domingo, 17 de septiembre de 2023

TU PERDON TE ABRE LA PUERTA A LA MISERICORDIA DE DIOS.

Cada vez que eres capaz de perdonar, también tú eres perdonado. Nunca lo olvides. La cuestión no consiste tanto en olvidar sino en hacer la paz. La paz cuando la ocasión te presenta a autor de tu herida y tu soberbia se enciende y te revuelve las entrañas. La paz cuando llega ese momento en que la propia convivencia te exige actualizar tu perdón.

No te enroque en que no puedes olvidar. Nadie puede olvidar las ofensas recibidas, pero si perdonarlas asistidos por el Señor. ¿No te das cuenta de que eres perdonado por el Señor de la misma forma que tú te niegas a perdonar a tu prójimo? ¿Acaso tus ofensas al Señor son menores que las que tú recibes de otro? ¿Cómo entonces quieres ser perdonado por el Señor si tú no perdonas a tu prójimo?

Mira, lee y reflexiona sobre el Evangelio de hoy domingo – Mt 18, 21-35 – y también la primera lectura – Eclesiástico 27, 30 – 28,7 – donde todo está expuesto muy claramente y, lo asombroso, coincide con lo que tu piensas en lo más profundo de tu corazón. Porque, así también te gustaría a ti ser perdonado. Y de hecho lo somos por el Señor. De modo que en la medida, asistidos y ayudados por el Espíritu Santo, seamos también nosotros capaces de perdonar, también así seremos perdonados. Lo decimos todos los días en la oración del Padrenuestro.

Y es que si no perdonas la puerta del cielo se te cierra. Simplemente, cada vez que reces el Padrenuestro está mintiendo. Pides al Señor que te perdone en la medida que tú también perdonas. Así que si tú no perdonas ¿cómo piensas que el Señor te va a perdonar? ¿No has leído el Evangelio? Ahora, no tengas miedo, para eso está el Espíritu Santo. Ese mismo Espíritu Santo que recibió Ronaldo Nazario en su bautizo de hace días. Él te ayudará a que encuentre las fuerzas para ser misericordioso.

sábado, 16 de septiembre de 2023

¿ESTÁ TU FE APOYADA SOBRE ROCA?

Es la pregunta del millón, ¿cómo y dónde está mi fe? ¿Es una fe que se apoya en la seguridad, en el bienestar, en la salud y en la confianza de que mi cruz será suave y fácil de llevar sin muchas dificultades ni problemas? Dicho en otras palabras, ¿una fe en sintonía con mis intereses, proyectos y bienestar?

Por otro lado, presiento y me planteo que desde que mi fe no esté de acuerdo con la dificultades que me plantea mi seguimiento al Señor y no sea tal y como yo lo intuyo y pienso, estoy dispuesto a romper y torcer el rumbo de mi camino. Es decir, mi fe no está apoyada en Jesús sino en mi conveniencia e intereses. Me busco a mí mismo y no a Jesús. Al menos queda claro que no me he encontrado con Él.

Ese es el planteamiento del Evangelio de hoy. Una fe apoyada en Jesús, Roca de mi sustento y existencia, o una fe apoyada en la seguridad que me brinda el mundo y que ante la amenaza de los problemas que, quieras o no, se presentan en tu vida, te derrumbas y pierdes la esperanza de levantarte, confiar en el Señor y acogerte a su Misericordia. Porque, cuando experimentas la cercanía, la presencia del Señor en tu vida, ésta, a pesar de las amenazas que se te presentan, tú permaneces en pie fortalecido, firme y agarrado al Señor.

Estar, permanecer y seguir al Señor no consiste en decir «Señor, Señor», sino hacer de tu vida según su Palabra hasta el punto de permanecer fiel, firme y perseverante a su Amor Misericordioso a pesar de que suframos los avatares de nuestra propia cruz.

viernes, 15 de septiembre de 2023

JUNTOS AL DOLOR DE MARÍA AL PIE DE LA CRUZ

Quiera o no quiera la cruz estará siempre presente en mi vida. Una enfermedad, un accidente, un mal paso, un error o mis propias inclinaciones y pasiones la harán presente en mi vida. Pero, también aparecerá en muchos momentos de mi camino como consecuencia del compromiso de mi amor.

