domingo, 14 de diciembre de 2014

INVITADOS A SER HUMILDES, ARREPENTIRNOS Y A LA CONVERSIÓN

(Jn 1,6-8.19-28)

Prepararnos no es estar en forma, atentos a que algo suceda, a los ruidos y acontecimientos. Prepararnos, aunque contiene muchas de esas actitudes, es fundamentalmente dejar entrar la humildad en nuestro corazón, tener una actitud seria y comprometida de arrepentimiento y darle un giro a nuestra vida donde los valores del Reino de Jesús de Nazaret sean los valores prioritarios de nuestra vida.

Eso significa que el amor a los más pobres y necesitados será el centro de nuestras vidas. Y eso necesitará mucha humildad. Juan el Bautista nos invita a eso, nos propone caminos de penitencia y sacrificio para vencer nuestro egoísmo y nuestra predisposición a la comodidad, al individualismo, a la satisfacción personal y a ponernos como centro de nuestro universo.

Nos anuncia que entre nosotros está el Mesías, el Hijo de Dios Vivo, y nos invita a seguirle para que en Él seamos bautizados en el Espíritu Santo. Porque en el Espíritu seremos fortalecidos, auxiliados, acompañados y asistidos para, siendo humildes y arrepintiéndonos, podamos ir perfeccionándonos y convirtiéndonos. Juan el Bautista inicia el comienzo de la hora de salvación. 

Con el Señor entre nosotros, nuestra hora de salvación ha llegado. Es la hora de, siguiéndole, encontrar en Él el auxilio de salvación que nuestro Padre Dios nos había prometido. Amén.

sábado, 13 de diciembre de 2014

ESPERANDO AL QUE NO LLEGA

Mt 17, 10-13


La venida del Mesías prometido ha sido anunciada siempre por el profeta. El profeta proclama que el Reino de Dios está cerca, pero es rechazado y no tenido en cuenta.. Sucedió con Elías y con Juan Bautista. Y también con Jesús, el Hijo de Dios Vivo.

Parece que se espera al que nunca llega. Quizás a nosotros no está ocurriendo igual. Esperamos a un Mesías que al parecer no tenemos muy claro. Un Mesías que no parece corresponder a nuestras expectativas. porque nuestra vida no es coherente con sus ideas. Así lo transparenta el mundo en que vivimos.

Somos pocos, porque el mundo vive de espaldas a Dios. Se impone la cultura de la muerte, de género, de la pareja, de las separaciones y destrucción de la familia...etc. Construimos un mundo contrario a la Voluntad de Dios y según el arbitrio del hombre. Un mundo que celebra la Navidad sin niño que nazca, porque sólo lo representa en el portal, pero no lo deja entrar en su corazón. Realmente, ¿a quién esperamos?

Posiblemente han pasado y siguen pasando muchos otros profetas y a ninguno escuchamos ni advertimos su presencia. Quizás hayan muchos que nos están hablando y no les hacemos casos. Incluso nosotros mismos los tratamos de loco. El próximo lunes, 15 de diciembre, hay en Arrecife, un testimonio misionero, Fernando López, sacerdote Jesuita Misionero en la Amazonia de Brasil, que, quizás no nos diga que hagamos nosotros lo mismo, pero sí que cambiemos nuestros valores y miremos a los hombres que sufren y necesitan nuestra ayuda.

viernes, 12 de diciembre de 2014

AVISADA DEL ESTADO DE ISABEL, CORRIÓ A VISITARLA

Lc 1, 39-45


María no lo dudó ni un momento, salió disparada a casa de su prima Isabel, pues el ángel Gabriel  le había revelado el estada de Isabel. Esa prontitud, tanto de servicio como de compartir el gozo de ser elegida la Madre del Señor, revelan la fe y la confianza de María puestas en su Dios.

Sus últimas palabras descubren y manifiestan tanto su fe como su disponibilidad y entrega a la Voluntad de Dios: "Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios mi Salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava". Estas palabras marcan el inicio de nuestra salvación, porque por María, el Hijo de Dios se encarna y tomando la naturaleza humana se hace Hombre para pagar por nuestros pecados y redimirnos.

Por otro lado, Juan el Bautista, apenas oyó su madre Isabel el saludo de María, saltó de gozo anunciando, por primera vez,  la venida del Señor y el tiempo de salvación. Una prueba de la vida latente que ya se inicia, desde el vientre de las madres, en el momento de la concepción.

¿Corremos también nosotros a proclamar, cada día de nuestra vida, que el Señor ha nacido en nuestro corazón? Eso significaría que Navidad es cada día, porque Navidad es cantar glorias y alabanzas al Señor dándoles gracias por habernos elegidos como sus hijos y enviarnos a su Hijo predilecto para pagar por nuestros pecados.

Te damos gracias, Señor, por María, a la que nos has dado como Madre, porque en Ella, con su Sí se ha abierto la puerta de la salvación. Amén.

jueves, 11 de diciembre de 2014

¡PRECURSOR!, ¿TENGO YO QUE VER ALGO CON ESTO?

Mt 11, 11-15

Tres son los grandes Personajes del Adviento: El profeta Isaías, Juan el Bautista y María.  (Is 7,14b-15) 
Mirad: la Virgen está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel (que significa «Dios-con-nosotros»). Comerá requesón con miel, hasta que aprenda a rechazar el mal y a escoger el bien. Esta profecía hecha en el tiempo y muchos siglos ante del nacimiento de Jesús impresiona por su revelación y por su veracidad.

