| Lc 6, 12-19 |
No se te van a pedir tus éxitos, sino el amor que hayas gastado en beneficio de los demás.
martes, 9 de septiembre de 2025
PORTADORES DE LA BUENA NOTICIA DEL REINO
lunes, 8 de septiembre de 2025
EL CAMINO DE DIOS
| Mt 1, 28-23 |
domingo, 7 de septiembre de 2025
¿NO VES TU CRUZ?
| Lc 14, 25-33 |
sábado, 6 de septiembre de 2025
EL SÁBADO EN FUNCIÓN DEL HOMBRE
| Lc 6, 1-5 |
Pedro sonrió. Lo había entendido: el sábado es para el hombre, nunca el hombre para el sábado. Encontró paz al descubrir que el amor es la esencia de toda ley.
viernes, 5 de septiembre de 2025
EN LA PRESENCIA DE JESÚS
| Lc 5, 33-39 |
El Espíritu de Jesús sigue soplando, trayendo novedad e invitándonos a ser valientes y estrenar caminos.
jueves, 4 de septiembre de 2025
NECESIDAD DE CONFIANZA
| Lc 5, 1-11 |
No cabe ninguna duda, Pedro, la confianza es la seguridad que tenemos sobre una persona, situación o nosotros mismos, basada en la creencia de que algo o alguien actuará como se espera. Es un pilar fundamental para construir relaciones sanas, la cooperación social y el bienestar individual, permitiendo a las personas tomar riesgos, fijar metas y superar desafíos.
La autoridad con la que Jesús hablaba generaba entusiasmo y confianza, y eso motivaba a seguirle.
miércoles, 3 de septiembre de 2025
SANADOS Y RESTAURADOS
| Lc 4, 38-44 |
Se detuvo, levantó la mirada y pensó: “El Señor es mi luz y mi salvación”.
—No exactamente, pero estaba reflexionando sobre el cansancio que siento con el trajín diario.
—Al que nos imponen el mundo, el demonio y la carne. Estos momentos de cansancio son los que el demonio aprovecha para tentarnos y apartarnos de Dios.
—¿Crees que el demonio conoce tus debilidades?
—Sabe de su poder de seducción, y conoce nuestras flaquezas. Aprovecha cualquier momento de debilidad para lanzarnos sus tentaciones.
—¡Entonces siempre estamos en peligro!
—No lo dudes. Pero el demonio también reconoce a Jesús, y huye ante su presencia. Él tiene poder sobre él, lo conmina y no le deja hablar. Nos libera. En Él pongo toda mi esperanza.
Manuel encontró la serenidad que buscaba en el silencio, en la presencia del Señor. Escuchar su Palabra y dejar que penetre en nuestro corazón nos llena de paz y nos libera de los peligros del mundo, el demonio y la carne.