María, la Madre de Dios y también Madre nuestra, compartió con su Hijo el dolor de su Pasión y le acompañó hasta el momento de la crucifixión viéndose impotente de poder hacer algo. También a muchas madres, supuestas Marías, acompañan a sus hijos en el dolor sufriéndolo con ellos. Mucho dolor detrás de cada víctima de esas guerras disparatadas consecuencia del egoísmo y del afán de poder de los propios hombres.

Y ese. Quizás. sea nuestro papel, aceptar el dolor de ver como el mundo, víctima de su propio pecado, se destruye obstinadamente sin comprender que solo el amor es la solución a todos sus problemas. Estar presente, como lo estuvo María al pie de la cruz, aunque parezca inútil, será ese paso solidario que descubra nuestra presencia en el dolor de los que realmente sufren y son víctimas del poder del pecado.

jueves, 14 de septiembre de 2023

TRAS EL DOLOR DE LA CRUZ HALLAMOS LA ALEGRÍA DE LA RESURRECCIÓN

Ese es el sentido que guardamos y vemos en la cruz. No se trata de desear el sufrimiento ni el dolor. No se trata de masoquismo sino de solidaridad, de agradecimiento y de experimentar que solo tras el dolor y sufrimiento que trae el amor se encuentra la alegría y el gozo eterno. Ahí está la clave.

Es evidente que desde el momento que te interesas por alguien estás sujeto a experimentar renuncias, compartir y dolor. ¿Qué padres no han sufridos buscando el bien por amor de sus hijos? Evidentemente, los hijos darán alegrías pero también dolores y sufrimientos. Eso es lo que representa la cruz para nosotros con la gran e infinita diferencia que se trata de nuestro Señor, que se dejó crucificar por amor a todos nosotros y para darnos la oportunidad misericordiosa de poder redimirnos y liberarnos del pecado.

Dios, encarnado en Naturaleza Humana, se despojo de sí mismo y permitió su propia humillación tomando la condición de esclavo y dejándose someter al dolor y sufrimiento. Y todo por amor y para liberarnos de la esclavitud del pecado. Porque solo el amor es el que nos puede liberar de nuestra condición de esclavo. Una esclavitud ciega que nos somete y nos engaña. Una esclavitud que nos puede y nos esclaviza.

Y al ser creados libres solo la elección del amor nos permitirá elegir el camino correcto del bien alimentado por la generosidad, solidaridad y caridad. Y ese camino se esconde tras la cruz. Una Cruz que desde que fue abrazada por Cristo, nuestro Señor, es signo de salvación. Aceptando esa cruz podemos también nosotros aportar nuestro granito de arena por la salvación del mundo. Por eso, tras el dolor de la cruz hallamos el gozo y la alegría de la resurrección.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

¿EN QUÉ LUGAR DE MI CORAZÓN ME EXPERIMENTO SACIADO HASTA NO NECESITAR DE DIOS?

Sucede que, quizás sin darnos mucha cuenta, hay situaciones en las que creo que me basto a mí mismo. En esos momentos experimento que quizás no necesito de Dios y me erijo en mi propio señor. Quizás experimento que estoy lejos de esas bienaventuranzas que proclama bienaventurado Jesús. Sin embargo, por su Gracia, en algunos momentos debo de alegrarme porque recibo ciertos reproches e insultos por proclamar mi débil y pobre fe.

Esta apreciación me obliga a estar en permanente vigilia. Nuestra naturaleza, inclinada a acomodarse y a satisfacer sus egos y apetencias, es proclive a dejarse llevar por el buen vivir, que no está nada mal, pero que empieza a ser una grave falta desde el momento que me olvido del que sufre, del excluido, del marginado, del pobre, del que llora, del que está sometido a injusticias…etc.

Y lo es porque no podré amar en esas condiciones, y menos a Dios, aunque aparentemente lo refleje y lo parezca. El amor a mi Padre Dios está fuertemente unido al amor al prójimo bienaventurado que hoy proclama Lucas en su Evangelio. Por lo tanto, no seré bienaventurado si mi vida no camina en esas coordenadas de los bienaventurados que llama Jesús.

