domingo, 3 de septiembre de 2023

UNA CRUZ CARGADA A MI ESPALDA

Sí, una cruz que supone aceptar, soportar y dar amor misericordioso. Porque, eso de ser misericordioso, de soportar todo escarnio, burla y ofensas como de devolver bien por mal supone echarse a la espalda una cruz. Una cruz consecuencia del Amor Misericordioso de Cristo porque, por Él somos perdonados y salvados de la esclavitud del pecado.

Por tanto, de la misma manera, tú, yo y todos tenemos que cargar con esa cruz que nos supone vivir en esa actitud misericordiosa y de disponibilidad. Y eso, aparte de ser difícil y muy duro, no es imposible para nosotros por nuestra naturaleza humana, herida y contagiada por el pecado.

Junto a nosotros y cada día camina la tentación y, por supuesto, el peligro de vencernos a la seducción del pecado. Esa es la lucha y en donde, aunque no podemos evitarla, sí, lo importante es vencerla. Y junto al Señor salimos victorioso siempre. Jesús nos lo enseñó con su Vida y Palabra y nos acompaña para que, asistido por Él, tengamos fe y confiemos en Él.

Tengamos muy en cuenta que la tentación no la podremos evitar. Está ahí presente en nuestro camino. Esa es la cruz que tenemos que aprender a cargar. Pero, no olvidemos nunca que lo verdaderamente importante no es la presencia de la tentación sino el sabernos que con Cristo, el Señor, salimos siempre vencedores si ponemos todo lo que podamos de nuestra parte. También lo vemos en Pedro y otros muchos.

sábado, 2 de septiembre de 2023

¿ESTÁS NEGOCIANDO TUS TALENTOS?

A lo largo de nuestra vida tenemos oportunidades que nos ayudan a descubrir nuestros talentos. Simultáneamente descubrimos que eso que hacemos más o menos bien va en sintonía con nuestra vocación. De alguna manera descubrir nuestra vocación creo que van en correspondencia con nuestras habilidades o talentos. Y es eso precisamente lo que debemos explotar y ofrecer de forma gratuita, entiéndase servicialmente, a los demás.

Hacer bien nuestro trabajo empleando generosamente nuestras habilidades y talentos para el bien de todos es lo normal y lo que, grabado en nuestro corazón, entendemos que debe ser. De forma que esconderlos, reservarlos para mí provecho y comodidad se convierte en un delito. Delito que la sociedad no ve ni imputa, pero pecado que nuestro Padre Dios, quien te ha dado esos talentos, si ve y no le parece bien.

La parábola que acabamos de leer nos lo deja muy claro. Posiblemente, si eres de la actitud del último, ten mucho cuidado porque detrás de tu comodidad y negligencia no hay nada bueno. Al final eso te pasará una factura muy cara y dura.

Es de sentido común poner todo lo recibido al servicio de los demás. Sobre todo de aquellos que lo necesitan. Eso está escrito a fuego en nuestros corazones y no hacerle caso o mirar para otro lado, será más cómodo y aparentemente más gustoso, pero interiormente más perjudicial y dañino. Porque al final lo que nos gusta es hacer el bien y amar. Para eso hemos sido creados y es ahí donde se esconde nuestra verdadera y plena felicidad.

viernes, 1 de septiembre de 2023

CADA INSTANTE, SU PRESENCIA TE LLAMA

Quizás sea en este momento que escribo y que estoy algo excitado. Quizás sea mi impaciencia o desespero, quizás sea mi rebelión a las dificultades y problemas que se me presentan cada día, o a mis desganas, comodidades, caprichos o apetencias. Una serie de quizás que pueden ser la causa del abandono de mis cuidados y no proveerme del aceite necesario para que mi lámpara se mantenga encendida.

Porque, el Señor viene a cada instante y me llama a que tenga mi lámpara preparada y provista de aceite. Es una gran equivocación esperar a la hora de mi muerte para esperar al Señor cuando hoy, ahora, en este instante el Señor está contigo. Solo tienes que mirarlo, hacer silencio en tu corazón y escuchar su Llamada y su Voz.

