Mostrando entradas con la etiqueta Lo pobres son los elegidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lo pobres son los elegidos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LOS RICOS NECESITAN POCO

(Lc 6,20-26)


Cuando uno es rico, y hablo no solo de una riqueza material, sino de cualidades e inteligencia, las necesidades son bien pocas. Te sientes fuertes, dueño de ti mismo y capaz de hacer y deshacer tu propia vida. Confías en ti y te ves y sientes seguro.

No está el mozo para necesitar muchas cosas, y menos a Dios. Se hace muy difícil buscar a Alguien superior que te proteja y que te ayude. Tú solo te bastas. Al menos así lo sientes y lo crees. Las riquezas de todo tipo son autosuficientes y orgullosas. Difícilmente necesitarán ayuda.

Por eso, bienaventurados los pobres, los que sienten necesidades y carencias y buscan donde encontrar soluciones a ellas. Se necesita ser pobre para buscar y pedir ayuda. Se necesita ser pobre para llenarse de humildad, aceptar lo que se tiene, sufrir con los que no tienen y vivir la alegría en el dolor y sufrimiento de saber que vendrá un día donde la paz y el gozo eterno sea nuestra dicha.

Esa es la esperanza del creyente en Jesús. Porque Él lo ha dicho, y porque Él tiene Palabra de Vida Eterna.

lunes, 2 de septiembre de 2013

LOS QUE SUFREN SIENTEN NECESIDAD DE SER LIBERADOS

(Lc 4,16-30)

No buscan la liberación los que se experimentan liberados, ni los satisfechos, sino los oprimidos, los cautivos, los pobres y los que sufren enfermedad y explotación. Son ellos los destinatarios de la venida de Jesús, y a ellos se dirige su Mensaje de la Buena Nueva: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor».

Sin embargo, los satisfechos son exigentes y exigen pruebas de lo que Jesús ha hecho en otros lugares. Quieren verse sorprendidos, pues el origen de Jesús no les convence: «¿No es éste el hijo de José?». Así Jesús manifiesta que ningún profeta es bien recibido en su patria. Él lo experimenta en su propia carne.

Hoy continua sucediendo lo mismo. Lo de casa no sirve. Nos atrae más nuevas doctrinas o religiones, o nuevas filosofías que prometen, bajo apariencias, felicidad inmediata, pero efímera y vacía de contenido. Por eso, la Buena Nueva es siempre acogida en aquellos que sienten necesidad de ser liberados:  "Los pobres".




sábado, 1 de enero de 2011

PRESENTACIÓN EN EL TEMPLO

La presentación en el Templo

 La Palabra del SEÑOR nos toca hoy muy directamente y de forma transparente y diáfana: JESÚS se hizo hombre, no para presumir de su Divinidad, sino para igualarse a los hombres y de forma pobre y humilde. 

No se le ocurrió igualarse a los más poderosos e inteligentes, sino que se mezcló con los más pobres y carente de todo, tanto material como espiritual. Así, José su padre presentó en el templo la dádiva más pobre reservada a los necesitados de todo: un par de pichones en lugar de un apetecido cordero, signo de poder y riqueza.

También, José y María obedecen y cumplen con los preceptos de la ley. Ellos, María Inmaculada y JESÚS, el Hijo del DIOS Vivo, que debían de ser los visitados, eligieron ser ellos los visitadores y, de esta forma, testimoniar que estaban para servir y amar cumpliendo con todos los preceptos. Y lo hacen voluntariamente y por amor.

Porque estaba escrito que Simeón y Ana contemplaran la Gloria del Niño Mesías que había sido prometido para dar luz a las naciones, iluminar a los gentiles y dar gloria a tu pueblo Israel. 

