martes, 27 de mayo de 2025

CONVIENE QUE ME VAYA

No nos lo dice cualquiera, son Palabras del Señor: (Jn 16, 5-11) En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿A dónde vas?” Sino que, por …

Es evidente que la marcha del Señor nos pone triste. ¿A quién no le entristece la marcha de un amigo? Sobre todo de un amigo tan especial como Jesús. Pero, Jesús nos aclara el motivo de su marcha: «Se hace necesario su marcha para que venga en su lugar el Paráclito – Espíritu Santo – y Él será quien nos enseñe el Camino, la Verdad y la Vida hacia la Casa del Padre y, sobre todo, a vivir en su Voluntad.

Y será el Espíritu Santo quien nos mostrará a Jesús, y nos dará la oportunidad, claro, si nos abrimos a Él, de conocerlo, de experimentarlo cada día y de ir aprendiendo a amarlo y a hacer su Voluntad. Porque, esa felicidad que buscamos está escondida en el Señor, y en la medida que conectamos con Él, ¡en esa medida!, iremos encontrando ese gozo y felicidad eterna que tanto buscamos y anhelamos. Jesús es verdaderamente nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida.

lunes, 26 de mayo de 2025

UN TESTIMONIO DE CRUZ

El camino a recorrer es un camino de cruz. Eso significa que seremos perseguidos, odiados y martirizados hasta el extremo de nuestra propia muerte. Sufriremos el mismo camino que sufrió nuestro Señor. Precisamente, es eso lo que se está acaeciendo en nuestra propia época, hasta el punto de que podemos decir que todos los días muere algún cristiano perseguido en alguna parte.

Sin embargo, ¿qué hacemos nosotros? Pues, si queremos seguir a nuestro Señor, nuestra respuesta debe ser la misericordia, manifestada en nuestras obras, palabras y actitud de vida. Seguir a Jesús es tratar de imitarle asemejando nuestra vida a la suya. Y eso solo lo podemos realizar abiertos a la acción del Espíritu Santo. Espíritu Santo que nos promete Jesús: (Jn 15,26—16,4): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, Él dará testimonio de …

Por tanto, nuestra actitud debe ser esa: abrirnos a la acción del Paráclito y, por su Gracia, vivir en la actitud de hacer la Voluntad del Padre, tal y como hizo Jesús. Eso sí, consciente de nuestras debilidades y pecados, pero, también conscientes de que estamos asistidos por la Gracia del Espíritu Santo, y unidos a Él podemos hacer que lo imposible sea posible. Amén.

domingo, 25 de mayo de 2025

VEN ESPÍRITU SANTO Y LLENA MI CORAZÓN DE TU AMOR.

Es el gran regalo de Dios, el Espíritu Santo. Nos lo dice Jesús antes de ir al Padre: (Jn 14,23-29): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que … Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho. …

Y en la hora de nuestro bautismo, de ahí la gran importancia de recibirlo, el Espíritu Santo entra en nosotros y esperará hasta que le abramos, ya en uso de razón, las puertas de nuestro corazón para actuar en nosotros. Es decir, enseñarnos y recordarnos todo lo que Jesús, el Señor, nos ha dicho. Son palabras de Jesús en el Evangelio de hoy. Por tanto, abramos nuestro corazón al Espíritu Santo y llamémoslo como nos ha sugerido el fallecido Papa Francisco que ya está en su presencia.

Y en el Espíritu Santo encontraremos el Camino, la Verdad y la Vida, y la paz estará con nosotros.

sábado, 24 de mayo de 2025

NO SOMOS DE ESTE MUNDO

Nuestro objetivo no está en este mundo, y eso nos creará dificultades hasta el extremo de amenazar nuestra muerte. De ahí las persecuciones que están pasando muchos de nuestros hermanos en la fe. Seguir a Jesús nos creará muchas tribulaciones y problemas. Por eso, Él nos previene y nos lo dice: (Jn 15,18-21): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que …

La cuestión está escondida en aquellos que viven en la mentira y practican el mal para satisfacer sus egoísmos, caprichos, intereses y satisfacciones. Anteponen sus egos a todo lo que se les interpongan, incluso la vida de los demás. Manipulan la justicia y la adulteran con el fin de que sus prácticas fraudulentas y mafiosas les sean permitidas: así esconden los delitos, la malversación, la mentira … etc. ¿Acaso no lo estamos viendo y sufriendo también nosotros?

