosa significativa que pueda pasar a la historia. Pero ¿por qué no es algo sencillo y común a nuestro vivir de cada día?

Igual se nos está sugiriendo que pongamos más atención a la Palabra de Dios. Puede ser que se nos pida más cercanía a la Persona de Jesús, conocerle e intimar más con Él. Igual tener en cuenta nuestras obligaciones y compromisos familiares o vivir cada día más en actitud misericordiosa o tantas cosas más que podemos ir descubriendo en la media que abramos nuestro corazón a la acción del Espíritu Santo. Quizás sea esa otra sugerencia que nos venga de arriba.

Si Dios nos quiere, y eso es seguro, y nos ama misericordiosamente, nos tendrá muy en cuenta y nos hablará de Padre a hijo para que no nos perdamos, para que no nos desviemos y para que, auxiliado por el Espíritu Santo, encontremos el Camino, la Verdad y la Vida que nos hará feliz eternamente.

jueves, 22 de diciembre de 2022

MARÍA, NOS ENSEÑA A DECIR SÍ

En el fondo la cuestión es responder como María. Su respuesta es la respuesta – valga la redundancia – que todos queremos dar también en nuestra vida. Y, mirándola, podemos aprender mucho de cómo hacerla y darla. Su Magníficat es un compendio de cómo debemos actuar y proceder en respuesta a esa llamada que Dios también nos hace a cada uno de nosotros.

La primera actitud que nos enseña María es la humildad. Ser humilde es reconocernos criaturas de un Padre Dios que nos ha creado por amor y que todo lo que somos y seremos es por su Gracia gratuita y misericordiosa. María, diríamos que de alguna manera profetiza que será felicitada y venerada por todas las generaciones. Y así ha sucedido. ¿Qué pueblo no venera a María bajo alguna advocación? Y también nos avanza la Infinita Misericordia de Dios para todas las generaciones.

También, María nos enseña a estar disponible y pronto al servicio. A dejar a un lado la suficiencia, la vanagloria y todo lo que nos enaltece egoístamente para olvidándose de sí misma, de ser la mujer más importante del universo por ser la elegida para ser la Madre de Mesías prometido, salir pronto con la actitud de servicio a casa de su prima Isabel.

María nos enseña y muestra la acción de Dios sobre los hombres dispersando a los soberbios, derribando a los poderosos y enalteciendo a los humildes. María nos señala el camino por donde vamos a encontrarnos con su Hijo. Mará, Madre de Dios, camino para todos sus hijos que bajo su amparo y su intercesión nos encontramos con el Mesías, ese Mesías que ella, por la Gracia de Dios, dio a luz en Belén. María, camino de encuentro con el Salvador que nos libera de la esclavitud del pecado.

Gracias Madre porque tu vida es un libro abierto de humildad y obediencia a la llamada de Dios que nos estimula y nos anima a actuar como tú.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

MARÍA, DEPOSITARIA DE LA ALEGRÍA

María nos trae la mayor alegría, una alegría que lleva en su esperanza la vida plena y eterna. No hay una alegría mayor. María nos trae esa alegría y felicidad que todos buscamos, está en cinta y va a dar a luz a un niño. Se levanta y se pone en camino y lleva con ella la alegría de una nueva vida y esperanza.

Trae en su vientre la Buena Noticia y al saludar a su prima Isabel, la criatura que ésta lleva también en su vientre, Juan el bautista, salta de alegría. María, clama Isabel, es bienaventurada porque ha creído en la Palabra de Dios.

También seremos nosotros bienaventurados si creemos en su Palabra y, como María, la llevamos a nuestra vida de cada día. Una Palabra que se manifiesta en nuestro vivir y obrar de cada instante, perseverando en la oración y en el servicio al prójimo lleno de amor misericordioso.

¿Y cómo se concreta esto? Porque es hermoso manifestarlo, pero otra cosa muy diferente tratar de vivirlo. Se trata de desde la paz y la tranquilidad buscar el bien, no el propio sino del que sufre y lo pasa mal. Buscar la verdad y la justicia y arrimar el hombro para que se viva en los valores, el respeto y la verdad. De esta manera estamos colaborando en hacer un mundo más acorde con la Voluntad de Dios. Un mundo más justo y digno para que todos puedan vivir lo más dignamente posible como hijos de Dios.