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miércoles, 18 de diciembre de 2024

LA FE ALLANA EL CAMINO Y TE PONE EN MOVIMIENTO

Esa es la experiencia de José, creyó en Dios y se puso por obra, obedeciéndole, asumir su papel de padre del Dios encarnado en el seno de María, su esposa. Es la fe que, desde José, nos invita, también a nosotros, a creer en la Palabra de Dios y a ponerla en práctica en el camino de nuestra vida.

Enmanuel es su nombre, dice el profeta, y eso viene a significar que Dios está con nosotros. Y así es, Dios toma naturaleza humana, se hace Niño, y luego hombre para estar con nosotros y anunciarnos la Buena Noticia del Amor de su Padre, y de su Misericordia Infinita. Misericordia por la cual todos nosotros somos llamados a su Reino y perdonados nuestros pecados.

Una Noticia de Amor y Misericordia que le llevará al extremo de dar su Vida por todos los hombres a fin de que, escuchando su Palabra y viendo sus obras de Amor y Misericordia, creamos en Él y hagamos la Voluntad del Padre.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

JOSÉ, HERODES Y LOS NIÑOS


Mt 2, 13-18

El Evangelio de hoy nos invita a reflexionar sobre las tres figuras que aparecen en él. Figuras que pueden estar muy bien representadas en cada una de nuestras actitudes en el tiempo presente y que, sumergidos en un mundo de luces, egoísmos y ambiciones pasen desapercibidas delante de nuestros ojos. Por tanto, abrámoslo y dejemos que la Voz de Dios entre en nuestros corazones.

Quizás, como ocurrió con José, el Señor, que es nuestro Padre y nos quiere con locura, nos habla una y otra vez. Somos sus hijos y quiere por encima de todo nuestro bien y salvación eterna en pleno de gozo y felicidad. Por lo tanto, ¿cómo no pensar que Dios nos toca, nos habla y busca nuestro bien?

Ahora, ¿le escuchamos? Ponemos nosotros atención a la voz de Dios? Es evidente que el testimonio de José no deja lugar a la duda: Se levantó, tomó al Niño y a su Madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del Profeta: «de Egipto llamé a mi hijo». Ahora podemos preguntarnos: ¿Y cuál es mi testimonio?

Despertemos porque Herodes sigue de pie. También en nuestro tiempo hay muchos Herodes que están atentando y amenazando a muchos niños. Tanto afuera como dentro del vientre de sus madres. Niños explotados, usados para placer sexual, obligados a trabajos y a la militancia militar, mal tratados, expoliados de sus derechos…etc. ¿Dónde estamos nosotros? ¿Actuamos de manera indiferente siendo cómplices de Herodes o buscamos en ese Niño Dios nacido en Belén anunciar su Vida, su Amor Misericordioso y defender la vida de esos otros niños amenazados de peligros y muerte?

Pensemos seriamente donde nos encontramos y que, desde nuestra sencillez, humildad y posibilidades, hacemos o podemos hacer al respecto. Porque muchos niños están en este momento en peligro y amenazados de muerte.

domingo, 22 de diciembre de 2019

JOSÉ, FIEL Y DISPONIBLE A SERVIR A DIOS

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Mt 1,18-24
Parece lo normal y hasta fácil que José aceptara María. Quizás con el tiempo y oyéndolo muchas veces nos parece que tenía que ser así casi por obligación. Nos parece que así tendría que ser la historia y ya casi por rutina lo vemos como algo muy normal. Sin embargo, si nos paramos a pensar un poco en ese acontecimiento comprobamos que no parece tan fácil como nos hemos acostumbrado a verlo desde lejos.

Lo primero que se me ocurre es que no es normal aceptar a la que va a ser tu esposa en cinta. Eso supone una infidelidad y un grave problema. María tiene ese problema de entrada, ¿cómo lo aceptará José? Y José reacciona como se esperaba. No lo entiende y, siendo un varón justo la repudia en secreto para evitar que corra peligro. Ambos experimentan una extraña y complicada situación y el Señor decide intervenir para solucionarla. José es avisado en sueños que el Niño que se espera, y le revela que es un niño, es obra del Espíritu Santo y, por lo tanto, obra de Dios.