Quienes seguimos a Jesús tratamos, a pesar de nuestras debilidades y pecados, vivir en la verdad y practicar la justicia. Eso es incómodo para aquellos otros que tratan de vivir para satisfacer sus egoísmos, sus narcisismos, sus caprichos y placeres. Y, claro, sus objetivos son quitarlos del medio. Ejemplos hay muchos. Y cuando llega ese momento, al creyente sólo le queda la compañía de Jesús. Y eso basta, todo lo demás está condenado a desaparecer.

viernes, 23 de mayo de 2025

UNA ELECCIÓN POR AMOR

No hemos sido elegido por nuestras caras bonitas, ni por nuestras virtudes, menos por nuestros defectos. Hemos sido elegidos, tal y como somos, por amor. Un amor comprometido, de tal forma que a pesar de nuestras debilidades y pecados, el Amor de nuestro Padre Dios sigue siempre activo y permanente.

Un Amor que, a pesar de estar comprometido sin mirar nuestros defectos y pecados, nos ama con infinita Misericordia. Eso significa que Dios, nuestro Padre, nos perdona una y mil veces si nuestro arrepentimiento es sincero y queremos, a pesar de nuestras debilidades y faltas, levantarnos y seguir sus pasos y mandatos.

Unos mandatos que se resumen simplemente en el amor: Amar tal y cual Él nos ama, lo cual nos exige amarnos mutuamente también nosotros. Amar a Jesús trae implícitamente amarnos, corresponder a su amor poniendo nuestro amor al servicio del prójimo, sobre todo de los más necesitados. De tal forma que, de nada vale expresar que le amamos si no amamos al prójimo, sea amigo o enemigo.

jueves, 22 de mayo de 2025

AMAS CUANDO PERMANECES EN EL AMOR DE JESÚS

Cuando estás tratando de permanecer en el Amor del Señor, estás tratando de corresponder a su amor. En esa actitud de agradecimiento, el amor que recibes lo tratas de transmitir a los demás. Esa es la misión, que se cumple en la medida que permaneces en el amor de Jesús, el Señor.

Es evidente que solo permaneciendo en el Señor, podemos también nosotros dar amor de ese Amor que recibimos del Señor. De ahí lo vital y fundamental que es permanecer en el Señor. Si no estamos en Él, ¿qué clase de amor vamos a dar? Solo amando al que nos ha Amado primero, hasta el extremo de dar su Vida por la nuestra, aprenderemos a amar como Él nos ama.

En realidad, si tomamos conciencia del Amor de Jesús, todo consiste en corresponderle de la misma manera. Eso nos deriva a amar a los demás como Él nos ama. Todo consiste simplemente en eso. Ahora, sin Él nada podremos hacer.

miércoles, 21 de mayo de 2025

LA VID Y LOS SARMIENTOS

A nosotros nos toca ser sarmientos y nos será imprescindible – para tener vida – estar unidos a la Vid. Él, la Vid, es nuestro Señor, y nosotros los sarmientos. Una comparación que nos deja meridianamente claro que sin el Señor nunca daremos frutos.

Frutos de verdadero amor, gratuitos y sin condiciones. Porque, esa es la esencia principal de la Vid, nos alimenta gratuitamente, y nos da vida de forma incondicional y sin exigencias. Solamente, nos pide amar, es decir, dar frutos de amor como Él nos lo da: sin condiciones y gratuitamente.

De modo que queda muy claro. Tenemos que permanecer unidos al Señor para que nuestra vida sea fecunda y dé frutos. Si nos falta ese alimento – Eucaristía – quedaremos seco y terminaremos en el fuego eterno. Nuestros frutos dependerá de nuestro unión con el Señor.

Él es esa savia Eucarística que nos da la Gracia para convertir nuestras obras, eliminando toda cizaña, en frutos de verdadero amor. Perseveremos, pues, en permanecer siempre unido al Señor.