sábado, 23 de julio de 2011

HUIR NO SOLUCIONA NADA (Mt 13, 24-30)

Cristo habló de la cizaña (Mt 13:24-30),

El problema siempre existirá, aquí y en Pekín. Y digo esto, porque suele pasarnos que en los grupos donde solemos trabajar y compartir nunca llueve a gusto de todos. Siempre estaremos con algún disgusto o problema. Y nos surgirá la tentación de marcharno en busca de otro grupo que nos vaya mejor.

El conflicto siempre estará presente. Muchas veces somos nosotros los que lo llevamos y otras nos lo encontramos. Pero dónde quieras que vayas encontrarás problemas. Por tanto, la única solución es llenarte de paciencia y amor y someter tu amor propio al Amor de DIOS y al de los demás. Si no antepones el Amor de DIOS y el de los demás a ti mismo, a tu amor propio, dónde quieras que vayas encontrarás problemas.

Por eso, la parábola de hoy nos habla de trigo y cizaña. Ambos crecen juntos y al arrancarse unos pueden llevarse a los otros. Por todo ello, necesitamos estar vigilantes, prestos y fortalecidos en el Amor para no desfallecer y permanecer pegados a la Vid, y evitar ser arrancados y no dar frutos.

No permitas, DIOS mío, que el mundo convierta mi
trigo en cizaña, y mantenme erguido, firme y
vigilante para que la cizaña no se 
enrede en mi semilla y me
lleve con ella. Amén.

viernes, 22 de julio de 2011

DEL TRATO SURGE EL CONOCIMIENTO (Jn 20, 1-2. 11-18)

¿A quién buscas?

Si pararnos a pensar creemos que de la confianza surge el trato íntimo y la comunicación entre las personas. Pero, parados en una atenta reflexión, observamos que de la frecuente comunicación y esfuerzos de diálogo va surgiendo la confianza. Cuando daba cursillos prematrimoniales solía decir que la confianza es la hija del diálogo. Y verdaderamente me parece que es así.

En la medida que nos acercamos a la Eucaristía y a la oración (diálogo) con JESÚS, vamos entrando, por su Gracia, en la confianza y en la intimidad con ÉL. Del trato surge la confianza y, como consecuencia, el conocimiento. Eso fue lo que le ocurrió a María Magdalena al oír la exclamación de JESÚS. Su trato había sido tan intenso y frecuente en los tres años de vida pública de JESÚS, que distinguía perfectamente su tono y su especial forma de hablar. Inmediatamente exclamó: ¡Maestro!

SEÑOR, dame la Gracia de conocerte en mi trato
de cada día, porque eso significará que
hablaré contigo diariamente.

No dejes que pase un día sin mantener una 
conversación contigo, sin visitarte y sin 
intercambiar mis inquietudes y
ponerlas en tu presencia. Amén.

NECESITAMOS TU PRESENCIA


¿Por qué esforzarnos en llegar a todo los lugares y rincones? ¿Por qué  anhelar compartir ese gozo y felicidad eterna a la que estamos llamados? ¿Por qué? Porque no podemos contener esa alegría a la que aspiramos y a la que sabemos aspiras tú también. A pesar de que no lo descubras y no lo sientas de momento. Tú también estás salvado, y estás llamado a una vida eterna y gozosa. 

Sin embargo, eso no basta, tienes que ser tú mismo quien digas que sí y des ese paso de querer recibirla. Y, si no lo sabes o lo ignoras, o estás dormido por el arrullo del mundo que te tiene adormecido y entretenido, nosotros, en este 1 er Encuentro de Blogueros Católicos junto al Papa Benedicto XVI, te lo queremos decir y proclamar.

Por eso necesitamos que vengas. Carmen Bellver lo ha expresado muy bien en su blog (ver aquí), para que despiertes si estás dormido, para que te pongas las pilas si andas entretenido o para que nos ayudes a proclamarlo porque necesitamos voces, pies y manos que lo hagan. La vida que hemos recibido, por la Gracia de DIOS, es para SIEMPRE y, por los méritos de JESÚS en la Cruz, la hemos obtenido gratuitamente. Por lo tanto, no la dejes escapar pues es nuestro mayor tesoro. Acercarte y veraz.

TODA LA INFORMACIÓN EN

jueves, 21 de julio de 2011

VER Y OÍR LO QUE REALMENTE QUIERO (Mt 13, 10-17)


Porque todos queremos oír siempre la verdad. Entre otras cosas porque sólo la verdad nos hará libres y dichosos. El hombre, nosotros, los hombres y mujeres de este tiempo queremos vivir en la verdad. Experiencias, como las vividas, 15 M, nos manifiestan que buscamos y exigimos la verdad, precisamente porque la verdad nos hará libres y plenos de felicidad.

Muchos creen tener y estar en posesión de la verdad y sus oídos se cierran a los demás, porque su verdad es la que, según ellos, es verdad , valga la redundancia, más no es así, y la experiencia de la propia vida se encarga de hacérnoslo ver. Y es esa soberbia y dureza de corazón la que cierra sus oídos a toda verdad, pero sobre todo a la Única y Verdadera Verdad que sólo está en DIOS. Y en la medida que nosotros estemos en ÉL, también estaremos en la verdad.