Me pregunto, cuando encuentro a mucha gente que se resiste a ver con claridad la Promesa y Divinidad del HIJO de DIOS en Belén, como es posible que no se paren a pensar en estas profecías tan distantes en el tiempo y que, llegada la hora, tienen su cumplimiento fiel. No puede salir de la boca de Simeón tanta luz que le permita ver, treinta y tantos años después, la Pasión, Muerte y Resurrección de ese Niño que ahora tiene delante. Promesa que ya Isaías había adelantado centenares de años antes (Is 7, 14). ¿Se puede estar tan ciego?

¡Claro!, que es para morirse ya, ¡y bastante tranquilo! Lo mismo ocurrió con Ana, como regalo a su perseverancia y fidelidad. Dos personas mayores, viejas y ya casi olvidadas por la sociedad de su época.

El Plan de DIOS se va cumpliendo lentamente y con paciencia, pero firme y seguro. Es el PADRE que nos da tiempo, todo el que necesitamos para el regreso, para experimentar que lejos de la Casa del PADRE no se puede ser feliz. Y espera, espera con los brazos abiertos, pacientemente y con el corazón lleno de amor a que nos demos cuenta y comprendamos.

Y nació ayer, pero también hoy, y volverá mañana a nacer para que pegado a ÉL puedas entender la necesidad de amar sin condiciones, sin apegos, sin justificaciones, sin prestaciones, sin pedir nada a cambio... A pesar de los reproches, las ofensas, las risas, los insultos... No importa, el Amor lo puede todo y todo lo cambiará, como hizo JESÚS.

Y el milagro se esconde ahí, en ese amasijo de miserias, de piedras y callados, de puñales y estiércol que tu corazón va arando y clavándose en la tierra de su ser para, con la lluvia de la Gracia, florecer en hermosos y floridos frutos que harán nacer la verdadera, la buscada felicidad que tanto anhelamos.

No dejes, DIOS mío, que mis ojos
se nublen con el resplandor del
mundo que me atrae y me deslumbra.

No dejes, DIOS mío, que mi vida se
pierda en la oscuridad del deseo y
los apegos caducos y finitos.

No dejes, DIOS mío, que mi sed no
encuentre el manantial que la sacie
eternamente, y se resigne a un 
agua temporal que te deja 
mas sediento. Amén.

sábado, 4 de septiembre de 2010

SERVIR A CRISTO, SERVIDOR EN EL ÚLTIMO LUGAR


(CRISTO:) Ved mi servicio y entrega a los hombres, y examinad cómo debe ser el vuestro. Fijaos en esta humildad para el bien del hombre, y aprended a abajaros para hacerle bien, a haceros pequeños para ganar a los otros, aprended a no temer descender, a perder vuestros derechos cuando se trata de hacer el bien, a no creer que, por el hecho de abajaros, os es imposible hacer el bien. Al contrario, abajándoos, me imitáis; abjándoos, empleáis, por amor a los hombres, el medio que he usado YO miso; abajándoos, camináis por mi camino, por consiguiente, en la verdad;

Y entonces se está en el mejor lugar para obetener la vida y para darla a los demás. Por mi encarnación, me pongo en la misma condición de las criaturas; por mi bautismo, en el rango de los pecadores: anonadamiento, humildad. Abajaos siempre, humillaos siempre.

Que los que son primeros se consideren siempre, por humildad y disposición de espíritu, en el último lugar, con sentimiento de abajamiento y de servicio. Si os encontráis en el primer lugar, sentíos en el último lugar por la humildad; ocupadlo con espíritu de servicio, diciéndoos a vosotros mismos que sólo lo ocupáis para servir a los otros y llevarlos a la salvación.

Beato Carlos de FoucauldVerdadera y profunda reflexión que nos señala claramente el camino a seguir. Sin lugar a duda que, seguirlo encierra dificultades, luchas y mortificaciones contra nuestra propia naturaleza que nos incomoda y nos ofrece ir a corriente de nuestros propios sentimientos carnales y apegos. En este sentido, el cristiano tiene que enfrentarse a una lucha sin cuartel donde la oración y entrenamiento penitencial es su más fuerte aliado, porque si nos dejamos ir seremos fácilmente vencidos, más unidos, por la Gracia, al ESPÍRITU, seremos mayoría aplastante. CRISTO y yo mayoría aplastante.

lunes, 25 de enero de 2010

EL ENCUENTRO TIENE LUGAR EN LA POBREZA.


