lunes, 24 de diciembre de 2012

UNA FUERZA DE SALVACIÓN

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 67-79: El nacimiento del Niño ...


Hoy celebramos la hora del comienzo de la salvación, porque con la Encarnación, Dios se hace Hombre en Jesucristo nuestro Señor, y tomando Naturaleza Humana da comienzo a la historia de salvación que el Padre Dios había pensado desde la eternidad.

Por eso, Zacarías, lleno del Espíritu Santo eleva un canto de alabanza que manifiesta este misterio de salvación, porque nos ha sido dado un Mesías, un Salvador que viene a salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odiaban haciendo misericordia a nuestros padres y recordando su santa alianza y el juramento que juró a Abraham nuestro padre, de concedernos que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor en santidad y justicia delante de Él todos nuestros días. 

Y él, que había dudado de la Palabra de Dios manifestada por el Ángel, ahora proclama su grandeza y la misión del hijo dado como profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor para preparar sus caminos y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados, por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite una Luz de la altura, a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Pidamos al Niño Dios la Luz que alumbre nuestras vidas y la humildad de aceptar su Palabra como María y José. Amén.

domingo, 23 de diciembre de 2012

FELIZ TAMBIÉN TODOS AQUELLOS QUE CREEN EN EL SEÑOR

 Lc 1, 39-45

Porque son bienaventurados todos aquellos que creen sin haber visto. ¿Hemos tomado conciencia de lo que significa esto? Estamos llamados, como María, a ser Bienaventurados porque creemos que de su seno glorioso nace el Redentor por obra y gracia del Espíritu Santo.

Y creemos que así es. Cada día nace el Niño Dios en nuestros corazones, y cumple la edad que cada uno de nosotros tengamos. Eso le comentaba a mi nieto cuando me sorprendió diciéndome que el próximo lunes celebramos el cumpleaños del Niño Jesús. Pero mi asombro fue mayor cuando me preguntó por los años que cumplía.

Y se me ocurrió decirle que los mismos que él tenía, es decir, tres años. Y luego le agregué que el Niño Jesús nace y cumple los mismos años que cada uno de nosotros, porque Él está dentro de nosotros desde que nacemos. Una vez más recordé lo necesario de hacernos niños y abandonarnos en las Manos del Espíritu.

Damos gracia al Señor por regalarnos la dicha de ser bienaventurados y nos alegramos en Él por sentirnos felices y dichosos de vivir una vez más el acontecimiento más grande de la tierra: "Celebrar la dicha y el gozo de compartir y vivir que Jesús nace en mi corazón para ofrecerme mi mayor aspiración: "Ser feliz eternamente en su presencia".

FELICIDADES

Y desde esta página, donde cada día tratamos de reflexionar y de esforzarnos en dejar nacer al Niño Dios en nuestros corazones, les envío mi mayores deseos de que ese esfuerzo continúe y se haga constante desde la humildad y la pobreza de reconocernos siervos y pecadores que suplicamos su Misericordia. Porque nos sabemos redimidos y amados por su entrega y su muerte de Cruz. Amén.


sábado, 22 de diciembre de 2012

ACEPTAR EL AMOR DE DIOS

 Evangelio San Lucas 1,46-56

Es el paso principal para abrirnos a su acción amorosa y redentora. No es fácil porque someternos a su Voluntad significa olvidarnos de la nuestra, y eso supone una decisión muy dura y confiada. Se nos hace muy cuesta arriba dejar nuestras convicciones, pensamientos y apetencias. Buscamos la felicidad acomodada a nuestros gustos y egoísmos, y salir de ellos para darnos a otros intereses es hablar en clave amorosa y difícil de entender.

Afortunadamente, María lo entendió, y, por la Gracia de Dios, tuvo las fuerzas necesarias para someterse, dejando todos sus planes, a la Voluntad del Dios que le pedía permiso para encarnarse en su seno. Bendita decisión que nos da la oportunidad de recibir también a ese Niño Dios en nuestros corazones, y optar a la oportunidad de librarnos de los pecados que nos encadenan y amenazan de muerte, para ser redimidos y salvados para la vida eterna.

María significa esperanza y salvación, porque su "Sí" es la decisión que nos abre a la Vida, la verdadera Vida que todos buscamos y esperamos. Por eso, junto a María, cantamos con Ella: 

MAGNIFICAT:

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el todo poderoso ha hecho conmigo cosas grandes,
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 21 de diciembre de 2012

NOS RESULTA ILÓGICO...

Lucas 1,39-45 “¿Quién soy yo para que me...


porque nuestra fe es limitada e incapaz de comprender los misterios que esconde el poder de Dios. El mundo es inmenso e incomprensible. No podemos llegar a comprenderlo y se escapa de nuestras capacidades para comprender. 

Tengo que reconocer que me sobrecoge el pensar el origen del Universo y, por supuesto, del hombre. No podemos comprenderlo y solo nos es permitido ir descubriendo algunas cosas que nos ayudan a mejorar nuestro sistema de vida. 

Pero que también nos puede mover a la soberbia y suficiencia creyéndonos seres inteligentes y capaces de dominar y comprender el mundo que nos rodea. Nuestro orgullo nos hace rebeldes y soberbios y rechazamos todo aquello que no comprendemos, porque queremos ser nosotros los dueños de nuestro propio destino.

Sin embargo, la vida es una realidad que palpamos cada día. Las cosas existen, las tocamos y nos experimentamos seres humanos vivos y reales. ¡No es un sueño, vivimos y existimos! Alguien nos ha tenido que crear y crear también todo lo que existe a nuestro derredor, lo que vemos y no vemos.

