martes, 1 de julio de 2008

FESTIVIDAD DE SAN PABLO



El domingo, 29 de junio, coincidiendo el día con la misma festividad, el M.C.C., celebró, un año más, la Convivencia de San Pablo. Este año había una connotación añadida: la conmemoración de los 50 años de Cursillos de la Provincia de Las Palmas.


Barruntando poca asistencia por la climatología del día y la coincidencias de otros eventos, nuestras previsiones, una vez más, fueron sorprendidas por la asistencia de más hermanos que los esperados. A eso de las 11,40 de la mañana habían unas 50 personas reunidas en el salón, dispuestas, bajo la luz del ESPÍRITU SANTO, a escuchar y compartir nuestras vivencias de cada día en el vivir siguiendo al SEÑOR JESÚS.


Tomó la palabra, después de invocar al ESPÍRITU, Angélica, de la cual dependía la coordinación del programa de la convivencia. Nos congratulamos en el gozo de vernos nuevamente en nuestra entrañable casa de espiritualidad de Nazaret y nos sentimos animados y confortados por la masiva presencia de tantos hermanos. Sin más dilaciones y por premuras del tiempo, Angélica dio paso a nuestro querido Valenciano, como le solemos llamar en el ambiente de Cursillos.


Con una exposición clara y concisa, Valenciano, entró directamente a enmarcar los objetivos centrales de la festividad que nos congregaba. "por un lado los 50 años de Cursillos en la Provincia, y por el otro, la festividad de nuestro Santo Patrón San Pablo".


La labor de Cursillos en Lanzarote es ingente. No se podría medir en eficacia ni en resultados la Gracia que el ESPÍRITU SANTO ha derramado, a través de los Cursillos. Por él, por obra y Gracia del SEÑOR, han pasado muchas personas, aproximadamente unas 2.575 personas, que hoy, decía Valenciano, trabajan y viven su cristianismo insertados en sus parroquias, movimientos y otros apostolados. Los frutos del Cursillo están regados por todos los campos de nuestro vivir cristiano.


Merece, mención aparte, recordar a tantos hermanos nuestros que con sus esfuerzos y entrega han contribuido a la labor que "Cursillos" aporta a nuestra Madre la Santa Iglesia, y, concretamente, en nuestra Iglesia insular de Lanzarote. Es ocasión de recordar a nuestro hermano Feliz a quien tanto debemos, particularmente en Cursillos, y también en su párroquia de San Ginés en las labores de Cáritas. Feliz hizo el Cursillo nº 1 de Lanzarote y 9 de la Diócesis, en un mes de Agosto, supongo que caluroso, del 7 al 11 de agosto de 1.958. También a D. José Naranjo, sacerdote muy unido a los Cursillos de Lanzarote que desde el Cursillo nº 1 estuvo vinculado al Movimiento en la isla.


Y otros y otros muchos más como Zabaleta, Cursillo nº 3, del 31 octubre al 4 de noviembre del 58; era el Cursillo nº 13 de la Diócesis. Nuestro amigo Valenciano hizo el Cursillo nª 4, del 2 al 6 de enero del 59, hacía el 16 de la Diócesis. Es fecha, no para mirar hacia atrás, sino para continuar con el ánimo de sabernos responsables y comprometidos en continuar la labor que otros nos han precedido y dar frutos como ellos han hecho: Don Olegario, Don Manuel Hernández, entrañable conciliario que entregó una parte importante de su vida en Lanzarote al Cursillo siendo párroco de Santa María de la Vega; Fernando Carrasco, Mª Piedad y tantos imposible de citar.


Ya conectando con el otro objetivo del día, Valenciano, se refirió a la figura de San Pablo. Sí en alguien podemos vernos reflejados y comprobar que, con la Gracia del SEÑOR, podemos ser mayoría aplastante, es en San Pablo. Llegar a confundirnos, como el vino en el agua, con nuestro SEÑOR JESÚS, es la finalidad de todo cristiano, y, San Pablo lo tuvo como fin y a ello se entregó, de modo que, su regocijo final era proclamar: "ya no soy yo quien vive en mí, sino JESÚS QUIEN dirige y conduce mi vida". Ese objetivo de San Pablo debe ser nuestro objetivo y nuestra lucha, de tal forma que, sí no caminamos y nos esforzamos en ese sentido de nada nos sirve.


