jueves, 19 de junio de 2025

UNA ORACIÓN SUGERIDA POR JESÚS

Mt 6, 7-15

El Padrenuestro es la oración que Jesús nos enseña, y es la oración por antonomasia que nos pone, tal y como hizo Jesús, en relación con nuestro Padre. Jesús viene y vive en relación íntima con su Padre. Su misión es hacer la Voluntad del Padre, y es eso lo que nos enseña con sus obras y Vida.
—¡Es la oración más perfecta, más simple y más plena que podamos hacer! – exclamó Manuel entusiasmado.
—Y la más completa, añadió Pedro.
—Nos relaciona con el Padre directamente, alabándolo y santificándolo. Pidiendo que venga su Reino y que se haga su Voluntad, tanto aquí en este mundo como en el Cielo.
—Sí, pero además —interrumpió Pedro— nos enseña a pedir lo que realmente necesitamos, a perdonar tal y como somos perdonados y a cuidarnos de apartarnos de los malos ambientes que nos pueden arrastrar a caer en las tentaciones y pecados.
—Evidentemente, es una oración sencilla pero muy completa —agregó Manuel— y al alcance de todos. Y nos señala muy claramente el verdadero camino: seremos bendecidos si somos capaces de perdonar, incluso a los enemigos, tal y como nuestro Padre Dios nos perdona a nosotros.
Flotaba en el ambiente la alegría de sabernos amados y perdonados por nuestro Padre Dios. Jesús, nuestro Señor, nos había dado la oración –el salvoconducto- para entrar por la puerta que nos lleva al cielo. Y Manuel y Pedro, por la acción del Espíritu Santo, habían entendido que no hay mejor oración.

miércoles, 18 de junio de 2025

LO BIEN HECHO NO NECESITA PUBLICIDAD

Mt 6, 1-6. 16-18
—Bien es sabido, amigo Pedro, que las cosas bien hechas no necesitan publicidad. Por sí sola se conocen y su bondad se extiende como el agua bajada de la cima.
—Así es, lo bueno no necesita propaganda, pues rápidamente se conoce. —¿Acaso se puede esconder lo bueno, lo verdadero?
Es evidente que las buenas obras se bastan por sí mismas, no necesitan de más incentivos, pues ellas solas descubren la verdad y lo bien hecho. Quienes las hacen buscando la admiración de los demás ya han alcanzado su premio, pues descubren que buscan una recompensa traducida en fama, honor o admiración que al final se torna en cierto vacío o satisfacción efímera.
De modo que, cuando hagamos el bien, hagámoslo sin la búsqueda de nuestra propia vanidad y sin ningún interés. Simplemente por amor y en aras de hacer el bien de forma gratuita y sin notoriedad.
—¿Qué buscas cuando hacer un bien a alguien, Pedro? —Preguntó Manuel con segundas intenciones.
—¡Hombre!, aunque no sea esa la intención, siempre hay un hálito de vanidad escondido en algún rincón del corazón del hombre, —respondió Pedro tratando de ser sincero.

—De acuerdo, nuestra humanidad, por naturaleza ególatra, nos tienta sobre todo en esos momentos. Pero esa debe ser nuestra lucha, despojarnos de toda vanidad y lucimiento. Y es que cuando brota la verdadera y buena intención, el cariño y la sincera fraternidad, experimentamos un gozo y alegría que nos colma y basta.

martes, 17 de junio de 2025

EL AMOR CRISTIANO SE EXTIENDE A LOS ENEMIGOS

Mt 5, 43-48

—Es evidente que nos cuesta amar. El amor, el verdadero amor, no tiene límites, e implícito en él, está el amor a quien te ofende. Es decir, a tus enemigos —¿Estás de acuerdo con esta apreciación? comentó Manuel.

—Se me hace difícil aceptarlo. Es posible que sea así, pues si todos tuviésemos esa actitud y deseo los problemas encontrarían solución. Pero, experimento que el deseo de venganza o de restituirnos nos puede.

—Estoy de acuerdo, Pedro. Pero ese es el camino de perfección a recorrer. Imposible para nosotros, pero no para nuestro Padre Dios. Precisamente, así nos lo dice su Hijo: (Mt 5,43-48): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo’. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y …

Todo, aunque difícil, había quedado claro. La diferencia está en que amar a los que nos aman y están con nosotros no es tan difícil. Así se comportan las familias, los amigos, los de un mismo pensamiento … etc. Es decir, los que van en una misma barca, pero, cuando te encuentras con quienes piensan diferente e incluso te ofenden y se aprovechan de tu bondad, de tu deseo de amar, te sientes inclinado a  cerrarte e incluso a endurecer tu corazón y enfrentarte.

Precisamente, Jesús, el Señor, hizo todo lo contrario a lo que la razón humana piensa y hace. Nada enfrentamientos, sólo amor y paz. Así entregó su vida.  

Moraleja: Si vamos solos, estamos perdidos. Sólo yendo con el Señor, y asistidos en el Espíritu Santo, podemos amar a los que nos ofenden.

lunes, 16 de junio de 2025

DAR BIEN POR MAL

Mt 5, 38-42

Abrió el Evangelio del día y leyó: ... Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agrava … Y se paró. No pudo seguir leyendo, su cabeza no razonaba ni comprendía. No podía entenderlo´

—¿Cómo es posible que a quien me hace mal, yo responda con el bien? ¿Se puede entender esto desde el punto de vista humano, Manuel?

