sábado, 12 de septiembre de 2020

UN CORAZÓN BUENO DARÁ SIEMPRE FRUTOS BUENOS

LUCAS 6, 43-49 | Lucas 6, Evangelio segun san lucas, Pensamientos
Lc 6,43-49
Sabido es que de un árbol bueno no nacerán frutos malos, sino todo lo contrario, frutos buenos. Y, por el contrario, de un árbol dañado nacerán frutos malos y dañados. Lo afirmamos con ese refrán que todos conocemos: "de tal palo, tas astilla". Es de sentido común comprender que de algo malo no puede salir nada bueno y de lo bueno, en consecuencia, saldrán cosas buenas.

Por tanto, coincidiremos que de un hombre de buen corazón, sus frutos serán buenas obras, y, por el contrario, de un hombre de un corazón corrompido y herido por el pecado, sus frutos serán obras malas. De modo que, lo único y verdaderamente importante es dar y producir buenas obras, y eso lo descubrimos en lo más profundo de nuestros corazones. El hombre desea y quiere hacer buenas obras. Esa es su genuina intención y su impronta en el corazón humano. No olvidemos que hemos sido creados semejantes a Dios.

Ahora, sucede que ese corazón humano está sujeto al pecado y puede corromperse. Luego, dependiendo de su cultivo, de sus cuidados, de sus buenas o malas relaciones, del agua con la que sea regado, su bondad o maldad producirá buenos o malos frutos. Lo dice claramente Jesús, nuestro Señor, en el Evangelio de hoy cuando habla de edificar el camino de nuestra vida sobre verdadera y firme Roca o en unos cimientos arenosos que a la menor tempestad se viene abajo.

Necesitamos, pues, purificar nuestros corazones de todas aquellas inmundicias que los contaminan y le impiden realizar buenas obras. Por tanto, la lucha está planteada en el acontecer de cada día. Una lucha contra corriente que el mundo establece y contra criterios que confunden, contaminan tus buenas obras transformándolas en malas obras y malos frutos.

Es verdad que estamos sujetos a nuestras pasiones y egoísmos. Sostener nuestro corazón firme conlleva lucha, esfuerzo y fortaleza, pero, dependerá en donde apoyamos esa lucha de cada día, Roca o arena.

viernes, 11 de septiembre de 2020

PECADORES Y JUECES

Lucas 6,39-42 - ParroquiaWeb | Evangelio, Evangelio del dia, El maestro
Todos reconocemos nuestra imperfección. Es evidente que nos sabemos pecadores y no nos atrevemos a levantar la mano en señal de que estamos libre de pecado. Sin embarogo nos atrevemos a juzgar y a servir de guía para otros. ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿Acaso un pecador puede limpiar a otro pecador? ¿No se hundirán ambos en el abismo?. 

Es de sentido común mirarse interiormente primero, para luego, limpio, tratar de limpiar al otro. Se hace necesario recuperar la vista para luego servir de guía al que no ve. Por tanto, es aconsejable reflexionar sobre mis actitudes, mis errores, mis fallos y pecados, para, luego, en el esfuerzo de corregirme, por la Gracia de Dios, ayudar a corregirse a otros. Sería necesad querer limpiar sin estar yo limpio.

 No pretendamos ser maestros ni guías, primero, porque no lo somos, y, segundo, porque, nuestra debilidad es tal que nuestro testimonio no alcanza para servir y ser guía para otros. Por tanto, seamos sinceros con nosotros mismos y, abiertos a la Gracia de Dios, dejémonos limpiar interior y externamente para, por la acción del Espíritu Santo ser guía para otros señalándoles el camino hacia Xto. Jesús, Camino, Verdad y Vida. 

jueves, 10 de septiembre de 2020

LA DIFICULTAD DEL AMOR

LUCAS 6, 27-38 | Frases sabias, Frases sobre el hogar, No juzgues
El mandato es el amor y eso, a parte de que todo cristiano lo sabe, es la máxima que todo cristiano debe cumplir y vivir. Y, el peligro está en que, sabiéndolo, nos quedemos a media y no lo cumplimos.

Es ahí donde debemos reconocer nuestra condición de pecadores. El amor encierra una gran dificultad hasta el punto que, de nuestra capacidad de actuar dependerá nuestra salvación.

Todos experimentamos la necesidad de amar en lo más profundo de nuestro corazón. Y cuando digo todos me refiero a todos en general. el hombre ha sido creado por Amor y para amar, de modo que si no ama está yendo contra su propia naturaleza de amar. 

El amor será su asignatura pendiente. Ahora, ¿dónde está la dificultad de amar? Porque, cada cual, sea creyente o no, amará a los suyos, a sus amigos y bienhechores.

La dificultad se esconde en amar a los que no te aman e incluso a los te odian.  Eso, que no entiendes ni cabe en tu cabeza es la apuesta de Jesús por el hombre. El te ama así y, sin pedirte nada a cambio, te entrega su Vida y la ofrece para tu salvación.  Mayor riesgo imposible.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

LOS PREFERIDOS SON LOS POBRES

FELICES LOS POBRES ...Lucas 6,20-26. | Dibujos fano, Mensajes para niños,  Bienaventuranzas
Lc 6,20-26
Ha quedado muy claro que Jesús, el Hijo de Dios, ha venido a salvar a todos los hombres sin excepción. Sin embargo, hay una condición significativa, los pobres. Es decir, la pobreza es la condición irrenunciable de todos aquellos que quieren ser acogidos a la salvación que trae Jesús, el Mesías prometido y enviado por el Padre. Estos, los pobres son, pues, los preferidos por Jesús.

Entendemos por pobres aquellos que materialmente están, por las causas que sean, desposeídos de lo necesario para vivir dignamente. Y, por tanto, sufren. Supongo que, muchos son los que desperdician lo recibido y, despilfarrándolo, quedan sumidos en la pobreza. Son pobres por sus pecados y derroches, y, quizás, también por sus egoísmos. De cualquier forma, no nos toca a nosotros juzgar, sino todo lo contrario, amar como nos ama nuestro Padre Dios que nos enseña, en parábolas como la del Padre amoroso - Lc 15, 11-24 - a tener una actitud amorosa y misericordiosa con los demás.

Una cosa nos debe quedar muy clara. Se trata de que son verdaderamente los pobres los preferidos de Jesús, y, a ellos, ha venido a salvar preferiblemente. La cuestión, por tanto, es la siguiente: ¿Soy yo pobre? ¿O soy rico,  de los que me río, o me encuentro saciado? Porque, de estar en un lado o en otro dependerá también ser de los preferidos de Jesús. Por tanto, hagamos una verdadera y profunda reflexión que nos ayude a convertir nuestro corazón suficiente, rico e indiferente en un corazón pobre, necesitado y abierto a la acción del Espíritu Santo.

martes, 8 de septiembre de 2020

MARÍA, LA PUERTA DE NUESTRA SALVACIÓN

Pin en Dios, la Virgen y Santos
Mt 1,1-16.18-23
Quizás nos resulta familiar y conocido el texto del Evangelio de hoy. Posiblemente, los asiduos a la lectura diaria del Evangelio, lo conocerán, si no de memoria, si en su contenido. También es frecuente ver escenificaciones de esos momentos que marcaron la acontecido a María y José en los momentos previos a su nacimiento. La Navidad, fecha en la que celebramos el nacimiento de Jesús, es la época más propicia para su representación y recuerdo.

La realidad que tanta repetición se presta a viciarse y a ser difícil reflexionarla con aires renovados e intenciones puras que nos ayuden a fortalecer nuestra esperanza y purificar nuestro espíritu. Se hace necesario un esfuerzo de nuestra parte, a la luz del Espíritu Santo, para, abundando en el espíritu de María y José, ser capaces de vislumbrar su fe y su marcada obediencia a la Voluntad de Dios.

La primera intención que, ahora, en este momento que reflexiono, entra en mi corazón es la dureza y monotonía de cada día. Es la batalla contra la tentación de "otra vez con lo mismo" y el cansancio de la insistencia, de la esperanza y de la fe. Pienso, ¿cuántas veces se ha cansado María? Y, ¿cuántas dudas han pasado por su cabeza? ¿Cómo es posible que Dios me pida esto así?, pudo pensar María ¿No podía ser de otra manera? También yo me pregunto muchas cosas respecto a mis sueños.

¿Y José? ¿Cómo pudo enfrentarse a aceptar el estado de María? ¿Creyó en su sueño según le anunciaba el ángel sobre María? ¿Y yo, creo en mis sueños cuando intuyo que Dios me indica algo? Con estas preguntas y otras que puedan surgir quiero dejar patente lo difícil que resultó para María y José seguir la Voluntad del Padre. Y, por tanto, destaco la obediencia de María, su gran fe y esperanza en que la Voluntad de Dios era lo que debía realizar. Más tarde, su Hijo, diría: "Mis padres, hermanos son - Lc 8, 19-21 -  los que hacen la Voluntad de Dios"

De José podríamos decir lo mismo. Acepto esa misión de ser el padre adoptivo de Jesús superando todas las dificultades que la sociedad de su época le presentó, aceptando a María como su esposa a pesar de los acontecimientos que se habían producidos contrarios a las costumbres de su pueblo. Supo poner la obediencia y la fe por encima de sus proyectos. Dios el centro de su vida. Ahora nos toca a nosotros hacer lo mismo, y para ello, tener los oídos y los ojos muy abiertos.

lunes, 7 de septiembre de 2020

IMPORTA EL ESPÍRITU DE LA LEY

Lucas 6, 6-11 | Lucas 6, Evangelio, Evangelio del dia
Es obvio que el espíritu de la ley persigue el bien. Una ley se establece y se legisla para regular las relaciones entre las personas en orden al bien, la verdad, la justicia y la paz. Pero, por encima de toda ley está siempre el espíritu de buscar lo mejor y el bien para el hombre. De forma que, la ley nunca puede ir en contra del bien, la verdad y la justicia.

Por tanto, no favorecer el bien del hombre y buscar su mejoría inmediata, es decir, hoy, y no mañana, es de sentido común y lo más lógico y natural. Porque, el hombre busca el alivio inmediato y no tiene ningún sentido dejarlo para otro día. Una ley que exija eso es un disparate ilógico que no entra en la lógica y en la cabeza del hombre. Y es eso lo que provoca Jesús en aquella ocasión en la sinagoga aprovechando que un hombre sufre parálisis en un brazo. 

La pregunta es, ¿conviene o no curar esa parálisis del hombre hoy? ¿Por qué dejar para mañana ese dolor o impedimento físico? Una ley no puede, aunque no sea algo vital, impedir la mejoría de la persona hoy prolongándola para mañana u otro momento. No se puede anteponer y priorizar la ley posponiendo el bien del hombre. Y eso lo deja meridianamente claro Jesús delante de aquellos escribas y fariseos que buscan primero el cumplimiento antes que el bien del hombre.

No cabe ninguna duda que la ley está para respetarla y cumplirla en orden de servicio al hombre. Un servicio que conlleva el bien, la verdad y la justicia. El espíritu de la ley debe siempre buscar primero el bien del hombre. Es la intención de Lucas, dejar sentado que la ley debe siempre buscar y encontrar la verdad que beneficia y mejora la vida del hombre. Y Jesús lo descubre, lo anuncia y lo realiza.

domingo, 6 de septiembre de 2020

LA CORRECCIÓN NECESITA DEL AMOR

Pin en #Dios te ama y pelea por sus hijos...
Cuando vislumbras un posible error en otra persona y decides corregirle, debes primero despojarte de tus intereses, ideas propias y alumbrarle el error al que lo está cometiendo. Todo eso realizado desde una actitud de amor y buscando siempre el bien y la verdad. Y, por supuesto, desde la acción y luz del Espíritu Santo. Porque, hacerlo desde una actitud partidista es añadir más error al ya existente error.

La corrección necesita mucho amor, pues, solo desde esa actitud amorosa tu intención está siempre dirigida a buscar la verdad. Y, precisamente, la verdad es la que te hace libre para que puedas decidir libremente, valga la redundancia, el bien y buscar lo bueno, lo verdadero y justo. Y esa búsqueda te exige que tú estés también abierto a la verdad.  Y por tanto, al ser corregido.

Amor, paciencia y reciprocidad son las tres condiciones necesarias para emprender una buena corrección. Se hace, pues, necesario hablar primero con el Señor - oración - y preparar nuestro corazón, abierto y disponible, para que, iluminados por el Espíritu Santo, afrontar con garantía la búsqueda de la verdad entre el problema, conflicto o corrección que se nos plantea.

La comunidad siempre tendrá la asistencia del Espíritu, pues, donde dos o más se reúnen en mi Nombre, Yo estaré presente entre ellos. Y, por supuesto, donde esté el Señor se hace siempre la Luz.