Es ahí donde radica y se centra la lección del día. Es ahí lo que marca este día hermoso de San Pablo: "ser amigo de JESÚS hasta el punto de confundirme con ÉL, de modo que ya no soy yo, sino ÉL QUIEN vive en mí". Abandonado en sus MANOS iremos, poco a poco, respondiendo a su llamada y dando los frutos que, como San Pablo, ÉL espera de nosotros. Ese debe ser nuestro punto de inflexión, porque si no, de nada sirve lo que hagamos.
Indudablemente, todo lo que no se haga, y con amor, repetía varias veces Valenciano, no vale para nada. Es inútil construir la casa si no se cuenta con el verdadero Arquitecto. Es necesario ponerse en las MANOS del SEÑOR y empezar la tarea de ir creciendo, poco a poco, en actitudes de disponibilidad para que el ESPÍRITU nos vaya convirtiendo.


Al final la alegría y gozo se reflejaba en todos los asistentes. La comida, fue una vez más, lugar y ocasión del encuentro y festejo, oportunidad para compartir, ofrecernos y vivir la disponibilidad que sólo en el Amor del SEÑOR se puede encontrar. ¡Y, como no, no faltaron los dulces de nuestra entrañable hermana Lala y su generosa aportación a animar con sus bailes y teatro!


También, cabe aquí, reseñar la constancia y la fidelidad de muchos otros que por espacio y memoria no podemos y nos olvidaremos de reseñar, pero sí quiero, hacer mención de quien el SEÑOR se valió para tener un encuentro más intimo conmigo, destacar la presencia durante tantos años de nuestro simpático, chistoso y guitarrista consumado: Juan Luzardo, animador con sus celebres chistes en muchos Cursillos, que hizo el suyo junto a Valenciano. Él fue quien me invito al Cursillo nº 16, del 11 al 14 de octubre de 1.972 en la casa de los Bermejos, en San Bartolomé, era el 129 de la Diócesis.


También, un recuerdo para Ángel Corujo Ramos, del Cursillo nº 6, del 26 al 30 de septiembre de 1.960, el 33 de la Diócesis, actual encargado del archivo insular y colaborador en la confección de los cuadrantes de los Cursillos actuales. Y, no quiero olvidarme, de nuestro cantante y acordeonista Amado que armó la de San Quintín con sus acompasada notas musicales.


En fin, un día cargado de recuerdos y anécdotas que nos reconfortan y animan a seguir en el camino dejandonos alumbrar por la luz del SEÑOR en la unión con los hermanos.


La Eucaristía, la dejo en último lugar, porque lo último siempre será lo primero. Una gozada reunirse en torno al SEÑOR con todos los hermanos en la fe. Gozo y alegría en medio de paz y sosiego. Presidida por nuestro joven y activo párroco, Don Miguel Hernández, celebramos todos el gran Misterio de nuestra fe: participar de la comida de salvación plena y eterna en el CUERPO y la SANGRE de nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Sólo una pena, que muchos se pierdan esta paz, alegría y felicidad que sólo puede encontrarse en torno al SEÑOR JESÚS.


Y como colofón, poniéndonos en MANOS del SEÑOR, agradecer a D. Miguel Hernández su disponibilidad absoluta en cuanto está a su alcance, para celebrar con nosotros la Pascua del SEÑOR en todo momento, centro del fundamento de nuestra fe.


Con la esperanza de continuar el camino y volver a encontrarnos el próximo año más pleno y llenos del SEÑOR, nos despedimos hasta el próximo martes donde nos veremos los que podamos en nuestras entrañables y gozosas Ultreyas. Un abrazo a todos y DE COLORES.

martes, 24 de junio de 2008

¿CUANTOS DIOSES HAY?




Recuerdo que cuando pequeño nos preguntaban, en el catecismo de la Iglesia católica, cuantos dioses habían, respondíamos: un solo DIOS y tres personas, PADRE, HIJO y ESPÍRITU SANTO. Y ese es nuestra fe, que hasta hoy, proceso y creo firmemente.


Sin embargo, debo admitir que una cosa es lo que se dice creer y otra la realidad en la que se cree. No basta con afirmar sí, sí luego esa afirmación no va precedida por la vivencia en lo que se cree. Mi fe no puede quedar reducida a una serie de normas y cumplimientos que no incidan en mis comportamientos en cada momento. Donde quiera que esté tengo que tener presente que soy cristiano primero y luego, marido, padre, profesional de un trabajo, amigo, ciudadano de una sociedad, parroquiano e integrado en una comunidad.


