miércoles, 5 de junio de 2024

SOMETIDOS A NUESTRA PROPIA IGNORANCIA

Queremos atrapar con nuestro entendimiento lo que nos es imposible. Y eso nos ensoberbece hasta el punto de revelarnos y no creer en la Palabra del Señor. No podremos imaginarnos, por mucho que pensemos, de como será la otra vida. La verdadera vida eterna. No entra en nuestra razón y será mejor dejarlo en manos de nuestro Padre Dios.

Nuestra razón nos lleva a pensar en una vida parecida a la que vivimos en este mundo. Pensamos en matrimonios, familias y cosas parecidas a las que vivimos ahora sin pararnos a pensar que nada de esto tendrá lugar allí. Pero, se nos hace imposible imaginarnos nada que no sea como lo de este mundo nuestro.

Es evidente que la vida eterna es otra vida, hasta ahí podemos llegar, pero imaginárnosla no es imposible. Eso sí, podemos pensar que tendrá que ser algo maravilloso, inaudito, inimaginable de gozo y felicidad plena. Porque, estar con el Señor es la dicha plena de gozo y felicidad.

Pienso que lo verdaderamente bueno y esperanzador es vivir nuestro presente con la esperanza de alcanzar un mundo nuevo, eterno y pleno de gozo y felicidad. Porque, eso es lo que realmente sentimos dentro de nosotros, en lo más profundo de nuestro corazón y a eso es a lo que queremos llegar. Y es que experimentamos que cuando realmente amamos es cuando más felices somos. Amar es el denominador común que experimentamos todos los mortales y que, de una u otra manera buscamos, y que cuando lo realizamos experimentamos gozo y felicidad.

Por tanto, tratemos de amar y dejar en manos de Dios que nos prepare ese lugar que el Hijo, nuestro Señor Jesús ha ido a prepararnos (Jn 1, 12).

martes, 4 de junio de 2024

PREGUNTAS TRAMPAS

Fariseos y herodianos tratan de que Jesús caiga en la trampa y quede en entredicho frente al Imperio romano. No le preguntan buscando la verdad que mueva sus vidas a un cambio de actitud sino todo lo contrario, buscando la manera de enfrentarlo a los romanos. Precisamente, el móvil que ponen como condena a Jesús es el de coronarse como Rey de los judíos y, por tanto, traición a Roma.

Conocemos como Jesús se evade de dar una respuesta comprometida y le pone en la tesitura de que sean ellos lo que decidan: Traedme un denario, que lo vea». Se lo trajeron y les dice: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?». Ellos le dijeron: «Del César». Jesús les dijo: «Lo del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios». Y se maravillaban de Él.

El problema de ahora, que es lo que realmente nos interesa, pasa porque hoy seguimos muchos de nosotros haciendo lo mismo. Hacemos pregunta como para justificarnos y evitar cambiar nuestra forma de vida y afanes de nuestro corazón. Queremos seguir con los romanos de nuestro tiempo y le damos la espalda a Jesús. Preferimos dar al Cesar de nuestra época lo que nos pida antes que poner en el centro de nuestro corazón nuestra adoración y obediencia a nuestro Padre Dios.

Nos conformamos con ciertas normas, celebraciones y cumplimientos de piedad y no queremos saber más. Nos basta con eso y nuestra hipocresía para sortear la Palabra de Dios y aplicarla según nuestras apreciaciones y convicciones. Nuestra posible conversión queda estancada y nos avanzamos. Quizá tengamos que plantearnos nuestra fe y exigirnos poner a Dios en el lugar que le corresponde en nuestro corazón. Porque, si no está en el centro y es lo primero, seguro que en su lugar pondremos al Cesar correspondiente a nuestro momento.

lunes, 3 de junio de 2024

EL DUEÑO DE LA VIÑA: INFINITA MISERICORDIA

Es evidente que la Misericordia de nuestro Padre Dios es la que realmente nos salva. Nosotros, simples administradores del mundo – la Viña que el Señor nos ha dejado en nuestras manos -  no sabemos cuidarlo ni administrarlo de manera equitativa y solidaria. No escuchamos al Dueño de la Viña, ni tampoco a sus enviados, ni a su propio Hijo. Es más, lo hemos matado. Y muchos siguen erre que erre haciendo oídos sordos a su Palabra y a su Infinita Misericordia. Y es que el mundo nos ciega y no embota el corazón de egos y pasiones incontroladas.

En la parábola que el Evangelio nos pone hoy se nos describe realmente lo que ha y está pasando en nuestro mundo. Hemos recibido la vida, una familia, un pueblo y un mundo que el Señor ha dejado en nuestras manos para que lo explotemos y administremos. Y para que lo repartamos equitativamente entre todos. Para que haya igualdad y oportunidades para todos; para que haya suficiente cosecha para que todos puedan vivir dignamente. Para que no se pase hambre ni necesidades de primera necesidad.

Un mundo donde haya verdad, justicia y paz. Sin embargo, ¿en qué se ha convertido la Viña que el Señor nos ha dejado? A la vista está. Solo una simple mirada al mundo actual y podemos deducir en que y cómo hemos convertido la Viña que el Señor ha puesto en nuestras manos. Será cuestión de reflexionar y cada cual pensar que puede hacer para, por su parte, mejorar este mundo que se nos ha dado. 

domingo, 2 de junio de 2024

EL SEÑOR SE HACE Y DA PARA SIEMPRE, "ETERNAMENTE"

A partir de la última cena, el Señor, no solo se perpetua eternamente sino que está en todos y para todos. Antes, ahora y siempre. Dentro y afuera. No solo hablar de Él sino hablar con Él, presente y directo en las especies de pan y vino. Se ha quedado con nosotros para alentarnos, enseñarnos, iluminarnos, fortalecernos, acompañarnos, animarnos, consolarnos, escucharnos, llamarnos, orientarnos, perdonarnos y darnos siempre esperanza de vida eterna en su presencia. Porque, estar con Jesús colma todas nuestras esperanzas de gozo y felicidad.

