lunes, 25 de noviembre de 2024

DAR Y DARSE

Compartir no consiste simplemente en dar algo, quizás de lo que te sobra, sino dar con la buena intención de poner el esfuerzo y en disponibilidad, no solo lo que buenamente puedas, sino toda tu persona. Es ser consciente de que hay que compartir con todos aquellos que necesitan, no sólo satisfacer su hambre, sino sus inquietudes, su sed de aprender, de conocer al Señor, de ser y crecer como persona.

Y, por tanto, en consecuencia, no sólo dar, sino darte de tu tiempo y persona en contribuir a manifestar y testimoniar la Palabra de Dios. Un Dios que nos ama con Infinita Misericordia, y nos invita a amarnos unos a otros como Él nos lo ha demostrado en la Persona de su Hijo, nuestro Señor, en su venida a este mundo.

No se trata de dar, sino también de darse. Y en ese darse se esconde el misterio del compromiso de amor con todos los necesitados. Un darse que implica el esfuerzo de compartir todo lo que tengamos y podamos en beneficio de los que necesitan, no solo calmar su hambre y sed, sino también sus deseos de crecer y madurar como personas dignas de ser verdaderas hijas de Dios.

domingo, 24 de noviembre de 2024

REY DE LA VERDAD Y AMOR MISERICORDIOSO

La grandeza de Jesús no está en su apariencia estética y carencia de poder, sino en la de ser el Hijo predilecto y amado de su Padre que le ha enviado a proclamar la Verdad. Su Reino, por tanto, es un Reino de Verdad y de Amor Misericordioso. Por eso, todos los que creen en Él vivirán en el gozo y la plenitud de la felicidad eterna.

Es evidente que aquí no está ni se encuentra el Reino de Dios. La vida, nuestra vida y nuestro mundo, es un camino donde tendremos que ganarnos – por decirlo de alguna manera – la eternidad gozosa y plena junto a nuestro Padre Dios.

Y digo «por decirlo de alguna manera» porque todo es regalo de Dios. Nada merecemos ni nada tenemos. Todo es Gracia gratuita de nuestro Padre Dios. Su Amor – que nunca llegaremos a comprender en este mundo – es Infinito y Misericordioso. Y gracias a eso tenemos la ocasión y oportunidad de ganarnos esa felicidad eterna que buscamos y perseguimos en este mundo.

Por tanto, busquemos esperanzados la Verdad. La Verdad con mayúscula que la trae nuestro Señor Jesús. Es precisamente esa Verdad la que nos hará libres, y, a pesar de ser un camino de cruz, dará sentido y esperanza a nuestro camino y nos dará gozo y Vida Eterna.

sábado, 23 de noviembre de 2024

UN DIOS DE VIVO Y DE VIDA ETERNA

No es el mundo que esperamos parecido al que vivimos ahora y aquí. El mundo del que Dios nos habla y al que nos invita es un mundo de Amor eterno entre todos los que los compartiremos. Esa es la razón porque nuestros esquemas de aquí abajo no valen para lo que esperamos vivir en ese nuevo mundo eterno.

Es evidente que lo que Dios, nuestro Padre, tiene preparado a los que creen en Él y cumplen, tratando de esforzarse, pues no olvidemos nuestra inherente condición de pecadores, de hacer su Voluntad, es inimaginable. Y, por mucho que queramos, nunca podremos imaginar como será nuestra vida junto a nuestro Padre Dios. Por tanto, pensar que habrá algo parecido a lo que vivimos en este mundo es algo utópico y nada real.

Recordemos que Jesús – Jn 14, 2 – nos dice que va a prepararnos un lugar en la Casa de su Padre… No sabemos como será ese lugar, ni tampoco nos debe de preocupar. Lo único y verdaderamente importante es que vamos a la Casa de nuestro Padre – que nos quiere con infinita misericordia –  y, allí, seremos eternamente felices.

viernes, 22 de noviembre de 2024

UN DIOS CERCANO Y POSIBLE

Dios se había convertido para el pueblo judío en un Dios inaccesible, lejano y necesitado de sacrificios. Un Dios que, al parecer, para los judíos tenía un precio que todos no podían pagar. Jesús no acepta eso, le es imposible, y, con la exclusión de los vendedores, cambistas y mercaderes, busca la inclusión de todos aquellos que realmente desean aproximarse a su Padre Dios.

Dios es posible, nunca imposible. Jesús viene a decirnos eso, a anunciarnos que Dios es un Padre Misericordioso, que nos busca y llama, y nos invita a su Reino, que quiere compartir con todos nosotros, sus hijos. Y, para eso, envía a su Hijo, que entregando su Vida por nosotros, paga ya por todos nosotros, y nos señala, gratuitamente, el Camino, la Verdad y la Vida.