Pero ocurre que, observando alrededor, experimentas otra realidad. Sientes incluso, en tu propio ser, la experiencia de sentirte arrastrado y dominado por muchos ídolos que, sin darte cuenta, endiosan tu ideal. Así, sin apenas darte cuenta, te encontrarás entregado a otros dioses que, aunque tú no lo estimes así, sí representan los verdaderos dioses para ti.


Muchas veces he visto a personas tan atadas a sus bienes y proyectos que hacen sacrificios que no harían por otras cosas de mayor valor e importancia. No se puede entender que mientras algunos se pasan horas y horas vigilando la construcción de su casa. Dedicando todo su tiempo porque no se le escape ningún detalle, ni le roben ningún tiempo, ni le hagan nada que no esté bien y no sea a su gusto, y, sin embargo, quizás no acompañen a su esposa, a sus hijos cuando lo necesiten, en la enfermedad o, simplemente, porque reclaman la compañía de su presencia.


De igual forma, se puede reflexionar sobre otros ideales. Hay quienes anteponen las cosas a las personas y hacen de su afición, del dinero. del coche, de su ambición, la finalidad de su vida y el centro de su interés. Ahí, aún cuando luego digamos: creo en DIOS, estamos con nuestra vida diciendo otra cosa: mi verdadero dios es el dinero, la casa de ahora, el coche de después, el deporte tal o la ambición de aquello otro...etc.


Estamos proclamando con nuestra vida que tenemos muchos dioses, y dioses cambiantes según las etapas por las que vaya pasando nuestra vida. Me hago la siguiente pregunta: ¿será mi dios la pasión por escribir y hablar tanto de TI, SEÑOR, que priorizo esto antes que otras cosas de mayor importancia? ¿Estoy centrado en TI, SEÑOR, como que TÚ eres el centro de mi vida y todo lo demás gira alrededor tuyo según TU VOLUNTAD? ¿Estoy atento a TU PALABRA y me esfuerzo en escucharla para luego tratar de llevarla a la vida, según TÚ me indicas y no lo que a mí me apetezca?


Debo revisar mis actitudes y esforzarme en escucharle y poner mi voluntad en cumplir SU VOLUNTAD y no la mía. Se hace necesario examinarme y analizar mis apegos, mis deseos para no endiosar mi vida según mis propias apetencias, sino en cumplir la VOLUNTAD del SEÑOR.


¿Dónde está puesto mi amor?, pues quien ama a las cosas se cocifica. Quien ama a las personas, se personaliza, más quien ama a DIOS se dignifica. Si soy imagen y semejanza de DIOS, necesito conocerle, porque conociéndolo me puedo conocer yo. Sólo a través de ÉL puedo saber quien soy yo. DIOS es la felicidad que buscamos, por eso queremos ser felices, porque somos semejantes a ÉL.


Y si amo a DIOS, todo mi ideal será poner a DIOS por encima de cualquier otra cosa o persona. Si bien, sabemos que amando a DIOS saldremos rebotado a amar, también, a los demás, porque son hijos de DIOS y hermanos nuestros. Pero primero hay que encontrar al único dueño y SEÑOR: nuestro PADRE DIOS.


Es muy necesario pararnos y preguntarnos, a diario, detrás de quien voy, porque sin darnos cuenta tomamos un camino distraído y nos perdemos, creyendo que sigo el bueno. Y para eso tenemos, sobre todo, la oración con el SEÑOR que nos pone luz en el sendero para no perdernos.

jueves, 19 de junio de 2008

MISERICORDIA, SEÑOR POR TU BONDAD


Límpiame, SEÑOR, de mi pecado por tu inmensa Misericordia. En los momentos de mayor angustia y miseria recurro a TI, SEÑOR, porque TÚ eres el Único que me consuela y me protege.


Yo sólo te ofrezco miseria y TÚ me devuelves Misericordia con las que limpias mis miserias, porque contigo, SEÑOR, todas mis miserias desaparecen como la escarcha a la salida del sol.


Sólo ante TI, mi SEÑOR no quiero buscar excusas ni justificaciones como aquel publicano de la parábola; yo me postro ante TI para decirte lisa y llanamente: he pecado, reconozco que soy pecador y esto de nacimiento. En pecado me concibió mi madre. Toda mi existencia viene marcada por el pecado.


Sé, SEÑOR que mirando y lamentando mi pecado no voy a salir del mismo. Y entiendo, también, que debo pagar mis culpas. De hecho, creo SEÑOR que ya las llevo pagando desde tiempo. Y no te pido me eximas de ellas, sino que me ayudes a poder pagarlas y sobrellevarlas. Yo solo no puedo con esa carga.


Por eso yo necesito mirarte a TI, necesito encontrarme CONTIGO para que me devuelvas la alegría y la paz de sentirme salvado, de sentirme querido por TI.


Crea en mi un corazón puro. No te pido simplemente que cambies mi corazón, sino que me des un corazón nuevo Con este corazón viejo yo he fracasado, y, desde ahora, limpio de toda culpa yo quiero emprender una vida nueva. Que mi conversión sea un nuevo nacimiento.


Haz que sepa estrenar el amor, estrenar la esperanza, estrenar la alegría de vivir en tu amor. Haz que pueda olvidar mis miserias pasadas y futuras y que tenga arrestos para luchar con las presentes purificándome en una sinsera entrega a TI.


Y con estos ojos nuevos del amor haz que ame a mis hermanos sin prejuicios, amigos y enemigos. Que no me fije en sus pasados negativos y en sus ofensas, sino que cada día sepa mirarlos como si hoy los conociera por primera vez.


Haz, SEÑOR que mi memoria flaquea en las ofensas y pecados de mis amigos y enemigos y sepa entregarte mi perdón para que TÚ me purifiques en tu infinita Misericordia.


Desata mi lengua para que cante tu justicia. Yo quiero ser el cantor de tu bondad. Quiero pregonar al mundo entero tu amor Misericordioso. Aparta de mí todo protagonismo y búsqueda de mí mismo y hazme SEÑOR un apóstol de tu amor perdonador.


¡Alabado y glorificado sea el SEÑOR!


Aunque nuestros pecados fueran negros como la noche, la Misericordia Divina es más fuerte que nuestra miseria. Una cosa sirve: que el pecador deje entornada la puerta del propio corazón. el resto lo hará DIOS (Faustina Kowalska, mística polaca).








miércoles, 18 de junio de 2008

TODO NO DEPENDE DEL SEÑOR


Todo no depende del SEÑOR porque así ÉL lo ha querido. Es obvio que sí el SEÑOR hubiera querido hacer las cosas de otra forma, nos hubiese hecho de otra forma, valga la redundancia.



Por ejemplo, no nos hubiese hecho libres, al menos, para poder elegir seguirle o no. Tampoco nos hubiese dado voluntad para no hacer esto o lo otro, algo así como los animales: su ideario de vida está marcado por las leyes que le dictan sus instintos. No son libres ni para comer, pues comerían hasta veneno si se lo ponen delante.



Eso si, el SEÑOR nos da todo lo necesario para poder llegar a ÉL y para poder seguirle y cumplir lo que ÉL nos propone. Llamo la atención a "lo que nos propone", que significa que no nos lo impone, sino nos lo propone, por lo tanto, somos muy libres de aceptarlo o no.



En mis esfuerzos por comprenderlo y expresarlo, se me ocurre decir lo que oí, y estoy totalmente de acuerdo con él, a Don Máximo Pérez en radio María: "el SEÑOR nos regala todo el esfuerzo necesario para nuestra conversión, pero siempre queda unos kilipondios para que la conversión se produzca".



Esos kilipondios no los puede poner nadie, sino yo, y sí yo no los pongo le cierro las puertas a DIOS y no entro en su Casa, en su Misterio, en su Amor. Somos nosotros los que nos negamos nuestra propia salvación y nos dictamos nuestra propia condenación. Nuestro PADRE DIOS siempre estará pendiente de que aparezcamos por el horizonte de regreso a su Casa, para abrirnos sus brazos.



Es, pues, necesario una dosis de humildad, de abajarnos, de despojarnos de toda soberbia, suficiencia, prepotencia, vanidad, vanagloria y todo lo que no sea sentirnos necesitados y pobres del amor de nuestro PADRE, pues ÉL es nuestro destino queramos o no.



Diría que para abrir nuestra propia puerta estamos necesitado de nuestro PADRE DIOS. Sin ÉL no la podemos abrir, pero ÉL sin nosotros no podrá abrirla, pues nos ha hecho copartícipe de todo: de su gloria y de nuestra propia salvación. Necesita de nuestra elección; necesita de nuestra pobreza y de nuestra humildad.



Ese es el ejemplo que he visto retratado en Mark Gibson, un joven norteamericano que llegó a nuestro país, como otros muchos, para pasar las vacaciones de verano. Buscaba el sol y aprender español. Sin embargo se encontró con una persona que fue puente entre él y DIOS.



Para que eso se diera fue necesario las ansias de búsqueda por encontrar sentido a una vida que se hace rutina, vació y sin sentido. Sin inquietud no hay búsqueda ni llamada. Se hace, primero, necesario buscar, y para buscar hace falta sentirse necesitado, pobre, y la pobreza te llena de humildad. Es entonces cuando tu corazón está preparado para ser "Belén" de nuevo, y dejar nacer en ti un nuevo Espíritu.



Eso explica muchas cosas que suceden en nuestro mundo. Eso explica lo grande que es el Amor de nuestro PADRE que tanto nos ama que dio la vida, en su HIJO JESÚS, por nosotros, y que espera infinitamente a que nos demos cuenta de que la felicidad que buscamos está en llegar a ÉL.

jueves, 12 de junio de 2008

SOMOS JÓVENES, SOMOS LIBRES.


No es fácil ser joven. No lo ha sido nunca y tampoco lo es en nuestros días, cuando la incertidumbre y la precariedad se instalan cada mañana en el horizonte. La falta de vivienda, la precariedad laboral, la fragilidad de los lazos emocionales..., y sobre todo, la falta de sentido, dibujan un futuro sombrío y un presente a veces angustioso. Sin embargo, siempre se puede encontrar a jóvenes que sacan todo el jugo a la vida
Los datos son sólo números, pero cada número esconde detrás un auténtico drama: en España se producen cada año más de 3.300 suicidios entre personas de todas las edades, y se calcula que el 1% de la población española realiza al menos una tentativa de suicidio a lo largo de su vida. Entre los 10 y los 35 años, las cifras asustan: son más de 700 los fallecimientos por este motivo cada año. Y entre 15 y 40 años, el suicidio es la segunda causa de muerte, aunque en algunas Comunidades Autónomas es ya la primera, por el paulatino descenso de fallecidos en accidentes de tráfico que se está produciendo últimamente.La información la da el doctor Gustavo Faus, del Centro de Psicoterapia de Barcelona, en el que un equipo de profesionales trabaja para el estudio, asistencia y prevención de las conductas autodestructivas y suicidas. El doctor Faus afirma que, «en el 90% de los casos, hay una patología psiquiátrica de base, un problema patológico. Luego, en los jóvenes hay problemas diversos, de tipo emocional y sentimental, de tipo académico..., aunque hay siempre de fondo una patología, como la depresión». Y va más allá: «Las causas del suicidio son multifactoriales. Se ha hablado mucho de pérdida de valores, de sentido de pertenencia al grupo, de falta de identificación con un modelo de referencia, de problemas de desestructuración de la familia, de marginación...»El camino de la solución a esta salida en falso y a esta forma de ver el mundo pasa, en primer lugar, según el doctor Faus, por el reconocimiento del problema: «Lo primero es hablar, pedir ayuda. El suicidio se ve como la vía de salida ante un problema que en realidad es pasajero; hay que hacer ver a la persona que lo que le pasa tiene solución. En general, la persona que se quiere suicidar no quiere morirse, sino que no quiere vivir de la manera en la que lo está haciendo».

