miércoles, 22 de diciembre de 2021

EL MAGNIFICAT

 

Me quedé sorprendió y maravillado de lo que dice María en su visita a la casa de su prima Isabel. Al oír la respuesta de su prima, María, responde de una manera – el Magnificat – que, al menos a mí, me deja maravillado y lleno de admiración. ¡Dios mío, es el mismo Espíritu Santo quien en labios de María dice todo lo que va a suceder en el futuro!

Es una prueba meridianamente clara de la presencia del Espíritu Santo en ella. Sin lugar a duda, para mí es la evidencia de que el Espíritu Santo llena el corazón de María y mueve sus labios para que diga las maravillas que Dios hace con ella y lo que acontecerá en el futuro con su persona.

María, que después de la Anunciación, nacimiento, huida a Egipto, el Niño perdido y hallado en el templo y alguna cosa más, desaparece de la escena bíblica y de la historia del Antiguo Testamento hasta aparecer al pie de la cruz, es reconocida y felicitada por todas las generaciones.

María, en el Magnificat, describe, entre otras cosas, ese reconocimiento y la Infinita Misericordia que Dios derrama en todos aquellos que le temen y creen en Él: por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen… Es algo milagroso y profético que descubre la presencia evidente del Espíritu Santo.

martes, 21 de diciembre de 2021

¿Y NOSOTROS, EXPERIMENTAMOS GOZO AL CELEBRAR EL ACONTECIMIENTO DEL NACIMIENTO DEL SEÑOR?

 

Esa es la clave y la cuestión, ¿realmente somos consciente de lo que celebramos estos días? ¿Nos damos cuenta de que celebramos y renovamos la venida del Niño Dios a nuestras vidas, y que con ella nace la esperanza y el gozo de la vida eterna en nosotros? Porque, puede suceder que la Navidad se convierta en otro tipo de fiesta donde el Misterio del nacimiento del Dios encarnado en naturaleza humana – Dios hecho hombre – pase desapercibido y casi por debajo de la mesa. Donde l principal sean los turrones, las fiestas y comilonas, los regalos, el ambiente de luces y animación festiva.

Supongo que María, aquella joven, sencilla y humilde, se apresuró – llena de gozo y alegría – a visitar a su prima Isabel. Y, de la misma forma, al ser oído su saludo por su prima, la criatura que – a pesar de ser estéril estaba ya de seis meses – saltó de gozo en su vientre. El encuentro estaba lleno de esperanza, de alegría y gozo. Pensemos, ¿es eso lo que celebramos?

Porque, lo que ocurrió – ya ahora lo conmemoramos y celebramos – es que Dios, encarnado en el vientre de María, tomó naturaleza humana y habitó entre nosotros. Es, precisamente eso, lo que tratamos de celebrar, revivir y vivir, porque, Jesús, sigue Vivo entre nosotros y, a cada momento, a cada instante y en todo momento está dispuesto – si le dejamos – a nacer entre nosotros. Y, de una manera muy particular y notoria. Dentro de tu corazón. También en el mío. Por eso me alegro e invito a todos a dejarle un hueco a Jesús en nuestro corazón para que también nazca entre nosotros.

Es entonces cuando todas las luces, los turrones, las comidas, lo festivo, cantos y villancico tienen sentido. Y, desde el fondo de nuestros corazones sale el grito irremediable de:

FELIZ NAVIDAD

lunes, 20 de diciembre de 2021

Y YO, ¿QUÉ RESPONDO A LA PROPUESTA DEL SEÑOR?

 

Es evidente que Dios ha pensado en ti. Y la evidencia de eso es que existe. Pero, Dios te ha creado, dentro de su Plan de salvación, con una misión concreta, y, para ello, te ha dotado de las cualidades y talentos necesarios. Ahora, te toca a ti estar atento a su Palabra y disponible para realizar esa misión dentro de ese Plan de Amor que Dios ha pensado para salvación de todos los hombres.

Es lógico y de  sentido común que Dios no te ha creado para que te cruces de brazo. Por tanto, espera que responda a su propuesta. Precisamente, hoy el Evangelio nos presenta la propuesta que Dios hace a María, joven humilde y sencilla, para ser la Madre de su Hijo. Y la respuesta de María es afirmativa y plena de disponibilidad. Un Sí lleno de fidelidad y obediencia: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

María, ejemplo y testimonio grandioso de respuesta a la propuesta de Dios, que debe servirnos de acicate y luz para, también nosotros responder de forma afirmativa, decidida y sumisa a la propuesta que nos propone Dios. Porque, siempre será la mejor propuesta que conviene a nuestro gozo y felicidad. Porque, es evidente que alguien dependerá de nuestra manera de actuar ya sea recibiendo amor o dándolo.

Porque, nuestro mayor esfuerzo está en confiar en nuestro Padre Dios, abrirle nuestro corazón y hacer su Voluntad. Pero, nunca olvidemos que todo depende de la Gracia del Señor. Y María, precisamente, fue llena de la Gracia del Señor.

domingo, 19 de diciembre de 2021

DIOS SE ESCONDE EN LO PEQUEÑO Y HUMILDE

 

Es evidente que Dios prefiere lo pequeño y lo sencillo. Nace en Belén, una pequeña aldea entre las aldeas - valga la redundancia -  de Judá. Desapercibido de todo anuncio mundano y de los poderosos de su tiempo. Anunciado simplemente a los pastores - los marginados y excluidos de la sociedad - y sin más notoriedad para el mundo, los ángeles cantan y anuncia su venida a los pobres y pequeños - pastores del lugar - que responden con prontitud y aceptación acudiendo al pesebre.

Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, ha venido al mundo pobre y para anunciar precisamente a los pobres la Buena Noticia de que Dios - su Padre - ama a los hombres y les propone un plan de salvación. Y lo hace a los pobres y sencillos porque son esos - pobres - los que abren sus corazones a la Palabra anunciada de ese Niño Dios que viene a salvarlos de la pobreza, marginación, injusticia y a darle la salvación eterna. Y, son los elegidos, porque, sólo los pobres son humildes.

Difícilmente, un poderoso acepta la humildad al creerse fuerte y capaz de dirigir su propia vida. Le cuesta salir de su  suficiencia, su poder y su seguridad. Sólo, experimentar la inseguridad y tu debilidad te ayuda a descubrir el Amor Misericordioso de Dios. Y eso es más fácil desde la pobreza de espíritu y del desprendimiento de todo aquello que te seduce y te hace creer en tus propias fuerzas.

El encuentro - entra esa dos mujeres - que nos relata el Evangelio de hoy domingo, nos descubre como la grandeza de Dios está escondida y manifestada en esa joven María que visita a su prima, ya mayor, Isabel, que tocada por el Espíritu Santo, alumbrará a aquel  - el Precursor - que será el llamado para allanar y preparar el camino al Señor.

sábado, 18 de diciembre de 2021

DIOS INTERVIENE, TIENE PENSADO SU PLAN DE SALVACIÓN

Mt 1,18-24

Dios, desde el principio ha contado con cada uno de nosotros. Nos ha incluido en su Plan de salvación y espera de nosotros nuestra colaboración. Eso sí, siempre de forma libre, sin exigirnos ni presionarnos. Simplemente, nos ilumina, nos abre los ojos si se lo pedimos para que podamos ver mejor el camino que nos conviene seguir. El Espíritu Santo, recibido en la hora de nuestro bautismo, nos asiste, nos auxilia y nos ayuda a discernir libremente, siempre que estemos abiertos y le dejemos actuar. Porque, lo que siempre respetará nuestro Padre Dios es nuestra voluntad.

Dios nos ha creado libres y libres nos deja para que decidamos acoger la Palabra del Hijo enviado – nuestro Señor Jesús – según nuestra voluntad. Supongo que, José, ante las dudas y sospechas que le indicaban repudiar a María, decidió no hacerlo asistido e iluminado por el Ángel del Señor que le mostraba que esto era el Plan  que Dios había pensado para que su Hijo – el Mesías prometido – viniese al mundo. Su decisión fue dura, difícil y confiada en la Palabra de Dios. La fe fue su elección y por la fe de José y María, hoy estamos también nosotros en el camino de Belén.

Es evidente, contemplad desde esta perspectiva, la decisión de, tanto José como María, tiene un gran valor y mérito al fiarse de la Palabra de Dios. Sobre todo, advirtiendo el riesgo que comportaba aceptarla y hacer su Voluntad. Así y todo, confiados en la Palabra del Señor deciden seguir adelante y el Dios, encarnado en el vientre de María, realiza el Plan de Salvación Eterna que tiene pensado desde el principio y muestra su Infinito Amor Misericordioso en el Hijo a todos los hombres.

viernes, 17 de diciembre de 2021

LOS ORÍGENES DE JESÚS

Mt 1,1-17

Jesús no aparece de repente. Tiene su familia y sus orígenes humanos. En muchos ambientes y tradiciones se suele identificar a la gente según su procedencia. Sobre todo cuando hay muchos nombres comunes y frecuentes. Así, diríamos, José el de la casa de los Rodríguez – por ejemplo; o José el de los Pérez y…ect. Pues bien, Jesús es el de la Casa de David, porque su padre, José viene de esa casa.

Y sus orígenes son muy humanos y con gente de toda condición, santos y pecadores. En la historia genealógica de Jesús hay todo tipo de personajes y todo tipo de pecados – homicidios (David), idolatría (Salomón) o prostitución (Rahab) y momentos donde la fidelidad y gracia a Dios se hacen notables y presentes, hasta llegar a José y María, la madre y padre adoptivo de Jesús.

Lo notorio e importante es que, todos aquellos que han tenido un encuentro serio e importante con Jesús han experimentado un cambio radical en sus vidas y una forma de verla diferente. Un cambio donde el Amor es el centro de su actuar y obrar. Impresiona la Figura y Persona de Jesús, su preocupación, servicio y obra a favor de los más necesitados y su trayectoria, que podemos resumir diciendo. Toda su vida pasó haciendo el bien.

Él da verdadero sentido a la vida, la llena de esperanza de salvación eterna. Porque, Él es signo de salvación y triunfo venciendo a la muerte. Y lo refleja ya en su día a día con sus curaciones y resurrecciones que van proclamando que realmente es el Mesías esperado.