sábado, 29 de diciembre de 2012

TAMBIÉN A MÍ SE ME PRESENTA

Evangelio según San Lucas 2, 22-35 (María y José cumplían con unción ...


Cuando leemos e intentamos reflexionar o meditar la Palabra de Dios, al menos a mí me ocurre, lo hacemos desde una perspectiva lejana, como algo que ya ha ocurrido y que no nos toca a nosotros. Sé que nos esforzamos en mirarlo desde nuestra propia realidad y desde nuestro tiempo, pero, quizás por nuestra debilidad y limitaciones, nos despistamos y evadimos de la realidad.

Jesús, siguiendo la burocracia y tradiciones de su época y cultura, es llevado y presentado en el templo, y el anciano Simeón, tocado por el Espíritu Santo, manifiesta y profetiza la presencia del Mesías que él esperaba. Ya se siente preparado para partir en paz, pues sus ojos han visto al Salvador.

Se me ocurre, invocado el Espíritu Santo, pensar que Jesús es presentado diariamente también a cada uno de nosotros. Vive dentro de nosotros y espera ansioso de amor a que, como Simeón, cada uno de nosotros percibamos su presencia en nuestro particular templo de nuestra vida. En donde vivimos con nuestra familia; en donde vivimos con nuestro trabajo; en donde vivimos nuestro tiempo de ocio y con todos aquellos con los que nos relacionamos.

Ahí ocurre nuestra particular presentación, y ahí debemos manifestarle como hizo Simeón, presentándole como el Mesías Salvador del mundo.

viernes, 28 de diciembre de 2012

EL ÑINO NACE TAMBIEN EN NUESTRO CAMINO

Evangelio del 28 de diciembre de 2011: Mt 2, 13-18


No sabemos cuándo, pero si sabemos que en cualquier momento somos interpelados a levantarnos y emprender un nuevo camino, un camino de salvación. Quizás sea esa la llamada que hoy nos quiere comunicar el Evangelio de hoy: "Oyes, levántate y camina porque muchos necesitan de tu ayuda".

Así ocurrió hace 2012 años. José fue avisado en sueño para que levantara vuelo y emigrará con María y el Niño a tierras de Egipto salvándolo de una muerte segura. En su lugar murieron muchos niños inocentes que no han dejado de morir todavía por la misma causa. "La furia y el egoísmos del hombre".

En aquel entonces fue el rey Herodes, y hoy son todos aquell@s que llevados por su egoísmo impiden que muchos niños inocentes vean la luz del sol. No oyen ninguna llamada sino que ensordecidos por las tinieblas y envueltos en la oscuridad permanecen anclados en su propio interior, encerrados en un corazón de piedra que mata y asesina a todos aquellos que le incomodan y le impiden hacer su voluntad y apetencias.

Hoy mueren muchos niños porque no se escucha la voz al Ángel del Señor que les invita a levantarse y a salir de sus propios egoísmos huyendo del mal que esconden en su corazón de piedra y transformarse en un corazón de carne empapado de solidaridad, justicia, paz y amor.

Hagamos una serena, silenciosa e interior reflexión que nos ayude a comprender y a ponernos en movimiento como José para levantar nuestro corazón y poner a salvo a millones de niños inocentes que mueren dentro del seno de sus madres. Amén. 

jueves, 27 de diciembre de 2012

NO PARECE ASOMBRARNOS

 Evangelio según San Juan 20,2-8. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del ...


porque ya lo hemos oído muchas veces. Quizás se nos ha hecho algo rutinario, y nos cuesta despertar y contemplar la fuerza y la grandiosidad del acontecimiento. Uno de los grandes peligros de esta época y cultura sea la capacidad de adaptarnos a toda noticia.

Con demasiada frecuencia, los adelantos de la técnica nos lo hacen posible, nos encontramos con noticias de todo tipo. Ya nuestra mente se ha adaptado que no despierta en nosotros ninguna capacidad de asombro. Oímos la cantidad de niños que son asesinados en el vientre de sus madres en estado embrionario, pero activos seres humanos que avanza su primera etapa en sus vidas, y no nos asombramos nada.

Es más, continuamos tarareando la canción y dando el último bocado al bocadillo de turno de nuestro placentero desayuno. Y nos hablan ahora del hambre que pasan centenares de millones de niños, y nos quedamos igual. A lo sumo damos un suspiro, pero aceptamos que eso es casi normal o sucede en la vida.

Y de la misma manera, celebramos y damos la noticia que Jesús Vive, que su tumba fue encontrada vacía por María Magdalena, y que luego Pedro y otro discípulo lo comprobaron personalmente, y nos quedamos impasible y como una página más del calendario, en este caso, litúrgico.

