| Lc 8, 16-18 |
Ambos amigos llevaban un tiempo en su terraza favorita deleitando su buen café. Se habían refugiado intuyendo que el cielo derramaría pronto cataratas de agua, que, por otra parte, agradecería el campo.
No se te van a pedir tus éxitos, sino el amor que hayas gastado en beneficio de los demás.
| Lc 8, 16-18 |
Ambos amigos llevaban un tiempo en su terraza favorita deleitando su buen café. Se habían refugiado intuyendo que el cielo derramaría pronto cataratas de agua, que, por otra parte, agradecería el campo.
| Lc 16, 10-13 |
| Lc 8, 4-15 |
| Lc 8, 1-3 |
En el evangelio, pocas veces aparecen las mujeres
mencionadas como discípulas del Señor, pero es así como sucede en este texto.
Aquí se recoge el nombre de algunas de ellas. Son seguidoras de Jesús, mujeres
agradecidas al Maestro, por haber sido liberadas de malos espíritus o de
enfermedades.
Volverán a aparecer junto a la cruz de Jesús, en
primera línea, y serán testigos de la resurrección del Señor.
Las mujeres jugaron un papel clave en la primera comunidad cristiana y a lo largo de los siglos.
| Lc 7, 36-50 |
Llevaba un buen rato pensando en el daño que ocasiona la hipocresía, cuando advirtió la llegada de su amigo Manuel.
| Lc 7, 31-35 |