viernes, 23 de noviembre de 2012

LOS TIEMPOS CAMBIAN

 Evangelio según Lucas 19,45-48. (


Y es que la vida no puede quedar estancada, porque es un camino que se inicia en la ignorancia como principio y su recorrido le conduce a la sabiduría o perfección. Digamos que nacemos imperfectos y nuestra meta es alcanzar la perfección.

Se trata, pues, de caminar en la verdad, pero ni en nuestra verdad sino en la verdad de quien la posee de forma absoluta y nos guía hacia ella. Ese es nuestro pecado, querer avanzar por nosotros mismos sin contar con Dios. Muchas veces he oído esta frase: Hay que respetar la verdad de cada uno.

Y hay algo de razón en ello, pero respetarla hasta que deja de ser verdad y empieza la mentira, porque el hombre es imperfecto y se equivoca. Y necesita que le corrijan, eso sí, desde el respeto y la libertad. Jesús nos descubre hoy como su casa es casa de oración. Él es el centro y el verdadero templo de nuestra vida, y todo lo demás son lugares y espacios que necesitamos para congregarnos en torno a Él.

Basta ya de sacrificios y ritos compensatorios con los que tratamos farisaicamente de engañarnos a nosotros mismos. No hay más sacrificio que el ofrecido por Jesús en la Cruz, su Muerte y Resurrección. Basta para redimirnos y pagar por nuestros pecados. En Él estamos salvados y redimidos.

Hagamos en Él nuestra casa de oración y nuestra referencia de vida, porque solo en Él, con Él y por Él estaremos en el camino de alcanzar nuestra propia salvación. Amén.

jueves, 22 de noviembre de 2012

NO DEBEMOS OLVIDAR...

 Evangelio según San Lucas 19, 41-44


que Jesús lloró porque su pueblo le volvió la espalda. Eso nos puede servir para no desesperar cuando experimentamos nuestras propias limitaciones y no llegamos a tantos lugares donde nos gustaría llegar. Incluso cuando nuestras palabras son olvidadas y no tenidas en cuenta.

En este mundo bloguero vivimos mucho este aspecto de la evangelización. Sentimos la impotencia de ver limitada nuestra presencia y de no poder llegar a muchos lugares donde nos gustaría llegar. Podemos incluso caer en el error de sentirnos fracasados y de experimentar la tentación de abandonar.

Y es que cuando llegamos a las metas que nos vamos trazando observamos que se abren nuevas metas y nos invade la experiencia de experimentar que nunca llegamos. El mundo se nos vuelve complejo y vuelve de nuevo el fantasma de la sensación de fracaso y desánimo.

Jesús quiso abandonar en Getsemaní, al menos dejó esa protesta al Padre al pedirle que pasará esa cáliz de Él, pero sin renunciar al cumplimiento de la Voluntad del Padre. Nosotros experimentamos lo mismo, pero seguimos adelante puestos en las Manos del Padre y esforzándonos en hacer su Voluntad. ¡Es lo que importa!

Otra cosa no debes importarnos sino hacer la Voluntad del Padre. A pesar de tanta indiferencia; a pesar de tanta impotencia; a pesar de tantos fracasos; a pesar de tanta siembra y poca cosecha; a pesar de tanta pobreza y pocos medios. Nada importa porque solo Él basta. Y en Él nos abandonamos conscientes de que seremos vencedores al final de nuestras vidas. Amén.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

UNA MANERA NUEVA DE AMAR...

 Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 19, 11-28

porque el amor, el mundo, lo entiende de otra manera. Amo según me convenga y me sea favorable a mis intereses. Su propio pueblo, Israel, así lo había practicado desde la antigüedad. "Ojo por ojo y diente por diente". Y así lo entiende el mundo de hoy: "Tanto me das, tanto te doy".

En Jesús cambia todo. El amor es incondicional y no exige sino da, y da gratuitamente. Entonces se produce el milagro. Cuando se da, se recibe, y también gratuitamente. Luego, resulta que es más valioso y más rentable dar y darse gratuitamente. Se recibe más y se llena el alma de paz y gozo.

Eso tiene una aplicación que Jesús nos descubre hoy en su Palabra: "Darse implica exprimirse al máximo y darse totalmente", lo que nos obliga a superarnos y a exigirnos en perfección. Hablamos de poner en acción todos nuestros talentos y darnos por y en amor hasta el límite.

Por eso, es de sentido común que el que se da recibirá más y más, y el que se guarda, racanea y se duerme cómodamente, pierde hasta lo que tiene. 

Sacamos muchas conclusiones que cada cual y en manos del Espíritu puede ir descubriendo y poniendo por obra. Pero hay una que nos sirve para todos. Un denominador común diríamos: Empeñarnos en hacer lo que sabemos y podemos de la mejor manera posible. Sin regatear ningún esfuerzo ni esconder ningún talento. Pronto comprendemos que de esa manera el mundo iría mejor.

Y terminamos la reflexión de hoy con una oración que nos alienta a entrar en esa dinámica:

Danos, Padre Bueno, esa capacidad de amar hasta
las últimas consecuencia, y a derramarnos en sacrificios
y entrega en servir y poner sobre la mesa todo los
dones y cualidades que Tú me has dado para el
bien común.

Y no olvidarnos de lo más importante: El perdón, 
porque solo en el perdón podemos encontrar
el camino del amor. Sin él, siempre estaremos 
encadenados a regatear esfuerzos. Amén.

martes, 20 de noviembre de 2012

LA INQUIETUD DE LA BÚSQUEDA...