Y, por supuesto, tener cargada tu alma y tu corazón de buenas intenciones, de actitudes de servicios, de disponibilidad a hacer la vida agradable al que está a tu lado y de poner todo tu amor en reflejar la misericordia de Dios. Eso supone ser prudente, tener tu alcuza llena de aceite y esperar al Señor que decidirá el encuentro definitivo cuando Él quiera decidirlo.

En esas actitudes podemos considerar que estamos preparados para, no solo esperar al Señor, sino preparados para cada instante que el Señor nos sorprende con su presencia y llamada. Eso significa que cada día tendremos que revisar nuestras alcuzas y proveerla del aceite del amor, comprensión, paciencia y servicio.  ¿Y qué difícil nos resulta, no? Diría que imposible si no contamos con el Espíritu de Dios.

jueves, 31 de agosto de 2023

NUNCA OLVIDEMOS QUE NADA PODEMOS OCULTAR A DIOS NUESTRO PADRE.

Es posible que nos hayamos quedado con la cantinela de que la luz que va delante es la que alumbra y que, en ese sentido, queramos aprovechar los días que vivimos en este mundo. Nos equivocamos si creyendo que Dios, nuestro Padre, está ausente, actuamos según nuestros caprichos, egoísmos e intereses pasionales y materiales. Dios sabe y conoce cada instante de nuestra vida y no podemos engañarle. Por otro lado, si fuese así dejaría de ser Dios.

Y nuestros cuidados sobre las personas que en alguna medida depende de nosotros, por ejemplo la etapa de formación, desarrollo y educación de nuestros hijos, catequistas, grupos de pastorales, familiares, padres…etc. están siempre a la vista de nuestro Padre Dios. Él, precisamente es nuestro público y cuando pensamos y creemos que nadie nos ve, Dios tiene su mirada sobre nosotros y ve en lo secreto nuestras intenciones y comportamientos.

Debemos y tenemos que estar siempre prestos a tener una conducta tal y como espera nuestro Padre Dios. Una conducta según y de acuerdo con su Voluntad, con sus mandamientos y en correspondencia a su Amor Misericordioso. Es evidente que somos débiles y frágiles para rompernos, quebrantar la ley y desobedecer la Voluntad de Dios. Se nos ha concedido esa libertad y heridos en nuestra naturaleza humana quebrantamos los mandatos del Señor.

Pero, la Infinita Misericordia de nuestro Padre Dios nos concede el perdón y la oportunidad de no permanecer caídos sino levantarnos. Volver y volver a levantarnos cada vez que nuestras fuerzas desfallezcan y quebranten la Voluntad de nuestro Padre Dios. Volver con nuevos bríos y arrepentidos con el propósito de no volver a caer, aunque nuestra debilidad sea tal que caigamos.

Esa es la lucha y la perseverancia con la que debemos sostenernos hasta el momento que nos llegue nuestra cita con el Señor. Pidámosle fuerza, voluntad y su Gracia para no desfallecer y sostenernos en el cumplimiento de su Voluntad. Amén.

miércoles, 30 de agosto de 2023

HIPOCRESÍA, CONSECUENCIA DE LA INCOHERENCIA

Cuando no respondemos a lo que realmente pensamos y hacemos lo contrario, decimos que somos incoherentes. Es evidente, aunque lo queramos disimular, que en nuestro corazón está sembrada la semilla del bien y que sabemos discernir lo que está bien y lo que no lo está. Pues bien, cuando nuestros actos no se corresponden con esa buena intención de hacer el bien estamos mintiendo y su consecuencia es la hipocresía.

El pecado se esconde en esa doble vida: aparentar el bien tras una capa hipócrita de la mentira. Fingimos hacer el bien escondidos en la hipocresía de la mentira. Esa es la gravedad y la sustancia de la corrupción. No es de extrañar la dureza con la que Jesús los trató: (Mt 23,27-32): En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad…

Y cada vez que mi vida se esconde en la hipocresía, en la mentira, en la apariencia estoy falseándola. De ahí la importancia de mostrarnos tal cual somos, sin arrogancia ni mentiras, sino tal como somos, con nuestros pecados, nuestras debilidades y nuestros errores. El Señor sabe de que pasta estamos hechos. Él nos ha creado y lo que quiere es que reconozcamos nuestros pecados. Su Misericordia es Infinita y nos perdona.