Por eso, todos aquellos que se jactan en tener la verdad, quedaran al final sin ella y perderán todos, porque sólo al que tiene y escucha la verdad, la verdadera Verdad, le será dado todo. 

Déjame SEÑOR empaparme de tu Verdad, porque sólo 
TÚ eres la Verdad, el Camino y la Vida. No permitas
que me aleje de TI, no me arrojes lejos de tu
Santo Espíritu. Devuélveme la alegría de 
tu salvación y afiánzame con un
espíritu generoso. Amén.

miércoles, 20 de julio de 2011

NO PUEDO ENTERRAR MIS TALENTOS (Mt 13, 1-9)


Muchas veces sabemos que esto o lo otro lo hacemos medianamente bien, por no decir muy bien, pero, por muchas cosas o por miedos los dejamos de hacer. Son nuestros compromisos que nos asustan y responsabilizan y a los que, con mucha frecuencia, no le plantamos cara porque nos hace la vida más cuesta arriba.

Son las sabidas luchas contra corriente que nos tientan a huir y a tomar el camino más cómodo y fácil. Son las tentaciones de enterrar nuestros talentos y no arriesgarnos a ponerlos en productividad por miedo a perderlos. Son nuestros egipcios (Éxodo 14, 5-18)), de la Palabra de ayer, que nos amenazan a rechazar la salvación que nuestro PADRE DIOS nos ofrece.

Son nuestras arriadas de bandera blanca ante la cizaña, la ventisca o los contratiempos e inclemencias del tiempo que nos amenazan y nos impiden dar frutos. Son nuestras pruebas y dificultades que necesitamos vencer poniéndonos en Manos del Sembrador y dejándonos plantar, abonar y cultivar por ÉL.

PADRE del Cielo, quiero ser semilla de tierra buena,
de buen cultivo y de buenos frutos, pero, 
para ello, necesito el calor, la
lluvia y los cuidados de
tu Mano. amén.

martes, 19 de julio de 2011

TODO SOMETIDO AL AMOR DEL PADRE (Mt 12, 46-50)


¿Cuántas cosas hay en mi corazón? Y de todas ellas, ¿cuál ocupa el primer lugar? Porque de la que ocupe el primer lugar dependerá lo que más anhele mi corazón. Y si hay cosas que ocupen el lugar principal de mi corazón, el PADRE no podrá ocuparlo. Y si el PADRE no lo ocupa, mi primer amor no es el PADRE.

De modo que, no estoy haciendo la Voluntad de mi PADRE DIOS: "Amarle sobre todas las cosas", porque hay cosas que, en mi corazón, están primero que ÉL. Nada es primero al Amor a DIOS, y eso es lo que DIOS quiere, que le entreguemos nuestro amor libremente. Nuestro Amor que pasa, casi al mismo nivel, por amar también a los demás.

Por eso, mis amigos, hermanos, padres y madres son todos aquellos que hacen la Voluntad de mi PADRE, dice el SEÑOR, que está en los Cielos. Y, María, su Madre, es la primera que se ha dejado Amar por el PADRE. Es la Esclava humilde que se ha entregado a la Voluntad del PADRE: "Ser la Madre de su HIJO".

Enamora, PADRE mío, mi corazón y llénalo de tu
gozo y cariño. Mi corazón roto, malherido y
apegado al pecado necesita de TI, de 
tu Gracia.

Gracias por la Madre y el HIJO de sus entrañas que,
por obra del ESPÍRITU SANTO, han venido a
enseñarnos el camino del verdadero
amor: "Cumplir tu Voluntad. Amén.

lunes, 18 de julio de 2011

¿CON QUÉ DERECHO EXIJO? (Mt 12, 38-42)


No sólo me planto, sino que me tienen que demostrar, ¡y muy clarito!, a mi manera y gusto, que TÚ eres DIOS. ¡Vamos!, que tienes que demostrarme una y mil veces, y las que hagan falta,a que eres DIOS hasta que yo lo crea y me convenza.

Ese era el sentimiento de aquella gente a la que JESÚS llama "perversa y adultera", pues no sólo se resistían a la evidencia, sino que se constituían en señores con derecho a ser tratados como a ellos le apetecía. ¡Y continuamos así!

Exigimos que se nos demuestre que JESÚS es DIOS;  exigimos que baje alguien, ya muerto, a decirnos que es verdad, que estamos resucitados y salvados en JESÚS, por su Muerte y Resurrección. Exigimos y nos encontramos con derecho a todo, y nada es nuestro y, es más, todo se nos ha sido dado. Nos bastaría reconocer que DIOS es mi destino y mi fin último porque lo que más busco y quiero es ser eterno y feliz, y eso lo alcanzo cuando realmente empiezo a amar como JESÚS me ama.

Dame, SEÑOR, un corazón infinito como el tuyo
para amarte y amar a mis hermanos como
TÚ me has enseñado. Amén.