¿No es una prueba irrefutable el predecir el nacimiento del Señor con tanta exactitud? Y, en el momento preciso, seis meses antes de la Anunciación, María es puesta en conocimiento por el Ángel Gabriel del nacimiento de Juan el Bautista, quién ya desde el vientre de su madre Isabel anuncia la concepción del Hijo de Dios en el seno de María.

Juan viene con una misión, una misión concreta: Ser precursor del anuncio del nacimiento del Hijo de Dios. Una misión no mandada, sino propuesta. Lo mismo María, es invitada por Dios a ser la Madre de su Hijo. Ambos pudieron negarse y evitar pasar por esas cruces en sus vidas. Pero sabemos lo que ocurrió. Aceptaron la propuesta divina.

La pregunta flota en el ambiente. Y tú y yo, ¿aceptamos ser también precursores?

miércoles, 10 de diciembre de 2014

MI YUGO ES TU YUGO

Mt 11, 28-30

Cargar con el Yugo de Jesús es hacer, lo que Él hizo y hace a cada instante con nosotros y con los demás. Es lavar los pies a los que lo tienen sucios; es agacharte ante los pobres y necesitados; es poner toda tu capacidad fraternal al servicio de los que más lo necesitan. Hermoso yugo, porque eso es amar. Y amar es lo que nos propone Jesús.

Pero nos propone otra alternativa, descansar en Él e injertarnos en Él, porque sólo nosotros no podemos, pero en Él encontraremos ligera y llevadero su carga y su yugo. Él es nuestra referencia, nuestro descanso, nuestra salida, nuestra solución, nuestra esperanza y nuestra salvación. Por eso, mi yugo es su Yugo, porque sólo imitándole mi vida tiene sentido.

La vida tiene sentido cuando nos esforzamos en vivir el Sentido de Jesús, el Camino de Jesús, la Justicia de Jesús, el Amor de Jesús. Otro camino elegido es camino sin sentido, de perdición y vacío. La pasión y las emociones; la ambición y la felicidad que el hombre y la mujer buscan en las cosas que este mundo les ofrece son espejismo que, satisfechos, retornan al vacío que lo contienen. Sólo Jesús llena plenamente y desborda felicidad eterna.

Dejémonos atraer por Él y hacerlo descanso, yugo y carga de nuestra vida, porque sólo en Él seremos plenamente felices.

martes, 9 de diciembre de 2014

TENTADOS A PERDERNOS

Mateo 18, 12-14


No importa donde estés, porque el peligro siempre acecha, y siempre estamos en amenazados por el riesgo de perdernos. Perdernos por nuestra soberbia, por nuestra curiosidad, por nuestra ambición, por nuestra envidia, vanidad, egoísmos... Siempre, por nuestros pecados, estamos predispuestos a perdernos.

Es relajante y tranquilizador el sabernos buscados y protegidos por el Buen Pastor. Eso es lo que nos trasmite Jesús hoy en el Evangelio:  Mateo 18, 12-14 En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada?... 

Y eso significa que somos muy importante para el Señor, hasta el punto que no quiere que se pierda ninguno de los que le han sido confiados por el Padre. Celebrar el encuentro y rescate de la oveja perdida da la medida de la importancia de cada oveja. No quiere el Señor perdernos y vigila para que no nos perdamos, pero, por nuestra libertad, podemos abandonar el redil y pastar a nuestro libre albedrío.

Señor, ilumina nuestro camino y no permitas que, autoengañados por nuestras pasiones y egoísmos, abandonemos el redil de tu Amor y Misericordia y nos perdamos en el abismo. Amén.

lunes, 8 de diciembre de 2014

SU REINO NO TENDRÁ FIN

Lucas 1, 26-38


Y entrando, le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Ella se turbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin. 


Hoy mi atención se ha dirigido a las últimas palabras: "Y su reino no tendrá fin". Esperamos a un Rey cuyo Reino no tendrá fin. Y si nosotros somos los destinatarios de ese Reino, seremos seres llamados a existir siempre, es decir, eternos. Es hermoso y esperanzador meditar sobre estas Palabras, porque son Palabras que están, en la Persona de la Virgen, destinadas a nuestras salvación.


Una salvación que tiene su principio en un proyecto. No hay ninguna duda que se hace necesario descubrir que camino tomamos en nuestra vida. No podemos caminar sin rumbo y sin un proyecto que proponernos. Posiblemente lo tenemos, un trabajo, una familia, hijos...etc. Quizás nuestro proyecto sea otro, y conviene discernir sobre su bondad, porque no todos los proyectos son buenos ni nos convienen. Luego tendremos que cumplirlo y finalmente formarnos para garantizar su cumplimiento.

Nuestros proyectos son humanos, pero Dios, enviando a su Hijo, ha pensado en un proyecto, como pensó en María para hacerla su Madre, para cada uno de nosotros. Y, como María dijo sí, nosotros tendremos también la oportunidad de decir si al Señor.

Descubrir ese proyecto puede ser un reto maravilloso y emocionante cada día, y, sobre todo, en este adviento. Porque aunque estés en ello, cada día nace con la ilusión de descubrirlo un poco más para vivirlo en su presencia y, asistido por el Espíritu Santo. Amén.