Sin embargo, es el fundamento de nuestra fe. El pilar donde nos apoyamos con consistencia y de donde nadie nos puede remover. Estamos salvados porque Jesús Vive, y si vive está con nosotros, pues eso nos lo prometió: "Estaré con ustedes hasta el final del mundo". Y todo en Él se ha cumplido: "Está Vivo". 

Por eso creo, porque me fio de su Palabra y me lo refuerza el testimonio de aquellas mujeres, Pedro y el otro discípulo. Yo como ellos he escuchado y creo, y porque en mi vida también lo experimento.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

LA VIDA SE NOS COMPLICA

Mateo 10, 17-22. Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los ...

No es cosa de broma ni tampoco apetece emprender el camino de seguimiento a Jesús de Nazaret. Sin lugar a dudas, trae consecuencias, y consecuencias graves para nuestra vida, porque se trata precisamente de eso, de vida, pero de vida eterna. Por eso muchos lo han rechazado y todavia hoy lo rechazan.

Y la vida eterna, esa que todos queremos alcanzar, no es cosa fácil sino que encierra dificultades y luchas que nos la complican, porque detrás de la renuncia y olvido de uno para darse a los demás se esconde el gran tesoro que todos con más o menos acierto buscamos: "El amor". Sólo el amor nos hace felices, no hay otro camino.

Y es ese amor el que nos da las fuerzas y el gozo de felicidad que nos empuja a seguir adelante. Es obvio que no estamos solos, pues solos no alcanzaríamos a dar un solo paso. Nos alienta y nos fortalece la presencia del Espíritu Santo. Ese Espíritu que Jesús nos prometió cuando subió a los Cielos. El mismo Espíritu que le acompañó a Él a lo largo de su vida en este mundo.

Y Él, el Espíritu Santo, nos asistirá, nos pondrá en nuestras bocas las palabras precisas y justas que necesitaremos en cada momento, nos fortalecerá y nos dará la fe y valor para hacer en cada momento la Voluntad del Padre. No dudemos de eso y tengamos la confianza y la fe que así es y será. ¿O es que no lo notamos y experimentamos en nuestras vidas? Haremos tantas cosas como Jesús porque vivimos en el Espíritu y es Él, como dice Pablo, el que vive en nosotros.

Señor, Tú que nos has dado tu Palabra y esperanza de que podremos seguirte y hacer las proezas que Tú has hechos, danos la confianza y la fe de creer que así será y de que por obra y gracia del Espíritu Santo no tenemos nada que temer ni de qué preocuparnos, pues Él nos llevará por el camino que tu Voluntad quiere que vivamos.

martes, 25 de diciembre de 2012

HA NACIDO NUESTRO REDENTOR Y SALVADOR

El nacimiento de nuestro Salvador, Jesucristo hombre. «Hoy les ha nacido en ...


Antífona 3: «Mañana será el día de vuestra salvación», dice el Señor, Dios de los ejércitos.

LECTURA BREVE: (Is 11,1-3a)
Brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago. Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor.

RESPONSORIO BREVE
V. Mañana quedará borrada la iniquidad de la tierra.
R. Mañana quedará borrada la iniquidad de la tierra.
V. Y sobre nosotros reinará el Salvador del mundo.
R. Quedará borrada la iniquidad de la Tierra.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Mañana quedará borrada la iniquidad de la tierra.

Antífona Benedictus: A María le llegó el tiempo de dar a luz a su Hijo primogénito.

CÁNTICO DE ZACARÍAS
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
  realizando así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que libres de temor,
arrancados de la mano de nuestros enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamaran Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas,
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona Benedictus: A María le llegó el tiempo de dar a luz a su Hijo primogénito.

lunes, 24 de diciembre de 2012

UNA FUERZA DE SALVACIÓN

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 67-79: El nacimiento del Niño ...


Hoy celebramos la hora del comienzo de la salvación, porque con la Encarnación, Dios se hace Hombre en Jesucristo nuestro Señor, y tomando Naturaleza Humana da comienzo a la historia de salvación que el Padre Dios había pensado desde la eternidad.

Por eso, Zacarías, lleno del Espíritu Santo eleva un canto de alabanza que manifiesta este misterio de salvación, porque nos ha sido dado un Mesías, un Salvador que viene a salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odiaban haciendo misericordia a nuestros padres y recordando su santa alianza y el juramento que juró a Abraham nuestro padre, de concedernos que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor en santidad y justicia delante de Él todos nuestros días. 

Y él, que había dudado de la Palabra de Dios manifestada por el Ángel, ahora proclama su grandeza y la misión del hijo dado como profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor para preparar sus caminos y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados, por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite una Luz de la altura, a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Pidamos al Niño Dios la Luz que alumbre nuestras vidas y la humildad de aceptar su Palabra como María y José. Amén.