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miércoles, 21 de agosto de 2024

UNA BONDAD Y MISERICORDIA DESMEDIDA

No se entiende como actúa Jesús con aquellos jornaleros que llama al caer la tarde. En nuestra razón no entran esos cálculos que hace Jesús. Nuestra razón nos dice que los primero – llamados al amanecer – deben recibir más que los que llegan al caer la tarde. No nos parece justo esa distribución ni apreciación.

Sin embargo, la actuación de Jesús es sorprendente. Él tiene potestad y poder para dar a cada cual lo que cree. Su Bondad y Misericordia es Infinita y nos la da gratuitamente. Nos demuestra que puede dar a los últimos más o igual que a los primeros. Aquel – llamado buen ladrón, crucificado al lado de Jesús – nos da la razón.

No merecemos nada, ni por ser primeros o por ser últimos. Todo es Bondad Infinita de nuestro Padre Dios, y todo nos es dado gratuitamente. Quizás nuestro mayor logro y esfuerzo está en ser como niños. Es decir, poner toda nuestra seguridad, como lo hicimos de pequeño con nuestro padre y madre, ahora en nuestro Padre Dios. Y confiar en Él plenamente.

Él nos dará lo que nos corresponda según nuestro esfuerzo, pero, nunca olvidemos que, por mucho que hagamos y nos esforcemos, todo será siempre gratuito por su Bondad y Misericordia Infinita. A nosotros nos corresponde tratar de actuar con bondad y misericordia aprendiendo a descubrir que la verdadera felicidad está en la grandeza de lo sencillo. Y que nuestra manera de mirar y andar por el mundo consiste en confiar y fiarnos de nuestro Padre Dios. Es precisamente eso lo que significa ser como niños.

sábado, 3 de diciembre de 2022

¿DESCUBRES DENTRO DE TI UN SENTIMIENTO COMPASIVO?

No te distraiga ni te equivoques. Ese sentimiento, que vive y se despierta al presenciar a alguien que sufre y lo pasa mal, se llama compasión. Y está dentro de ti. ¿Te has preguntado quien lo ha puesto en lo más profundo de tu corazón y que no puedes reprimir cuando te encuentras con alguien necesitado, sufriente y hambriento?

¿No sabes que has sido creado a imagen y semejanza de Dios? ¿Y que Dios es Infinitamente compasivo y misericordioso? Pues, tú, criatura de Él eres semejante y sientes también esa compasión.

¿Qué sucede?  Que herida tu naturaleza por el pecado original, te reprimes, te resiste a dar y darte con compasión y amor. Prevalece tu egoísmo, tu comodidad, tu descompromiso, tu avaricia y tus malos sentimientos como consecuencias del pecado. Y te retiras tu compasión aunque no te sientes bien.

Jesús se compadece de los que sufren, de los desorientados y cansados. Y quiere atenderles y orientarle hacia la Casa de su Padre, donde no hay sufrimiento, ni hambre, ni sed ni tampoco cansancio. Allí todo es gozo y felicidad eterna. Pero, necesita tus manos, tu participación y tu generosidad compasiva y misericordiosa, Cada día te lo está pidiendo, No más de lo que Él, gratuitamente, te ha dado. No te resista y responde a su llamada.

viernes, 15 de enero de 2021

¡PARÁLISIS!

Mc 2,1-12

 

Hay muchas formas de parálisis que afectan a nuestra vida paralizándola, valga la redundancia. Sin embargo, quizás no sean las más peligrosas las propiamente físicas. Hay otras - parálisis -  más peligrosas que nos impiden abrir los ojos, desatar nuestro corazón y dejar entrar en nosotros el amor. Estamos peligrosamente esclavizados y tenemos nuestra libertad cautiva, hasta el punto de impedirnos seguir a Jesús.

Esas son otras parálisis más peligrosas y dañinas. Tal es el miedo, la soberbia, la ira, la venganza, vicios y apetencias, nuestras debilidades, nuestros pensamientos, proyectos e incredulidades. Aquellos escribas que se encontraban entre el gentío, cuando le llevan el paralitico a Jesús, pensaron, al oír decir a Jesús: «Hijo, tus pecados te son perdonados». 

Inmediatamente, dijeron para sus adentros: « ¿Por qué éste habla así? Está blasfemando. ¿Quién puede perdonar pecados, sino Dios sólo?». Tienen la idea de un Dios víctima, ofendido y, por tanto, el único que puede y tiene motivo para perdonar, pues recibe ofensas en cada hermano ofendido. Ignoran la Bondad y la Misericordia de Dios que, precisamente, Jesús viene a anunciar. Cierran su corazón a aquella hermosa parábola - Lc 18, 9-14 - del publicano y el fariseo ¡Es tiempo de salvación, porque ha llegado el Reino de Dios! ¡Esta ya entre todos nosotros, un Reino de Amor, de Justicia y de Paz!

Por lo tanto, la cuestión, que nunca la entenderemos, es que nuestro Dios es un Dios de Amor y de Misericordia. Un Dios que nos busca, se iguala a nosotros - menos en el pecado - y con nosotros camina y nos enseña el Camino, la Verdad y la Vida. Es un Dios que se abaja, se humilla y, despojándose de su condición Divina, se hace hombre para, cerca de ti, sanar, liberar esas parálisis que te inmovilizan y que no te dejan abrir los ojos ni despertar tu corazón. ¡Ánimo, abre los ojos, toma tu camilla - tu pasado - y, levantándote empieza a caminar!

sábado, 18 de julio de 2020

UN MESÍAS PACÍFICO, MANSO Y MISERICORDIOSO

EVANGELIO - SAN MATEO 12,14-21 | Evangelio san mateo, Evangelio ...

Posiblemente, tanto a los apóstoles como también a nosotros, esa forma de conducirse Jesús nos sorprende en gran manera. Esperábamos un Mesías fuerte, poderoso y capaz de doblegar a todos aquellos que de alguna manera se enfrentaran a su anuncio de Buena Noticia. Pero, no fue así ni era de esa forma como quiso presentarse Jesús. Su Padre, quien lo envía, tiene otros planes que pasan por la humildad, la mansedumbre y la misericordia.

Y eso, muchos no lo entendieron. Incluso algunos muy cerca de Él, tal es el caso de Judas, se decepcionaron porque esperaban otro mesías y con otra carta de presentación. Quizás, también a nosotros nos puede ocurrir algo parecido. ¿Nuestro Mesías es el Mesías del Amor? ¿O, por el contrario es el mesías del poder y la fuerza?

Hoy Jesús nos habla en el Evangelio y nos invita a huir de las confrontaciones y la violencia. No es esa su misión ni su apuesta. Él viene a anunciar la Buena Noticia que, apoyada en la mansedumbre y la misericordia, ofrece eludir todo tipo de venganza o de sentido de revancha. Por eso huye de las confrontaciones y de aquellos que le buscan para matarle. No es una huida sino su modo de ser y actuar. Él continúa sanando a todos los enfermos que se cruzan en su camino y anunciando la Buena Noticia de salvación.

Sobre todo a los más débiles y pobres y a todos aquellos que humildemente abren sus corazones a su Palabra y a su acción salvífica. El Mesías, lleno de Espíritu, manso y discreto - no alardea de sus éxitos -, que pacientemente se inclina sobre el débil - la caña cascada -  intenta reanimar al mortecino - al pabilo vacilante - y así despierta siempre la esperanza. (Del Evangelio Diario de la Compañía de Jesús).