martes, 7 de mayo de 2013

NOS ENVIA UN DEFENSOR

(Jn 16,5-11)


Nos dice nuestro Señor Jesús que conviene que se vaya, pues de esa forma vendrá a nosotros el Paráclito, que nos defenderá y asistirá en nuestro camino hacia la Casa del Padre. Es verdad que sin el Señor estamos perdidos, por eso, los apóstoles y discípulos estaban tristes. El camino sin Jesús no se puede superar.

Nuestra naturaleza está tocada por el príncipe de este mundo, y sin el Señor estamos atrapados en sus manos. La tristeza de los apóstoles y discípulos era lógica. Por eso, Jesús nos anima y nos aclara que conviene su marcha, su ascensión al Padre, porque solo de esa manera será enviado el Paráclito, que nos defenderá contra todo mal, y nos asistirá en el duro camino de nuestro peregrinar a la Casa del Padre.

Hemos triunfado, porque el príncipe de este mundo ha sido vencido por la Resurrección de Jesús. El Señor nos ha liberado y ahora con la defensa del Espíritu Santo nuestro camino, por duro y difícil que sea, será superado.

Demos gracias al Padre que, en nombre del Hijo, nos ha enviado al Defensor que nos señalará el camino por donde hemos de dirigirnos para alcanzar la Casa del Padre. Él nos enseñará y recordará todo aquello que Jesús nos enseñó, y nos dará la fortaleza, la sabiduría, el entendimiento, los consejos y todo lo que necesitaremos para cumplir la Voluntad del Padre. Amén.

lunes, 6 de mayo de 2013

CON EL DEFENSOR NO HAY NADA QUE TEMER

(Jn 15,26—16,4)


Esa es la misión del Paráclito: la de defendernos, fortalecernos, enseñarnos, recordarnos y acompañarnos en el duro camino que significa ascender con Jesús hacia la cruz de nuestra propia vida. Porque caminar al lado de Jesús nos implica a vivir a su estilo, y su estilo es simplemente amar a todos hasta entregar su vida si fuese necesario.

En Él se dio esa circunstancia, fue condenado y asesinado en una muerte de cruz por el rechazo de los hombres a creerle el verdadero y único Hijo de Dios, y en muchos de los que le han seguido ocurrió y ocurre lo mismo. Y en todos hay un denominador común: sufrirán la burla, el escarnio, las ofensas, persecuciones, rechazos...etc.

Pero no vamos solos, el Defensor nos acompaña y nos dará en cada momento las fuerzas y la valentía que necesitamos para superar las pruebas. Bien sabe Jesús de nuestras debilidades, miedos y temores. Por eso, nos lo dice y advierte para que no desesperemos ni defallezcamos. Él volverá, y nos prepara un lugar junto al Padre. A pesar de nuestra cruz, no perdamos la esperanza porque el Defensor nos protege y nos asiste para que, ocurra lo que ocurra, nuestro final sea glorioso junto al Padre.


domingo, 5 de mayo de 2013

QUIEN CUMPLE, ES QUE AMA


(Jn 14,23-29)

No hablamos del cumplir en apariencias y para que lo vean, que luego queda al descubierto por sus obras, sino del que cumple y vive la palabra haciéndola vida en su diaria vida y llevándola hasta sus últimas consecuencias. No se hace difícil descubrirlo porque la verdad sale a la luz y la mentira y apariencias quedan descubiertas aun se escondan debajo de la mesa.

Jesús nos dice: Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. Porque el amor, si es verdadero, no tiene otro camino sino que el de seguir al amado y seguirle es vivir a su estilo y en su verdad. Por eso, por sus obras quedará todo testimoniado.

Ese es el camino, pero no un camino para recorrerlo solo, sino bien acompañado, porque el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho. Por lo tanto, confiados en la Palabra del Señor, no tengamos miedo, sino confianza y esperanza de que vamos muy bien acompañados y unidos en Iglesia. 

Habrá dificultades, pero no dejaremos de caminar hasta alcanzar la Casa del Padre, porque el Señor volverá para eso, para abrirnos y acompañarnos hasta el Padre. Amén.

sábado, 4 de mayo de 2013

SIGUIENDO TU CAMINO

(Jn 15,18-21)

No hay otros síntomas más claros que cuando experimentas ser odiado por vivir y defender el amor según los mandatos del Señor Jesús, Porque cuando te sientes así, experimentas gozo y alegría, al igual que lo sintieron los apóstoles cuando fueron apaleados y mal tratados por proclamar la Buena Nueva de la Resurrección de Jesús.