—Para el hombre es imposible. Nuestra manera de proceder nos exige responder de manera proporcional, quizás con más daño, al mal recibido. La propuesta que nos hace Jesús, el Señor, nos supera.

—¿Y qué hacemos entonces?

—¿Qué nos dice la experiencia? La violencia engendra violencia. Es decir, cuánto más respondemos al mal con mal, más violencia engendramos y a peor va nuestra convivencia, paz y justicia.

—¿Y eso qué significa?

—Significa que Jesús tiene razón. Solo el amor y el bien pueden con el mal y la violencia.

—Luego, ¿la solución es amar?

—Tú lo has dicho. Es Palabra de Dios, y nuestra propia experiencia nos lo demuestra. Su muerte en la cruz, aparentemente un fracaso, resultó el triunfo del amor y la misericordia. Y eso le da verdadero sentido de esperanza a nuestra vida. Solo el amor nos lleva a la vida eterna en plenitud de gozo y felicidad.

Pedro, algo más tranquilo volvió al Evangelio y, lleno de paz y esperanza, pudo seguir leyendo: Mt 5, 38-42: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo …

domingo, 15 de junio de 2025

EL ESPÍRITU DE LA VERDAD NOS GUIARÁ HASTA LA VERDAD PLENA.

Jn 16, 12-15

Vivimos en la esperanza de la Palabra que nos viene del Hijo y con la que nos anuncia el Amor y Misericordia del Padre. Y lo entendemos por la acción del Espíritu Santo. Tres Personas que unidas entre sí constituyen un solo Dios Trino.

—¿Entiendes esto, Pedro?

—Es superior a mi capacidad. Es un misterio y no lo podremos entender. Eso sí, lo creo, porque me fio de la Palabra de Dios.

—Lo mismo pienso yo. Mi capacidad humana, y creo que la de todos ser humano, no da para entender este misterio. Eso justifica de alguna manera nuestra calidad de pequeña criatura creada por Dios. Sin embargo, si lo creo plenamente, a pesar de no entenderlo, por la gracia de la fe que Dios me ha dado.

Y eso me llena de gozo y de paz. Dios es comunidad de amor: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y nos ha creado semejantes para que también nosotros podamos formar una comunidad de amor entre todos los hombres, tal el Hijo y el Padre, con el Espíritu son Uno. Por tanto, la necesidad y la llamada a amarnos como Dios nos ama.

sábado, 14 de junio de 2025

PESONAS DE PALABRA

Mt 5, 33-37

«Siempre he oído, y en cierta media lo he comprobado, que antiguamente la palabra dada era inamovible y su cumplimento quedaba sellado a cal y canto.  En la época de mis abuelos y padres la palabra era algo muy serio y, una vez dada, lo dicho quedaba cerrado», se decía Manuel recordando tiempos pasados.

Una comunidad cuya base no sea la mutua confianza en la verdad y la justicia, está llamada a desmoronarse con la mentira e incumplimientos. Solo la verdad sostiene al grupo en la unidad y la confianza.

—¿Crees, Pedro, preguntaba Manuel, que hace falta traer a Dios por testigo para comunicar algo a los demás? ¿Acaso tu palabra no se sostiene por sí misma que hace traer la duda de la sospecha poniendo a Dios por testigo?

—Supongo que de perder la confianza hemos perdido estar en la presencia de Dios.

—Estoy de acuerdo, vivir en presencia de Dios destierra la mentira y las malas intenciones. Él es la Verdad, y, precisamente, la Verdad no hace libres.

Evidentemente, entre personas honestas, honradas y, sobre todo, en presencia de Dios, basta solo decir si y no, sin más titubeos ni dudas. Dejar entrar la duda es abrir la puerta a la sospecha, y por tanto, a la mentira. Y eso es síntoma claro de que Dios no esta ahí.

viernes, 13 de junio de 2025

EL PECADO ESTÁ, NO SOLO EN EL ACTO EN SÍ, SINO TAMBIÉN EN LA INTENCIÓN

Mt 5, 27-32

    No se trata de mirar sino de que esa mirada lleve la intención de hacerlo, de poseer con deleite y satisfacción. Basta con la intención para que esa mirada sea motivo de pecado. Cometer adulterio no consiste solo en hacerlo sino en desearlo. Basta con la intención y el deseo para que la simple mirada sea constitutiva de pecado. Y eso cada cual lo sabe y lo intuye. Y basta también con el rechazo y la lucha por no admitirlo para que seas librado de caer en él.

    —¿Estás de acuerdo, Pedro?
    —De acuerdo, la simple intención hace que el pecado, aunque no se haya realizado,  se haya cometido. Porque, así lo creo, la simple intención y el deseo de satisfacerte y desearlo hace que hayas caído en el pecado. ¿Te parece? 
    —Sí, plenamente de acuerdo.

   Estaba claro, ambos amigos habían coincidido, la intención basta para que el pecado sea cometido aunque el hecho o acto en sí no se haya consumido. Y es que del corazón salen también todas las malas intenciones que manchan al hombre.