En medio del desconcierto

Entonces, ¿qué les pasa a los jóvenes? ¿Qué les falta? ¿Qué están buscando? Doña Sol Fumanal, orientadora familiar y de pareja, instructora del método de ovulación Billings y colaboradora habitual de la emisora familiar Onda Voz (www.ondavoz.es), afirma que «los jóvenes se buscan a sí mismos en medio el desconcierto que la sociedad actual les ofrece. A muchos de ellos nadie les ha explicado que la felicidad no consiste en tener sino en ser. Ser persona conlleva una inmensa capacidad de ser feliz y de hacer feliz a otros, que si no desarrollamos nos lleva a lo contrario, al ansia de tener, en la creencia de que la última tecnología que caiga en mis manos, el último vestido o el peinado de moda, será lo que me lleve a la felicidad. Buscarte a ti mismo en estas edades es lo propio, la rebeldía, el desconcierto, la incomprensión, la búsqueda de aquello que me ayude a saber cuál es mi lugar, quién me quiere y qué es lo que necesito. Ni siquiera los adultos, aquellos que debemos ser su ¿modelo?, sabemos con frecuencia qué es lo que realmente buscamos; pero si ponemos la inteligencia en ello, sí somos capaces de diferenciar que tenemos unas capacidades y unos motivos para vivir, mucho más elevados, que distan del modelo que se nos ofrece para vivir entre algodones, sin esfuerzo pero con tristeza...» Esta pedagoga habla sobre «la necesidad del silencio interior que es preciso para pensar y ordenar mi vida conforme a unos principios que realmente me hagan llegar a ser persona, es decir, a utilizar mis capacidades, inmensas por cierto, de grandeza en mi dedicación a otros, a pensar en sus necesidades antes que en mi última adquisición musical, de entregar mis preocupaciones en una simple sonrisa o en una llamada de teléfono, no un simple sms, para decirle a mi amigo que tengo un rato libre para escucharle, para llevarle en mi coche a hacer recados o, por qué no, facilitar mi sitio a una persona mayor para que vaya sentada en el Metro».

Por eso, los modelos de referencia son tan importantes; sin ellos, los adolescentes y los jóvenes se quedan huérfanos, sin rumbo. Afirma la señora Fumanal: «Debemos acompañarlos en ese camino que tienen que recorrer, como hemos tenido que hacer todos, esa grandeza de la que hablamos, esos ejemplos y modelos a seguir (padres, familia, amigos, profesores..) les ayudarán a obtener un criterio propio, les hará conscientes de que lo importante es que tú estés a su lado; no necesitan que les evitemos el sufrimiento, que disfruten y disfruten entre algodones y sin límites, pues si la vida es para eso, para ser feliz, esa sobreprotección y consentimiento sin límite y por miedo a no ser su padre-amigo les lleva a una falta de madurez, es decir, a una falta de libertad, sin la cual soy incapaz de poner mi voluntad y mi inteligencia al servicio de un bien mayor, como es elegir mi propio bien, y eso va siempre por el camino del esfuerzo, las miras altas, la aceptación de las situaciones que nos toca vivir y el pensar en los demás. Ante todo, necesitan que estemos con ellos, no que tengan cosas, sino que nos tengan a nosotros físicamente a su lado».

Jóvenes en la web

Las compañías son tan importantes... Lo que ocurre es que, en estos días, las tecnologías, que tantas posibilidades de comunicación ofrecen, se han convertido, paradójicamente, en un refugio en el que poder aislarse. Y por ahí puede entrar de todo. De esta inquietud ha nacido la web www.masjoven.org, una iniciativa creada por jóvenes y orientada a los jóvenes. «¿Se puede ser joven y tener fe? ¿Se puede ser joven y participar en las Eucarístias de los domingos? ¿Cómo se vive la religión siendo joven? Todas estas preguntas, y muchas más tendrán respuesta en esta web, en la que además podrás acceder al Evangelio del día, oraciones especiales para cada momento. Un rinconcito en el que cultivar tu fe»: así se presenta esta iniciativa de los catequistas y miembros de un grupo de confirmación de la parroquia de Peralta, en Navarra. Uno de sus responsables, don Jesús Garrido, recuerda: «Después de la Confirmación organizamos dos grupos de jóvenes, que hoy están acabando sus estudios o están ya trabajando, y entonces uno sugirió, como un compromiso: ¿Por qué no hacemos algo de cara a fuera? Así surgió la posibilidad de hacer algo que trascendiera al pueblo y creamos una página web. Como uno de los chicos es ingeniero informático, lanzamos la página en la Pascua de hace dos años, y tuvo una repercusión que ninguno esperábamos: empezó a entrar gente, y al año tuvimos cerca de 11.000 visitas. En Internet hay de todo, pero nosotros vimos que había una demanda de lo que ofrecemos nosotros, y muchos nos han respondido y nos han dado la enhorabuena por los contenidos».Dos son los asuntos que más entradas tienen en la página web. Dice Jesús. «Vimos que había una demanda de información en determinados temas que preocupan a los jóvenes, sobre todo en el tema de las drogas y en el de la sexualidad, y vimos también que la información que se está dando por ahí confunde a los chavales, y crea situaciones de desengaño y angustia. Nosotros nos hemos formado bien y hemos querido volcar esa información en nuestra página web. También tenemos otros recursos como artículos de personas que se han ido sumando al proyecto, gente de la Universidad de Navarra, catequistas que colaboran aportando un artículo de vez en cuando, materiales que nos ceden otras páginas web..., además de las aportaciones que realizan los jóvenes desde su experiencia laboral y de estudios».
Para Jesús, «la idea es hacer una página web para hacer una buena pastoral de jóvenes, ofreciendo formación e información, con materiales de ayuda incluidos, para todo tipo de jóvenes. Y cuidamos que todo lo que ofrecemos respete las enseñanzas de la Iglesia». Y, como ellos mismos afirman desde su sitio en Internet, ¿Qué mejor forma de poder entrar en todos los hogares que a través de Internet, la red de redes?