Sentirse odiado es descubrirse en el camino, pues no es el discípulo más que su Maestro. Y si Jesús fue odiado y perseguido, también sus discípulos y seguidores así lo serán. No nos debe extrañar ni sorprender que así sea, pues Él mismo nos lo ha dicho: «Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo.

La experiencia de sufrimientos y sacrificios por la verdad, y el perdón, por verdadero amor, gratuito y dado generosamente en libertad, es la experiencia más gozosa que el hombre puede experimentar. Y esa experiencia no se puede encontrar sino injertado en Jesús de Nazaret, que dio su Vida voluntariamente y gratuitamente por cada uno de nosotros.

viernes, 3 de mayo de 2013

CAMINO, VERDAD Y VIDA

(Jn 14,6-14)


Lo hemos oído muchas veces, pero seguimos escuchándolas no con mucha atención. Incluso, estamos cansados de oírlas que casi nos pasa desapercibido. Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí, pero para nosotros eso nos deja, si no indiferente, sí sin capacidad de reacción. Estamos instalados en la rutina de hacer siempre lo mismo y no salir de nosotros.

Y no hablo de otros, sino de mí mismo. Y desde mí, comparto mi pobreza con aquellos otros que les pueda pasar lo mismo. Experimento mis debilidades, y en ellas siento el poder y la fuerza del Espíritu que me conforta y me anima a glorificar y alabar al Señor. Son precisamente mis debilidades, como diría San Pablo, las que me fortalecen y realizan el milagro de experimentar la fuerza del Espíritu Santo, promesa del Señor.

Percibo que me vida se sostiene en la Mano del Señor Jesús, y desde ahí siento la vivencia de su fortaleza y de experimentarme sostenido por su Aliento y Poder. No entendería la vida de otra forma, y perdería todos sentido y deseo de vivirla sin la presencia del Señor. No importan mis fracasos, mis debilidades, mis pobres pecados, porque confío en su eterno perdón y misericordia.

El Sacramento del perdón es la reparadora ducha de agua limpia y celestial que vigoriza mi espíritu y fortalece mi voluntad para permanecer en Él, a pesar de mis basuras y miserias, que en lugar de debilitarme me fortalecen y dignifican para Gloria del Señor, que de la debilidad saca fortaleza.


jueves, 2 de mayo de 2013

AMAR COMO JESÚS ME AMA

(Jn 15,9-11)

Esta mañana me asaltó un pensamiento que me ayuda y me fortalece a la hora de experimentar el perdón ante los demás. Se trata de observar cuando muchas personas actúan mal, desplazando y sometiendo a otras a sus propios egoísmos, y perjundicándoles enormemente. Incluso dentro de sus propias familias y a sus propias madres.

Y sin embargo, son hijos de Dios, y ese Padre Dios Bueno nos ama inmensamente. ¡Tanto como ama a su Hijo amado y predilecto Jesús! Hay, la Palabra de Dios nos lo dice: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado».

Pues bien, si Dios ama a esas personas de esa forma, aún haciendo lo que a Él no le gusta, ¿cómo yo no voy a esforzarme al menos en amar y perdonar al que me hace mal? Ese criterio de amor tan grande por parte de Dios me ayude y nos puede ayudar a, abandonados en Manos del Espíritu Santo, dejarnos invadir por su Amor y ponernos en actitud de perdonar a nuestros enemigos.

miércoles, 1 de mayo de 2013

NECESITADOS DE JESÚS

(Jn 15,1-8)


El gran error del hombre es creer en sus propias fuerzas y pensar que solo él se basta para conseguir la felicidad que busca. El gran error del hombre es creer que por él mismo puede alcanzar su deseo de felicidad sin necesidad de ayuda. Pero, el peor de todos los errores es creerse suficiente y capaz de dirigir su vida hacia la felicidad rechazando a Jesús, el Señor.

No hay nadie más necio que aquel que da la espalda a Jesús y se erige en señor de sí mismo. Su vida queda estéril y sin sentido y su pobre esperanza termina en este mundo. Un mundo que cuenta sus días más de tristeza que de felicidad. Un mundo donde la esperanza se convierte en desesperanza. Un mundo donde las apariencias e hipocresías falsean la vida y siembran la muerte.

Y tras el error, el pecado, la mayor esperanza del hombre es Jesús de Nazaret. Injertados en Él nada tenemos que temer, y permaneciendo en Él todo camino será allanado y superado hasta alcanzar la paz y felicidad por él prometida. En Él daremos frutos, frutos de amor del que este mundo está necesitado y por los que todos los hombres alcanzaran la paz y la justicia.

Pidamos al Espíritu Santo que nos dé la fortaleza de agarrarnos a su Palabra: «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos».