![]() |
| Mc 7,1-8, 14-15. 21-23 Clicar en la imagen para ver mejor |
No se te van a pedir tus éxitos, sino el amor que hayas gastado en beneficio de los demás.
domingo, 30 de agosto de 2015
sábado, 29 de agosto de 2015
viernes, 28 de agosto de 2015
EL AMOR SERÁ LA COSECHA QUE DIOS HA PLANTADO EN TI
![]() |
| Ver mejor clicando la imagen |
Nadie podrá darte el aceite de tu amor. Dependerá de tu propia labranza, porque la semilla ha sido plantada en tu corazón. Tendrás que llevarlo contigo, almacenado en tu corazón, para, en cualquier instante, estar presto a gastarlo. Pero tedrás, sobre todo, que cultivarlo día a día, para que no te sorprenda el Novio.
etiquetas:
Evangelio,
vírgenes prudentes y necias
jueves, 27 de agosto de 2015
YO QUIERO SALVARME, ¿Y TÚ?
![]() |
| (Mt 24,42-51) |
No nos hemos dado cuenta de la hora en que vinimos al mundo. Pero si conoceremos y viviremos las, al menos, últimas horas que estaremos y despediremos este mundo. Ahora, si eso es así, lo importante es saber qué sucederá al final, es decir, después de la despedida.
Ni que decir tiene que la fe juega un papel vital y definitivo. Creer o no creer es la cuestión y el gran Tesoro. Porque de ello dependerá nuestra salvación y felicidad eterna. Todo nos lo jugamos a una carta: La fe. Pero para ello necesitamos estar vigilantes. El Evangelio de hoy nos lo desvela y descubre en la Palabra del Señor: «Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.
Y estar vigilantes es estar a la escucha, atentos a sus pasos y en perseverante seguimiento de su Palabra. Viviéndola y vivenciándola en el prójimo. El otro camino es seguirte tu mismo, o seguir a uno que, a pesar de su inteligencia y poder, es de este mundo y está sujeto a la caducidad y a la muerte tal y como lo estás tú. Lo primero es tomar conciencia que seguir alguien mortal como tú no da mucha garantía.
Lo segundo es que la experiencia de nuestro propio camino nos enseña que ese camino, valga la redundancia, no es el camino de la salvación. Porque cuando tu amor se queda en ti y no se regala y da al otro, el efecto del gozo es perecedero, temporal y caduco. Y el Amor es imperecedero, no se gasta nunca, es eterno.
Hay un testimonio, un ejemplo y una Vida que lo demuestra y revela: Jesús de Nazaret. El amor del mundo es amor caduco que no da la felicidad plena. Y yo, como digo arriba, quiero vivir eternamente y plenamente feliz. Porque puedo ser eterno pero no feliz. Las Palabras de Jesús: "allí será el llanto y el rechinar de dientes" revelan que nadie va a permanecer muerto, porque estamos hechos para la eternidad. Pero otra cosa es ser plenamente feliz. Puede ocurrir que, porque rechazamos la fe en el Señor, elegimos ser infeliz eternamente.
Yo, por la Gracia del Señor, quiero abrirme a la fe que Él me regala como un don gratuito, y ser feliz plenamente y eternamente. Amén.
miércoles, 26 de agosto de 2015
SI NO VIVES ESA VERDAD QUE EXPERIMENTAS DENTRO DE TI, TE ENGAÑAS
etiquetas:
Evangelio,
fariseos,
hipócritas
martes, 25 de agosto de 2015
SI QUIERES AMAR Y SEGUIR A JESÚS, TIENES QUE AMAR AL PRÓJIMO
No podemos cumplir una cosa sola. Es decir, no podemos amar a Dios y olvidarnos del prójimo. El ayuno no consiste en privarnos de algo, sino también de ponerlo en provecho y función del prójimo necesitado. No se trata de hacer una cosa por fuera y otra por dentro, sino que ambas vayan sintonizadas y en coherencia.
Jesús lo deja muy claro: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe!
Sin darnos cuenta vivimos una doble vida. Es la inclinación a la que nos arrastra nuestra naturaleza caída y herida por el pecado. Eso nos exige una constante alerta y vigilancia. Es decir, oración, ayuno, limosna para no ser víctima de las apariencias y del fariseismo. La coherencia de vida sólo la podemos lograr injertado en el Espíritu Santo. En él encontramos la fuerza y la capacidad para sostenernos en la firmeza de vivir una sola vida. Una vida de verdad y de justicia.
Necesitamos despertar y entender que cada vez que sirvamos al prójimo estamos sirviendo, amando y haciendo la Voluntad de Dios. Y esa es nuestra finalidad y nuestro objetivo, servir y servir. Pero nuestra naturaleza tocada está predispuesta a la exaltación, a figurar y ser vistos, pendientes de lo superficial y de la opinión de los demás. Vivimos pendientes del cuento, y eso nos pierde y nos aleja del servicio auténtico al prójimo.
Tomar conciencia de que podemos amar al Señor de forma real cuando amamos en el servicio al prójimo es el tesoro y hallazgo más grande que podemos descubrir. Nos cuesta porque eso supone martirio, dureza, disponibilidad, incomprensiones, apariencia de estar haciendo el bobo, paciencia y soportar hasta insultos, pero es el camino del amor. Y no hay otro.
Reconocemos Señor nuestros pecados y nuestra debilidad, y acudimos a Ti confiados en tu Misericordia y en tu Amor. Y llenos de esa esperanza paciente recibida de Ti, nos ponemos en tus Manos.
etiquetas:
escribas y fariseo,
Evangelio
lunes, 24 de agosto de 2015
UN CORAZÓN DE BUENAS INTENCIONES
El delito necesita conocimiento y voluntariedad, de tal modo que cometido sin intención o voluntad no se es culpable de las consecuencias, salvo que sea por imprudencia temeraria con lo cual podría asumir cierta responsabilidad. No cabe duda que un corazón de buenas intenciones no quiere cometer ningún delito.
Ni tampoco pecado. Es el caso de Natanael. Le parecía a él que de Nazaret no puede salir nada importante ni bueno. ¿Una aldea pequeña y sin relevancia va a dar origen al Mesías esperado? Era lógico pensar de esa manera, pero por sentido común, no por y con malas intenciones.
Luego, frente a Jesús y ante el signo de la videncia de Jesús, de conocerlo y haberlo visto, Natanael se rinde a sus pies reconociendo su Divinidad y Mesianidad: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Hoy, ahora, en este mismo momento, nos preguntamos nosotros también: Ante los signos que Jesús nos presenta con su Palabra, a través de su Iglesia y en la experiencia de nuestra vida, ¿estamos nosotros también convencidos de su Divinidad y Mesianidad? Y si es así, ¿estamos comprometidos a vivir de acuerdo con su Palabra y su Verdad?
No cabe duda, y a la vista está, que Natanael hablaba por lo que había oído y por las simples apariencias, pero no por convencimiento propio. Tal fue así que quedó impactado enseguida por las Palabras de Jesús y, sin resistencia, quedó rendido a los pies de Jesús y entregado a su Palabra y servicio. ¿Nos ocurre a nosotros lo mismo? ¿Estamos prestos a reaccionar a su Palabra y a vivirla en los acontecimientos de nuestra vida?
Pidamos esa Gracia, porque no lo conseguiremos por nuestro propio esfuerzo, pero sí con la Gracia del Señor y por la acción del Espíritu Santo. En Él tendremos la sabiduría y la fuerza para aceptarla y para vivirla.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