Dios no tiene precio, se da y ofrece gratuitamente. Sólo y simplemente por Amor. Un Amor Misericordioso que busca redimirnos, perdonarnos y transformar nuestros endurecidos corazones hasta el punto de amarnos como Él nos ama.

jueves, 21 de noviembre de 2024

CAMINOS DE DESAMOR

Es evidente que el mundo no ha entendido que la paz es la solución a todas las guerras y enfrentamientos entre los seres humanos. Y hoy, como ayer, las luchas, los enfrentamientos, las guerras siguen su trayectoria. El hombre no entiende ni busca otra manera de solucionar sus conflictos sino por la fuerza. Y eso se concreta y significa guerra: Aquí mando yo porque soy más fuerte y te someto con mi poder y fuerza.

Y todo se esconde en el desconocimiento del Amor. Un Amor que Dios ha enviado al mundo en la Persona de su Hijo, nuestro Señor, al que muchos no han reconocido y viven de espalda a su mensaje de Buena Noticia: «Ámense unos a otros como Yo los amo», Una Buena Noticia que nos descubre que en el Amor, no sólo encontramos nuestra eterna salvación, sino esa eterna felicidad que tanto el mundo anhela.

Vivimos en un mundo de confrontaciones, de venganzas, de odios, de luchas, de guerras y hasta de muertes. Sólo tenemos que leer algún periódico o mirar la televisión para observar que el mundo arde en odios, venganzas y guerras de todo orden: unos contra otros, familias, matrimonios, hijos, pueblos, políticos, naciones …etc. Y el Señor, que entregó su Vida para salvarnos, se siente disgustado por la no correspondencia a su Palabra, que siempre nos propone vivir en el Amor.

miércoles, 20 de noviembre de 2024

¿Y NOSOTROS, QUÉ HACEMOS CON LOS TALENTOS RECIBIDOS?

Es evidente que todos hemos recibido algún talento. Unos más que otros, pero todos algo tenemos que podemos negociar. Negociar en el sentido de que el Reino de Dios se extienda, se conozca y sea cada día un Reino de salvación. Sin embargo, no parece que muchos estén por esa labor y hacen dejación de esos talentos.

El mundo, en una gran mayoría, vive de espalda a Dios. No le importa, menos escucha su Palabra y, en consecuencia, no recibe los sacramentos. En una palabra, tira por la borda todos esos talentos que el Señor ha puesto en nuestras manos para que, primero, creamos en Él; segundo, nos fortalezcamos en la Eucaristía, alimentados por su Cuerpo y Sangre; tercero, recibamos al Espíritu Santo, para que, injertados en Él podamos luchar y vencer al mundo, demonio y carne.

Es evidente que quien nos ha dado esos talentos nos pida cuenta al final de los tiempos. Y es ahí cuando debemos justificar nuestra actitud y manera de negociarlos. Todo quedará al descubierto a la luz de los hechos. Nada será oculto y todo se verá según hayamos procedido y actuado. De manera que, meditemos nuestra manera de emplear esos talentos – minas – que el Señor ha puesto en nuestras manos, de la mejor manera posible y rogándole que nos asista e ilumine para hacerlo lo mejor posible.

martes, 19 de noviembre de 2024

LA CURIOSIDAD DE ZAQUEO

Es evidente que muchas de las cosas que hemos conseguido se esconde detrás de nuestra propia curiosidad. Porque, la curiosidad nos ha empujado a emprender este u otro camino. Posiblemente, Zaqueo se subió a aquel sicomoro empujado por la curiosidad de ver a Jesús. Una curiosidad despertada por todo lo que había oído hablar de Jesús.

Quizás a nosotros no nos ocurre eso. Ni tampoco nos hemos preguntado quien es Jesús ni experimentamos curiosidad por conocerlo. En mi caso propio hay muchas cosas que no conozco de mi propio pueblo, ni siento curiosidad por conocerlas. En realidad no suponen nada importante en y para mi vida. Mis deseos de felicidad no pasan por conocer estas y otras cosas.

Sin embargo, la Persona de Jesús es diferente. De Él se dicen muchas cosas que me importan demasiado, hasta el punto de que, según lo que dicen de Él, mi felicidad depende de conocerle o no. Está en juego mi vida y mi felicidad. Y además, gozo eterno. Precisamente lo que más deseo. Por tanto, me interesa y siento gran curiosidad, como Zaqueo, por conocer a Jesús.

Y eso es lo que me he propuesto en mi vida: Conocer a Jesús, seguirle y tratar de vivir mi vida desde su Palabra, en el esfuerzo de hacer su Voluntad.