Todos, según nuestros criterios, a la hora de presentar nuestros proyectos lo hacemos de forma muy atractiva y lujosa. Todos presentamos, lo mejor que podemos, nuestros planes e iniciamos nuestra obra con las mayores galas posibles y los mejores elementos a nuestro alcance. Invertimos nuestro mayor capital en la obra que vamos a acometer.

Nuestro PADRE DIOS, infinitamente Omnipotente y poderoso, pensamos, debió hacer lo mismo, y su Reinado tenía que presentarse bajo el signo del poder, la riqueza y el gobierno. Un Rey y Señor de todo lo creado tenía que presentarse de esta forma. Y es la manera que entendemos tienen que hacerse las cosas. Son nuestros criterios, y no aceptamos otros, o, al menos, nos cuesta.

Sin embargo, JESÚS, enviado por el PADRE al mundo, viene de forma silenciosa, callada, débil, frágil, obediente, sin honores ni privilegios, y sencillamente pobre, cómo uno más y cualquiera de los niños pobres del mundo de su época. Acepta su condición humana y pobre, y asume sus avatares y necesidades, naciendo donde las circunstancias le permiten, confiado y esperanzado en la Providencia del PADRE que lo envía.

¡Es curioso!, Aquel que lo puede todo y todo se le somete, presenta su obra y proyecto de la forma más necesitada y pobre. Se muestra pobre para, desde esa pobreza, experimentar la necesidad de sentirse necesitado, dependiente, falto de colaboración, de ayuda, de solidaridad, de fraternidad, de ti... ÉL, que te ha creado, te ha hecho libre para mendigar tu colaboración, para pedirte tu amor, para rogarte que le aceptes su perdón, y te dejes querer por su infinito deseo de cobijarte, protegerte, hacerte inmensamente feliz, Amarte...

Te lo dice claramente cada día, en muchas ocasiones revestida unas veces de publicano, otras de adultera, otras de paralitico, samaritano... pero, sobre todo, de Padre que no descansa hasta divisar en el horizonte al hijo que regresa a casa (hijo prodigo). Nuestro PADRE está, sin descanso, al acecho noche y día, esperando tú sí, tú cambio, tú regreso...

Y es tanto el desespero que no cesa de hablarte, de enviarte pruebas, de mandarte recados, unas veces directa y otras indirectamente. Sólo te pide que confíes, que te abandones en sus Manos, que le sigas... pero, también te advierte que, cuando te llegue tu hora, si no le has creído (Mc 16, 15-18) te condenarás. Hasta ese momento no escatimará nada por mostrarte todo lo que haga falta para doblegar tu libertad, tu capacidad de elegir, pero agotado dicho plazo todo se habrá terminado.

Hay muchos testimonios que nos hablan de un camino de purificación, de otra vida que comienza cuando esta se acaba, y que nos alumbra nuestro itinerario y nuestro rumbo hacia la verdad, para que no nos llamemos a engaño. Sería, por otro lado, injusto acabar en otro lugar por ignorancia consentida e indiferente. Por eso, manda a sus discípulos a proclamar y predicar donde está la Verdad y cuál es el camino. Para que todos sepan y conozcan a lo que están llamados.

La levadura está en el mundo, y la masa es fermentada, a pesar de resistirse, pero depende de cada uno de ellos que fermente tal y como quiere el único Fermentador, y no rechazar la levadura que le propone el fermentar. También, ocurre que la levadura esté adulterada o estropeada, y la masa no quede fermentada como necesita y demanda. Todos dependemos de todos, y ahí se esconde nuestra pobreza: " el deseo de sabernos necesitados y, fundamentalmente, en sus MANOS. Así lo experimento JESÚS con respecto a su PADRE.

jueves, 12 de marzo de 2009

SIEMPRE PODEMOS CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR.

