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domingo, 8 de mayo de 2022

EL BUEN PASTOR


Distinguir y conocer la voz y la llamada del Buen Pastor es la clave. Hay muchos pastores en este mundo, pero, el Pastor que buscamos no pertenece a este mundo. Por tanto, será imprescindible saber buscarlo y distinguirlo. El verdadero Pastor conoce a sus ovejas, son Palabras del mismo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».

Y esa es la pregunta que nos hacemos, ¿escuchamos la voz del Buen Pastor, o, distraídos y seducidos por este mundo escuchamos las voces de otros falsos pastores? 

La gran diferencia que debemos observar y advertir es que, mientras los pastores de este mundo buscan sus propios intereses, el Pastor, enviado por el Padre, busca el bien de las ovejas. Ese matiz nos descubre claramente donde está el buen pastor. Se nota enormemente. Podíamos poner muchos ejemplos, pero, será mejor que tú mismo los descubra por tu propio interés. Pregúntate quien te quiere de verdad, si el que te busca y te quiere para satisfacer también sus gustos, placeres e intereses, o el que se olvida de sí y, por encima de todo, busca tu bien.

domingo, 12 de mayo de 2019

NECESITADOS DE UN BUEN PASTOR

Resultado de imagen de Jn 10,27-30
Sin pastor las ovejas se dispersan y quedan a merced de lobos y bandidos. Es una imagen real que sucede también en la vida. En un momento Jesús nos dice que nos envía como ovejas entre lobos. Caminar entre lobos - mundo - demonio - carne - se nos antoja una tarea muy difícil. Eso nos descubre la necesidad de un buen pastor. Un pastor que nos proteja, que nos defienda y nos oriente el camino por donde debemos ir.

Esa imagen la advirtió el cristiano muy pronto. Jesús, el Señor, el Buen Pastor que nos guía, nos defiende y protege y nos conduce hacia tierras fértiles y de paz. Y en Él descansa la confianza y la seguridad del creyente. No vamos solos y sabemos que el Buen Pastor está con nosotros, nos conoces y acude siempre a nuestra llamada. Nos sabemos sus ovejas y cuidadas por Él.

Y no porque lo suponemos o nos lo imaginamos, sino porque el mismo nos lo dice: En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».

No sólo nos cuida y nos tiene a buen recaudo, sino que estando y siguiéndole nos da la Vida Eterna. Estamos seguros con Él porque, según sus Palabras, nadie nos podrá arrebatar de su Mano. Y nosotros creemos en Él, porque nos lo demuestra cada día y ha entregado su Vida para darnos a nosotros Vida Eterna.