Y eso no es cosa del momento, del instante, es cosa de permanecer a su lado, tratarlo e ir dejándonos empapar de sus afanes, de su bondad, de su amor y misericordia. La Gracia de su Amor y Misericordia nos transformará hasta el punto de que nuestro corazón sentirá y palpitará como el de Él.

Y lo más grandioso, no sentiremos el fin ni la muerte, sino el paso de este mundo al otro, al de vivir en su presencia en plenitud de gozo y felicidad. 

sábado, 1 de junio de 2024

ATRAPADOS EN SUS PROPIAS IDEOLOGÍAS

Si nos detenemos y pensamos serena y reflexivamente, nos damos cuenta de que el momento que nos ha tocado vivir es exactamente igual que el pasado y que el que vivió Jesús. Es evidente que hay diferencias en el tiempo, en los avances técnicos, en las formas de vivir…etc. Pero la esencia del pensamiento y la sustancia de las ideologías marcan las mismas pautas.

Aquellos, como los de hoy, tienen sus entendimientos bloqueados. Están instalados, como quizás nos sucede ahora, en sus propias convicciones. Ya no buscan a Dios, han parado sus inquietudes y permanecen encerrados en sus ideologías, enquistados en su razón y alejados de la realidad. Viven en su propio mundo y pierden la esperanza del reino de Dios.

No saben ni conocen ni entienden el bautismo de Juan. No se atreven a responder si realmente viene del Cielo o es cosa de los hombres. Están cerrados, en su ideología, a lo que simplemente entienden. Enquistada su razón, no escuchan ni atienden a lo que pueda decirle Jesús. Solo buscan pruebas y olvidan la evidencia y necesidad de la fe. Porque, Jesús, el Señor, quiere nuestra confianza, nuestra fe. No se muestra en la seguridad  sino en aquel que se fía y cree en su Palabra.

Y precisamente, la autoridad nace de la humildad y el servicio. No es respetado quien impone y se impone, sino el que se humilla, se ofrece, se da y sirve. De ahí que la autoridad con la que Jesús se presenta es la que todos aceptan y siguen. No manda quien sabe más o tiene más fuerza, sino quien se da más y sirve con verdadera humildad. Yeso pasó en tiempos de Jesús, Él es la referencia y el modelo, y sucede hoy también. Los que mandan no sabe si el bautismo de Juan viene del Cielo o es de los hombres.

viernes, 31 de mayo de 2024

¿QUIÉN SOY YO PARA QUE ME VISITE LA MADRE DE MI SEÑOR?

La pregunta me la hago a mí mismo: ¿Quién soy yo para que me visite mi Señor? Porque, si vivo y estoy salvado es porque el Señor, mi Dios, me ha creado, me ha mirado y ha depositado para mí su Infinita Misericordia.

María, la Madre de Dios, me da ejemplo y su testimonio deber marcar mi vida. Porque, ella, la elegida para ser la Madre de Dios, se ha humillado hasta el punto de ofrecerse como la esclava del Señor. Y ha sido fiel al Plan que Dios le ha asignado.

Y yo me pregunto: ¿Soy fiel al Plan que Dios ha pensado para mí? ¿He tratado de esforzarme y de buscar que me pide Dios que realmente haga? ¿Soy consciente de que yo también he de tener una misión? ¿Trato de escuchar, de abrir mis oídos y mis ojos para  encontrar en Él, mi camino, mi verdad y mi vida?

Dios promete y espera que tú, tal y como hizo María, respondas con fe, fiándote de su Palabra. Y es así como Dios se manifiesta en nuestra vida. Me toca, por tanto, como María, fiarme de la Palabra del Señor y aceptar todo lo que acontezca en mi camino sabiendo que Dios, mi Padre, está presente, me mira y espera que mi respuesta sea como la de su Madre, María: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu Palabra.

jueves, 30 de mayo de 2024

QUIERO VER PARA SEGUIRTE

Esa al parecer es la intención de Bartimeo, recobrar la vista para seguir el camino que marca Jesús. Posiblemente, Bartimeo conocía a Jesús de oída. Seguramente había preguntado por Él y se había informado. De modo que al oír sus pasos y saber que se trataba de Jesús Nazareno, grita y le llama.

 Aquí me quedo. Y me pregunto: ¿Sé yo quien es Jesús Nazareno? ¿Me preocupo por conocerle, por pedirle que abra mi mente y vea su Amor Misericordioso? ¿Le pido paciencia, si su Voluntad es que camine a ciegas, pero siempre en la dirección que me conduce a Él? ¿Le pido e insisto que tenga la fortaleza necesaria para seguirle y no quedarme en el camino?¿Y que pueda dar un salto, como Bartimeo, y ponerme a su lado para pedirle que abra mis ojos a la luz de ver el Camino, la Verdad y la Vida?

Te pido, Señor, que mantenga siempre encendida la llama viva e incandescente de seguir tus pasos, de ser tu discípulo y de nunca desfallecer a pesar de mis debilidades, perezas, pecados y fracasos. Haz, Señor, que siempre vea esa Luz que me lleva a Ti. Amén.