¿ Y LA CRISIS ?

( ¿ Cómo no rema más? !Me extraña Fernández!
¿¿ Estamos o no estamos todos en la misma barca ?? )

En estos tiempos de crisis hay mucha gente que lo pasa mal, pero muy mal. Son tiempos de angustias y carencias y de sacrificios forzados por la escasez de bienes económicos que, como plaga repentina, se contagia por todo el universo.

No sabemos que ha pasado; no sabemos por qué falta el trabajo y toda la economía se ha venido abajo. Oímos muchas explicaciones y razones, pero la verdad es que el dinero no se ha perdido, ni se ha esfumado, ni el trabajo ha dejado de hacerse. Ocurren cosas que no sabemos explicarnos, por mucho que hablen y razonen los expertos entendido en temas económicos. El mundo sigue siendo mundo, y en él siguen estando las riquezas.

¡Qué entonces puede haber ocurrido? ¿Las han acaparado algunos cuantos? ¿Las han escondido otros? ¿Desearan tener más y ser más poderosos aquellos de allá? Seguramente, la mejor respuesta sea esa, porque todo seguirá igual: habrán lujosos viajes de placer; se montarán pomposos cruceros de diversión, de ocio y de paseos; pantagruélicas comilonas; señoriales y suntuosas casas residenciales y de todo lujo y imaginen más ustedes.... más los pobres seguirán siendo pobres y seguirán sufriendo porque los ricos no quieren que dejen de ser pobres.

Y no sé como se podrá arreglar, pero si sé que los creyentes, por nuestro compromiso de Bautismo, tenemos que denunciarlo y luchar para que eso no sea así. Luchar con el ejemplo de compartir y de dar el testimonio que JESÚS nos enseña, anima y acompaña.

(Hay que tratar bien a los pobres, que también son dinero)

Hay, por ejemplo, una "ciudad de la felicidad", que se está construyendo con el esfuerzo de todos, para que unos niños, desamparados, huérfanos y si posibilidades, tengan la oportunidad de hacerse hombres formados y capacitados para que, en un mañana futuro, puedan ellos ayudar a otros e ir construyendo un mundo mejor.

Esa ciudad de la felicidad se está formando en Esquipula, Guatemala, y ahora están empeñados en construir un gallinero. No sé lo que puede costar construirlo todavía, espero noticias de Andrea y, muy pronto, se los puedo decir, pero seguro que con un viaje de eso que se dan algunos se puede pagar e, igual sobra, todo el coste de ese gallinero y da para llenarlo de gallinas y aves que servirán para el alimento y sustento de la ciudad.


Acabo de recibir el correo de Andrea y me dice que el construir el gallinero vale 1.5oo.- euros. Me parece, al menos en España, que la cantidad es muy asequible y que un viaje de esos que he citado antes vale casi mil veces más, ¡DIOS mío, cuantos gallineros y muchas más cosas se podrían hacer!

Son niños que tratamos de que se salven de ser esclavos y explotados, y que puedan ser, mañana, personas libres que puedan hacer lo mismo con otros. Es una gozada pensar que cada generación pueda ir ayudando a otras en el futuro y así ir logrando un mundo como el que quiere nuestro SEÑOR JESÚS.

Sólo me queda rogarles que en este tiempo de Cuaresma tenemos esta oportunidad para empezar nuestra conversión dando el paso de compartir y de participar, en la consecución de un mundo mejor, con nuestra aportación. Las hermanas de la Congregación Marta y María son las que colaboran con el proyecto y las encargadas de enviar el dinero recolectado.


La cuenta para dejar sus donativos y colaboraciones es:

BANCO BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA N. 0182 – 3448 – 49 – 0201502306
y el e-mail martaymaria@cip.es

Aquí pueden ustedes ser informados y aclarar todas sus dudas al respecto.