 Comentario al evangelio de Lucas 19, 1-10


es la primera condición para entrar en esa dinámica de respuesta a la llamada. Todos somos llamados, porque al ser creados nadie es abandonado. El Padre quiere a todos sus hijos y los llama a gozar de su presencia eterna.

Pero esa llamada necesita estar atento y presto a oírla y responder. Es la actitud de Zaqueo. Se puso en camino y ante la dificultad de no ver no dudó en buscar altura para ver. No le importaba el qué dirán ni la opinión del público, estaba decidido a ver y buscar la Luz.

Y la Luz vino a su casa y le manifestó su Palabra. Y Zaqueo abrió su corazón como era de esperar, porque cuando se busca, se encuentra. La lección del Evangelio de hoy nos enseña a que a la evangelización le precede la inquietud de ser evangelizado.

Al menos tener el corazón abierto, disponible y entregado a recibir la Verdad. Y en esa actitud la Verdad se hará presente sin lugar a duda. Es la experiencia de Zaqueo, que nos anima a estar receptivos, esperanzados a dejarnos guiar por el Espíritu Santo que, si le dejamos, nos guía hacia la Verdad. Amén.

lunes, 19 de noviembre de 2012

SEÑOR, DAME LA PACIENCIA DE ESPERAR A VER...

 Lucas 18, 35-43. Cuando se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al...

porque mientras esté en este mundo no podré contemplarte ni entenderte. Y eso me puede traicionar y apartar de Ti. Por eso, Señor, te pido paciencia, mucha paciencia, como el ciego Bartimeo, para esperar a ver, pues estoy muy necesitado de ver y comprender que Tu eres el Camino, la Verdad y la Vida.

Dame la sabiduría de verme como realmente soy, y de experimentarme como un indigente necesitado de tu curación. Sé que me toca esperar, pero tengo miedo de tanta espera y que mis fuerzas me fallen. Mientras camino a ciegas por este mundo, guíame Tú, Señor, y aléjame de todo peligro que me confunda y me pueda extraviar.

Las pruebas y tentaciones son constantes. Cada día es un nuevo reto de mantenerme erguido, fiel y animado en el camino de seguirte. Me encuentro con muchos obstáculos que me inclinan a relajarme, a hundirme en los placeres y comodidades, pero yo sé que ahí no está mi tesoro, y en eso siento tu presencia.

Te doy las gracias por estar alerta y por todos los amigos y compañeros, entre ellos los blogueros, que me confortan y me animan. Yo también pido por todos ellos. Y con tu compañía me preparo para continuar el camino de hoy. Dame, Dios mío, las fuerzas que hoy necesito para llegar a mañana sin apartarme de Ti. Amén.


domingo, 18 de noviembre de 2012

EL FINAL NOS RONDA...

 Evangelio según San Marcos 13,24-32.

porque aunque no sabemos cuando será la segunda venida de Jesús, sí sabemos que tendremos que morir para resucitar, y ese momento no está lejos. La vida se pasa volando y sin darnos cuenta nos encontramos en la parrilla de salida.

Y eso en el mejor caso, pues muchos no llegamos ni a colocarnos en esa parrilla. Nos sorprende mucho antes de lo esperado nuestra sombra la muerte. Por eso debemos de estar preparados para que llegado el momento no nos veamos sorprendido.

Y estar preparado es hacer presente en nuestra vida la vivencia del amor. Y amar es estar dispuestos y en actitud de dar y darse; de atender a las necesidades y problemas que nos rodean y perseverar en el esfuerzo de crecer en el olvido de uno mismo para darse a los demás.

No es nada fácil, pero tenemos la Palabra del Señor y la asistencia del Espíritu Santo, e injertados en Él estaremos en condiciones de aceptar el reto y superarlo. Sólo tendremos que dejar penetrar en nosotros la Gracia del Espíritu Santo que nos fortalece y nos capacita para la misión a la que somos llamados: "La Santidad".

sábado, 17 de noviembre de 2012

INSISTIR ES CONFIAR,,,

  (Lc 18, 1-8)


pues la insistencia descubre la esperanza de conseguir respuesta. No insiste aquel que se da por vencido, y ese que ha arriado bandera blanca manifiesta que ya no cree, que ya sus esperanzas están derrotadas, que se abandona a su propia fatalidad y pérdida de fe.

Jesús nos muestra un claro ejemplo de continuar con la lucha, con la esperanza de ser atendido, de ser escuchado. No se trata, en el caso de nuestro Padre Dios, de hacernos sufrir o desesperar, sino de despertar nuestra confianza y nuestra fe. 

Porque creer supone espera confiada y abandono en la persona creída; creer supone que se confía más allá de los resultados o respuestas a nuestras demandas. Creer supone insistir una y otra vez porque se espera conseguir que nos den soluciones a nuestros males o súplicas.

La viuda insistió, y su insistencia tuvo respuesta satisfactoria. Quizás se hubiera desistido unos momentos antes no hubiese conseguido resultados. Eso nos ánima a no dejar de insistir nunca, y eso es lo que la Palabra de Dios nos quiere decir. Orar con perseverancia, con insistencia porque eso no queda en saco roto, y menos cuando se trata de pedírselo a nuestro Padre Dios.

Padre, seguiremos erre que erre en nuestras súplicas a Ti, porque sabemos que eres un Padre misericordioso que nos mira y proteges, y nos responderás cuando lo estimes necesario y conveniente. A pesar de nuestras peticiones, hágase tu Voluntad porque eso es lo mejor. Amén.