Dios tiene un plan para María como Madre de Dios y también otro para José, como padre adoptivo de Jesús y esposo de María. Y, lo hermoso, es que ambos responden a la llamada de Dios. La fe de María posibilita la Encarnación del Dios hecho Hombre, y la fe de José que Jesús se eduque en el seno de una familia y tenga un padre y una madre. José, avisado en sueños, es fiel y se abre en una actitud de disponibilidad para servir al Plan de Dios.

Ahora, ellos ya han respondido y, con su respuesta de fe han posiblitado el Plan de Salvación de Dios para todos los hombres. Pero, tú y yo también tenemos ese aviso, bien directo de Dios o indirecto a través de algún testimonio o de la misma Iglesia que nos descubre lo que Dios quiere de ti y de mí y lo que nos ha preparado para recibirnos con los brazos abiertos y lleno de Amor. En la parábola del hijo pródigo o padre amoroso - Lc 15, 11-32 - nos lo manifiesta claramente. Dios espera nuestra respuesta y sólo de ti y de mí depende. 

viernes, 28 de diciembre de 2018

HOY TAMBIÉN SE ACTUALIZA EL MARTIRIO

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Sabemos que levantar la casa y ponerse en camino cuesta. Imagino que a José le costó mucho prepararse para irse a Egipto. Trasladándonos a aquella época podemos imaginarnos lo lento y dificultoso que supone hacer un viaje, y lo incómodo y duro. A pie y encima de un asno. A la intemperie y en momentos de oscuridad y sin un destino concreto. A merced de bandoleros e inclemencias del tiempo. ¿Qué más riesgos podemos imaginar?

Lo importante es estar disponible y dispuesto a escuchar la llamada y a ponerse en camino. Lo demás será difícil imaginarlo, pero desde la fe confiemos siempre en la acción del Espíritu Santo. Quedémonos con dos imagenes que nos pueden ayudar. Por un lado la respuesta de José a la advertencia y llamada del ángel que le pone en aviso, y la segunda, la tragedia que se desencadena el nacimiento del Señor. Desde su nacimiento, más temprano imposible, se persigue a Jesús y por su causa mueren decenas de niños inocentes.

Hoy celebramos ese hecho, los santos inocentes, pero, también hoy, se siguen matando a muchos inocentes. Inocentes que no se les deja ni salir al mundo de la luz y que en el mismo vientre de sus madres son asesinados sin más. Inocentes que no tienen voz y que, a pesar del grito de muchas personas que hablan y gritan por ellos y por el derecho de sus vidas, los reyes de este mundo, tal como hizo Herodes, siguen asesinándolos sin escuchar la voz de sus derechos a la vida.

Y todo lo profetizado tiene su cumplimiento, para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo». Y también el oráculo del profeta Jeremías: «Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen».

viernes, 21 de diciembre de 2018

EL MIGLAGRO DE LA VISITACIÓN

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Y digo milagro, porque, ¿cómo es posible que Isabel al advertir el saludo de María, su prima, exclama: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».

¿De dónde puede Isabel saber y decir eso sino por obra del Espíritu Santo? No hay otra respuesta, porque en aquel momento no había medios para poderle llegar la noticia. Y también, ¿cómo María se dirige a casa Isabel porque sabe que esta en cinta? Sabemos, y eso confirma, la anunciación por el Ángel San Gabriel?

Y pasa desapercibido este pasaje del Evangelio donde María es elegida la Madre de Dios. Donde, María es llena de Gracia no por sus méritos sino por Gracia de Dios y donde se puede ver claramente la acción divina de la Mano de Dios. Confieso que a mí me pasó desapercibido hasta hace muy poco tiempo, y después de leerlo y oírlo muchas veces.

Sucede que muchas personas piden signos y hechos que les ayuden a ver y a encender su fe. El signo está claro, es la Cruz y la Resurrección, pero también hay muchos otros acontecimientos que nos descubren la presencia de Dios entre nosotros. Y estos de la Anunciación y Visitación nos descubren que la acción de Dios se pone de manifiesta en la elección de la Virgen y en la de su prima Isabel.

Y es que no se puede explicar de otra forma. Dios actúa y nos llena de gozo y alegría a pesar de que la misión comporta riesgo y dificultades. Mantengámonos expectante y disponibles a dejarnos transformar y conducir por la acción del Espíritu Santo, tal y como hicieron María, José e Isabel.