Esa es la diferencia entre la hipocresía y el pecador. El hipócrita lleva una doble vida aparentando lo que no es. El pecador cae y cae, pero arrepentido se levanta por la Misericordia de su Padre Dios, se esfuerza en caminar recto y, asistido en el Espíritu Santo, continúa su camino. Su vida es transparente, reconoce su debilidad, se confiesa pecador y pide misericordia a su Padre Dios.

Precisamente, son a esos, los pecadores, lo que ha venido a salvar el Hijo. Y, precisamente, es a ese Médico a quien necesitan acudir los enfermos de pecados.

martes, 29 de agosto de 2023

TRAS LA MUERTE DE JUAN, JESÚS PREPARA LA ENTREGA DE LA SUYA

No solo es una noticia triste y dolorosa para Jesús sino un preámbulo de lo que le espera a la suya. Jesús sabe que vivir en la Verdad, esa Verdad de la que Él es Camino y Vida, le llevará, como sucedió con Juan, a la muerte. Y para Él será una muerte de cruz.

Posiblemente a nosotros nos deba suceder lo mismo. Seguir a Jesús y decidirse por vivir en su Palabra nos revela que nuestra vida debe estar disponible para la entrega por amor a los demás. Una vida perdida para este mundo, pero ganada para el otro, el verdadero y eterno en gozo y plenitud.

La vida solo tiene valor al donarla, al donarla en el amor, en la verdad, al donarla a los demás en la vida cotidiana, en la familia. Donarla siempre. Si alguien toma la vida para sí mismo […] la vida muere, la vida termina marchitada, no sirve (Papa Francisco – 08/02/2019).

Y la alegría solo se encuentra cuando somos capaces de donarla y compartirla con los demás. Una alegría que no se comparte y se interioriza deja de ser alegría, se convierte más en un secreto y deja de alegrar el corazón. La alegría solo tiene sentido cuando se es capaz de compartirla, darla y entregarla gratuitamente. Visto así coincidimos con el Papa Francisco de que la alegría solo es verdadera alegría cuando es misionera. Es decir, se da y se comparte sobre todo con los más tristes y necesitados.

Ese es el misterio. Juan entregó su vida lleno de paz y de gozo interior. Porque solo el saberse en el camino correcto, honrado y verdadero es motivo de gozo y alegría. Y solo desde esa alegría y gozo de paz interior se puede ofrecer no solo la cabeza sino el cuerpo entero. Porque nada tiene más valor que la firme decisión de mantenerse fiel en la fidelidad al Señor. Así, no solo nos lo dice el Hijo con su Vida y su Palabra, sino también con su entrega plena crucificado en la Cruz. Como Juan el bautista, Jesús, el Señor, entregó su Vida por todos nosotros.

lunes, 28 de agosto de 2023

UNA MIRADA FIRME PUESTA EN EL SEÑOR.

Solo nos puede guiar Él, el Señor. Desde el momento que bajamos la mirada al mundo y a lo que lo contiene nos desorientamos, debilitamos y quedamos en manos del demonio. Por tanto, nuestra mirada tiene que ser firme en el Señor y agarrados a Él podemos seguir el camino en verdad y en amor.

Un camino que solo abiertos a la acción del Espíritu Santo podemos ser capaces de vernos a nosotros mismos, limpiar y purificar nuestras impurezas y ayudar a que los demás puedan también encontrar la luz que los lleve a levantar sus miradas y ponerlas en el Señor. Camino, Verdad y Vida.

Quien no se relaciona con Dios – en la oración – muestra su suficiencia y su orgullo. Da entender con sus gestos de suficiencia que no necesita de nadie y tampoco de Dios. Se alinean con aquellos escribas y fariseos hipócritas que se bastaban a sí mismos y que se creían los sabiondos superiores a todos los demás capaces de guiarlos y orientarlos. Son tan ciegos que no son capaces de ver sus propios errores, falsedades e hipocresías.

Esa debe ser nuestra norma, caminar con la mirada siempre levantada y fija en el Señor. Él es el verdadero y único Camino, Verdad y Vida, y solo en Él podemos encontrarnos, renovarnos y perfeccionarnos en nuestro camino para no caer en la hipocresía, en la mentira, en la vanidad y el engaño de creernos mejores que los demás. Simplemente siervos y amigos. Nada más.