De nada vale esconder la cabeza o desviar la mirada. Me confieso pecados y muy lejos de esas coordenadas bienaventuradas pero esperanzado en que por la acción del Espíritu Santo pueda descubrir y experimentar esa hambre de bienaventuranzas que Jesús, mi Señor e Hijo del Padre, me propone.

martes, 12 de septiembre de 2023

RELACIÓN DE AMOR SOSTENIDA EN LA ORACIÓN

Es evidente que sin una relación íntima y estrecha no se puede luego obrar en consecuencia. Sin estar y permanecer en estrecha relación íntima con Dios no podrás encontrar las fuerzas, paz y sabiduría para obrar por Él y en su Nombre. Así vemos en la vida de Jesús que mantiene una relación con su Padre muy íntima e intensa cada día. Su Vida y su Misión están sostenida en la oración íntima con su Padre Dios.

Es evidente que Jesús es el Camino; es la Verdad y es la Vida. En Él encontramos pautas, signos y testimonios para imitar y tomar como principios y actitudes a seguir. Mirándole aprendemos; siguiéndole tomamos el camino correcto e imitándole hacemos de nuestra vida una vida parecida a la suya. Ahora, nunca tomándola por nuestra cuenta sino siempre abiertos y asistidos por el Espíritu Santo que para eso ha venido a nosotros en el momento de nuestro bautizo.

En el Evangelio del domingo, Jesús nos hablaba de que estaba entre nosotros: «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». Nuestro Dios es un Dios cercano, encarnado en Naturaleza Humana y hombre como nosotros, que nos invita a abrir nuestros corazones y desenterrar esa semilla de amor que ha sido sembrada en ellos.

Su amor misericordioso, reflejo del Padre, nos redime y nos salva. Y nos proclama la Misericordia Infinita de Dios Padre que nos invita a una relación de amor sostenida en el trato mutuo de la oración íntima de cada día. Él es la referencia y modelo para cada uno de nosotros y en el que encontramos sentido, fortaleza y esperanza para adecuar nuestra vida a su Palabra y Voluntad.

lunes, 11 de septiembre de 2023

CIEGOS POR LA LEY Y EL PODER

Es evidente que el poder nos ciega. Cuando te ves más fuerte que otros y con poder para ordenar que se cumplan tus pensamientos e ideas, impones tu ley. No atiendes a razones porque eso descubre tus errores y exiges el cumplimiento incluso a expensas de que otros queden perjudicados.

Es el caso que hoy descubre el Evangelio. Jesús no permanece al margen de esa ley errónea que impide el bien de ese hombre que tiene su mano derecha paralizada. Eso descubre su fuerte dependencia, pues sabemos que todos nuestras accione de la vida cotidianas las hacemos con la mano derecha. No poder hacerlo dificulta mucho tu desenvolvimiento de tu vida diaria. Urge, por tanto, solucionarle ese problema y no esperar.

La ley no puede interrumpir el bien, lo urgente y necesario que necesita el hombre en cada instante de su vida. Es absurdo poner leyes que van contra el propio bien del hombre. Y Jesús se enfrenta a esa ceguera necia de los que se creen sabios y superiores.

Hoy suceden muchas cosas que también atenta contra la verdad, justicia y bien del hombre. No hace falta indagar muchos para, mirando a nuestro derredor, descubrir muchas mentiras, injusticias y atentados contra el bien del hombre y de los pueblos. Se hacen leyes que no son buenas para todos y si para los que quieren sostenerse en el poder. Experimentamos que el Evangelio es actual, de hoy, y nos corresponde ponerlo en práctica y anunciarlo.

La verdad no se puede adulterar, ni introducirla falseada en la ley como algo normal. La ley está hecha para el bien del hombre y todo lo que no encaja en ese bien está fuera de la ley. No está el hombre supeditado y sometido a la ley sino al revés. La ley para servir al hombre. Es evidente que la cosa está muy clara y quien no quiere verla es porque está y quiere mentir.