Tomado de la revista Alfa y Omega nº597 - en portada - Jose Luis Vazquéz Dias-Mayordomo.

domingo, 8 de junio de 2008

UN MUNDO MEJOR PARA TODOS


Hay un adagio que dice: "nunca es tarde sí la dicha es buena", o "mientras hay vida, hay esperanza". Realmente es verdad, en todo esto está contenido la sabiduría del pueblo vivida a lo largo de la tradición popular y la experiencia.


Evidentemente, mientras haya vida todo lo demás es secundario; todo lo demás pasa a segundo orden, porque en esos momentos la vida es lo fundamental, sin ella nada se puede emprender, arreglar o enmendar. Primero la vida y, luego, todo lo demás se arreglará como se pueda.


A menos que pensemos un poco, y estamos muy necesitado de pensar y reflexionar, nos damos cuenta que todo lo que atesorémos aquí, en este mundo, aquí se va a quedar. También nuestras ilusiones, deseos, anhelos y nuestras esperanzas en minúsculas. Todo lo de este mundo es finito, temporal, con fecha de caducidad.


Todos sabemos que esto es así, pero la novedad es que no nos detenemos a pensar en ello con seriedad y, sobre todo, con responsabilidad. Y esto significa que de hacerlo en esa actitud nuestro comportamiento debe, enseguida, empezar a buscar un rumbo nuevo en los valores e ideales que tenemos en nuestra vida. Porque al final, por tú línea de conducta, por tu empeño en poner tus esperanzas, por tus metas a conseguir estas definiendo tu esperanza final, tu esperanza vital, tu esperanza con mayúscula.


Observamos lo que pasa a nuestro alrededor. Asistimos a el último adiós a amigos, conocidos, familiares y, quizás, por miedo a enfrentarnos con la única realidad, no nos atrevemos a mirar cara a cara la auténtica verdad de nuestra vida y fin. Visitamos enfermos y otro tanto lo mismo; leemos sucesos, accidentes, muertes, tanto de personas de edad como jóvenes y seguimos impávidos. ¿Qué nos pasa?


No podemos ocultar la realidad: "al final de nuestra vida nos examinarán del amor". Creas lo que creas; pienses lo que pienses, no hay otra realidad. Todo acabará aquí para empezar un vida gloriosa o no según nuestra conducta y nuestra fe en este mundo temporal y finito. De otra manera esta vida no tendría sentido. De otra manera la esperanza no tendría sentido, porque creer y esperar en algo que termina y tiene sus días contado, dime que esperanza es.


¿Qué nos ocurre? Puede ser que no tengamos la paciencia y Esperanza de saber esperar y creer en lo prometido y en QUIEN lo ha prometido. Estamos invadido y esclavizados por los apegos y la inmediatez de los mismos. Cada día más, en la medida que avanza la tecnología, queremos juntar el deseo con la respuesta inmediata a ese deseo. Jugamos sin saberlo a Aladino y la lámpara maravillosa: froto y basta. Y el sufrimiento, la espera, la paciencia, en definitivo, la fe, se debilita más y más. Y, alternativamente, vamos creyendo más en el hombre, porque él si nos responde inmediato.


Pasamos a adorar a la criatura en lugar de adorar al CREADOR. ¡DIOS mío! ¿Cómo se pude a adorar a algo corrupto como yo que está destinado a acabar, a terminar? Porque mira que hemos adelantado, pero la muerte, el fin está ahí esperándonos. Hoy mismo he leído una reflexión del padre Cristian, en su blog la vida, sobre la enfermedad y la finitúd, porque en realidad somo eso: seres finitos. Y eso nos da miedo y nos asusta. Sólo DIOS nos da esperanza para luchar en medio de las desesperanzas, valga el contrasentido, con la fe puesta en un mundo mejor, pleno y eternamente feliz en su presencia.
Es verdad que los padecimientos y sufrimientos, todos, y sobre todos lo buenos, nos van a costa mucho y nos pondrán el camino difícil, pero la victoria de la vida, lo que todo anhelamos, sobre la muerte; de la felicidad plena sobre la felicidad finita, y muchas veces más infelicidad, compensa y nos llena de esperanza.
Tiene sentido purificar y dignificar nuestra dignidad de persona. Tiene sentido levantarnos y volver a la Casa del PADRE, al Camino perdido.

¡Alabado y glorificado sea el SEÑOR!

jueves, 5 de junio de 2008

EUCARISTÍA

El encuentro con el SEÑOR no puede quedar en un encuentro pasajero y sin compromisos. Encontrarse deriva en unas consecuencias que nacen del diálogo del encuentro. Recibir al SEÑOR en su CUERPO y ALMA da por hecho que antes ha habido un encuentro donde me he dado y entregado sin condiciones a que su Amor me transforme y me dirija hacia la vivencia de su propio estilo de vida.


Es, por tanto, muy significativo analizar mi vida y mis actitudes después del encuentro en la Eucaristía, porque de no sentirme inclinado a cambiar, a mover mi soberbia, mi vanidad, mi orgullo, mi humildad, mis apegos y apetencias, mis egoísmos en resumen, tal encuentro no se está produciendo. ¡Sí, estamos comiendo y bebiendo el CUERPO del SEÑOR, pero no estamos en sintonía con ÉL, ni estamos cumpliendo sus mandatos! Estamos como el que dice "sí", pero luego no hace el "si, sino el no".


El encuentro Eucarístico tiene que comprometer mis actitudes carnales y ponerme en camino de actitud de cambio inmediato con mis relaciones y compromisos. Claro está, que no será algo que se logrará enseguida, pero la actitud cambiante tiene que ser inmediata: ¡si, quiero cambiar!, luego vendrá la practica que irá unida a la cruz de cada día. Y son esos menesteres lo que nos mantendrán unido a la Eucaristía frecuente y a la necesidad de la oración, porque nosotros sólos no podremos hacerlo, pero con el SEÑOR sí que podremos. ÉL será QUIEN nos irá cambiando poco a poco, en la medida que nosotros iremos colaborando, también poco a poco, en el frecuente diálogo y encuentro en la Eucaristía.


Nuestra labor es pues, querer y ser persistentes, luego el SEÑOR hará todo lo demás, pues para eso se quedó entre nosotros y nos envió el ESPÍRITU SANTO. Eso nos irá dando, también, la medida de nuestro amor al SEÑOR manifestado en nuestra fe, esperanza y caridad. Y todo sustentado por la oración, la respiración de nuestro amor.


Gracias, SEÑOR, por tenerte y por dejarme encontrar.


Gracias, SEÑOR, por saberme querido, cuidado, importante, protegido y amado por TI.


Gracias, SEÑOR, por no confiar en mí, sino poner todas mis fuerzas, esperanzas y amor en TU GRACIA y en TU PALABRA, ellas me darán las fuerzas, la luz y el valor para llevar a cabo tus mandatos.


Gracias, SEÑOR, por creer, esperar, y amarte por obra y Gracia TUYA.


Gracias, SEÑOR, por TU HIJO JESÚS, por su presencia en este mundo, por su obediencia y entrega a cumplir tus mandatos, por su ofrecimiento a morir y pagar por nuestros pecados, por, con su obediencia, hacernos sus hermanos e hijos adoptivos TUYO.


Gracia, SEÑOR, porque esto que te digo en estos momentos no me lo ha revelado nadie sino tu ESPÍRITU que esta asistiéndonos a través de nuestra Santa Madre Iglesia, que tus nos dejaste prolongada en tus Apóstoles.


Gracias, SEÑOR, por avivar nuestra fe y llenarnos de esperanza. ¿Qué seríamos sin TI?

¡Alabado y glorificado sea el SEÑOR!