Pues bien, si ese Creador ha hecho y sostiene cada día todo lo que sustenta nuestra vida, ¿por qué no puede hacer su propia historia de la manera que Él ha pensado y querido? Cuando llego a este punto, mi corazón se abre y se llena de gozo, porque acojo con alegría y fe a ese Niño Dios que se hace humano como nosotros y nos revela que Dios es nuestro Padre y que nos ama con locura hasta entregar su Hijo en una muerte de Cruz por nuestra redención.

Dejemos que nuestro corazón se haga pesebre y acoja a ese Niño Dios que se ofrece a nacer dentro de nosotros para transformar nuestro corazón de piedra en un corazón de carne empapado de amor. Amén.

jueves, 20 de diciembre de 2012

PORQUE ASÍ LO QUISO DIOS

Evangelio: Lc 1, 26-38 En el sexto mes fue...

Y no de otra manera. Cuestionamos y dudamos de los planes del Señor como le ocurrió a Zacarías. Tenemos mucho de Zacarías y todo aquello que no veamos claro o no quepa en nuestra cabeza limitada lo cuestionamos y ponemos en duda y hasta lo rechazamos.

¡No acepto tu Voluntad y me rebelo contra ella! Eso es lo que venimos a decir, hablando claro y sin tapujo, y nuestra vida no miente, pues así se comporta y por eso no traspasa de nosotros, y menos llega a los demás. Nueva evangelización sería dejar crecer la Voluntad de Dios en nosotros. Creo que eso, sencillo y simple, fue lo que hizo María: "Dejarse penetrar por el Espíritu de Dios", y todo lo demás fue Gracia que fue guiándola y transformando su vida.

Proclamar y dar testimonio no es algo lejano ni que tengamos que aprender. Se trata simplemente de vivir con naturalidad y confianza aquello que creemos. Y eso es que Jesús se hizo Hombre, encarnado en el vientre de María por obra del Espíritu Santo, y enviado por Dios nos reveló su Palabra.

Una Palabra de Amor y de salvación, que empieza en Belén nacido de una Virgen.




miércoles, 19 de diciembre de 2012

¿NOS PASA A NOSOTROS LO MISMO?

 Lucas 1, 5-25. En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote,

Yo tengo que confesar que, al menos a mí sí, porque todo lo que no llego a entender lo quiero pasar por el filtro de mi razón. Y llegado el caso de no entenderlo lo pongo en duda. Y observo que eso mismo ocurre a otras muchas personas, por no decir a casi todas.

Es de sentido común rechazar todo aquello que no entra en nuestras cabezas. Sin ir más lejos, el otro día escuchaba una conversación donde se ponía en duda la encarnación. No entra en la cabeza que por obra del Espíritu Santo... No se cree en el Espíritu porque para eso hay que fiarse y confiar. Es decir, tener fe. 

María nos alumbra y nos da ejemplo de eso. Pues bien, volviendo a lo que decía, intervine reflexionando lo siguiente: "Todos creemos en un Creador al que llamamos Dios. Pues bien, si ese Dios ha creado las maravillas de este mundo que todavía no llegamos a comprender ni a entender sus misterios, ¿no puede, ese Dios, hacerse hombre de la manera que le parezca?"

Supongo que a Zacarías le ocurrió lo mismo. Nada extraño ni sorprendente que así fuese, pues, por lo menos a mí, me ocurre lo mismo. Sin embargo, Zacarías aceptó la penitencia del silencio y aguardó su cumplimiento, y sin entender nada se abandono en manos del Señor su Dios. La Misericordia del Padre Dios se hace presente perdonando todos nuestros desaires y desconfianzas, y dándonos la oportunidad de recapacitar y reconocerle como Señor y Dador de vida.

Pidamos al Padre, en estos próximos días a la Navidad, que nos fiemos de su Palabra, y como María y José seamos fieles a las promesas de nuestro Padre Dios. Amén.

martes, 18 de diciembre de 2012

¡CIRCUNSTANCIAS!

Evangelio Según San Mateo 1, 18-24


Porque cuando todo se produce como habíamos pensado, o en su defecto va favorable a nuestros gustos e intereses, la misión se hace llevadera y fácil de realizar. Pero, en cuanto las cosas son contrarias a nuestra forma de ver y pensar, y nos parecen extrañas e ilógicas según nuestro sentido común, todo se hace más oscuro, difícil de cumplir e irrealizables.

La fe supone precisamente eso, fiarse y cumplir a pesar de ver o pensar otra cosa. María y José superaron esas pruebas. Dios, nuestro Padre no se equivocó, había elegido bien. Porque Dios no impone sino propone, y primero hace el ofrecimiento y lo brinda libremente. Toma la iniciativa de proponerlo sin esperar a que nosotros actuemos, y espera nuestra respuesta.

María y José respondieron libremente y satisfactoriamente, a pesar de las renuncias y sacrificios que el aceptar les fue presentando, pero confiaron y se dejaron llevar. Esa es la lección de fe que nos dan y el ejemplo a seguir. ¿Seremos nosotros capaces de responder en esa clave de dejarnos guiar? María, sobre todo María, porque es la primera respuesta que espera el Señor, coopera con la obra redentora del Padre con su Sí firme y decidido sometiéndose a la voluntad del Padre.

Te damos gracias María por tu "Sí", y porque con tu decisión y humildad nos has abierto el camino que el Padre te había propuesto para en ti encarnarse y redimir a los hombres por los méritos de su Hijo Jesús, Hijo tuyo por obra del Espíritu Santo. Amén.